Humanismo sin credos

Cuatro provechosas meteduras de pata de Pablo de Tarso.

15.12.17 | 12:00. Archivado en La otra HISTORIA del Cristianismo.


No podemos ser tan parciales a la hora de juzgar los textos paulinos como para calificarlos unívocamente de negativos y degradar su mensaje. Dejando aparte contenidos de orden dogmático, el discurso de Pablo de Tarso también lo es moral o de orden programático, de organización. Ninguno de estos otros dos discursos, tomados globalmente, se puede estigmatizar, despreciar o vituperar.

Pablo de Tarso en su discurso moral coincide con las corrientes filosóficas en boga. La crítica acerba contra las inmoralidades de su tiempo también la proclamaban otras personas de bien; la práctica de la justicia, de la compasión, del amor en definitiva, es algo propugnado por gentes de su tiempo y de todos los tiempos. Es el suyo un mensaje “humano” y por lo tanto intemporal y universal.

Dicho lo cual, sí hay en el pensamiento de Pablo de Tarso tres o cuatro referencias “anecdóticas” que no debieran haber pasado el filtro del momento histórico en que se expresaron pero que han tenido enorme trascendencia en el devenir posterior de la Iglesia:

>> Sigue...


La provechosa ignorancia del pasado cristiano.

Lo que no se sabe no existe y, lógicamente, lo que no existe es fácilmente refutable con hechos constatados. Así vemos en determinados contertulios de cualquier cenáculo cultural que verse sobre el pasado del cristianismo. Es claro ejemplo el de los mártires. Aquí al lado tengo el libro de la BAC titulado “Actas de los mártires”. Maravilloso ejemplo de fe. Pero si decimos que los santos cristianos de los siglos IV hasta el VIII produjeron más mártires entre los paganos que si se multiplicaran los suyos por diez, la ignorancia lo negará.

Y si decimos que los cristianos destruyeron gran parte de la cultura griega y romana, ¿no argüirán diciendo que gracias al cristianismo quedó preservada tal cultura? La ignorancia tiene esas cosas: no saben los templos y sinagogas que o bien destruyeron o bien convirtieron en templos; ni saben la cantidad de estatuas que fueron destruidas a martillazos por obscenas, irreverentes o sacrílegas. Ni saben del desprecio por la ciencia y cómo ésta reculó de tal modo que quienes antes sabían construir grandes basílicas apenas si ahora sabían hacer una choza. Es lo que tiene la incultura.

En comparación con los textos históricos sobre el pasado cristiano, aquellos que versan sobre lo que decimos son mínimos. Además de muy difícil constatación por la sistemática y larguísima opresión cristiana.

>> Sigue...


Los acerbos orígenes de una religión de paz.

01.12.17 | 12:00. Archivado en La otra HISTORIA del Cristianismo.


Mucho tiempo ha pasado desde que comencé a leer estudios referidos a los inicios del cristianismo en fuentes no ligadas al mismo. Y regreso al monotema quizá por un cierto regodeo o caso grave, a tratar, de masoquismo mental.

Descubrí entonces ciertos hechos que no lo dejaban en buen lugar. Nada extraño si consideramos idénticos orígenes en otra religión, en cierto modo más cercana y hoy más presente, como es el Islam. Una sociedad que nace matando a sus oponentes no es digna ni de crédito ni de ser admitida como solución a problemas, porque ella es la que crea otros nuevos.

Inicios que la historiografía sacra edulcora de tal manera que más o menos el mundo entero estaba ansioso por entregarse en brazos de la nueva religión, religión de paz, de amor, religión de los pobres, religión más espiritual que ninguna. Es el idealismo de todos los movimientos regeneracionistas que llegan desde Amenofis IV y su monoteísmo solar al nacionalismo catalán.

>> Sigue...


Capas decapadas, entre ellas la religiosa.

10.10.17 | 12:00. Archivado en La otra HISTORIA del Cristianismo.

Dentro del proceso se ruptura con lo religioso, que comenzó, por poner una época, en el Renacimiento, el mundo ha llegado a la última etapa, la de la secularización plena, es decir, la repulsa positiva de todo lo que huela a creencia.

Compte tenía razón al hablar de las “tres etapas”(teológica, metafísica y positiva). Es como si el cuerpo social hubiera ido eliminando, decapando y raspando el maquillaje religioso de la cabeza rectora, bien que todavía impregne de tintura algunas zonas del cuerpo.

El lavado intenso y progresivo de la cultura ha ido limpiando la sociedad de credos, cultos, dogmas, fábulas, quimeras, sagas y alegorías crédulas que, capa tras capa, habían ocultado el verdadero rostro de la sociedad, el rostro humano, el rostro del hombre, haciéndole creer que era más de lo que realmente es.

>> Sigue...


Toda institución tiene su "edad del hastío"

¿Qué queda de tanta discusión doctrinal que desde los mismos orígenes, desde comienzos de la Iglesia se generaron en su seno?

Ya hace tiempo que ésta dijo adiós a las discusiones dogmáticas reiteradas en distintos siglos. Hoy, cuando alguien se ha atrevido a poner en solfa algo de lo mucho que chirría en el credo "crédulo", rápidamente el papa de turno o el obispo celoso de la ortoxia (¿?) han puesto al osado en su sitio con el óstrakon oportuno.

En sus inicios la Iglesia no tenía ni idea ni de su propia esencia ni siquiera de su propio fundador más allá de los discurso moralizantes; se fue definiendo poco a poco dejando jirones de sí misma aquí y allá. ¿No les hace pensar a los creyentes este hecho, que se supiera lo que es su religión por entregas? ¿O que la doctrina esencial de lo que es la Iglesia se deba a un converso que no conoció ni trató al fundador? ¿Y la doctrina del resto de los Apóstoles, los verdaderos, dónde quedó?

¿Y qué es hoy más allá de una bien engrasada burocracia centrada más o menos en cómo y cuándo rezar el rosario o salir en procesión? Pura subsistencia.

Recordemos algunas controversias que llegaron a provocar cismas y hasta enfrentamientos fratricidas. Algunos de estos puntos en discusión han llenado la mitad de la Historia de la Iglesia. ¡Cuánta energía perdida, cuánto dolor producido, incluso cuánta sangre vertida!

>> Sigue...


El ser más perverso, el ateo.

21.07.17 | 12:00. Archivado en La otra HISTORIA del Cristianismo.

En artículos anteriores hemos hablado de personas normales frente a personas creyentes. Sin embargo para hablar del pensamiento relacionado con estos temas de siglos pasados, no podemos hablar de “personas normales”, dado que el término “ateo” tiene un significado más profundo y, sobre todo, más clarificador. Por lo tanto, es menester usar esa denominación aunque no sea exacta.

Aunque el prefijo a- (ἄ-θεος) implique negación, el concepto “ateo” no llegó a tener un significado positivo hasta el siglo XVIII, cuando se torna pensamiento filosófico que deriva en movimientos políticos. Y como movimiento.

Ni la palabra ateo ni el ateísmo como pensamiento es privativo del cristianismo como movimientos contrarios a él. Aunque es de suponer que el ateísmo también se diera en épocas anteriores, sin embargo sólo de Grecia se conoce documentalmente tal movimiento, hacia el siglo VI a.c.

Si por ateísmo se entiende “negación de dios”, no podríamos encuadrar en esa categoría a muchos que fueron en su momento condenados por ello: Sócrates no era ateo, ni Epicuro, ni Protágoras... No es lo mismo negar a Dios que abstenerse de opinar sobre él o decir que “eso” no es Dios.

>> Sigue...


Cervantes con humor anticlerical.

23.01.17 | 12:00. Archivado en La otra HISTORIA del Cristianismo.


Si hoy traigo a colación al Quijote no es porque recientemente lo haya vuelto a leer, y sería la 4ª vez, sino porque he tenido conocimiento de uno de los mayores genocidas culturales de todos los tiempos, el que destruyó de un plumazo, más bien de un “hoguerazo” toda la cultura maya de Guatemala, del Yucatán, en 1562, a la vez que unos cuantos indígenas convictos de desafección al régimen cristianizado: Diego de Landa Calderón, inquisidor del Yucatán. Y me ha recordado el capítulo 6º de la I Parte de El Quijote.

Es ese capítulo uno de los más sabrosos de El Quijote de la Mancha. Muchas interpretaciones se han hecho del “escrutinio” y posterior quema de libros inútiles, perjudiciales para la salud espiritual o directamente inductores al mal. De hecho las interpretaciones no directas sobre tal chamusquina de libros han sido varias.

Una de ellas es la crítica literaria: Cervantes se ceba en libros directamente infumables. Otra el vapuleo que justamente merecen escritores que no tenían la dignidad de tales o que eran vulgares y triviales. Es lo que pensaba Martín de Riquer.

>> Sigue...


No ataquen tanto, que tiran piedras sobre su tejado.

24.10.16 | 12:00. Archivado en La otra HISTORIA del Cristianismo.

No, ese argumento no sirve.

Se defienden de lo que tildan de laicismo rampante con el “más lo eres tú”. Y en caso de que no pongan por encima la valía de los credos frente al laicismo, se defienden de igual modo arguyendo que los regímenes que se rigen por principios cristianos no son peores que los fascistas, los nazis o los estalinistas; o que la ilustración y el racionalismo derivaron necesariamente en tales regímenes. Se quedan tan tranquilos con tal deducción, cuando, con los mismos argumentos, otros podemos endosarles la deriva histórica del siglo XX... y no digamos XV y XVI.

Argumento en verdad volátil e inconsistente. ¿Quién niego que tales regímenes hayan sido o sean execrables de todo punto? ¡Eso también lo dicen las personas de bien, sin ser creyentes! Ni siquiera hace falta asentarse sobre principios religiosos para proscribirlos.

Pongamos las cosas en su sitio:

>> Sigue...


El templo de Éfeso se rinde a los talibanes.

Córdoba fue conquistada por Fernando III en 1236. Los cristianos transformaron inmediatamente la mezquita en templo. Preservaron la mezquita y encastraron una catedral en ella. Ahí está la Mezquita en todo su esplendor para admiración de fieles y turistas.

Cuando los Reyes Católicos conquistaron Granada quedaron deslumbrados por la maravilla que era la Alhambra. Ni ellos ni sus sucesores en modo alguno consintieron que se destruyera nada, aunque añadieran un palacio al gusto de la época y en consonancia con la grandeza del emperador Carlos. Recordemos que lo normal en la época era destruir edificaciones anteriores para utilizar el material recuperable en nuevas obras. Más si eran obras de paganos.

Dicen que el templo de Ártemis en Éfeso fue una de las siete maravillas del mundo. Por lo que dicen, a la altura, o más, de la Alhambra y la Mezquita de Córdoba.

>> Sigue...


De secta a religión... también hoy.

19.08.16 | 12:00. Archivado en La otra HISTORIA del Cristianismo.

Los orígenes de la religión cristiana dicen mucho de su esencia. Primero fue la secta judía seguidora de Jesús, radicada en Jerusalén, liderada por Santiago y fiel cumplidoras de los preceptos judíos; tras la predicación de Pablo y la expansión por el Imperio, surge el cristianismo (la sede más importante, Antioquía), segunda etapa, que dura hasta los años 313 o 325.

Consideremos ahora la Iglesia cristiana en los primeros tiempos y antes del Edicto de Milán (313), cuando el cristianismo, bien que fragmentado en múltiples Iglesias, se había expandido por todo el Imperio, no siendo Roma precisamente donde más había proliferado.

En Roma la consideración de una religión advenediza, cualquiera de ellas, también del cristianismo, como “religión” o como “secta” acarreaba un “status” distinto. Las leyes romanas eran muy permisivas en este sentido, aunque, como decimos, distinguían claramente entre sectas y religiones.

>> Sigue...


La otra refundación de la Iglesia romana (2)

03.08.16 | 12:00. Archivado en La otra HISTORIA del Cristianismo.

Preguntábamos antesdeayer sin esperar respuesta cómo se puede pertenecer y ser miembro de una sociedad, sociedad en este caso de creyentes, cuyos orígenes estuvieron marcados por el fraude y la tergiversación de principios y la persecución feroz de los a ellos contrapuestos.

No se trata en este caso de aceptar o no un Dios creador o un Mesías salvador, que ésta es otra historia: la pregunta va dirigida a quienes se dicen miembros de la sociedad crédula llamada Iglesia.

Es algo similar a lo que en aquellos tiempos de Universidad me preguntaba yo respecto al régimen franquista: “Si ya has vencido, si ya has destrozado al enemigo, si éste no tiene posibilidad alguna de regenerarse… ¿por qué no aplicar el perdón y la piedad –paz, piedad, perdón de Azaña-- con el vencido y dedicar esfuerzos a lograr la necesaria reconciliación entre todos los que habitan la misma patria?” Pues no, cuarenta años para media España.

>> Sigue...


Las siniestras segundas fundaciones cristianas (1)

01.08.16 | 12:00. Archivado en La otra HISTORIA del Cristianismo.

¿Cómo creer, cómo alistarse, cómo seguir sus dictados, cómo defender y cómo ser miembros de una Iglesia que venera y santifica a criminales?

Sí, criminales. Venera la Iglesia criminales por el hecho de que éstos se erigieran en defensores y propagadores de sus santas enseñanzas, más bien su poder, su status, sus privilegios. Si esto no hace reflexionar a cuantos fieles lo conozcan, es que éstos se convierten en panegiristas de tales crímenes y por lo tanto son tan menos de fiar como los factores primeros.

El pasado 30 de junio traíamos a colación al tercer fundador del cristianismo, el criminal emperador Constantino el Grande (denominación eclesiástica), tras el que se considera el primero, Jesús, seguido del gran tergiversador, Pablo de Tarso.

>> Sigue...


Domingo, 21 de enero

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Enero 2018
LMXJVSD
<<  <   >  >>
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
293031