Humanismo sin credos

España no sabe dónde está- 2.

27.10.18 | 12:00. Archivado en Análisis


Lo que era voluntarismo puro en tiempos de Azaña –España ha dejado de ser católica— parece ser, o es, hoy día, una realidad.

¿Lo es? Sí y no. España no ha dejado de ser católica aunque parezca no serlo: España es, en ciertos aspectos, confesional; en otros, laica en su casi totalidad. Vive en la contradicción o en la esquizofrenia de que la inmensa mayoría se siga considerando católica pero sin sentirse impelida a pensar ni tampoco actuar en consecuencia.

Desde luego ya no es un país practicante, ni en números absolutos ni tampoco relativos, ni en cantidad ni en calidad. Los porcentajes de aceptación de los postulados religiosos y de cumplimiento dominical caen de año en año, según confirman encuestas como las del CIS o el Eurobarómetro. Algunos datos referidos a asistencia y matrimonios. En 2018 la frecuencia porcentual de asistencia a misa y oficios religiosos es:
• casi nunca 62,8 %;
• casi todos los domingos y festivos, 12,5 %;
• varias veces a la semana, 2,3 %.
En 1996, hubo 194.084 matrimonios: católicos el 76,7% y civiles el 23,07%.
En 2009, hubo 174.062 matrimonios: católicos el 45,56% y civiles el 54%.
En 2017, hubo 169.279 matrimonios: católicos el 24,9 % y civiles el 74,47%.

>> Sigue...


España no sabe dónde está. 1.

25.10.18 | 12:00. Archivado en Análisis


No, no nos referimos ahora al evidente embrollo socio político que parece no tener conclusión ni vamos a entrar a considerar el pantanal en que los políticos han llevado al país con el sano propósito –para ellos— de que engorde su ego a la par que lo hace su peculio. Estamos en un blog que teoriza sobre cuestiones religiosas. Por lo tanto el título responde a la situación de España dentro del imperio más grande donde las religiones se mueven o campan por sus respetos.

Si atendemos al amplio espectro de hechos (la sociedad y la política) y doctrina (entre ellas, la Constitución) España todavía no ha encontrado un lugar que pueda decirse cómodo donde reposar sus monárquicas posaderas.

Si nos referimos a extremos extremistas, por descontado que en España no se persigue “oficialmente” a la religión, nadie pretende raerla por la fuerza, a nadie se va a linchar por ser crédulo o creyente, no es un país ateo en el sentido que lo han sido y lo son los comunistas. Y tampoco lo contrario, no es un país teocrático donde los ateos sean izados por el cuello en grúas o sean descuartizados por discutir sobre una sura.

>> Sigue...


La religión todo lo aspira.

11.08.17 | 12:00. Archivado en Análisis


En algún momento hemos dicho que todo en la religión está contaminado, cuando más bien es al revés, todo lo contamina la religión.

La religión envuelve, abarca, “comprehende” las acciones, las omisiones, los pensamientos, las emociones, los actos y los “no actos”, todo.

Se preocupa de lo pequeño con el propósito de elevarlo a grande, a sublime y lo que hace es ramonear en todo lo que ella considera pequeño hasta dejar el pasto hecho un erial.

La religión es una piel, y pretende ser la carne entera. Nada escapa a su contaminación cancerosa. Suplanta al individuo, se lo traga, lo engulle, lo fagocita. No pueden convivir vida humana y religión porque la vida se torna religión... si la vida se deja.

>> Sigue...


La religión, cosa de viejos.

05.08.17 | 12:00. Archivado en Análisis

Entendámonos: es ésta una afirmación formulada de manera hipotética y referida exclusivamente a los orígenes de la misma. Porque también se podría decir que la religión es cosa de los apenas jóvenes, dado que éstos son idealistas, o sea tontos, y pretenden la transformación del mundo según ideas que no cuadran con la realidad de lo que es el mundo.

Decimos que la religión es cosa de viejos porque la religión surge de la pulsión de muerte. Y nadie como los viejos siente los vapores de muerte soplando sobre su cogote. Y el viejo interpreta la muerte –la desaparición— y encuentra el movimiento contrario que haga frente y equilibre lo que la naturaleza impone.

En su afán por dominar el mundo, tal como los Libros Sagrados prescriben, el hombre ha buscado siempre, y a la vez, someterlo, a la par que desligarse del mundo: él no puede ser naturaleza, él es más porque tiene espíritu. La fuerza de la Naturaleza empuja a los seres a vivir y desaparecer, destruir lo que es para que surja el nuevo ser; la religión por su parte detiene ese movimiento fatalista que camina hacia la nada creando la inmortalidad “porque sí”.

>> Sigue...


El virus biológico que afecta a la Iglesia.

03.06.17 | 12:00. Archivado en Análisis


El de ayer era un asunto que daba mucho de sí. Reuniendo fuerzas mentales, que por aquí me restan pocas, he decidido ponerme a ello y elucubrar sobre los veintidós puntos anotados. Serán menos, porque también el cansancio roe las ganas de leer.

1. La Iglesia católica está afectada del “virus biológico”, ése que no perdona a los individuos pero respeta la especie [mas, si los individuos de la especie desaparecen...]. Muere lo viejo para renacer lo nuevo. Y lo viejo es lo que todavía sigue vendiendo la Iglesia. La Iglesia, vieja de vejez, primero se niega a reconocer el mal que la corroe y en consecuencia se empeña en aparentar ser joven por puro voluntarismo o instinto de supervivencia. Algo similar a "Qué alegría cuando me dijeron-vamos a la casa del Señor", en voces apagadas, cansinas, amuermadas: ¡si esa es la alegría y la juventud que pregonan... ¡

Su enfermedad biológica es patente y manifiesta: la mayor parte de los que componen el estamento clerical es de una edad provecta; los fieles más asiduos a los actos de culto lo son también; el renuevo cae con cuentagotas y no hay regeneración biológica. Por cada diez clérigos que dejan el puesto porque así lo ordena la naturaleza, quizá surge uno en sus seminarios. Las iglesias cada vez están más vacías en días de culto obligado “bajo pecado mortal” y la “media de edad” de los fieles asistentes está más cerca de la “edad media” que del “renacimiento”.

>> Sigue...


¡Qué duro porvenir, Iglesia de mis amores!

01.06.17 | 12:00. Archivado en Análisis


En una reunión de fin de semana, comentábamos el papel de la Iglesia en nuestra sociedad y alguien, no particularmente desafecto a la causa, a la vista del avejentamiento de clero y fieles, afirmó:

“¡Es que dentro de una generación la Iglesia española ha desaparecido!”.

Me dejó pensativo. ¿Una generación? No creo que haya tal “peligro” inminente para la Iglesia, pero es un hecho que la edad media del clero español supera los 65 años y que la edad media de los fieles en España es similar. ¿Una generación? ¿25, 30 años?.

La Iglesia católica –podríamos decir cristiana, porque el mismo mal aqueja a la protestante--, la de nuestro Occidente desarrollado, sufre una enfermedad muy grave que terminará por aniquilarla.

Decimos “de Occidente” englobando en este término los países con mayor bienestar social, con mayor renta per cápita, mayor índice cultural, con educación escolar plena y generalizada, con mayores garantías jurídicas y democracias, mal que bien, consolidadas.

>> Sigue...


JUAMBI, su Eucaristía.

17.01.17 | 12:00. Archivado en Análisis


Estimado comentarista:

Siempre leo sus intervenciones con interés, porque Ud. demuestra conocimientos no banales sobre temas que aquí se tratan. Uno de ellos el de la Eucaristía. No tome, pues, lo que sigue con ánimo irónico ni menos como un intento de vulgarizar lo que Ud. dice.

He copiado en Word sus intervenciones del día 14: ¡tres folios! En estos momentos, dedicado a otros temas ajenos al blog, no puedo asignar tanto tiempo a estos menesteres. De ahí quizá, de lo que Ud. me moteja: “superficialidad”. Pero aunque diga San Andrés que el que parece tonto lo es, no hay tal en mi caso.

Por una parte tengo como vademécum el Diccionario de Teología al que acudo con frecuencia. Por otra, me suelo atener a lo que la masa creyente, no tan informada como parece, oye y cree. Podría añadir, en tercer lugar, que conozco las sentencias de Trento respecto a la Eucaristía que terminan con “anathema sit”: son claras, directas y diáfanas, sin consideraciones teológicas sobre lo que se debe entender por “presencia real”. Sé de qué hablo.

>> Sigue...


Los beneficios de la fe, pero...

08.03.16 | 12:00. Archivado en Iglesia, Organización y Jerarquía, Análisis


Por más que en este Blog pontifiquemos y estemos convencidos tanto de la malignidad como de la inutilidad de las creencias, y a la par y por ello nos destrocen los colmillos de creyentes confirmados en la fe, no vamos a pecar de romos al negar los benéficos efectos que la religión ha procurado tanto a los individuos como a los pueblos.

No debiera ser labor nuestra resaltar tales efectos y tales beneficios. De sobra los promulgan a diestro y siniestro pensadores, panegiristas y blogueros de todo tipo. A diario hoy; y, durante todos los días de los dos mil años de credulidad cristiana, los grandes pensadores de la fe.

En la noche de los tiempos el hombre removió en su sesera preguntas para las que nadie tenía respuestas. Un hecho no explicado genera inseguridad y turbación. De ahí que el pensador de turno emitiera su dictamen, que era pura suposición, pura imaginación de su caletre recalentado. Convenció a quien estaba predispuesto a ser convencido y se erigió en intérprete del pueblo, el que sabía las cosas y sus causas.

>> Sigue...


Los verdaderos cambios no son parches.

01.02.16 | 12:00. Archivado en Análisis

Un país cambia cuando desaparece su propio cáncer, el régimen político corrupto, corrompido y corruptor hasta de sus mismas estructuras sociales.

Cambia cuando la cultura se hace "masiva"; cuando se crean cuadros directivos; cuando el individuo tiene posibilidad de desarrollar sus aptitudes generadoras de riqueza; cuando la posesión de medios hace posible la realización de tareas; cuando el bienestar social propende más a conservar los bienes propios que a destruir los ajenos; cuando hay garantías jurídicas de estabilidad...

>> Sigue...


Por qué soy cristiano.

18.06.15 | 12:00. Archivado en Análisis

"Soy cristiano por la gracia de Dios". Eso decía el catecismo del P. Astete y, que sepamos, todavía no ha sido derogado. Tal afirmación resolvería cualquier elucubración posterior, aunque siempre quedaría la otra consideración: "O sea, que si Dios no quiere, yo no soy cristiano". ¿Y el resto de la humanidad que no es cristiana? ¿No tiene derecho a la "gracia de Dios"? ¡Pues vaya gracia!

De nuevo la pregunta: ¿Por qué soy cristiano? Volvamos a la mismidad de cada uno y movámonos por las respuestas "a bote pronto" o por los considerandos que cualquier Pío Matamoros podría deducir si a pensar se atreviere:

1. Porque quiero creer (en Dios, en Jesús, en que me siento amado, en que me perdonan, en que mis buenas obras tendrán recompensa)

2. Porque creer en Jesús me da seguridad personal

3. Porque me siento acompañado.

4. Porque "en algo hay que creer"

5. Porque no puedo echar en saco roto las convicciones infantiles, que se han hecho criterios de conducta en mi vida.

>> Sigue...


Modelos a imitar, pero no piltrafas humanas.

15.06.15 | 12:00. Archivado en Análisis


El niño no puede hacer otra cosa que imitar. Es el principio del aprendizaje, la imitación. A quienes primero imita es a sus padres hasta que surgen otras figuras en su vida que mira, admira y le sirven de modelo.

Dependiendo de las inclinaciones propias, el joven encuentra modelos a los que imita, a veces cayendo en conductas de lo más jocoso. Que le sirvan para acomodar su conducta a sus virtudes es otra historia. No siempre el personaje induce a conductas socialmente aceptables: ahí están las bandas juveniles donde el líder jamás será discutido.

Por otra parte, todos, en algún sentido, somos modelo para los demás.

Existen modelos humanos. Y podemos afirmar que "a cada edad un modelo". En la historia y en la vida personal.

>> Sigue...


Frente a las creencias religiosas.

06.01.15 | 12:00. Archivado en Análisis

Las más de las veces, cuando se contiende sobre creencias y hechos religiosos, la gente suele moverse en planos excesivamente superficiales y anecdóticos, sin entrar en el meollo del asunto. Tal casuística únicamente es alimento de mentes que navegan por la superficie, como eso de los curas pederastas, el dinero de la iglesia, el lujo, la cerrazón mental del Opus... Esto es algo marginal o superficial que, a fin de cuentas, puede se rebate con facilidad.

Pero también quienes se adscriben y defienden el hecho y el sentimiento religioso suelen utilizar argumentos de muy poco calado, generalmente "matando al mensajero". En este blog lo vemos palpablemente. Dicen o suelen decir:

--¡Tú es que eres un resentido y por eso escribes contra la religión!
--Muchos que han tenido relación o se han movido en ambientes clericales se vuelven lo mismo.
--Sois los peores, los que antes fuisteis del gremio.
--A ti lo que te mueve es un deseo de venganza por lo que te hicieron...
--Mezclas los motivos personales con los motivos racionales y eso invalida tu razonamiento.

>> Sigue...


Miércoles, 14 de noviembre

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Noviembre 2018
LMXJVSD
<<  <   >  >>
   1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930