Leo en un ensayo relacionado con la religión: “El hombre que siente” frente a “el hombre que razona”. En otras palabras: el hombre no razona tanto las cuestiones religiosas cuanto "las siente". Es del sentimiento de donde nace la necesidad de buscar a Dios.
Quieren hacer colar el nuevo sentido de Dios, el nuevo sentido de la vida, la nueva espiritualidad, por la vía de “el hombre que siente”. Podría ser si en el hombre hubiera compartimentos estancos, cosa que no es así.
Cuando la razón, al fin, ha dimitido de Dios, buscan la vía ennegrecida del sentimiento. Para ser más exactos, cuando ellos mismos han visto que Dios y razón se repugnan –y no otra cosa ha sido el recorrido hacia el sepulcro de la filosofía escolástica--, buscan con ansia nuevos caminos para nuevos horizontes.
Jueves, 31 de mayo
Pedro Tarquis
Antonio Aradillas
Juan Fernandez Krohn
Universidad Pontificia Comillas
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo