Yo apuesto por Cristina Narbona. Porque es mujer, y así no queda tan mal que donde dije digo digo Diego, después de retirar a Trini. Porque representa la sensibilidad medioambiental, frente a la 'apisonadora' de Gallardón. Fue concejala de Madrid y tiene proyección nacional. Sin embargo, si yo fuera Narbona, diría que no a ese pastelillo envenenado, que tanto le está costando vender a Pepe Blanco. Porque después de unos pocos minutos de gloria, tras la bomba informativa, y de una campaña electoral frenética y mediática, lo más fácil es que lleguen cuatro largos años de travesía por el desierto de la oposición. Así que de ministra a portavoz de las críticas municipales…
Esta reflexión ya la han hecho Josep Borrell, José Bono y hasta el mismísimo Felipe González. Otro nombre que suena con fuerza es el sindicalista Antonio Gutierrez. No es mala opción y él tiene menos que perder, pero va a necesitar de mucho marketing electoral para enfrentarse al por fin confirmado candidato a la alcaldía del Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón.
En esta larguísima quiniela abierta por el PSOE, Pepiño ha llegado a insinuar que no es necesario que sea un político. ¿Tal vez un o una cantante?. Quién sabe si ya le han ofrecido la vacante a Victor Manuel o Ana Belén. En fin animo a todos los bloggers y lectores de Ideas y Debate a participar en la Operación Triunfo del PSOE. Eso sí, hay que argumentar las bondades del candidato elegido.