Y decíamos que todos aportan su granito de arena para hallar el bálsamo de Fierabrás con que curar el morbo de la violencia (en latín "morbus" = enfermedad).
La violencia impregna los huesos de nuestra sociedad porque primero ha calado en el alma de sus individuos.
Y la violencia es contestada por los estados con más violencia: la de la represión y la de las leyes. Es una constante que cuando las leyes han sobrepasado el cuarto de siglo los que detentan el poder se sienten con derecho a descargar toda la fuerza represiva del estado contra aquellos que denuncian la injusticia de situaciones anquilosadas.
¿Pero es la violencia un medio válido y eficaz? La Historia parece decir que sí. La lógica, el sentido común, la razón... dicen que no.
Por ser el cáncer de la sociabilidad, su tratamiento y erradicación es camino necesario para la regeneración de la sociedad. ¿Pero cuál es el camino?
Sería fácil decir que por la “curación” de quienes la generan y por la erradicación de los motivos que dan lugar a ella, a través de un correcto análisis de sus causas y una terapia adecuada. Lo difícil es hacer ver a quienes detentan prerrogativas generadoras de injusticia lo incorrecto de su proceder y lo necesario del cambio. Nadie está dispuesto a abandonar sus palacios de invierno.
La violencia, sin embargo, tiene un componente “circunstancial” de inmediatez que no puede responder a la consideración anterior. Una causa justa aúna y concita las más de las veces otras situaciones injustas, situaciones a veces de penuria psicológica (la frustración).
En un contexto de reflexiva tranquilidad emocional, no queda otra alternativa que oponerse a la violencia. Esta violencia, tanto estructural como puntual, hay que prevenirla y tratarla puntualmente.
Tres posibilidades se ofrecen a simple vista:
La superación por elevación: dos personas enfrentadas por intereses similares, se unen; dos estados en guerra, acceden a realidades políticas supranacionales, como ha sido el caso de Europa en nuestro siglo. ¿Cómo trasladar esto a los conflictos que se avecinan?
Hacer prevalecer como sea el convencimiento o la fuerza del derecho frente al de la violencia. El derecho ha nacido de la razón y debe hacer valer la fuerza que le asiste. Primero previene regulando la vida, segundo castiga conducta, tercero corrige.
La receta teórica de las religiones es bien conocida: el pacifismo, aceptar la situación, llevar con paciencia...soportar, poner la otra mejilla (Evangelio), resistencia pasiva (Ghandi)... Respuesta pacífica a la agresión hostil. Estoy por decir que sería la mejor opción, pero... Ya hemos conocido los efectos seculares de tales recetas, que, por cierto, bien pocas veces se han llevado a la práctica. Una de las consecuencias no queridas: el asesino se siente libre para actuar; el malhechor, “consciente” de la culpa de su pecado, sabe que tiene el perdón concedido de antemano.
Esta triple consideración es válida para personas, grupos y estados. Sólo la actitud racional tiene validez, por ser lógica, por necesaria, por ética y por eficaz. Gracias a ella han podido los estados constituirse, resurgir, crecer y mantenerse.
Pero, admirado KONIS, ¡si yo no he dicho nada! Solo que PACHI decía lo de la tolerancia de los ateos y el ateismo y yo le aplaudía aunque le reprochaba que no hubiera concluído con ejemplos patentes y duraderos de países en que el ateísmo era "dogma de fe" y había hasta cátedras universitarias de ateísmo.
Yo "tiro de diccionario" cuando alguien (y solo cuando alguien) dice una palabra que, en español, no significa lo que dicen. Y unicamente por aclarar los conceptos. Lo que piensen los demás me importa un rábano: solo lo que dicen. Y para no dar lugar a confusiones.
Y le agradecí su cita porque, como decía Cela, lo ideal es que hablen mal de uno pero si no puede ser mal, por lo menos que hablen bien. Muchas gracias.
blopgger:es bueno que se indigne ante el espejo."Sólo el necio pide pruebas de la existencia de Dios".Lo perentorio es conseguir que Ud. se libere de la necedad.Está en juego su dignidad y condición humana.
