Humanismo sin credos

Moral (XXIV). El nuevo código de circulación

28.06.18 | 12:00. Archivado en JOSÉ MANUEL BARREDA

Cuentan que hace tiempo, un hombre genial diseñó –en un país no muy lejano- un código de circulación que los analistas estimaron perfecto. Las autoridades, al principio reacias a sustituir el antiguo, hubieron de rendirse a la evidencia: suponía una clara mejora.

¿Por qué? Incluía elementos ético-pedagógicos que promovían una conducción más atenta y humanizada en los aprendices de conductores. Contenía señales, normas y razones, explicadas con claridad, en un lenguaje directo y eficaz. Las complementaban una serie de amenazas concretas y una explicitación de duras sanciones para los infractores, pues pretendía servir de guía jurídico-penal para asuntos de tráfico.

Y además promovía un código ético, animaba a considerar a los demás conductores como iguales o “hermanos”; y una filosofía constructiva hacia los vehículos ajenos, a los que había que dar “el mismo valor” que al propio vehículo. La inmensa mayoría de los ciudadanos consideraba que el código había mejorado la seguridad para todos.

Aunque el código se centraba en aspectos prácticos, su autor, además de sus mandatos, introdujo frases motivadoras y persuasivas que incentivaran la consideración y el aprecio hacia los demás, fueran viandantes, ciclistas o conductores de vehículos motorizados.

Ámalos”, decía, e insistía en la idea de que debíamos ser correctos incluso cuando nadie nos veía, “como si un ojo cósmico nos observara todo el tiempo.”

Con tal normativa y la policía tomándose muy en serio las nuevas directrices, se explicaba la reducción de casos de lesiones personales, invalideces y fallecimientos; e incluso de daños a reparar en los vehículos. Además, la circulación se veía más fluida y segura. Y hasta habían mejorado las relaciones humanas.

No es que no hubiera ningún crítico renuente, ni quien se saltara las normas; pero hasta la mayoría de los sancionados por ello reconocía su falta y la pertinencia funcional de cuanto se recogía en ellas.

La mejora resultó exportable. ¿Qué país no quería reducir sus accidentes y que sus conductores fueran más considerados? Aunque el antiguo código aún estaba vigente en la mayoría del mundo, parecía claro que era cosa de tiempo la asunción del nuevo.

¿Qué pensaban sus opositores? Unos seguían prefiriendo la antigua relación de normas escuetas, sin moralismo fatuo; otros desconfiaban de que mejorara en algún sentido la disposición solidaria de los seres humanos, en la que confiaban; otros criticaban esa mescolanza de normas, exhortaciones éticas y amenazas de castigo penal.

Otros, en fin, alegaban que había crecido el miedo y se habían producido algunos casos de inadaptación y neurosis que habían precisado psicoterapia o tratamiento psiquiátrico; además de cierta tendencia a la intolerancia de los no adaptados. Pero, eran una minoría.

Si en conjunto se daba una clara mejora en todos los sentidos, había menos lesionados y fallecidos, y se evitaba el anterior caos, tales contrariedades, por lo demás tan escasamente significativas, quedaban sobradamente compensadas. De hecho, ¿quién se plantearía volver a aquello, ahora que el parque automovilístico se había triplicado?

En las prisiones se hallaban los infractores causantes de los accidentes más graves. Debían sentirse los más perjudicados por el nuevo código, y ser sus máximos críticos.

Un buen día alguien sometió a estudio el nuevo código –hizo de ello su tesis doctoral-. Cuantificó las respectivas variables y analizó tasas de accidentes, lesiones, daños en carrocerías, sanciones, etc. Elaboró índices de personas afectadas y comparó la situación actual con la pasada y la general de los países en los que funcionaba en el nuevo código con la del resto del mundo.

Incluso sondeó la proporción de personas encarceladas por infracciones y su grado de aceptación del código; no sólo su fe en el mismo, sino su actitud hacia él y su disposición a cumplirlo.

Contra lo esperado, el resultado fue que no había diferencia alguna. La escasa que había era a favor del antiguo código. Las personas encarceladas tenían una fe en el código parecida a la media. Y la misma disposición a obedecerlo.

Este resultado no variaba al considerar grupos o ciudades concretas, ni el grado de aprobación particular: los forofos del código y las personas indiferentes o contrarias al mismo tenían más o menos los mismos accidentes, con alguna ventaja para estas últimas.

