
El sustrato en que las religiones nacen y crecen es el de la incultura y el atraso. El lecho donde mueren, el de la civilización, la información y el desarrollo.
Al decir de los voceros religiosos, nuestro siglo, el XX, ha sido nefando, no tanto por las guerras y la destrucción cuanto por “el olvido de Dios”. Y claman contra ese olvido de Dios proclamando que éste ha sido el que ha conllevado la destrucción y los enfrentamientos.
No podemos decir lo mismo cuantos gozamos --dentro de lo que cabe y esperando tiempos mejores-- de sociedades democráticas y cultas.
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¿POR QUÉ QUIEBRA UNA RELIGIÓN?
El obispo me sonrió despectivamente: "¡Ay, infliz, dos mil años lleváis diciendo lo mismo.!" . Es un suponer que si era intelectualmente honrado, cosa que dudo, se contestaría en su interior. Bien sabemos que la "edad" de una religión no se mide por generaciones ni por centurias. De esa "eternidad" se valen para engañar y con ella se consuelan.

La historia es la verdadera mater et magistra de la vida(que no la de la encíclica); conociéndola e interpretándola, de ella aprenden (¿?) personas y sociedades.
¿Se pueden sacar consecuencias de la historia de las religiones?
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La religión católica, la cristiana en general, es ya una religión depurada, saneada y purificada. Ha dejado de lado el exceso de elementos fantásticos omnipresentes, por ejemplo, en el Medioevo para extractar y quedarse con lo que de más espiritual tiene. Eso la salva en parte de caer hecha pedazos. Pero está corroida por otros dos virus, ad intra el burocratismo, ad extra su prurito secularizador.
Los tres peligros del cristianismo y por extensión de cualquier religión han sido y son
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¡Es tan gande el piélago de credulidad dentro del océano de la ignorancia! Es tan enorme la pleamar de los deseos y el aluvión de doctrina teológica, que las gotas de verdad que destilan pensadores, exegetas e incluso teólogos bienpensantes se diluyen dentro del magma espeso de los sermones crédulos.
Y por si fuera poco el campo abonado donde cae la semilla de la supuesta sabiduría, añádase que el halo que orla a Agustín de Hipona y del que jamás se verán adornados quienes tanto han escrito por esclarecer la verdad del Nuevo Testamento, Bultmann, por ejemplo.
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REGLAS VETUSTAS Y ESCENARIOS INTOLERABLES.

Las reglas que son efectivas para tratar a los camellos no tienen validez para los aviones. Es lo que pretenden quienes quieren imponer o imponen usos religiosos para regir la vida civil.
La consecuencia es estrechez de mente, intolerancia, sectarismo, inadaptación social, segregación, rigorismo, incapacidad para generar riqueza y bienestar, entre otras muchas consecuencias degradantes que se podrían apuntar. Siempre la religión de por medio para la que el concepto de democracia es perversidad emanada de mentes soberbias y orgullosas erigidas en dioses de sí mismos.
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2187. ¿POR QUÉ NO DESAPARECER?.-

Permítasenos un retruécano vulgar. El trascendental “negocio de la salvación”, expresión tan cara a los místicos y ascetas de siglos pretéritos, se ha trocado en “salvación del negocio” por obra y gracia de aquellos que en la Iglesia Católica se han erigido en dueños de la empresa.
La Multinacional del Rezo es una empresa como otra cualquiera que busca cuenta de resultados, como otra cualquiera , por supuesto monetarios para sustentar a sus pastores.
Es tal la envergadura del sistema burocrático que sustenta el negocio que la única solución que encuentran es la huida hacia delante, haciendo lo mismo para conseguir lo mismo.
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Aviso que viene del análisis más elemental de lo que podríamos llamar "sociología del éxito".
Sorprende, siempre sorprenderá, el éxito tan espectacular del cristianismo en sus primeros tiempos.
Precisamente las descalificaciones de sus contemporáneos dan la pista de su implantación:
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Recogido lo he en algún sitio, quizá provenga de la Teología de la Liberación, quizá: ¡Cristianismo revolucionario! ¡Jesús revolucionario!. Pues una nueva y mayúscula estupidez.
Porque, pensamiento elemental previo a todo, en ningún texto aparece que el tal Jesús propugnara revoluciones sociales. Pero eso importaría poco, porque de su doctrina hicieron sus seguidores lo que les dio la gana.
Jesús ya no fue “texto” sino “pretexto”.
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Fue Demócrito de Abdera (s V a.c.) filósofo mecanicista, el primero que formuló la teoría de que la materia, y la psique, estaba compuesta de átomos. Afirmación novedosa para su tiempo, pero sin tener idea en absoluto de las implicaciones de tal aserto. No podía tenerla por la carencia total de medios técnicos para verificarla. Sólo en el siglo XX ha sido posible confirmar tal teoría pero en un sentido diametralmente distinto. Demócrito lo único que hizo fue inventariar un palabra y elucubrar sobre sus cualidades.
Es de ese periodo, amplio en el tiempo y extenso en territorios, de donde proceden todas las religiones. Prehistoria de la humanidad donde nadie parecía tener idea de lo que en el mundo sucedía.
Es la infancia de la especie, infancia vocinglera y atemorizada.
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Dirán que ellos son muy estudiosos, que tienen carrera universitaria y creen; hablarán de grandes pensadores y teólogos, de grandes tratadistas de la fe; esgrimirán grandes colecciones e ingentes bibliotecas... Dirán lo que quieran, pero la religión sólo crece en la tierra de la incultura y con el abono de la ignorancia.
Sus “sabios” girando siempre en torno a la misma noria; el suelo, millonario en fieles y milenario en años, enlosado por gentes sin cultura. Los "sabios", dando de comer al hambriento... con viento.
¡Con qué razón dicen hoy en RELIGIÓN DIGITAL que el futuro de la Iglesia está en África! ¿No se preguntan por qué huye con el rabo entre piernas de Europa? ¿O por qué no en América del Sur, con tantos años de cristianismo irredento que no ha logrado nada para esos pueblos más que miseria añadida y espaldarazo a dictadores?
La religión es a la cultura y a la ciencia como la infancia es al desarrollo de la personalidad. En ambos terrenos surge propicia la credulidad:
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La tercera muerte de Dios.
André Glucksmann.

Preguntas a las que no responde la religión: ¿Qué es lo que produce al incrédulo? ¿Qué es lo que ha visto? Cuál es el escollo que encuentra su fe? ¿Frente a qué dice basta? ¿Qué ha visto Teilhard de Chardin en el fango de Douaumont como los espectadores televisivos de Ruanda o Sarajevo?
¿Podría hacerles pensar a los crédulos por qué las grandes crisis que se traducen en masacres aleja a los hombres más conspicuos de Dios?
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La tercera muerte de Dios.
André Glucksmann.

(Reflexiones y citas)
Los griegos, prudentes, sospechan que no era necesario adorar ni odiar con los ojos cerrados las realidades inflamables que urdía su teología. Saturno devora a sus hijos, Abraham inmola a su hijo, con la diferencia de que unos no se lo creen y otros sí.
¿Qué pasa cuando el sacrificio, en vez de honrar a los dioses los deshonra? Es lo mismo que cuando el rey de reyes se apoya en el Bien común para saquear a sus aliados y acaparar los bienes privados.
Troya era el orden, la molicie, el lujo; los aqueos el desorden, la despreocupación... en alianza con los dioses: y Troya ardió. Pero con Troya fue el caos, para hombres y para dioses. Eso pensaron los crédulos también.Tebas, como Jericó, tenía siete murallas.
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