Don Moisés, le he nombrado porque tanto vuecencia como su anterior comentarista, según mi criterio, habían caído en el extremismo, el uno por la derecha y el otro por la izquierda. De ahí, mi primera afirmación.
A propósito. Usted que tira con frecuencia de diccionario, ¿el término "difiero" está emparentado con deferencia o con diferencia? Es que yo, a veces, hoy es una prueba, "difiero" con/de usted.
Saludos deferentes.
He aquí, en el comentarista anterior, un ejemplo típico de CERRILIDAD CRÉDULA, que por razones similares borramos continuamente:
en este blog, como no podía ser menos, hemos dicho una y mil veces que la peor epidemia de la historia ha sido el "Comunismo-hecho-realidad". Pues no se entera.
Como no comulgamos con el credo de este crédulo, aplica aquello de "el que no está conmigo está contra mí" y al estar "contra mí", está con aquellos que "están contra mí": así deduce que nuestra situación vital está entre las huestes de Pol-pot, Stalin... y demás carniceros.
De nuevo: esto es un ejemplo de CERRILIDAD CRÉDULA. ¿Se puede contender con descerebrados de esta ralea?
Blogge:de violencia ,sí que sabe.Maltrata la razón;violenta su condición humana y su dignidad,arrasando el factor que le diferencia de caballos y mulos.Violenta el tiempo y el lugar.Hoy es domingo,tiempo vertebrado por los cristianos,no por los necios.Se presenta carente de toda vergúenza,como un okupa.Debería soterrarse y perderse ,si tuviera vergüenza.Pero,no,reclama su derecho a ser lamparón en traje de novia,mosca en la leche,albañal en calle aseada.Y grotesco:enseña a la plomada a marcar la vertical.Por otra parte,la violencia es una propiedad de la necedad:Lenin, Stalin, Mao, Ho Chi Minh, Pol Pot, Kruschev, Chernenko, Andropov, los norcoreanos Kim, los cubanos Castro, Abimael Guzmán, “Tirofijo” Marulanda, Farabundo Martí, Honecker, Gomulka, Ceaucescu ...¿no siente vergüenza?
No sé por qué me cita KONIS, aunque le agradezco la deferencia.
Creo, Pachi y Moisés, que los extremos no son ejemplo de nada. La violencia, física o moral, es producto del fanatismo. sea ateo o religioso.
El instinto de agresividad, competitividad y venganza está fuertemente arraigado en la mente humana; de cualquier humano, creyente no creyente, crédulo o incrédulo. Pienso que per se, no existe una relación "directa" (causa-efecto) entre la creencia y los comportamientos aberrantes de ciertas personas. Sin embargo, sí es cierto que nuestro proceder se corresponde con los "convencimientos" (o ideologías) y, por supuesto, con otros móviles. El fanatismo (del signo que sea) estimula la vehemencia y la violencia a partir del también instinto de "posesión" y, por tanto, de "exclusividad": posesión incuestionable de la "verdad", o posesión del "amor" exclusivo (o mía o de nadie), etc.
Estoy muy de acuerdo con el brillante comentario de PACHI: "...el ateísmo, porque este es racional y tolerante". Lástima que no haya concluído, para mejor comprensión de la realidad, con el ejemplo de aquellos países donde había hasta cátedras de ateísmo, como la U.R.S.S., la China de Mao, etc. tan tolerantes.
No comparto en absoluto la opinión de que "la receta teórica de las religionesx" contra la violencia sea el pacifismo. Por el contrario, las religiones han sido y son una fuente inagotable de irracionalidad y violencia. Lo de "poner la otra mejilla" no existe en la historia del cristianismo: lo que existe es el sometimiento y/o aniquilamiento de los herejes o incrédulos, o de las religiones disidentes. El pacifismo se lleva mucho mejor con el ateísmo, porque este es racional y tolerante, las religiones no.
Sábado, 2 de junio
Jesús Rojano
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman