Hace unos días he leído esta expresión que da pie para breves sugerencias tanto en el campo educativo como en la evangelización. En nuestra sociedad española va cayendo la fuerza de las instituciones políticas y eclesiales y las personas sufren el desamparo. Esta situación puede ser oportunidad para emprender un nuevo camino donde las personas sean sujetos activos y responsables de su propia historia en la construcción de una sociedad más humana y más justa.
Miércoles, 30 de mayo
Universidad Pontificia Comillas
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Juan Jáuregui Castelo