Humanismo sin credos

Sobre el Universo: origen y devenir. Cosmogonías y aromas de Oriente y Occidente (5/10)

02.12.10 | 12:00. Archivado en MANUEL BARREDA
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Por MANUEL BARREDA.

5. APORTES FILOSÓFICOS DE ORIENTE Y OCCIDENTE. UNA DIVAGACIÓN MORAL

Una vez visto el cómo pudo ser, aunque acaso no del todo el porqué comenzó a ser, no está de más asomarse a un para qué.

Pero la ciencia no entiende de “para qués” naturales (ese tipo de pregunta que presupone una respuesta orientada según pre-juicios) por lo que distaremos de asumir un tipo de planteamiento que cualquier persona pragmática entendería absurdo.

El hecho es que todos podríamos coincidir en un interrogante mejor expresado; estamos aquí, en un “a posteriori” fáctico y reflexionando sobre el qué hacer: somos, y de algún modo hemos de aprovechar nuestro tiempo vital, debiendo haber, dentro de los posibles, unos mejores que otros (desde una evaluación necesariamente subjetiva).

No es que así evitemos del todo los frecuentes planteamientos mezquinos que incluyen respuestas a la altura de un para qué, tan comprensiblemente humano como irracional (¿por qué se cayó el palo que mató al miembro de la tribu en ese preciso momento? Búsquese una causa explicativa acorde a lo que quisiéramos explicar en términos no fortuitos).

No es que Oriente esté libre de tal pensamiento finalista, pero al menos no recurre en similar medida a las estrategias aterradoras o/y culpabilizadoras que nos son tan familiares en Occidente. Quienes asuman su cosmogonía no temerán tanto un castigo eterno como un eterno retorno hasta que, a largo plazo y por entendimiento y coherencia no impuestos ni forzados, logre su liberación. (Nótese que la condena es más tenue: a reproducir situaciones y vivencias hasta superarlas, vuelta a vivir o retorno kármico según una rueda que repite el ciclo hasta que sepamos salir de él.)

De hecho, el para qué orienta una ética, un modo de vivir mejor o de acuerdo a la naturaleza (que dirían, a una, estoicos, confucianos y taoístas, sin olvidar a Aristóteles, Diógenes o Epicuro, ni a sus precursores: Tales, Pitágoras, Heráclito, Platón…).

Los gnósticos por su parte volverán a aproximarse un tanto al modelo (no en vano son un ramal neoplatónico), aunque lo complican con creencias muy rebuscadas. Cierto que en esto ni hindúes ni taoístas les van a zaga, si preferimos las versiones más populares a la de sus textos más sabios y exentos de mitos, dogmas y prejuicios y en especial, con ideas puritanas y moralistas (represoras del sexo, aunque no tanto del maltrato a –o la agresión de- otros seres humanos) ajenas a la tradición oriental.

Aprovecho para reflejar mi desagrado con la moral puritana que heredara Occidente, no ya por su hipocresía (resulta demasiado compatible en la práctica con la promoción externa de guerras especialmente crueles, además de la vigilancia y penalización interna de conductas no dañinas): hablar de ética --teorización sobre la moral-- ha llegado a ser sinónimo de hacerlo de represión y sufrimiento personal.

Pablo, Tertuliano y Agustín (entre otros, como Marción) promovieron una concepción triste, aunque esperanzada, del mundo y de nuestra naturaleza, que entendían pecaminosa, condenada y apenas salvable o perdonable mediante la actuación de un Dios capaz de perdonar las inevitables faltas que nos son consustanciales y hereditarias.

Su moral postulaba un sacrificio, aun improductivo, que entendían ligado al ideal de salvación que el cristianismo heredara de otras tradiciones, esencialmente neoplatónicas y medioorientales (con Persia y Egipto entre dos extremos que pasaban por Asia Menor, Grecia y Siria).

El amor tiende a ahogarse en tal atmósfera. Ha de ser un sentimiento espontáneo y no una obligación, aunque sea doctrinal. Este ejercicio natural de empatía tan “moderno” nos lo propusieron Buda, Laotsé, Confucio, Mencio, Chuangtsé, Epicuro, Aristóteles o Hume, entre otros.

La ética griega apelaba al buen vivir, al aprovechamiento del tiempo vital en aras de la propia felicidad y libertad, o a la preparación para no sufrir y sacarle el máximo jugo a la vida. Hoy apelamos a la misma idea cuando valoramos el desarrollo armónico de las propias potencialidades, o propugnamos una maduración personal responsable, óptima y biofílica.

Aportes de la India

En los artículos precedentes sobre el origen del Universo hemos visto un par de concepciones hindúes llamativas: el Himno de la Creación del Rig Veda, y la respiración de Brahma como causa de un Universo que nace y se desvanece cíclicamente.

No son los únicos conceptos interesantes. Parte central del hinduismo la constituye el desvelamiento filosófico (o la denuncia vivencial o experiencial) de un “yo vacío”, que se contempla a sí mismo para hallarse sólo lleno de sensaciones e ideas irreales ajenas a él, descubriéndose “desde fuera” en un ejercicio liberador de efectos promotores de humildad, comprensión, desapego y control pasional. Pero nos vamos a centrar en su cosmogonía del devenir y la razón de ser de la existencia.

Es conocida su propuesta de un desarrollo (personal) a través de varias existencias, con reencarnaciones (en las que apenas se mantiene una identidad básica y sin memoria previa -sólo excepcionalmente nos cabría recordar vidas anteriores) hasta dar en la fusión con lo Absoluto. Se trata de una creencia vaga –y discutible, claro está- en una deidad impersonal que abordaremos en otro momento, al afrontar la crítica budista de dicho deísmo* (y de cualquier supuesto no comprobado o experimentado por uno mismo). Los gnósticos (como antes los pitagóricos y sus herederos platónicos y estoicos) incluyeron la reencarnación como parte del sistema y también algunos cristianos (siendo Tertuliano el ejemplo usual).

Nuestro modelo lineal ha dado en la evolución: existe una ligazón entre los seres, una continuidad de lo inanimado a lo animado y a lo consciente que nos liga como seres dentro de una gran “cadena del ser” (en palabras del título de un célebre texto de Arthur O. Lovejoy cuya lectura aconsejo, pero del que no vamos a tratar en esta serie de artículos).

En el próximo artículo abordaremos los siete principios que explican el devenir evolutivo, tanto natural como personal y vital.

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* En realidad, hay hinduismos deísta, teísta, panteísta y ateo. En el hinduismo se admiten todos los enfoques con una tolerancia magistral y envidiable. En sus cinco corpus básicos de tradiciones podemos encontrarlo todo. Pero el nivel filosófico (antropológico, psicológico, metafísico, teológico…) sube apreciablemente cuando vamos a los textos antiguos o a los elaborados por maestros hindúes y budistas. Entonces cualquier deidad es insondable, indescriptible, inexistente bajo cualquier concepción humana, necesariamente metafórica, parcial, limitada, una caricatura falseadora en mayor medida que cualquier negación, pues ésta tiene la virtud de acertar en lo que no es Dios, en lo que no existe; y no existe, en realidad, nada de lo que imaginemos o podamos concebir. Esto lo asumen básicamente todas las tradiciones, incluida la atea, por supuesto: Dios no es, no puede ser, nada de eso. Un paso más da en concluir que no existe en la realidad esa idea antropomórfica o idealizada que los humanos nos construimos al proyectarnos, ni nada que podamos llegar a concebir como nuestro familiar Dios personal, inteligente y dotado de entendimiento, voluntad y poder creadores.

12 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por acs 04.12.10 | 02:31

    Sí que se ha puesto críptico el blog. Yo no recuerdo nada semejante, y como decía, sólo he venido a saludar al bullterrier, pues me consta que esto le mola. Si alguien come ajo, pues azuquita canela y clavo. Sobre todo clavo.
    CU:)

  • Comentario por Moisés 03.12.10 | 15:29

    Amigo MANUE: me parece mal que esté "enfadadillo"; ¡enfádese en serio! Algunas compañìas (no sé si la suya) "telefónicas" son abusivas y molestas: Yo también he tenido un pequeño lìo en octubre y, como soy tan "cansino" (el BLOGGER dixit -¡con cuánta razón!) he conseguido que solucionarlo después de múltiples llamadas y hasta (por equivocación) me han devuelto un poco más de dinero del que debìan reembolsarme. Estamos en paz, por las molestias.
    De todas maneras, dése prisa a arreglar las cosas y no me deje aquí, sólo, con el BLOGGER. Me gusta tener "contrincante" de nivel, para aprender algo ya que (aparte el talento) ando escaso de tiempo futuro, supongo.
    Saludos

  • Comentario por manue 03.12.10 | 14:54

    No me veía defendiendo al blogger, amigo (salvo que interprete en tal sentido mi afirmación de que nadie le pide que se vaya y petición expresa de que no lo haga). Me referí a no entender (ya sí, aclarado) la primera mitad de su comentario, alusiva al momento exacto en que el mal debería aparecer para dejar de ser abordado (o no) como tal.
    Un saludo
    PD
    No sé con qué frecuencia podré asomarme, ya que me han dejado sin teléfono y sin internet por un tiempo (y he de abonar cada conexión, estando un tanto enfadadillo con cierta compañía que prometió todo lo contrario).
    He respondido a las dudas de acs en el lugar en que pude conocer su causa (gracias a su pregunta explícita, pues yo no podía sospechar nada semejante, siéndome tan ajeno: ni siquiera entro en esos blogs -entré en el Pikaza por semana santa, desconozco el otro que cita, pues nunca he entrado- tampoco tengo amigo o conocido alguno que entre en cualquiera -ni siquiera en éste, que yo sepa).

  • Comentario por Moisés 03.12.10 | 14:52

    Rematando. Nadie me ha echado del Blog, aunque el BLOGGER en una ocasión ya me dijo que si no me gustaba el Blog no lo leyera. Lo que ocurre es que aprovechando su "invitación" a que dejara el Blog aquel a quien no le pareciera bien, yo venìa a decir que, si bien puede impedirme que escriba (no he dicho que lo haya siquiera insinuado) no por eso podrá "forzarme" a que no lo lea (note un tono bromista). Y no dejaré de leerle porque, sobre todo, me afianza en mis creencias, las fortifica y, en algún modo, las justifica. Llevo oyendo esas "prédicas" con ese tono (aunque con menos "ciencia") desde mi más tierna infancia cuando aquellos queridos zotes con los que convivìa decìan que esas cosas de la religión eran cosas de mujeres (asì las despreciaban intelectualmente, aunque las obedecían en casa sin rechistar apenas). Y con estas cosas, me confirmo en mis ideas y me pongo tan contento; cuando el BLOGGER lo dice y lo dice así...

  • Comentario por Moisés 03.12.10 | 14:41

    Amigo MANUE:
    A veces no me explico bien. Yo no quiero decir que sea bueno o malo ser fanático en este caso. Digo que si el BLOGGER "acusa" a alguien de ser fanático, parece que podemos deducir que a él le parece mal serlo. Y yo añado: pues el BLOGGER, a juzgar por sus escritos y en mi humilde opinión, es un fanático (ya se lo he dicho en alguna ocasiòn anterior).
    Por otro lado, el BLOGGER (¡y a tantos y tantos!) continuamente está atacando a la Iglesia por su famoso "sexto mandamiento" y pidiendo libertad sexual, luego parece deducirse que ser "lujurioso" no le parezca tan mal; por eso no entiendo que acuse al obispo del siglo IV (¿y V?) de algo que al BLOGGER (¡y a tantos y tantos!) de algo que, da la impresión de que a él no le parece mal.
    De otra parte, tampoco me parece mal que salga Vd. a defender al BLOGGER, pero tenga en cuenta de que yo no hablaba de Vd. a quien tengo en gran concepto.
    Saludos muy cordiales

  • Comentario por Manue 03.12.10 | 11:28

    No entiendo algunas intervenciones: ni la de pablito (y resto del minitrabalenguas) y mi (supuesto) bullterrier (un can agresivo, al parecer), ni la primera parte de la de mi a amigo Moisés (¿estaría mejor a su juicio un fanático que siempre lo hubiera sido, o acaso un precicador que acusara a otros de cometer los mismos pecados por él cometidos?), sí la segunda (no se vaya, amigo, no creo que nadie quiera echarlo a Vd.). Sí la de Misca, que he de desmentir: estimo mi claridad no es menor que la suya, me considero menos perdido que él mismo (según nos muestra, como prueba de andar en tinieblas una intransigencia mezquina y falta de argumentación favorable a tesis alguna), y no sé quién de los dos es realmente más feliz (hay sádicos que disfrutan demasiado su ejercicio agresivo, pero han de ver a su víctima sufriendo, y no es el caso, desde luego), ya que su fe lo ayuda, como a mí me ayuda a ser mejor el no compartirla. Puede que no lo comprenda bien, pero es su problema, no el mío.

  • Comentario por [Blogger] 03.12.10 | 00:48

    ACS, ¿a qué viene eso de "Pablito clavó un clavito"? ¿Es alguna indirecta porque todavía no hayamos podido clavarlo?
    Podríamos lanzar otras que "asumieran" la "presunción" de que el "asunto" no es de este "cubil"
    (vaya todo en plan de broma). Yo recuerdo todavía cómo Ud me abrió los ojos de mi ignorancia ante logos o tipos de escritura que deben ser de dominio común... que ya ni recuerdo.

