Escribe MANUEL BARREDA

1. ¿UN INICIO CON O SIN DIOS?
Entendemos desde Aristóteles (que expresa una convicción presocrática) y Averroes (que la desarrolla) que "de la nada no puede salir nada".
- Ni Dios –precisamos algunos sin dejar de considerarnos consecuentes.
-Dios ya estaba en cualquier principio concebible; siempre estuvo -nos responden quienes lo consideran una solución al enigma del origen--; un conjuro al vértigo de un Universo con pasado eterno.
¿Pero resuelve Dios la eternidad sin comienzo que se atribuye a su existencia? ¿Soluciona algo la trasferencia del vértigo a un Ser conjeturado?
Son muchos los Universos posibles, pero ¿uno sin principio? ¿Con un comienzo desde la nada? ¿Con o sin una causa exterior a él mismo? ¿Necesita la preexistencia de un autor inteligente? ¿Existe éste? ¿A qué debería su existencia y origen? Hablemos de ello.
El Génesis parte de un espacio inicial por el que se mueve Dios; de una materia caótica que Dios organiza, dando comienzo a su “Creación” de cuerpos celestes, separación de aguas y Tierra y construcción de vida.
Pero el cristianismo propone una creación más completa “de la nada” (o, en latín, “ex nihilo”) que se impondrá en nuestra cosmogonía mental como “verdadera” y, sin que lo sea, la implícita en el Génesis. Pero la palabra de la Biblia hebrea es “Bersehit”, y no significa “creación desde la nada” sino “modelación” a partir de un material preexistente (algo bien cercano a la cosmogonía griega sobre el Origen).
Entre las interpretaciones del Talmud existe una que considera esta creación del mundo sólo la más reciente. El último intento, por el momento.
Cierto pensador* plantea el problema de que hemos de considerar a Dios, bien dentro del Universo (por lo que ha de tener un origen, un momento de inicio existencial; o el propio Universo carecería del mismo), o bien fuera (por lo que no existe en nuestro Universo ni en relación con él).
No lo seguiremos, dado nuestro interés en continuar desarrollando el tema, a fin de llegar a algún sitio; pero entiendo que es cierto que:
1) de Dios no podamos decir nada (ni asegurar su existencia);
2) quienes lo proponen, habrán de entenderlo formando parte, al menos, de nuestro propio Universo (lo que no excluye que pueda formar parte de otros).
En cualquier caso, y antes de precisar su naturaleza (qué es Dios, en esencia), ¿podemos abordar el asunto espinoso de su propio comienzo -o “creación”- como Ser?
No, por definición, nos dirán quienes intuyen que no van a tener respuesta apropiada que salve su hipótesis, decidiendo un descarte precoz: Dios se define como el Ser, increado y creador de todo lo (demás) existente. Siempre ha existido: Es, desde tiempo infinito.
Me pregunto si tal hipótesis logra –con independencia de su credibilidad o pertinencia- reducirnos el vértigo de un tiempo eterno en negativo.
Mas seamos consecuentes. Lo que es inaplicable al Cosmos no es más aplicable a Dios, que no deja de ser una propuesta conceptual, acaso acertada (concordante con algo real), acaso no.
Ante un problema conceptual –máxime si es una “hipótesis” nula- no cabe “truco” (de huida) que (nos) evite la reflexión y el entendimiento básico necesario. Hemos de intentar al menos una respuesta.
En otras palabras, si nuestra mente no puede concebir un pasado eterno, tampoco la propuesta de un ser eternamente preexistente; si todo ha de tener un comienzo obligado para sernos inteligible, nada escapa a esta necesidad.
Y si queremos que algo escape, valiéndonos de un ardid tramposo, ese algo no tiene por qué corresponderse exactamente con el objeto o deidad concreta que tuviéramos en mente antes de fingir emprender un ejercicio deductivo: podemos proponer un principio desconocido (que permite la esperanza de descifrarlo) o una ley preexistente (una pre-posibilidad fortuita, una ley virtual o probabilísticamente creadora).
Cierto que es más atractivo un ser suprahumano e inteligente; elevar ese principio desconocido al estatus de ser completo y consciente, aunque la autoorganización ocurra por doquier, sin precisar de un dios explicativo.
La eternidad previa que nos cuesta atribuir al Universo y consideramos tan absurda e inabordable, no deja de serlo por inventarnos un ser hipotético que se caracterice por incluir, como esencia nuclear, su eterna o infinita preexistencia.
Aunque desde pequeños se nos quiera familiarizar con semejante constructo conceptual, cualquier aproximación honesta no deja de considerarlo tan humanamente incomprensible como un Universo eterno (sin principio); aunque al menos esta última propuesta forma parte de una hipótesis científica que se quisiera teoría (veremos por qué).
Por el momento, baste con reconocer que algo sin comienzo alguno, por lejanísimo en el tiempo que haya de ser, nos resulta ininteligible, un absurdo o imposible teórico como la raíz de -1, una contradicción lógica o propuesta inaprehensible.
Casi podríamos entender mejor una ley eterna preexistente; o un estallido de la nada (el 0) en pares equidistantes (+1 y -1: materia y antimateria), por sumamente improbable que nos resulte.
Cualquier fenómeno improbabilísimo (pero posible) resulta probable (u obligado) en un tiempo “infinito”. Aunque sigamos sin entender demasiado el alcance de tal propuesta: Dios aún queda “más allá”.
Un ser eterno e increado capaz de entender y crear es un ser complejo cuya existencia o aparición requiere una explicación: no basta conjeturarlo gratuitamente; resulta más difícil de explicar que el resto del Universo, cuyo origen exigimos explicitado al detalle.
Cada año mejoramos nuestro conocimiento y nos acercamos a una solución. Hace 30 años que conocemos la evolución del Universo desde su primer centisegundo de existencia (en “Los tres primeros minutos del Universo”, obra de 1980, S. Weinberg nos explicita, en fotogramas lo acaecido en dicho período), pero seguimos estudiando detalles y corrigiendo suposiciones y modelos teóricos.
¿Alguien asumiría que la necesidad de explicar el Universo se evitaría, o reduciría, introduciendo la “hipótesis nula” representada por un Dios creador?
Volvamos al Universo, con o sin Dios dentro (existente, aunque inverificable) o fuera (inexistente para nosotros), hace milenios que se postuló como principio necesario que hubo de tener un comienzo. ¿Por qué? De nuevo, porque no nos es concebible que nada (ni Dios, recalco) tenga una preexistencia infinita.
“Todo es finito” parece ser una convicción que no sólo se ampara en nuestra experiencia: tenemos más problema en imaginarlo en una dirección que en la contraria: la inmortalidad sí nos es concebible. Y, sin embargo, en un próximo capítulo veremos cuestionado incluso el Big Bang (o, más exactamente, su excepcionalidad y unicidad).
No es mal punto de partida esta denuncia de la limitación humana que compartimos y aja o detiene cualquier discurso sobre el tema: ¿podemos imaginar algo que no tenga un comienzo? ¿Una preexistencia eterna? En Occidente solemos dejarlo ahí. A pesar de Zenón de Elea y su maestro Parménides, nos asustan las paradojas irresolubles.
Creo que basta para un primer capítulo. He estimado que sentar las bases de un modo mínimamente riguroso requería ese esfuerzo. Les ruego tengan paciencia, ya que el segundo no llegará mucho más lejos… Esperen, sin embargo, a los demás.
*…Los místicos entienden el Universo como el Universo Físico, y demandan una causa no física para él, a la que llaman Dios. Bien, aquí es donde [el axioma] "la Existencia existe" vuelve a aparecer de nuevo: Sea lo que sea lo que quieren decir cuando dicen "no físico", sea Dios, ectoplasma, o llámese simplemente X; bien, X existe o no existe, y si existe, es parte del Universo; y si los místicos no quieren decir realmente "El Universo", es responsabilidad suya el no corromper el lenguaje y no jugar con equívocos. (AYN RAND, "LETTERS OF AYN RAND")
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De acuerdo: Dios se queda al margen de lo estudiable, de lo verificable, de lo definible, de lo comprensible, de la ciencia, etc. No, claro que no estaba tratando de demostrar su inexistencia. Otra cosa es que, ante la falta de evidencia y lo absurdos que suelen aparecer a los científicos ciertos atributos y presupuestos que se asocian al concepto "Dios", un altísimo porcentaje de ellos sean, en la práctica, ateos o agnósticos y sólo en torno a un 5% confiesen creer en un Dios personal. Pero, como dice mi amigo Moisés, nadie puede acercarse a esta verdad (existencia o inexistencia); nadie puede comprobar si este escaso porcentaje tiene o no razón, aunque acaso ni ellos conciban su Ser inteligente como algo incorpóreo, poderoso, dotado de razón, voluntad e idea de justicia; no celoso ni exigente de "fe" en su existencia y acierto remoto con su esencia, etc. Como puede ver, concretar es perderse, o reducir las probabilidades de acierto. ¿Y reconocer que desconocemos lo postulado?
Al releer mis palabras me di cuenta de que pueden f'acilmente ser entendidas como una cr'itica a Vd. Aclaro que no: lo de la contumacia lo dec'ia en el sentido de que ah'i, en el razonamiento cient'ifico, no es el lugar para ir a conocer si Dios o si no Dios. Intentar'e cuidar m'as las palabras usadas, porque en este medio el emisor no sabe quie'nes son los receptores. Esta particularidad introdue un cierto riesgo, !ni hablar!
Saludos
Manue: de acuerdo con usted en que: `¿por qué habríamos de "reconocer" sin evidencia alguna que Dios existe?' Lo que pretend'ia decir es que hay evidencia m'as que suficiente para poder deducir, de modo cient'ifico, si se quiere, que el hombre no puede alcanzar con su ciencia el Todo, que hasta las certezas matem'aticas se refieren a un pedazo de algo, porque no se es capaz de contemplar todos los aspectos de una realidad simult'aneamente. ?Qu'e hacer ante esa evidencia? All'a cada quien. Yo ni implicaba de ah'i la existencia de Dios ni la necesidad de la creencia en su existencia. Senyalaba s'olo que no me parec'ia necedad, en absoluto, el aceptar la existencia de Dios ante ese absimo (ni negarla). Lo que s'i puede parecerme necedad o contumacia es pretender probar cient'ificamente que Dios no existe, pues el m'etodo cientifico no aborda certezas sino fen'omenos, que es muy distinto.
Y no, evidencia de Dios en t'erminos de fen'omeno observable experimentalmente, seguro no se ti...
Saludos, Círculo: el Universo, en efecto, se describe como "finito" pero "ilimitado", siendo el espacio "curvo", y suele ponerse como modelo (para un movimiento bidimensional) la esfera: finita pero ilimitada (bidimensionalmente, ya que tridimensionalmente es una figura limitada). Su círculo (superficie que la Biblia prefería para una Tierra plana) sería limitado bidimensionalmente, pero no unidimensionalmente (que sería "finito" e "ilimitado").
Ahora bien, asignémonos toda la humildad que Vd quiera, sin por ello dejar de ser honestos: ¿por qué habríamos de "reconocer" sin evidencia alguna que Dios existe? Es sólo su creencia, no un fruto de algún dato, razonamiento o relación de hallazgos; y no aporta prueba alguna. Dice, como el artículo, que la razón humana es limitada y no puede abarcar el Todo (llamemos así al noúmeno, o al infinito inasible y acaso inexistente), de lo que no se deduce que exista el Todo que Vd considere apetecible. No cualquier fantasía existe.
Un sal...
Para acabar, quisiera referirme a un ejemplo muy familiar para todos que quiz'as ayude a comprender esto: algunas personas a lo largo de la Historia han considerado que la Tierra era plana, meti'endose en problemas de si se acababa, era infitinta, etc. Pues bien, como sabemos no es plana en el sentido estricto, se ` dobla sobre s'i misma `, como suced'ia con el c'irculo y resulta que es una esfera. No andaban tan errados en el sentido de que, efectivamente, la Tierra es una variedad de dimensi'on 2 o lo que es lo mismo, que si la ves en cada uno de sus puntos, parece mucho mucho mucho, un plano. A partir de la comprensi'on de la Tierra como efera, ya no provoc'o incertidumbre su finitud. Es finita, ya nadie alega lo contrario. Pues bien: al universo le pasa lo mismo (al menos a las teor'ias que la ciencia da por buenas) es grandote, no tiene ' limite' (en el sentido de que no llegas nunca a una pared) pero es finito y bien finito. Saludos.
Quisiera tomar el hilo de los dos ejemplos que el blogger escribi'o ilustrando su opinion (quiero decirle, por cierto, que no me qued'o nada claro qu'e quer'ia decir con ellos) para ilustrar, por el contrario, que la raz'on humana es limitada: tiene acceso s'olo a partes del todo, incluso a todas las partes, si se quiere, pero no al Todo, as'i que no a m'i no me parece nada extranyo ni circense el reconocer con humildad que Dios existe y que s'i, es misterio insoldable, causa de todo y que no requiere causa para ser explicado y no lo vamos a poder explicar. Pues bien: los dos ejemplos anteriorer explican, efectivamente la noci'on de infinito, de cosa que no acaba y que le cabe m'as a s'i mismo, pero lo explican como objeto matem'atico, referido a una parte de ese todo que es el c'irculo: ?acaso no puede usted meter una argolla en su bolsillo? Bien finita me parece entonce la argolla. Para el segundo ejemplo algo an'alogo puede ser objetado.
Dos cosas se me ocurren al hilo de quien no entiende:
1ª) Ese argumento que parece servirles (tiene que haber una causa primera) es más un argumento "inducido" (no inductivo) que otra cosa (les han dicho que no se puede retrocer "ad infinitum" y ya...).
Yo siempre he propuesto estas comparaciones relacionadas con "sí se puede retroceder":
--la línea, en teoría no tiene ni principio ni fin... Idem, el Universo (pero eso desborda nuestra inteligencia o todfavía no sabemos)
--siempre es posible sumar un número más al último imaginable...
2ª) Hay una grosera "petición de principio" en sus demostraciones: todo tiene que tener una causa. Vale, de acuerdo. Pero, ¿por qué este principio no se puede aplicar a Dios? Pues porque a Dios "lo definen" como quieren para justificar esa "grosera" excepción a la regla.
Esa es una forma de moverse por el reino de las ideas sin descender ni a las consecuencias de esas ideas ni, sobre todo, a la realidad. ¿Y qué realidad? Pues sencillamente que el hombre razona y sencillamente que no todo lo conoce el hombre.
Como era de prever, el escrito "no le llega" al tal Miscato. No entra dentro de sus categorías, y por lo tnato es rechazable. Es la misma razón que si yo me pusiera a leer un escrito lleno de formulaciones físicas --estoy pez en ello-- y las rechazara porque no entiendo nada. Lo mismo.
En el evangelio les pone algo a estos tipos algo miopes de mente: aquello de las perlas...
El escándalo de Mondoñedo llega a Infocatolica:
http://cristoesliberacion.blogspot.com/2010/11/sr-angel-paz-el-escandalo-de-mondonedo.html
Bueno, en lugar de atender a las chorradas implícitas en sus dos últimos comentarios (tendré que decirle eso que ya le han dicho: "lo que gratis se afirma, gratis se niega" o qué demonios va a decir un miembro de la jerarquía eclesiástica: lo que sea su convicción, hay frases por cuya creación se obtiene el sueldo, pero es que además, les supongo "honestidad", lástima que no se queden en decir "creo que Dios existe" sino que quisieran llamar "necios" a quienes no los creamos. ¿Qué le vamos a hacer? Como actitud no es respetable. Seamos intolerantes sólo contra la intolerancia y perdonemos a sus pobres víctimas, mientras no arremetan contra nosotros y traten de prohibirnos, perseguirnos y eliminarnos, claro está. Si quieren mártires, que se ofrezcan, no que nos...
De su primer aporte, más respondible: Decía que era estéril la increencia: no lo es. Todo lo contrario, cuando leo en uno y otro lado, tengo dificultad para encontrar respetable lo dicho sobre todo en uno: el suyo. ¿Info...
antídotos contra la necedad:Concilio Vaticano I:
“la santa Iglesia católica, apostólica y romana cree y reconoce que hay un solo Dios verdadero y vivo, creador y señor del cielo y de la tierra, todopoderoso, eterno, inmenso, incomprensible, infinito en inteligencia, en voluntad y en toda perfección; que siendo una sustancia espiritual, única, absolutamente simple e inmutable, debe ser declarado distinto del mundo en realidad y por esencia, felicísimo en sí y por sí, y elevado por modo inefable sobre todo lo que es y pueda concebirse fuera de Él”.
“Dios, principio y fin de todas las cosas, puede ser conocido por las luces naturales de la razón humana mediante las cosas creadas”; y manda: “si alguno dijere que Dios vivo y verdadero, creador y Señor nuestro, no puede ser conocido con certeza por la luz natural de la razón humana, por medio de las cosas que han sido hechas, sea anatema”.
y cabalgando hacia mundos fantasmales? ¿No ves que sólo a un necio le resulta inconcebible una causa incausada,un origen sin origen? La necedad está perfectamente diagnosticada y solucionada.basta que se quiera.
Santo Tomás:"Según hemos dicho (a.1), la necedad entraña cierto embotamiento del sentido para juzgar, sobre todo en cuanto se refiere a la causa suprema, fin último y sumo bien. Pero ese embotamiento para juzgar se puede sufrir de dos maneras. La primera, por indisposición natural, como en el caso de los enajenados, y esa necedad no es pecado. La otra, por la absorción del hombre en las cosas terrenas, hecho por el que su sentido queda incapacitado para captar lo divino, conforme al testimonio del Apóstol: El hombre animal no percibe lo que es del Espíritu de Dios (1 Cor 2,14), lo mismo que no saborea las cosas dulces quien tiene estragado el gusto con mal humor. Esta necedad es pecado".(...)"Compete a la necedad producir hastío de Dios y de sus dones".
manue:¿qué necesidad tienes de irte a la India,ni al materialismo griego y demás fantasmadas,si el suelo que te sostiene es el que te aporta la civilización cristiana? Es tan grotesca esta constante evasión de la realidad, como uno que quisiera ponderar las buenas condiciones de vida en un sistema solar distinto del que habita.Sabe que tan sólo cabalgando la escoba puede introducirse en tal fantasmada.Y se pasa el tiempo en ocupación tan infantil.
Si la necedad no te tuviera tan atenazado,podrías ,sin ir más lejos en Infocatólica,en el blo Puerta de Damasco,y leer cosas como ésta:
"También la ignorancia nos mantiene en las tinieblas, en la ausencia de luz, en la lejanía de Dios. En el desconocimiento de Dios, que es la mayor de las ignorancias, se halla el principio y la explicación de todas las desviaciones morales (cf Rm 1,18-32). Ahuyentar la ignorancia implica reconocer a Dios y orientar hacia Él nuestras vidas". ¿Seguirás comportándote como verdugo de la razón y cabalg...
más famosa tradición atea de la India es la escuela de Chārvāka, considerada por algunos como la escuela del pensamiento materialista más antigua del mundo, que se formó alrededor de la misma época que la de los Upanishád hinduistas.
Por lo demás, conocerá el materialismo griego (Demócrito, Leucipo, Epicuro), el escepticismo sano (Pirrón) y una buena colección de textos de todos los niveles (necesariamente surgidos en culturas sin persecución religiosa, no en las tres monoteístas "del Libro") que no presuponen ninguna deidad personal ni alma inmortal: tradiciones hinduista, budista, taoísta, confuciana, etc.
No olvide la filosofía Occidental desde el siglo XVII a esta parte, hay un cierto predominio de los autores no confesionales y no digamos lo que defienden la no demostración de la existencia de un Dios Personal y creador.
No, no hay fiesta, sólo pretensión de "verdad". ¿Qué más? Honestidad y respeto a la persona, ¿podría centrarse en el debatir ideas rac...
1º: Este primer capítulo va de filosofía, no de ciencia. De pensamiento, no de hallazgos. Más bien de su ausencia.
2º: No he encontrado su contraargumentación ni a decir verdad, ningún razonamiento alusivo al tema ni a lo dicho.
3º: Si lo importante era el tono, hacer convincente un intento de insulto o mostrarse intransigente, no sé si debe estar contento. Tal vez no lo logre, pero lo intenta, ¿no?
4º: No hay "fiesta" alguna en este artículo, ni la habrá en los sucesivos. Cierto que los habrá científicos (de verdad) y hasta con algún fragmento literario o filosófico. Pero en la honestidad no hay motivo para tanta fiesta, ni en favor ni en contra del juicio o del prejuicio que nos guste (o que nos gustaría no se viera contradicho por nadie ni razonamiento alguno, si tal fuera el caso).
5º: Claro que hay formidables tratados de ateísmo y hasta filosofías y religiones ateas. Se abordará este tema. más famosa tradición atea de la India es la escuela de Chārv&#...
manue:esto se llama retozar,hacer fiesta, en la necedad.Todo lo que declaras inconcebible,está bien dicho de una mente perturbada.Presentas,con gran ufanía,lo que cualquier persona ,mínimamente sana ,considera necedad.Y nos prometes estar de fiesta diez días.¡Qué grotesca es la necedad! ¡Vivir para camuflar la bobada de científica! Lo que dejas pendiente de contestación es por qué la nadatodoproductora no tiene una religión con sus textos,tradiciones,vertebración de historia,calendario.Sencillamente,porque la necedad es estéril y resultado de perturbación mental.En eso estás.
"Aunque majes al necio(...)no se apartará de él la necedad"."Sólo el necio pide pruebas de la existencia de Dios".
Miércoles, 30 de mayo
Pedro Tarquis
Antonio Aradillas
Juan Fernandez Krohn
Universidad Pontificia Comillas
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo