Humanismo sin credos

Absurdos y contradicciones en la generación de la vida.

22.09.18 | 12:00. Archivado en La otra HISTORIA del Cristianismo.

El silencio impera en este asunto, como si la Iglesia no pudiera mantener por más tiempo afirmaciones y principios que rigieran en otro tiempo y hoy rozaran el ridículo. O como si este asunto no diera más de sí, desbordada la Iglesia por la marea de permisividad que ha anegado a la sociedad.

Sorprende el contraste de "el milagro de que Dios infunda el alma y cree un nuevo ser a través del acto sexual" con el "asco" histórico manifestado por la Iglesia hacia el acto sexual.

No pueden entender que tal acto deben considerarlo tan humano como la función digestiva; tan delicado como el pensar; que es el inicio y el fundamento de la sociedad; que preserva la especie; que ennoblece las relaciones humanas; y, entre otras cosas, el acto por el que la mujer accede a su más alta dignidad y gloria, la maternidad...

Para la Iglesia siempre ha sido un "mal menor", un medio necesario, el grotesco "débito conyugal", jamás un acto humano regido por otro de los instintos más poderosos que rigen la vida. Pero, ah, en el subconsciente clerical tal acto coloca al hombre a la altura de su dios. Y eso es impensable.

¿Por qué la Iglesia ha tenido ese concepto peyorativo del acto sexual? Ha de dejarse aparte el hecho de ser célibes quienes promulgaran tal doctrina o "lo que la zorra no pueda catar no lo cate nadie".

O el pensamiento no manifiesto de que el acto sexual es un acto animal y no se puede admitir en los hijos de Dios, lo mismo que los ángeles no copulan ni fornican; además, nadie sino Dios es el que genera la vida y no se puede concebir en el hombre ninguna confusión a este respecto; pero sobre todo, el motivo principal es que, en el acto de la concepción, se produce la hecatombe del "pecado original"...

El acto conyugal es un "mal menor", bueno pero dentro de los límites más estrictos. ¿Por qué? Sólo porque existe el mal, porque el mal tiene un origen, porque lo dicen los libros sagrados. Maravillosamente absurdo.

Hoy prima el silencio en que han caído todos estos conceptos seculares, más que nada porque el ridículo es algo que no puede admitir la Iglesia.


Opine sobre la noticia con Facebook
Opine sobre la noticia
Normas de etiqueta en los comentarios
Desde PERIODISTA DIGITAL les animamos a cumplir las siguientes normas de comportamiento en sus comentarios:
  • Evite los insultos, palabras soeces, alusiones sexuales, vulgaridades o groseras simplificaciones
  • No sea gratuitamente ofensivo y menos aún injurioso.
  • Los comentarios deben ser pertinentes. Respete el tema planteado en el artículo o aquellos otros que surjan de forma natural en el curso del debate.
  • En Internet es habitual utilizar apodos o 'nicks' en lugar del propio nombre, pero usurpar el de otro lector es una práctica inaceptable.
  • No escriba en MAYÚSCULAS. En el lenguaje de Internet se interpretan como gritos y dificultan la lectura.
Cualquier comentario que no se atenga a estas normas podrá ser borrado y cualquier comentarista que las rompa habitualmente podrá ver cortado su acceso a los comentarios de PERIODISTA DIGITAL.

caracteres