
Todas las religiones suprimen la risa. La meditación, la oración, los ritos, las procesiones... ¡siempre tan serios! Mucho nos tememos que tal seriedad no sea hoy otra cosa, a la vista de las asambleas dominicales, que tristeza ingénita. Un género novedoso, pero a la postre tristeza.
La cara, espejo de la mente, amortecida, las comisuras de los labios caídos, las cejas entre paréntesis, la cabeza cayéndose por su peso, los ojos entreverados cuando no soñolientos, las contestaciones de rigor apenas un bisbiseo, los cantos semitonados en tesituras cavernarias... y jamás la risa franca.
¿No es la risa algo propio de los humanos? Lo mismo que el razonar, el criticar, el volver y revolver, el hablar... la risa es el hombre.
Abundan “Virgen de los Dolores”, "Virgen de las Angustias", “Cristo de la buena muerte”… pero no "Cristo del chascarrillo", "Virgen de la Carcajada"... Como mucho se atreven a decir "Causa de nuestra alegría". [¿Qué alegría?] ¿Por qué son tan circunspectas las religiones, tan envaradas, tan estiradas?
Ya que todo lo humano lo han suplantado ¿por qué no existe en las religiones la “fiesta de la risa”?
La verdadera alegría se manifiesta en la risa, no hay otra directamente relacionada con la alegría. Dicen "ellos" sin embargo que la verdadera alegría es "interior" y continuamente hacen referencia a la alegría, pero no hay tal.
No sorprende que un "padre de la Iglesia", por nombre Juan, Juan Crisóstomo, cuyo sobrenombre en palabras nuestras sería "piquito de oro", dijera: La risa no parece ser un pecado, pero conduce al pecado.
La religión siempre "supone" que existe "algo" pero sin la manifestación de ese "algo": así es su alegría.
¡Que grande y beneficiosa es la terapia de la risa! Reír todo lo cura, empezando por uno mismo.
Deberían instituir procesiones de la risa o asambleas de la broma. Y, bien pensado, poco habría que sustituir respecto a las que ahora se realizan, porque todas en ellas son una descomunal broma. Hay que darse al sano ejercicio de reinventar la ironía como religión; y quizá más en la religión.
Y dicen, decían, que en la pascua hodierna los fieles se entregaban al "risus paschalis"...
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D. Emérito Augusto, ¡que alegria!, es un placer volver a leerle, sonrisas celebrando su regreso.
"Reíd y conversad, no os lamentéis conversando. Reíd y hablad.
La risa se produce por un aflojamiento o relajación de los nervios. Es una condición ideal y no física. La risa es el efecto visible de una causa invisible. Por ejemplo, la felicidad y la desgracia son fenómenos suprasensoriales. No se pueden oír con los oídos o tocarlos con las manos. La felicidad es un estado espiritual...
Éste es el día de la felicidad. En ninguna época de otras manifestaciones hubo una causa como ahora para ser feliz. Una situación de felicidad atrae bendiciones especiales. Cuando la mente está deprimida no se reciben estas bendiciones" 'Abdú'l-Bahá (Teherán 1844 - Haifa Palestina 1921)
Estimado EMÉRITO AGUSTO: encantado de leerle; suele decir cosas interesantes y, siempre, las dice muy bien. Gran alegrìa, por tanto. Respecto de la risa hay mucho que decir: leì a Bergson y no me aclaró nada importante (culpa mía, sin duda: que mi amigo MANUE le tiene en grandisima estima). De Jesucristo, efectivamente, no hace falta que se lo diga nadie: en los evangelios (si son verdad) no viene nada de que se riera... ni de que no lo hiciera. Por lo que recuerdo tampoco dicen nada de que se riera Pilatos, o Caifás, o Judas, o Pedro o... Sí que parece que un proverbio hebreo dice que Dios se ríe; el hombre piensa. Pero no me pregunte quién lo dijo porque a quien se lo leì tampoco citaba la fuente. Por otra parte tampoco me puedo reir mucho, ni descaradamente, ni delante de nadie porque, aun no riéndome, el BLOGGER me dice que me creìa más serio y que ya tengo edad para serlo.
Así que, lo siento.
Saludos del saduceo amigo
¡Creo que "lo mío" ha entrado en declive!.
Es el segundo post al que me adhiero totalmente, en pocas fechas.
Amigo blogger, una ligera puntualización: No se trata de que las religiones "supriman la risa", sino de que los jerarcas de las distintas iglesias, no tienen sentido del humor, o creen que si se les ve sonreír, van a perder autoridad.
Ignoran que la risa es algo muy serio, y que es el factor desencadenante de la alegría inmediata, que a la postre, es lo que ellos dicen predicar para los creyentes.
Yo soy cristiano de a pie, y por eso mismo, no entono el mea culpa.
Me gusta hablar bien, y escribir acerca de la risa y de la humilde sonrisa.
El amor está servido entre sonrisas, y entre las mismas se aminora el dolor.
Cuando los cristianos ofrezcamos sonrisas francas en lugar de rictus formales, nos haremos "famosos".
No se puede decir "te amo" con "cara de trote", como decimos por aquí abajo.
Emérito Agusto, un abrazo.
Cuando hablan de “liberación” se refieren a otra dimensión, no a esa evasión del temor. Asociamos la risa a sentimientos positivos, placenteros, a emociones que nos permiten liberar tensiones o encontrar ese lado simpático de la vida. Sin embargo, el sentido de culpa y de pecado está continuamente presente en su doctrina como algo crónico.