Corrigió posibles factores de sesgo, ya fuera la preferencia algunos contestatarios por las bicis o la preferencia de los vehículos de alta gama por algunos conductores forofos de las revistas de automóviles y las normas de circulación. Pero la conclusión era la misma: no había mejora fáctica alguna en favor del nuevo código.

El doctorando hubo de defender que el código no mejoraba en absoluto la circulación, ni la conducta hacia el prójimo; ni reducía las lesiones, ni el número de muertes, ni aun las abolladuras de las carrocerías.

Dicho lo cual, presentaba como especialmente preocupante la intolerancia de algunos policías y jueces, y la actitud que mostraban unos cuantos seguidores entusiastas hacia los no partidarios. Había detectado alguna ocasional represión de opositores, dos o tres críticos encarcelados por su actividad crítica potencialmente generadora de muertes, y algún castigo a tratamiento psicoterápico.

También alguna quema de ejemplares del antiguo código o libros apologéticos del mismo. Había quien, yendo más allá, proponía algún castigo a quienes los llevaran o leyeran en público, pero sin éxito por el momento.

El trabajo causó cierto revuelo entre las personas más cultas y especialistas de ámbito universitario, pero en general fue ignorado. La evidencia de que gracias al código se vivía mejor constituía una convicción general difícilmente mutable.

Además, el nuevo código era apreciado en otros sentidos. Era un libro estético, artístico, de excelente redacción, y abundaba en palabras encomiables que incentivaban la buena convivencia y el aprecio mutuo… Todo esto no podía ser otra cosa que bueno.

Tesis e investigador fueron criticados, y éste acusado de deshonestidad y de interés en deformar la realidad, pero su director de tesis, un profesor de renombre, aceptó ayudarlo a completar el trabajo con la búsqueda de razones que explicaran su resultado. Preguntó a unos y otros. Estudió abundancia de señales y disposición a respetarlas…

Y comprobaron que ambas normas valían igualmente; que la misma proporción de personas estaba dispuesta a cumplir cualquier cosa regulada en cualquier lugar, con similares medidas de precaución y equivalente aversión a atropellar a otras personas. La gente procuraba no abollar su propio vehículo por razones distintas a lo que pudiera figurar en un libro de normas. Los mandatos importaban menos que cierta tendencia o deseo de hacer bien y no dañar gratuitamente a otras personas. Y las excepciones, que no arreglaba ningún buen consejo, se daban prácticamente por igual en cualquier sitio.

¿Cómo no va a suponer una mejora? ¿Es que tantos años de promoción del código han podido convencer a la gente de su excelencia, contra todo fundamento? ¿Es que no está suficientemente claro que es bueno promover una buena conducta y penalizar las incorrecciones?

Cuando se alienta a conducir mejor, se anima a comportarse como si se fuera vigilado y se atemoriza con castigos penales acordes al daño o riesgo causado, ¿no es lógico esperar una reducción de infracciones y lesiones? Además, ¡salta a la vista que ha de ser así!

Esta historia sobre mandatos morales, actitudes y conductas no sólo es verídica sino que además es cierta, como diría el insigne Marcos Mundstock, eterno portavoz de Les Luthiers.


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Comentarios
  • Comentario por J.P. 01.07.18 | 18:19


    Humano e inhumano.

    Otra de las fantasías cerebrales de la máquina falible.

  • Comentario por Moisés 30.06.18 | 16:41

    Y cuando se despertó...

  • Comentario por Moisés 30.06.18 | 16:04

    Quizá alguien (o "álguienes") no la captó aunque era muy clara la intención metafórica.

  • Comentario por Manuel 30.06.18 | 15:46

    El preguntado, Moisés responde en el siguiente comentario ordinal (00:50 horario).
    Bastante de acuerdo con Anastasia, al parecer como todos.
    Al parecer alguien no captó que el tema código de circulación era una metáfora. Y tampoco leyó lo esencial referido a la educación provida (ni consentidora, ni represiva, ni inafectiva, ni demasiado atenta, ni demasiado pasota, ni demasiado moralista, ni demasiado protectora...), rica en amor, atención, tolerancia, etc.
    Los códigos han de ser considerados pertinentes, mejorados, criticados, contestados...
    Saludos

  • Comentario por Moisés 30.06.18 | 15:09

    Estoy de acuerdo con los comentarios de TRUE y, concretando para ser breve, especialmente en el de las 10:51 que resume muy bien el asunto actualizado.

    ANASTASIA creo que dice cosas interesantes y bastante adecuadas en mi opinión.. Aparte eso, pregunta (29.06.18/23:26) "¿y cómo se forma el buen corazón?" cuando ya estaba previamente contestado: viene "de fábrica"; el "buen corazón innato" que dice el preguntado

  • Comentario por procato 30.06.18 | 12:31

    lo valiente no quita lo cortés, manuel conserva sus buenos modales en sus exposiciones.

  • Comentario por procato 30.06.18 | 12:28

    me sorprende positivamente anastasia con su entrada en altamar de realidad, como si hubiera girado 180º de sus primeras apariciones. manuel sigue fuera de la realidad, la huye para que no le estropee un buen titular fantasioso. Es lo que pasa cuando se ha naturalizado el absurdo, y besuquea la ciencia con la devoción supersticiosa de los caídos en la credulidad.

  • Comentario por Elifaz 30.06.18 | 11:57

    ....porque "La gente procuraba no abollar su propio vehículo por razones distintas a lo que pudiera figurar en un libro de normas. Los mandatos importaban menos que cierta tendencia o deseo de hacer bien y no dañar gratuitamente a otras personas."

    Yo creo que hablar en serio en estos términos es, sencillamente desconocer la realidad humana.

    Ahora bien, sabido es desde antíguo que siempre hay y habrá quien le molestan las normas, las leyes, los mandatos y todo lo que se oponga a hacer la propia voluntad sin tener en cuenta la vida o la libertad del resto.

    Circular por la derecha...que no me embriague ni me drogue para conducir ? ....pero ¡ si eso ya lo hace todo el mundo !

  • Comentario por Elifaz 30.06.18 | 11:50

    A mí esta discusión sobre la necesidad de normas y de leyes, de códigos y prohibiciones, que parece que alguien disfruta prohibiendo circular a más de cincuenta por hora en población, saltarse un semáforo en rojo o un stop....perdónenme, me parece más propia de la pubertad. Si hay leyes es porque se comprueba el efecto negativo de que no las haya. Podría parecer ridículo para muchos que haya una ley que prohíba matar; pero lo cierto y evidente es que algunos son capaces de matar. Podría parecer innecesaria una ley que obligue a las madres a amar a sus hijos; pero lo cierto es que algunas los tiran a la basura al nacer.

    Tambien podríamos sustituir el código penal y quitar las penas, las sanciones, la carcel; porque al parecer Manuel ha descubierto la verdadera idiosincrasia humana que no necesita ningún Dios, ni ley ni orden porque...

  • Comentario por true 30.06.18 | 10:51

    La cuestión es que he hablado de normas necesarias y adecuadas, de normas consistentes, de normas que necesita un individuo para realizarse como persona en convivencia con otras personas. Incluso de cambio de normas si no resultan adecuadas. Todo eso está dicho ahí abajo en distintos momentos.

    De modo q se pueden invitar uds mutuamente a sus burbujas disociativas para tratar de sus frustraciones y fobias personales. Yo nada tengo q ver con vds ni con lo q dicen.

  • Comentario por Ayedos 30.06.18 | 10:37

    Comentario para true 30.06.18 | 10:06
    1 El principio de realidad exige normas y no creo que eso sea en sí mismo frustrante.
    1 El problema es quien o quienes emiten las normas, quien o quienes las interprean, quien o quienes las pueden cambiar y a favor de quien o quienes se usan dichas normas.
    Saludos a tod@s

  • Comentario por true 30.06.18 | 10:37

    A vd lo q le pasa es q necesita descalificar a alguien para sentirse mejor, me ha escogido a mí para proyectar sus fantasmas y se inventa lo que le da la gana.
    No hago nada de lo q vd dice como se puede comprobar, por mucho que vd desde su propia disociación y frustración vea fantasmas.
    Naturalmente que muestro como válido lo q me parece válido, como todo el mundo. Y estoy de acuerdo, en general, con lo que dice Anastasia en estos comentarios y no estoy de acuerdo con gran parte de las falsas generalizaciones que ha hecho Manuel.
    En cuanto a vd, como no habla del tema sino q se limita a expresar sus fobias antipersonales, desde su propia burbuja, pues como que está disociado de la realidad de la que se habla aquí.

  • Comentario por true 30.06.18 | 10:28

    Y está claro que hay que educar en positivo, no desde el no a esto, no a lo otro, pero cada "no" necesario conlleva un sí, que es el que hay q señalar en su positividad.
    Vamos, que vivirá en una burbuja el que no vea la necesidad de normas para convivir.

  • Comentario por Renzo 30.06.18 | 10:26

    Usted lo que hace es convertir conductas individuales, casos particulares, en normas generales, aunque a veces hace justo lo contrario, desestima cualquier caso que quede fuera de lo que es generalmente esperable. Ambas formas de actuar obedecen a que para uste sólo es válido lo que usted etiqueta como válido, el resto lo ignora, no existe.
    Por eso le repito que o vive en una burbuja o padece algún tipo de disociación.

  • Comentario por true 30.06.18 | 10:21

    Estoy de acuerdo con Anastasia respecto a la idiosincrasia de cada cual y que la educación tiene que tener esto en cuenta. En una misma familia cada hermano es como es. Lo cual no significa q estemos determinados sino que nuestras necesidades educativas son diferentes.
    En cuanto a las etiquetas hay que tener cuidado en que no se conviertan en la profecía que se cumple, porque a veces pasa eso.
    Y el perfeccionismo siempre es un desastre en la educación. Unos educadores perfeccionistas son nefastos. A veces es una tendencia innata en la persona, más que producto de su educación, pero habría que contrarrestarlo en su parte negativa.
    Educar para el esfuerzo necesario no tiene nada que ver con educar desde el perfeccionismo.

  • Comentario por true 30.06.18 | 10:06

    Mucho me temo Renzo que el de la burbuja debe de ser usted. No sé de qué disociación me habla. Esas frases están en un contexto preciso y no creo que sean difíciles de entender.
    Si un niño siente q los padres no le quieren nunca es por la existencia de normas necesarias y consistentes, sino por la existencia de un maltrato que no solo puede consistir en agresiones sino también en abandono y dejaciones de sus deberes como padres. Está claro q las normas deben estar por algo y q se hace comprender esto en la medida que el niño va siendo capaz de comprender.
    El principio de realidad exige normas y no creo que eso sea en sí mismo frustrante. Otra cosa es q las normas puedan ser en algunos casos inadecuadas o que el nivel de frustración de una persona sea bajísimo.
    Se siente vd frustrado por la necesidad de conducir por la derecha en las carreteras españolas?
    ¿Le molesta q en los trenes ponga indicaciones de que no se pongan los pies en los asientos?

  • Comentario por J.P. 30.06.18 | 09:44

    24 y ¿subiendo?

  • Comentario por Anastasia Fernand 30.06.18 | 09:26

    Hay personas q cumplen las reglas fundamentales, obvias y cívicas sin q se lo indiquen, xq tienen buenos impulsos y hábitos, x temperamento y educacion, la mayoría necesitan saber cuáles son las reglas en algunas ocasiones; otros, en muchas más. Esa indicación sancionadora es en la mayor parte necesaria xq hay individuos muy proclives a pisar los derechos del prójimo cuando les viene en gana, por temperamento, hàbitos, educación o por presión dl sistema. Por todo a la vez, quizás. Sin embargo hay gente, q resiste las incongruencias y presión dl sistema, y de los malos ciudadanos, y es sin embargo. buen ciudadano. Pero no todos , x supuesto, y para ellos expresam, para esos malos, pero tb para los demás, para todos, hacen falta siempre leyes.

  • Comentario por Anastasia 30.06.18 | 09:07

    ... Se mostró conflictiva, y ya manufestaba conducta anómala antes d recibir los cuidados y educación parental d su familia de adopción( fue adoptada con meses).

    No somos una "tabula rasa" en mi opinión. Nacemos con unos genes, una personalidad, una bioquímica tendente a conductas concretas y determinantes en algunos pasos; pueden algunos nacer orientados hacia el desarrollo d determinados hábitos nocivos q se manifiestan muy tempranamente. La educación tiene q tener unos matices personalizados para domeñarlos ajnque jamás tiene q ser castradora ni ir en contra de impulsos vitales sanos del individuo. Pero hay matices x los q unos viven determinadas reglas como imposición agobiante, otros, como orientación necesaria, otros como molestia, y otros como castración. No a todos les limita gravemente la vida el cartel "No pisar el césped" . Aunq yo tengo una anécdota personal con ese cartel q no voy a contar xq es muy larga...

  • Comentario por Anastasia 30.06.18 | 08:48

    Hace tiempo di clases particulares a una chica de 14 años, de costumbres egoístas, q hasta fingía q no tenía bolis de sobra ni caramelos para darme, a pesar d q en sus cajones había abundancia de todo y me veía toser. Estaba diagnosticada de Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad, cosa q yo ,sin embargo, no notaba. Se lo dije a sus padres. Se descubrió q el diagnóstico y tratamiento era erróneo desde hacia años.Al poco fue diagnosticada como psicópata, sociópata. Era adoptada, como su hermana, una niña cariñosa, alegre y servicial. Hablando de la adolescente con la madre vimos q había mostrado signos de egoísmo y crueldad desde los 4 años, datos, claro, q no puedo describir.
    Al año de su diagnóstico correcto, su conducta ya reveló francamente el rasgo de sociopatía, pegando incluso a su madre. Yo, aunque sin análisis pormenorizado, sí veía excesivo perfeccionismo en la educación d las niñas, pero ya veis q solo una...

  • Comentario por Renzo 30.06.18 | 06:30

    "No sé de ningún niño q crea q sus padres no le quieran porque le impongan una disciplina lógica y necesaria por su propio bien."
    "Las señalizaciones necesarias solo puede entenderlas como represión quien por no pensar no se plantea su necesidad."
    Definitivamente, o vive en una burbuja o sufre una disociación de padre y muy señor mío.

  • Comentario por true 30.06.18 | 02:37

    Las señalizaciones necesarias solo puede entenderlas como represión quien por no pensar no se plantea su necesidad. Tío, no te quieren fastidiar diciendo q no vayas a más velocidad de la permitida, te están diciendo q en la próxima curva te sales de la carretera si no respetas la señal. Eso se agradece no se vive como frustración.
    Un niño de tres años no comprenderá por qué su madre no le deja cruzar con el semáforo en rojo, pero aunque se coja una pataleta se le pasará y sabe a pesar de todo q su madre lo quiere, porque le da alimento, caricias, juego, seguridad...
    Con el tiempo va comprendiendo el porqué de las normas y si alguna señal no está bien puesta ya se discutirá si no será mejor cambiarla de sitio.
    Pero si luego resulta q vives en una sociedad donde se desprecia todo código de circulación y te das cuenta de q los pasos cebra acaban siendo señalización para q el conductor sepa donde atropellar peatones, pues ya la cosa varía y la utilidad del código es 0

  • Comentario por true 30.06.18 | 02:20

    Por qué considera Manuel que las señales de tráfico estropean el supuesto buen corazón innato de los conductores ocasionándoles frustración se me escapa.
    Naturalmente q un buen corazón nace al contacto con buenos corazones que dan amor, incluyendo la disciplina necesaria q no tiene por qué llevar a la frustración, sino al control y al conocimiento de uno mismo y de las normas de convivencia necesarias para relacionarse con los demás.
    No sé de ningún niño q crea q sus padres no le quieran porque le impongan una disciplina lógica y necesaria por su propio bien. Pero además pensamientos y sentimientos se influyen en las dos direcciones.
    El niño nace egoísta, sin principio de realidad y sin normas y las aprende de su entorno. Primero de la familia, y luego del resto de la tribu.
    Y en ese sentido Anastasia tiene razón, porque un niño de buen corazón puede acabar estrellándose con una realidad hostil y la necesidad de sobrevivir en ella.

  • Comentario por Manuel 30.06.18 | 00:50

    Creo que lo desarrolla de un modo natural el 90% de los seres humanos, Anastasia. Criados sin grandes estropicios ni carencias afectivas ni físicas (ni demasiadas frustraciones, ni trato despótico, ni consentimiento excesivo...).
    Lo natural es que te guste ver sonreír de alegría a los niños y ver disfrutar a las personas en general, y que te moleste verlos llorar, sufrir, experimentar dolores, ser torturados o explotados, etc.
    Sí. El trato inhumano deshumaniza. Y esa vorágine a veces se da. Se ha dado muchas veces y se sigue dando.
    Podemos mirar para otro lado, no jugar a ese juego, combatirlo, hacer lo posible por mejorar las condiciones... Podemos intentar que no se malogren los buenos corazones.
    Que seguirá habiendo lo contrario, de acuerdo. Pero podemos enfrentarnos a ello, actuar en pro de la justicia y el bienestar. No ser parte del problema. Y todo esto son actitudes morales. No se puede ser neutro, porque serlo es no serlo.
    Saludos

  • Comentario por Anastasia 29.06.18 | 23:26

    ¿Y cómo se forma el buen corazón, Manuel? Aunque el niño tenga buena y noble guía en su familia, aunque se encuentre alguna vez con buenos corazones, se ha de sumergir en seguida en una vorágine en la q quizás predominen los (in)humanos con dientes de sable.

  • Comentario por Moisés 29.06.18 | 17:34

    Emocionado al punto del llanto, dejo la lectura y escritura y me voy a pasear al borde del mar.

  • Comentario por Manuel 29.06.18 | 17:28

    ¿Vd lo cree? Ayudemos a formar "buen corazón". A esa base innata (si estamos ante alguien que careciera de la misma... al menos tratemos de que no empeore su conducta social, aunque me temo que sería poco probable... dado que su carencia de sentimientos empáticos buscaría algún estímulo al menos divertido. Y tal vez, muchas probabilidades y casuística van por ahí, no tengamos mucho éxito... Pero hay que intentarlo. O no. Que hay quien asegura que -nos- robaría a manos llenas si no fuera por la ley y el temor derivado de su aplicación. De eso a que nos violaría por placer, o nos daría una paliza por diferencia de opiniones, o nos mataría para sacarnos 20 € del bolsillo no percibo que haya tanto trecho).

  • Comentario por Manuel 29.06.18 | 17:23

    Rousseau, Moisés, creyó que esa la naturaleza del 100% de la humanidad. No es el caso, ¿verdad? (Si hace falta volvemos a esos porcetanjes estudiados que tan poco le gustan a Vd.)

    Un "buen corazón" puede ser estropeado, desde luego: existe la educación pro-insensibilización, por varias vías (la llamé anti-educación).

    ¿Puede, en cambio, construirse vía mandamientos, represión, atemorización...? Más bien se han demostrado contraproducentes a este respecto: constructores de sado-masoquismo, trastornos neuróticos y otras psicoalteraciones.

    ¿Innato, no?
    Sería más curioso, en cambio, que el "buen corazón" (los buenos sentimientos hacia nuestros semejantes, el deseo espontáneo de que disfruten, estén bien alimentados los niños, ver disfrutar a otras personas antes que sufriendo, sentir su dolor, tener deseos de socorrer al que sufre, no desear que hayan víctimas de agresores, ni ser testigos de casos de dolor, etc.) fuera adquirido.
    ¿Vd lo cr...

  • Comentario por Moisés 29.06.18 | 15:19

    "Buen corazón innato". Innato, innato... ¿de qué me suena?

    Y luego (enseguidita y para siempre... salvo los casos de los "emancipados" intelectuales que son capaces de razonar... según dicen e, incluso, acaso crean) se pierde por inculcar el sentido de culpa, de indignidad personal...

    Buen corazón innato... Tengo que hablar con Rousseau. No vaya a ser que la civilización nos estropee... excepto a los que mejora (los de siempre: los que piensan y estudian... lo que deben -según ellos-).

    No tengo remedio.

    A ver si consigo hablar (y entender lo que me digan, si me dicen algo) con las abejas: nacen, se dedican a lo que les manda su instinto (o lo que sea), se conforman (o, por lo menos, no protestan, que sepamos) y luego de fabricar miel (entre otras cosas) mueren... ¡y se acabó!

  • Comentario por Renzo 29.06.18 | 12:11

    Lo que Procato pide es que Manuel sea un "aneuronado" como él.

  • Comentario por procato 29.06.18 | 11:45

    que reside en su interior(…) Yo pregunté a la tierra y respondió: No soy yo eso; y cuantas cosas se contienen en la tierra me respondieron lo mismo. Pregunté al mar y a los abismos, y a todos los animales que viven en las aguas, y respondieron: No somos tu Dios; búscale más arriba de nosotros. Pregunté al aire que respiramos y respondió todo él con los que le habitan: Anaxímenes se engaña, porque no soy tu Dios. Pregunté al cielo, sol, luna y estrellas, y me dijeron: Tampoco somos nosotros ese Dios que buscáis. Entonces dije a todas las cosas que por todas partes rodean mis sentidos: Ya que todas vosotras me habéis dicho que no sois mi Dios, decidme por lo menos algo de él. Y con una gran voz clamaron todas: ÉL ES EL QUE NOS HA HECHO”.

    manuel,póngase a cero, recobre su estrato filosófico fronterizo con la Religión, anule su ablación religiosa, libérese de lo quepara Ud. es una superstición:la ciencia

  • Comentario por procato 29.06.18 | 11:42

    que traen los sentidos. Los hombres sí que pueden ejecutarlo, y por el conocimiento de estas criaturas visibles pueden subir a conocer las perfecciones invisibles de Dios; aunque sucede que, llevados del amor de estas cosas visibles, se sujetan a ellas como esclavos; y así no pueden juzgar de las criaturas, pues para eso habían de ser superiores a ellas. Ni estas cosas visibles responden a los que solamente les preguntan, sino a los que al mismo tiempo que preguntan, saben juzgar de sus respuestas. Ni ellas mudan su voz, esto es, su natural hermosura, ni respecto de uno que no hace más que verlas, ni respecto de otro, que además de esto se detiene a preguntarles, no es que a aquél parezcan de un modo y a éste de otro, sino que presentándose a entrambos con igual hermosura, hablan con el uno y son mudas para con el otro, o por mejor decir, a entrambos y a todos hablan; pero solamente las entienden los que saben cotejar aquella voz que perciben por los sentidos exteriores, con la verdad

  • Comentario por procato 29.06.18 | 11:41

    El niño observa un plan definido en la organización de los libros, un orden misterioso, el cual, no se comprende; un orden misterioso que no entiende pero apenas sospecha sutilmente.Esa, me parece, es la actitud de la mente humana, incluso de la más grande y la más culta, hacia Dios. Vemos un universo maravillosamente organizado, obedeciendo ciertas leyes, pero solo entendemos las leyes vagamente. Nuestras mentes limitadas no pueden escrutar la fuerza misteriosa que balancea las constelaciones" (Cit. en Viereck, George Sylvester. "Glimpses of the Great")…"Dios es un misterio, pero un misterio comprensible. No tengo nada sino admiración cuando observo las leyes de la naturaleza. No hay leyes sin un Legislador" (cit. en William Hermanns, Einstein and the Poet: In Search of the Cosmic Man (1983), p. 106).

    Con palabras de san Agustín: “Todos los animales, desde los más pequeños hasta los mayores, ven esta hermosa máquina del universo; pero no pueden hacerle aquellas pregunta...

  • Comentario por procato 29.06.18 | 11:39

    manuel,le di pie para exhibir su erudición. Pero ¡ay!, también para exponerse una vez más como carente de estrato filosófico. Tiene el nivel de renzo(albatros) cuando argumente que el prado "es" porque está ahí. No está ahí el propietarin,ni la escritura de priedad, ni las nubes que riega, ni las aguas subterráneas...Eso no es más allá de una oveja. Se lo cuento con palabras de Einstein:”La mente humana, no importa cuán altamente capacitada esté, no puede comprender el universo. Estamos en la posición de un niño pequeño, entrando en una enorme biblioteca cuyas paredes están cubiertas hasta el techo de libros en muchos idiomas diferentes. El niño sabe que alguien debió haber escrito esos libros. No sabe quién ni cómo. No entiende los idiomas en los que están escritos.

  • Comentario por true 29.06.18 | 10:56

    El libro es simplemente un estadio más en la explicación sobre el mal en el mundo que supera la fase anterior representada por los falsos amigos sermoneadores de Job que culpabilizan al justo del mal q sufre.

  • Comentario por true 29.06.18 | 10:48

    Como no leo a Procato no tengo ni idea de porque ha servido de pretexto a Manuel para esta última exhibición de su absurda pretensión de que el libro de Job es un tratado científico repleto de errores.
    Es simplemente un libro que habla sobre la existencia del mal y la injusticia en el mundo y cómo se compaginan con la existencia de un Dios bueno y justo.
    En cambio veo q Manuel malinterpreta la respuesta q se da a Job diciendo que se le considera sin derecho a hacer preguntas, cuando por el contrario, el derecho a hacer preguntas se lo negaban sus sermoneadores, no Dios, q no admite las respuestas de moralina barata y falsa de los sermoneadores q pretenden culpabilizar a Job del mal q sufre, q incluso le contesta, aunque su respuesta sea q aunque no comprenda por qué existe el mal, confíe en quien sabe mucho más que él y en q el bien y la justicia tienen la última palabra.
    De ahí la conclusión final de Job.

  • Comentario por Manuel 29.06.18 | 10:05

    Empezaron a tener la impresión de que era posible que no bastara con un solo firmamento.
    Así, san Pablo, en el primer siglo de nuestra era, cree que existen varios cielos. Dice, por ejemplo:
    «Yo sé de un cristiano que hace catorce años fue arrebatado hasta el tercer cielo» (2 Corintios, 12, 2).
    ¿Qué es lo que hay por debajo del disco plano de la Tierra? Desde luego, no se trata de un manto y un núcleo de hierro líquido del tipo de los que hablan los geólogos de hoy en día; por lo menos no según la Biblia. En su lugar, bajo la Tierra plana se encuentra la morada de los muertos.
    La primera mención que se encuentra es en la historia de Córaj, Datan y Abirán, que se rebelaron contra el liderazgo de Moisés en la época en que los judíos vagaban por el desierto...

    Bien, creo que basta con esto, aunque debería asomarse a esos dibujos. Hice un power point: https://www.academia.edu/4465807/Crítica_al_conocimiento_3._Errores_humanos_científicos_y_anticientífic...

  • Comentario por Manuel 29.06.18 | 09:59

    del firmamento con el terremoto, y la misma lámina de metal se enrolló sobre si misma como un rollo de pergamino.
    El firmamento cumple la función de «separar las aguas de las aguas». Parece ser que sobre la base plana de la estructura del mundo, sobre la misma Tierra, hay agua, y que también hay agua por encima del firmamento. Es de suponer que la lluvia procede de ese depósito elevado.
    (¿Qué otra razón podría haber para que cayera agua del cielo?)
    Parece ser que existe algún tipo de aberturas que permiten que la lluvia atraviese el firmamento y caiga sobre la Tierra, y cuando se desea que caiga una lluvia especialmente copiosa estas aberturas se ensanchan. así, en el caso del Diluvio universal: «...se abrieron las compuertas del cielo» (Génesis, 1, 11).
    En la época del Nuevo Testamento los sabios judíos ya habían oído hablar de la teoría griega de las múltiples esferas que rodean la Tierra, una por cada uno de los siete planetas y otra más externa para las estr...

  • Comentario por Manuel 29.06.18 | 09:58

    cubierta metálica semiesférica colocada sobre una fuente plana en nuestros restaurantes más elegantes.
    Según el relato, el Sol, la Luna y las estrellas fueron creados en el cuarto día. Las estrellas eran chispas de luz pegadas al firmamento, y el Sol y la Luna eran círculos de luz que lo atraviesan de este a oeste, quizá justamente por debajo del firmamento.
    Esta imagen de conjunto está descrita más explícitamente en el Apocalipsis, escrito alrededor del año 100 de nuestra era y que contiene una serie de visiones apocalípticas del fin del Universo. En cierto momento se habla de un gran terremoto», a consecuencia del cual; «... las estrellas del cielo cayeron a la tierra como caen los higos verdes de una higuera cuando la sacude un huracán. Desapareció el cielo como un volumen que se enrolla...» (Apocalipsis, 6, 13-14).
    Es decir, las estrellas (esos pequeños puntos de luz) se despegaron de la delgada estructura metálica del firmamento con el terremoto, y la misma lámin...

  • Comentario por Manuel 29.06.18 | 09:57

    En otra parte del Libro de Job, éste dice, al describir el poder de Dios: «Las columnas del cielo tiemblan, asustadas, cuando El brama» (Job, 26, 11).
    Da la impresión de que estas columnas eran los «cimientos» de la Tierra. Es posible que se encontraran por debajo de los bordes de ésta, en el punto en que se une con el cielo (aquí debería poder transcribir el dibujo que inserta Asimov). Por tanto, estas estructuras son, al mismo tiempo, los pilares del cielo y los cimientos de la Tierra.
    ¿Y sobre qué están apoyados los pilares? ¿Sobre elefantes? ¿Sobre tortugas? ¿O acaso hay pilares «todo el rato»? ¿O se apoyan sobre las espaldas de los ángeles que vuelan eternamente por el espacio? La Biblia no aclara este punto.
    ¿Y qué es ese cielo que cubre la superficie de la Tierra como una tienda? ...
    La primera parte de la palabra «firmamento» es «firme», y esa era la idea de los autores bíblicos...
    El cielo se parece mucho a la cubierta metálica semiesférica coloc...

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