Humanismo sin credos

FILOSOFÍA GRIEGA Y CRISTIANISMO / 4

05.11.17 | 12:00. Archivado en PROMETEO

Neque enim quaero intelligere ut credam, sed credo ut intelligam / Pues no busco entender para creer, sino que creo para entender (Anselmo)
Una filosofía religiosa no es ni religión ni filosofía (L. Feuerbach)

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En el apóstol Pablo encontramos una actitud ambigua con respecto a la filosofía griega, que conoció bien en su Tarso natal. Por un lado, en la primera carta a los corintios condena la sabiduría griega, que es de este mundo, y la subordina a la sabiduría cristiana de la fe en el Cristo crucificado, que es sabiduría de Dios, la única que salva.

Pero por otro, en su última carta (Rom 1,19-21 reconoce que los no creyentes pueden llegar por la razón natural al conocimiento de Dios, a partir del espectáculo de las criaturas, tesis defendida antes por el libro de la Sabiduría (13, 5-9).

Posteriormente, en los Hechos de los apóstoles (cap.17) aparece discutiendo en el Areópago de Atenas con los filósofos griegos sobre el “Dios desconocido”, que él anuncia junto con la resurrección de los muertos, lo que provocó las burlas de los filósofos.

El término “filosofía” sólo aparece una vez en todo el N. T. (un hápax), con un sentido negativo, en la carta a los colosenses, que es de un discípulo de Pablo: “mirad que nadie os engañe mediante la vana falacia de una filosofía (dià tês philosphías), fundada en tradiciones humanas, en los elementos del mundo y no en Cristo” (Col 2, 8).

Para los escritores cristianos el término “filosofía” equivalía a “sabiduría pagana”, sentido que conservará durante siglos, en contraposición a la “sabiduría cristiana”, que es la verdadera por basarse en la fe en la Revelación y tener origen divino.

El medievalista Etienne Gilson señala las dos actitudes que adoptaron los pensadores o teólogos cristianos, incluso más allá de la Edad Media: la actitud adversa de condena y la valoración positiva para ponerla al servicio de la teología: “La filosofía no aparece en la historia del Cristianismo hasta el momento en que ciertos cristianos toman posición ante ella, sea para condenarla, sea para absorberla en la religión nueva, sea para utilizarla con fines de apologética cristiana” (E. Gilson: La filosofía en la Edad Media).

Así, por ejemplo, en los primeros siglos Taciano y Tertuliano condenan la filosofía. Defienden la fe de los simples y poco instruidos frente a la sabiduría griega, idea sostenida ya por el evangelio de Mateo, que contrapone los “népioi” a los sabios. Para ambos, cristianismo y filosofía son mundos antitéticos, sin posible conciliación entre Atenas y Jerusalén. Esta actitud negativa se prolongará en otros teólogos medievales.

Sin embargo, la actitud positiva será la que se imponga en numerosos pensadores, como Clemente, Orígenes y sobre todo en los grandes teólogos como Agustín o Tomás de Aquino, pero desde una postura de subordinación de la razón a la fe y de la filosofía a la teología (philosophia ancilla theologiae), con fines apologéticos, prolongando la vieja alegoría usada por Filón, de la señora (Sara) y la esclava (Agar), recogida en la sentencia del Damasceno: “es conveniente que la reina se sirva de sus damas de honor”.

Tertuliano afirmó que tan absurdo es un filósofo cristiano como un cristiano filósofo, pero, ¿existe en realidad una “filosofía cristiana”? Esta es una cuestión muy disputada en los siglos XIX y XX. Para el racionalista A. Harnack filosofía y cristianismo se excluyen mutuamente, lo mismo que razón y fe.

También para Feuerbach la filosofía es un saber independiente que sólo depende de la razón. Por ello, tan absurdo es hablar de filosofía cristiana como de ciencia cristiana, por ejemplo “matemática cristiana” o “botánica cristiana”.

Pero fue el historiador francés Emile Brehier, quien en el vol. I de su Histoire de la Philosophie planteó la cuestión con más radicalidad. Según él, durante los cinco primeros siglos “no hay una filosofía cristiana propia implicando una tabla de valores intelectuales fundamentalmente original y distinta de la de los pensadores del paganismo”. Y continúa: “el cristianismo en sus comienzos no es nada especulativo” y “el desarrollo del pensamiento filosófico no fue fuertemente influído por el advenimiento del cristianismo y, resumiendo nuestro pensamiento en una palabra, que no hay filosofía cristiana”.

Según Bréhier, el cristianismo no inició ningún movimiento filosófico nuevo. Por ejemplo, “en san Agustín no hay de ningún modo una filosofía cristiana”. La única que incorpora “es la filosofía de Platón y de Plotino”. En el tomismo, enormemente sincrético, tampoco se encuentra una filosofía cristiana. En conclusión, “no se puede hablar de una filosofía cristiana como no se puede hablar de una matemática cristiana o de una física cristiana”.

Que autores cristianos, como Descartes o Kant, construyan una filosofía racionalista o trascendental, no implica que hagan una filosofía cristiana. Heidegger afirmaba que la “filosofía cristiana” es un hierro de madera (aplicable también al oxímoron “democracia cristiana”). Lo mismo sirve para la ciencia.

Que creyentes católicos, como Galileo o Méndel, generen teorías científicas, no significa que exista una física o una genética católica. Eso era lo que afirmaba en su defensa el investigador bíblico y católico Alfred Loisy al ser condenado como heresiarca modernista: no existe “ciencia católica.” Los resultados de la investigación científica son independientes de las creencias personales.

La tesis contraria, que afirma la existencia de una “filosofía cristiana”, especialmente en Tomás de Aquino, convertido por León XIII en “filósofo” oficial de la iglesia católica, es defendida, de forma apologética, por diversos autores confesionales, entre ellos E. Gilson, J. Maritain o Blondel, quien habla incluso de “filosofía católica”. Todos ellos, en continuidad con la doctrina católica, consideran la fe como superior a la razón y como criterio extrínseco para juzgar las verdades de razón, filosóficas o científicas.


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Comentarios
  • Comentario por observador 06.11.17 | 22:02

    Excelente comentario de Juambi.

  • Comentario por Juambi 06.11.17 | 11:37

    Lo suyo era una filosofía y una metafísica u ontología de corte realista e intemporal, porque pensaban que así se mantenía de modo más fiel e íntegro el depósito de la fe. Se identificaba el contenido de la propia fe con su formulación y expresión en las categorías metafísicas y filosóficas en general de la filosofía griega en la versión tomista bajo el prisma neoescolástico. Afortunadamente esta mentalidad fue siendo superada y la teología encontró otros canales y vehículos de comprensión y expresión de la fe, no sin grandes costes y heridas.

  • Comentario por Juambi 06.11.17 | 11:22

    Comparto plenamente que no existe una Filosofía cristiana. La autonomía de la razón implica la no sujeción de ésta a instancias ajenas (ni la fe, ni la autoridad, etc.). No creo que nadie discuta estas cosas hoy día. La experiencia de fe y la teología no son intemporales o ahistóricas, no existen al margen del contexto histórico y del horizonte cultural en el que se desarrollan y se expresan. Si Leon XIII consagró el tomismo en su versión neoescolástica como vehículo de la teología y de la comprensión y expresión de los contenidos de la fe católica, en el Vaticano II se apuesta ya de un modo decisivo por otras filosofías más de corte personalista y donde la propia historia es rescatada como categoría teológica. Los antecedentes que supusieron los movimientos litúrgico y bíblico navegaban ya en esta dirección. Piénsese que el paradigma de los eclesiásticos de entonces veía las filosofías surgidas en la Modernidad como imbuidas de subjetivismo y prestas a un relativismo peligroso.

  • Comentario por procato 05.11.17 | 22:37

    “construcción racional”, la naturaleza debía ser investigada a través de los sentidos...el sociólogo Philip Rieff espetaba indignado que hoy el hombre no procura ser redimido, su aspiración es simplemente ser complacido”.
    (https://www.elimparcial.es/noticia/183289/opinion/la-travesia-del-pensamiento-humano.html)

  • Comentario por procato 05.11.17 | 22:34

    para ampliar la angostura de xocupo en sus lecturas:"el matemático y filósofo inglés Alfred N. Whitehead, anota que la insistencia del cristianismo “en la racionalidad de Dios” permitió que se instaurase una vocación que aspiraba a comprender aquel universo creado que ya no se asumía caótico ni caprichoso. Por ello en el siglo XIII, los religiosos franciscanos Robert Grosseteste y Roger Bacon, propusieron el método inductivo experimental, que sentó las bases del método científico, y cuya consecuencia fue el surgimiento de la ciencia como tal… El historiador de la ciencia Lynn White, sostiene que aquel empeño de la cultura monacal cristiana por investigar la naturaleza basándose en la experiencia, la observación y el experimento, instituyó el método empírico, catalizador de la revolución científica posterior. Igualmente Jean Gimpel, erudito en historia científica, sostiene que la piedra angular que dio origen a la ciencia fue la idea monástica de que, como el universo era una “con

  • Comentario por procato 05.11.17 | 22:24

    sumisión a este patriarca de la ablación religiosa? ¿Por qué esa compulsión a sembrar cizaña en un matrimonio tan bien avenido, cual es razón y fe, y fecundo,pues engendró Europa, suelo de sustentación de los ablacionados? ¿No comprende manuel que textos aportados de Sócrates lo presentan dominado por el deseo de ser "bautizado", al revés del deseo de manuel de apostatar?

  • Comentario por procato 05.11.17 | 22:17

    manuel aplaude,malo;la razón sale malparada. Que considere "excelente" obviedades como "que creyentes católicos, como Galileo o Méndel, generen teorías científicas, no significa que exista una física o una genética católica. Eso era lo que afirmaba en su defensa el investigador bíblico y católico Alfred Loisy al ser condenado como heresiarca modernista: no existe “ciencia católica.” Los resultados de la investigación científica son independientes de las creencias personales", es como considerar excelente andar a pie, u otorgar gran nivel intelectual a componer una frase con sujeto y verbo.
    ¿No le parece a manuel que si "El griego es ciego para el trasmundo, para lo sobrenatural y el cristiano, por su parte, es ciego para el intramundo, para la naturaleza (Ortega y Gasset), lo normal es que se complementen como dos medias naranjas y se unan formando "una sola carne", un matrimonio,como de hecho ha ocurrido y ocurrirá? Feuerbach es un macho alfa de los ablacionados. ¿Por qué la s...

  • Comentario por Moisés 05.11.17 | 15:00

    Descubrimiento: el cristianismo no es una filosofía.

    Me descubro.

    Yo mismo (por poner un ejemplo mínimo y cercanísimo) soy cristiano y no soy filósofo.

    Filósofos notables (incluso contemporáneos presentes) no son (o no quieren ser) cristianos.

    Y hay filósofos cristianos y ateos filósofos ateos. Y filósofos germanos y cristianos argentinos.

    ¿Y?

    ...


    "La filosofía, la sola filosofía, esa HERMANA de la religión" (Voltaire)


    ...

    Voy a releer lo que en el anterior post copié de Ortega y Gasset

  • Comentario por Manuel 05.11.17 | 12:48

    Mi felicitación, profesor Prometeo. Excelente artículo.
    Es cierto que la filosofía de Tomás de Aquino es sincrética, a medias heredera de Aristóteles y a medias de los árabes que retomaron la filosofía griega.
    Pero también lo es que ese primer "sólo la fe importa" (cuanto no apoye lo dicho por la Biblia o los Evangelios sería pecaminoso y nocivo. Cabría deshacerse de todos los libros, algunos por inncesarios -nada hay que añadir a lo que dice Dios-, otros por dañinos -no hay nada que corregir a la Verdad. Es pecado dudar-) se fue convirtiendo en que la razón servía para algo. Incluso para mejorar la fe o acercarse a Dios. Porque es necesaria para comprender, y sin comprensión no cabe un acercamiento veraz.
    Lo que prevaleció fue que sólo la Salvación importa, el mundo es secundario. La razón puede trascender y coordinar cuerpo y alma. La mente es perfectible y depurable.
    Hay filosofía cristiana, en especial si añadimos el puritanismo moral propio de algunas secta...

  • Comentario por J.P. 05.11.17 | 12:15


    Al hilo de la cita de Feuerbach, añadiré mis dos peniques: qué pena que la filosofía no es que ya no tenga respuestas sino que es una lamentable pérdida de tiempo.

    A ver cuándo desaparece por completo de los planes de estudios y reforzamos lo que de verdad importa y tiene capacidad pragmática y explicativa global, las ciencias y la tecnología.

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