  • Comentario por acs 02.12.10 | 20:02

    Vengo de nuevo a este blog a saludar al culpable de que no tenga clavito ni perrito que me ladre.
    Saludos al bullterrier de Manue, transmítale también la pregunta del millón: ¿Pablito clavó un clavito?
    Y sobre todo, vengo a ver los blancos del bullterrier, que aún no los he encontrado. En eso seguimos.

    El post es realmente una divagación, aunque mucho aroma no tiene aún afortunadamente. Todo se andará.

  • Comentario por Moisés 02.12.10 | 17:17

    Mi admirado (en serio) BLOGGER a las 16:51, dice alguna cosa estupenda (hago salvedad especial de que no pretendo entrar en el fondo de lo que dice respecto a la controversia).
    Lo del obispo lujurioso.
    Preguntas: ¿está mal ser lujurioso? ¿por qué? ¿era lujurioso el citado antes de ser obispo? ¿siguió siéndolo mientras "obispeaba"? ¿no hizo nada "saliente" aparte de su lujuria? ¿sabe que fué lujurioso por algo distinto a lo que escribiera (si es que escribió) el propio imputado?
    Y el soldado del siglo XVI ¿era fanático antes de ser soldado? ¿mientras era soldado? ¿después de ser soldado? ¿siempre? ¿está mal ser fanático? porque, diccionario en mano ¿alguien más fanàtico que el BLOGGER, tan apasionado?
    Me ha encantado su forma de "atacar" tan suave y morigerada... ¡Es que no aguanta una avispa en el ojo ni media hora!
    Y a mi no me diga que me vaya a otro blog porque no me voy a ir. Éste me entusiasma. Y me "echó" JOSEMARI LORENZO del suyo.

  • Comentario por miscato 02.12.10 | 17:00

    blogger:aportaba un rayo de luz a las nieblas orientales de manue. Está en profunda tiniebla y no ve sentido a su vida.En España,es un asunto resuelto.Vuelvo a ponerlo para disipar su tenebrosa instalación:Ignacio de Loyola:
    “el hombre es criado para alabar, hacer reverencia y servir a Dios nuestro Señor y, mediante esto, salvar su ánima; y las otras cosas sobre la haz de la tierra son criadas para el hombre, y para que le ayuden en la prosecución del fin para que es criado”.

    Mateo 7:
    ”Al contrario, el que escucha mis palabras y no las practica, puede compararse a un hombre necio, que edificó su casa sobre arena. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa: esta se derrumbó, y su ruina fue grande".

  • Comentario por [Blogger] 02.12.10 | 16:51

    El comentario de MANUE responde a una intervención de MISCATO donde vuelve a tildar de "necios" a quienes aquí escriben. No son de recibo tales expresiones máxime cuando, como argumento, SÓLO aporta opiniones de un obispo lujurioso del siglo IV y de un soldado fanático del XVI.

    Estos personajes, en el mundo de hoy, no sólo no tendrían espacio vital sino que serían perseguidos por la justicia por atentar contra los valores humanos.

    Por otra parte, si quiere exponer sus opiniones, hágalo en BLOGS que son de su tenor y de su cuerda. Aquí no.

  • Comentario por Manue 02.12.10 | 15:30

    Yo entiendo que el camino de la salvación ha de ser personal y, en mi caso, sigue la dirección exactamente contraria al que Vd considera el obligatorio y "de todos", además del suyo.
    Su tono, tan poco amable, nos demuestra su error: la sabiduría, ya se lo he dicho, es tolerante y rezuma empatía, capacidad de encuentro y bienestar; dando un discurso convincente y formado (en las antípodas del suyo habitual, sólo centrado en descalificar "porque sí", porque podría ser que fuera -aunque algún jesuíta como Mello entienda otra cosa- contra "su" "equipo", o contra lo que "su" mamá, o el líder de su secta, le dijeran que era "la religión verdadera"). Lo suyo: insultar sin argumentar. Repetir lo mismo, etc. Se le ha preguntado por qué comentarios discordantes, bien trabados y educados -que no insultan a nadie, que argumentan racionalmente y aportando datos- son censurados en su blog católico favorito, para no tener que responder o por no poder hacerlo vencedoramente.

Miércoles, 30 de mayo

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