Humanismo sin credos

Sobre creencias (VII). El ateísmo de Comte-Sponville (IV)

24.07.18 | 12:00. Archivado en JOSÉ MANUEL BARREDA

El tercer y último argumento positivo estaría relacionado con nuestro propio deseo e ilusión. ¿Cuál es en realidad la causa de que tanta gente crea en Dios?

Es emocional, y tiene que ver con nuestro deseo de sobrevivir a la muerte y de tener un padre amoroso e infalible. Dios es apetecible. Se puede soñar con Él; es normal que apetezca creer en Dios; que resulte una experiencia gratificante...

Pero nada de ello es una razón para creer. Lo es, en todo caso, para sospechar de este tipo de razones para creer en Dios. No se trata de razones “racionales”, aunque sí profundas, en tanto emocionales y no conscientes.

“Dios, o el sueño absoluto, o el absoluto soñado: un infinito de amor, de justicia y de verdad… Estoy a favor de Dios, como la mayoría de la gente, quiero decir que preferiría que existiese; pero esto no es una razón suficiente para creer en él, e incluso es una muy fuerte para negarse a hacerlo.” “Precisamente porque prefiero que Dios exista tengo fundadas razones para dudar de su existencia.” (129).

>> Sigue...


Lunes, 18 de febrero

BUSCAR

Editado por

Hemeroteca

Julio 2018
LMXJVSD
<<  <   >  >>
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031