Dice un proverbio japonés que “el tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses." No parece que la Iglesia practique mucho este proverbio.
Y no hay nada más asombroso, sorprendente y extraordinario como la risa de un niño. ¿Será por eso aquel “si no os hacéis niños…” del maestro galileo?
Desde muy antiguo se ha asociado la risa a la frivolidad y a la inmadurez. Incluso alguien afirmó que no consta en los evangelios que Jesús se riera. (Moisés, no me preguntes quién, que no lo sé; lo leí en alguna ocasión)
De ahí que los ritos, como algo muy digno y sagrado, solemnes y pomposos, no se pueden tomar a broma. En las misas se ven caras serias, caras largas, algunas majestuosas, austeras o circunspectas…
Hasta hay algún ministro-funcionario que, cuando algún bebé llora, o algún niño va y viene por el recinto, amonesta a los padres o los regaña con malas maneras, “invitándolos” a que se salgan de la iglesia (¿se llama a eso “excomulgar”?) Naturalmente esos niños, que no entienden nada de lo que allí se cuece, se aburren e intentan jugar o no se sienten a gusto y lloran.
Por ora parte, dicen los entendidos que la risa nos libera del temor y de la angustia. Y no es que la Iglesia fomente mucho esta emancipación.
La Iglesia siempre predico su MESIAS DE LA TRISTE FIGURA. El mesias que nunca se rio.
Recuerdo perfectamente la frase. Hay un comentarista, creo que es Miscato, que a diario te llama necio. Ayer no vi su comentario de copiar y pegar de todos los días (igual ya estaba borrado), así que en tono de humor empecé diciendo algo así como: "son las 19:00 y todavía no te han llamado necio, no sé si darte la enhorabuena aunque imagino que tampoco le prestas más atención".
En realidad no te estaba llamando necio sino más bien solidarizándome contigo, haciendo ironía de quien no sabe intervenir más que para llamar necio a quien no piense como él, en este caso, al blogger que no piensa como él.
Lamento que ya no te leyeras el resto del post y, si la primera frase no estaba suficientemente clara, que lo censuraras íntegro.
En todo caso, saco dos lecciones: Una, que más vale no usar la ironía, pues sin el tono de voz, sin el gesto de la cara, no se entiende. Otra: La censura no es exclusiva de infocatólica. Se da en todas partes.
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IKER: lo siento sinceramente. Cierto que ponía eso y cierto que lo entendí al revés, como que confirmabas lo dicho por "ése".
Te pido disculpas y procuraré no cometer errores de ese tipo.
También estoy de acuerdo contigo en que la ironía es difícil muchas veces de captar y tenemos que releer varias veces lo escrito para que quede clara.
De nuevo mis disculpas.
Pues IKER, tampoco yo recuerdo por qué, pero supongo que repetirías eso de "necio" o "necedad". Tampoco creo que el de ayer fuera como el de hoy. Tu mesura se admite y la discrepancia también.
Pero la discrepancia en las ideas no debe implicar la descalificación de la persona. Cualquier opinión es válida... pero, como habrás visto en otros comentarios borrados, cuando uno está harto de que todos los días vengan con "necio", "necedad"... creo que era llegada la hora de ir barriendo la porquería.
Por ejemplo, decir que los datos de ayer eran "irrelevantes" para la Hª del cristianismo, casi hasta es admisible. Habría que dilucidar si realmente lo eran o no, dar razones, pero sé que la brevedad de espacio lo impide. Ahora bien, llamar "necio" al que escribe, creo que no procede. De ahí el continuo "borrar".
Veo, con enorme sorpresa, que has censurado mi comentario de ayer. No logro entender por qué. Desde luego no había el más mínimo insulto. No recuerdo exactamente qué escribí. Sí recuerdo la idea que me vino a la cabeza cuando leí tu artículo: Que dabas datos históricamente ciertos y que, sin embargo, para mí eran sustancialmente irrelevantes a la hora de ser creyente, creyente lejos de los dogmas de la ICAR, pero creyente. Probablemente usé la expresión "cristiano periférico" por estar lejos de los dogmas centrales de la ICAR. Es posible que dijera que entendía la Navidad como un nacer de Dios en en cada uno de nosotros. En algún blog lo escribí. Creo que en el tuyo. Nada de esto son insultos. Si algo es un insulto es que aparezca mi nombre con un comentario de "borrado por contener insultos"
Desearía que me explicaras qué insulto había en mi post para que aparezca este comentario tuyo. Seguramente sentimos de forma dispar pero eso es muy legítimo (¿o no?)
Comentario borrado por
--reiterativo en los insultos
--reiterativo en las ideas
--copia de letras de villancicos que todos conocen
Pues a mí me ha dado risa el que religiosamente escribas este blog y no seas capaz de reírte de no poder ser ningún Antonio Piñero.
HIENA, ¿no ves que este comentario tuyo huele a ti mismo?
¿Quién pretende ser como otro? Leo de vez en cuando y con interés el blog citado, pero estoy seguro que crédulo habrá que no comulguen con lo que ahí se dice (más que nada porque no sean capaces de entenderlo).
Jueves, 31 de mayo
Pedro Tarquis
Antonio Aradillas
Juan Fernandez Krohn
Universidad Pontificia Comillas
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo