
Me está sucediendo en la vida civil –que no civilizada-- lo que me ha pasado con la fiebre santificadora de la Iglesia elevando a los altares a tantos individuos que deberían haber pasado el tamiz del tiempo para cribar virtudes.
Digo lo de los santos porque con sólo haber visto el proceso de santificación del marqués de Peralta...
Pero el asunto de hoy es bien distinto y se sale un tanto del marco referencial de este blog, Religión Digital.
Bien mirado, todo puede ser religión. En los últimos tiempos, hasta la mayor parte de los sacramentos han recobrado su carácter civil. Y viceversa, que se han elevado a la categoría de religión el culto al jefe, los actos de partido, el jefe indiscutible de la tropa adquiriendo caracteres de “dios”, etc. ¿No le llamaban así sus huestes al "missed" Felipe González?
Pero hete aquí que asciende a la máxima categoría profesional --nada menos que en Sanidad, Política Social e Igualdad-- alguien sin oficio ni beneficio civil, LEIRE PAJÍN IRAOLA, nacida el 16 de septiembre de 1976. A sus flamantes 34 años, jefa de unos Ministerios que podrían tener más de 5.000 empleados.
Y respecto al exabrupto de turno, una alegoría sirve al caso: mi hijo --es un decir-- es un "macarra"; está todo el día tumbado jugando a "la play"; al mínimo reproche, grita y se sube por las paredes; las notas no sirven ni para hacer mala música; continuamente me llegan avisos del colegio... Eso lo sé yo, pero que no venga nadie de fuera a "meterse" con mi hijo, que lo majo. Eso ha sucedido con la flamante "ministra" (¿o es "menestra"?). Ha bastado un comentario chocarrero para abrir las puertas de los truenos. Se lo temían.
En una profesión no hay hombres o mujeres, hay personas, hay trabajadores, se supone que "preparados". De la “preparación” para tal cargo de LEIRE PAJÍN IRAOLA… ¿para qué hablar? Parece que los Ministerios son sinecuras a entregar al primero que diga la palabra adecuada en el momento oportuno. ¿Relación profesional con el cargo? Da igual, de eso ya se encargan los subordinados. ¿Ideas? ¿Para qué? Sobran ideas en todos los ministerios. Lo que falta es empuje, juventud, ánimos, palabra encendida, verbo.
De LEIRE PAJÍN IRAOLA no me consta que terminara "Empresariales". No me consta que haya ejercido trabajo civil alguno remunerado. Eso sí, en su curriculum oficial reluce una enorme y dilatada carrera... del brazo de papá y mamá (los hay malévolos que hablan de otras paternidades) y siempre en puestos relacionados con la labia, con la palabra exaltada, con el “mear fuera del tiesto” y con la mala educación. De esto ha dado muestras sobradas. Es el “no saber estar” donde hay que estar; o comprobar cómo reluce “el pelo de la dehesa” cuando menos se espera ni desea.
Tendría esto poca importancia si se tratara de una persona común y corriente. Pero estamos hablando de un Ministerio (en realidad tres); presuponemos miles de personas a su cargo, todas ellas profesionales; de ingentes cantidades de dinero a controlar, repartir o gestionar; de decisiones delicadas que exigen mucha cordura y juicio crítico... Pues hete aquí que nos encontramos con "una tal" LEIRE PAJÍN IRAOLA, persona "digna y honesta" que, dejada al albur de su propio sino, no ejercería oficio alguno dado que no está preparada para ninguno. Lógicamente en la vida civil LEIRE PAJÍN IRAOLA no podría ejercer ni de peluquera. ¿Enfermera tras haber pasado por el Ministerio de Sanidad? ¡Por favor, no insulten al personal sanitario!
Es triste comprobar cómo lo anecdótico prima más que lo esencial. Es anecdótico si Leire tiene éste o esotro aspecto, si su habla es vulgar y sin enjundia alguna, si su cara tiene cierto parecido a quien sea, si sus morrillos... De eso, como mucho, se puede hablar confidencialmente o en charlas de café. Eso sí, lo queramos o no somos hijos de las modas y de las convenciones. Bien lo sabía su ex-colega Fernández de la Vega. Podrán gritar lo que quieran las feministas de turno, pero en “esta sociedad” una mujer desaliñada siempre recibe la reprobación social. ¿Está mal? Quizá, pero esos son los hechos.
Por otra parte, y esto es lo grave e importante, lo que crispa y enerva a la sociedad es que accedan a puestos de relevancia profesional personas no preparadas; saca de quicio que miles de funcionarios que han sufrido una dura oposición para acceder a tal puesto y son competentes en el mismo, tengan que hacer la venia a alguien que no tiene la más mínima idea de lo que se trae entre manos.
En LEIRE PAJÍN IRAOLA se ha cumplido a rajatabla el conocido “Principio de Peter”. Ha traspasado holgadamente el listón de la incompetencia. Consecuencia: el hazmerreír del personal; el tomarla a chirigota; el hacer chistes sobre ella… No, no es eso antifeminismo: ha sido ella misma la que ha accedido a rebajarse como profesional, como persona y como político.
Porque reluce en todo este asunto un efecto de mímesis, el ejemplo social que tal hecho traduce. En muchos ya están calando preguntas y comentarios como "para qué estudiar, para qué trabajar, para qué prepararse, para qué un máster, para qué… Aquí sólo medran tipos como éste, hija de, enchufada por…" Por lo tanto, conseguido un puesto en la Administración, lo importante será lamer el trasero al político de turno.
Menos mal que la sociedad civil se mira en otros espejos más prístinos y menos impregnados de porquería política: la sociedad civil vibra con la proeza de nuestros futbolistas, tenistas o pilotos; admira y toma ejemplo de empresarios decididos que crean riqueza; lee con fruición los éxitos editoriales; en las familias hay un afán de elevar cada día más el nivel cultural de los hijos; quienes buscan ascender profesionalmente realizan cursos y más cursos en la especialidad que les apasiona…
Gentes como J.LUIS RODRÍGUEZ --¿quién es éste sin su segundo apellido?-- o la Sta. PAJÍN sólo consiguen elevar más todavía el nivel de desprecio que ha logrado la clase política en estos treinta años de caída libre. Añádase el descrédito, la falta de confianza y una larga lista de (des)calificativos.
Si unimos a ello que las pocas ideas que tienen están equivocadas...
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Hay otra evidencia: la resurrección de los dioses era pan común. La mitificación divinizadora de un hombre, histórico o no, incluye a menudo una resurrección. Esta "historia" se repite en todo el orbe helenístico y romano, incluyendo de lleno a Egipto, Persia, Siria y Grecia. Jesús no es el primero en resucitar; más bien viene a ser el último resumen sincrético de deidades solares que recoge atributos de Attis, Mitra, Serapis (el cual es una deidad sincrética a su vez, una mezcla de Dios egipcio y Zeus griego que fue adorada por muchos cristianos primitivos -no tan exclusivistas ni "exigentes"), etc. La síntesis no pertenece por completo a Pablo, pero éste es otro sincretizador y "universalizador" -o paganizador- de su confesionalidad esenia, que adereza con añadidos no judíos.
De modo que: el relato mítico de un Dios, o de un Hijo divinizado de ese Dios con el concurso de una mortal, no era nuevo ni extraño al mundo pagano. Dicho Dios "tenía que" resucitar "para" salvarnos.
Gracias, amigo MANUE, por su rapidez y claridad (repito: yo entiendo por Dios un Ser Supremo, eterno -por las dos "puntas", decìa coloquialmente- y Personal)
Me dice Vd. que la mayorìa de los cristianos primitivos creian en la resurrección de Jesucristo (que fuera histórica o no, para este efecto, digo yo, es lo de menos: ellos lo creìan).
Aunque no tiene que ver con ésto, le menciono en un comentario que he hecho en el artìculo del BLOGGER de hoy y que he respondido hace unos minutos.
Saludos cordiales, de verdad. Y agradecido.
Hola, Moisés: buenas preguntas, como siempre.
Primero suelo preguntar si existe ¿qué? Vd entiende por Dios una imagen clara, no un ser impersonal, tampoco un espíritu amorfo capaz de decidir como si fuera "función pura", sin soporte material ni temporal, sin forma ni estructura de ningún tipo... Lo de "existente desde siempre", increado, etc., se entiende muy mal: ¿conseguimos hacernos una idea cabal de ello? Cada cultura se centra en una idea diferente: el Gran Espíritu, el alma de los antepasados, el Absoluto, la Razón organizadora, etc. Y, con todo, le digo:
- Nadie puede asegurar que no exista Dios, cualquiera sea la cosa que entienda Vd por Dios.
- Los cristianos antes del siglo IV eran de toda índole. No sólo atanasistas; los había que creían en un Jesús "santo", pero no Dios, ni resucitado (había un grupo que no lo entendía ni siquiera ejecutado); o sólo espiritual, o aún por venir (no venido al mundo). Pero la mayoría creían en su resurrección, histórica o no ...
Amigo MANUE:
Si un dìa he de discutir sobre esos temas, necesito antes (perdone la insistencia), una base firme, clara, en que estemos de acuerdo. Así, pues, pregunto:
- ¿Alguien puede asegurar que Dios (Ser Supremo, eterno, Personal) no existe?
- En relación con el cristianismo. ¿Los cristianos de antes del siglo IV no creìan en la Resurrección de Jesucristo?
De momento (dispense) lo demás no me interesa sin antes dilucidar estas preguntas.
Saludos cordiales
¿Es Vd es el sol que nos da luz? ¿Es el sol "alguien" que "sabe" o tuvo que "aprender" a dar luz? Vd sabe, y por eso nos lo cuenta, que no hay que enseñarlo a ello, pues sabe que él ya sabe...
De todas formas, debería saber que nadie pretende enseñar al sol a dar luz; que algunas personas lo estimamos algo "no vivo" y ciertamente "diferente de un ser consciente". También estimamos algo al margen de lo anterior: que Vd no argumenta, repite lo mismo desde no sé que supuesto de infalibilidad ni autoridad "superior" que le permitiría ejercer metalenguajes. No sólo: Vd no respeta y podría estar mucho más errado que el resto. La ciencia es lo opuesto a sus afirmaciones tajantes y selectivamente crédulas: trata de falsar, demostrar, apoyarse en datos y experiencias comunicables y con pretensión de construir una verdad objetiva que nos acerque progresivamente a un conocimiento cierto, incluso de la historia y de nuestras limitaciones cognoscedoras.
Y Vd no actúa de un modo "moral" ...
manue:¿por qué no te explayas en la esterilidad del mito que profesas y sus antecedentes:la nadatodoproductora? ¿Por qué rehúsas asumir lo que profesas:"Dice el necio para sí:no hay Dios"? ¿Por qué te resistes a validar lo evidente:"sólo el necio pide pruebas de la existencia de Dios"?
cuando declaras ejercicio crítico discernir si el sol te da luz o a la inversa;si el suelo te sostiene a o a la onversa;si la Iglesia te enseña o a la inversa;si importa tu existencia igual que la de Dios...esto se llama necedad desde la aparición del hombre.Y aquí estás ,siendo el último en enterarte,oficiando de necio.Grotesco y de rechifla,y tú alardeando de sabio,crítico,razonador.
manue:cuando te señalo la necedad como el mal radical,actúo como bombero que entra en las llamas;como cirujano que saja el tumor,como Covarrubias que hace rechifla de Ciruela,como madre que retira el chillo al bebé.No te hacen ningún favor quienes se ríen amistosamente de las gansadas y melonadas rebozadas de erudición.para tí auténtico veneno.
¿Sargón de Acad no fue abandonado -cuando bebé- en una balsa, pero Moisés sí? ¿Y los milagros? Si la conversión del agua en vino, de andar sobre las aguas, de resucitar, curar ciegos, etc., son copias exactas de otros previos, ¿debemos creer verdaderas sólo las copias? Verá: en la tumba egipcia de Paheri (1.500 a.C.) se escenifica la conversión de agua en vino por el faraón. En el grabado apararecen 6 jarras. El número exacto que aparece en el relato copiado en el evangelio. Esta misma concordancia se da en la multiplicación de los panes y los peces. Y es lo que llevó al teólogo Llogarí Pujol a dejar de creer (y tener que abandonar su sacerdocio)... No es tan "ilógico": "el dios-cocodrilo Sobk, cuentan los "Textos de las pirámides" ¡del año 3.000 a.C!, da pescado y pan blanco a la gente de la orilla del lago Faiun... ¡Y camina sobre sus aguas!"
Bueno, Moisés. No dejan de ser curiosas estas coincidencias. La objetividad consiste en tratarlas con el mismo respeto en ambas direccion...
manue:toda tu ilusión es que la verdad tuviera fecha de caducidad,que ya no lo fuera:"Sólo el necio pide pruebas de la existencia de Dios"."Dice el necio para sí:no hay Dios".Que la disyunción Religión -necedad caducara.¡No seas grotesco! La Religión se confunde con la emergencia de lo humano.El argumento de la necedad es enseñar al sol a dar luz.
Hablando en general, Moisés, Vd no merece más que una serie de reflexiones honestas, sin pretensión de corregir nada básico. Vd es una persona que razona bien, que es bondadosa, que argumenta yendo al grano.
De modo que haría mal aplicándose personalmente las frases que pretendan corregir algún tipo de error básico (tipo miscatiano; y válido para cualquiera que se afane en "luchar" destructivamente o en plan tramposo o/y cegado por su apego a un conjunto dogmático).
La idea de debatir un tema es llevarlo constructivamente y en buenos términos hacia una situación esclarecedora de "verdad", no elevar el tono ni ejercer descalificaciones mutuas en una especie de lucha extrema entre dogmatismos iguales: si alguien quiere ese papel, se lo dejo.
Por cierto, sí que me interesa debatir con Vd., y quisiera preguntarle algo. He puesto ejemplos de mitos cristianos que copian otros previos. ¿Hemos de creer que el tardío es el verdadero? (¿Gilgamesh es un invento, pero Noé no? ¿S...
existencia. No es mal punto de partida la duda: es productiva y demostradora de que quien se pregunta, pretende hallar, honestamente, una respuesta. Dudan los filósofos, al que nuestro "enemigo" (así se muestra, por razón de credo, de "su" dogmatismo, de "su" intransigencia) llama "necios", a la vez que a una inmensa mayoría de científicos de primera que no siguen su misma "lógica", aunque deben tener no menos conocimientos que él mismo, que no caracteriza por argumentar, ni razonar.
En fin, que hay quien sí nombra cuando insulta (y algunos nicks como el mío, a diferencia del suyo, llevan asociado un nombre y apellido reales), quien descalifica netamente, abusando del metalenguaje (enjuicidador y gratuitamente condenatorio), quien se esfuerza en insultar, etc. Claro que muchos bloggeros de webs católicas hacen a diario lo mismo que Vd no quiere perdonarle al de ésta. Y no se disculpan tan fácilmente cuando alguien se "siente" insultado (sin haber sido personalmente aludido)...
Vd (ni a nadie) personalmente; no da su nombre como ejemplo de nada. Vd se sintió aludido porque el autor de un blog "sin credos" considera que es menos razonable (informado + inteligente) ser creyente cristiano que no creyente. Está en su derecho. No se le scapará que diversos blogs católicos confunden no ser creyente con ser más inmoral, menos honesto, más malvado, menos racional, más sectario, más ignorante y, en este mismo, alguien se atreve a llamarnos necios", no una vez sino a diario, con frases deleznables y pretensión insultante; lo hace además designando con nombres; no argumenta ni una sola vez (y lo hace muy pobremente), y el caso es que insulta a todos los que -tras buscar explicaciones, realizar lecturas, relacionar datos, y realizar un estudio exterior e interior- terminan (no empiezan ahí, a diferencia de la mayoría de creyentes, entre los que Vd no se encuentra, como sabía) llegando a una convicción sólo diferente a la suya: puede no creerse en Dios o dudarse de su exi
Moisés:
Lo que iba dirigido a Vd, iba dirigido a Vd. El resto debería ir dirigido directamente a Ramón, pero de algún habría de esclarecerle que no se trata de una lucha personal en la que ha de haber un perdedor y un vencedor, sino de un ejercicio más sano y constructivo en el que se busca una verdad conjunta, dando bastante igual si él pone un 67% y yo un 50% con un 17% de intersección argumentativa o concondarcia mutua. Vamos, que no voy a andar respondiendo en tono miscatiano; que el tono ha de ser otro; que no pueden inventarse autores no mentados ni citas no realizadas a partir de lo que alguien haya podido decir, en primer lugar, porque mis argumentos son míos, soy yo el responsable de lo que afirme y me puedo equivocar (¡por supuesto! No sería demasiado hacerlo en un 5-10% sobre asuntos conocidos).
Sobre su derecho a defenderse: todo el del mundo. Llamo su atención en que hay alguien que hace lo que dice Vd que hace el blogger. Con una diferencia: éste no lo cita a ...
manue:cuando sales a dar explicaciones ,te salen los disparates en plan invasivo.Los antecedentes de las bóvedas son los techos de las cuevas;de los aviones,la hojarasca volandera;de la misa dominical,el sol;
Respecto de que pongo el carro antes que los caballos, pues no sé: nunca he andado entre caballos y no he manejado carros. Mi idea es muy simple, para todo: primero lo primero, despuès lo demás, con orden, en serie (en serio, que dice Ortega).
En relaciòn de lo que digo al BLOGGER creo que tengo derecho a defenderme (y si no lo tengo, yo me lo tomo, con su permiso). Desde que entro en este Blog (y tan agradecido y contento) continuamente el BLOGGER nos llama a todos los creyentes (en Dios, por supuesto) crèdulos, incautos, tontos, mentecatos... Y afirma cosas que no puede saber, que no sabe. Por lo demás, no le considero "pecador" de nada. El dice lo que quiere y yo también (mientras me lo permita).
Y que haya gente que repita "acrìticamente"... Pues claro; seguro que la hay. Y al contrario. Y hablan de la tierra plana y de Galileo y de que fulano dijo: y lo creen. Pues qué bien. En todas parte cuecen habas y en mi casa a calderadas.
Saludos
Estimado amigo Manue:
"En la grande polvareda perdimos a don Beltrán". No digo que no tenga interés (para quien lo tenga) todos los datos y más datos de autores y màs autores. Yo no iba a eso, me ceñía, adrede, a lo sustancial (a mi modo de ver) para no perder la perspectiva entre la hojarasca (con el debido respeto). De otro lado, yo no soy RAMÒN, asì que las explicaciones que da no me las aplico (de momento).
Mi madre me enseñó poca religión y mi padre no era creyente; se murieron cuando yo tenìa doce años. Aparte de que si lo que me enseñaran (a mi o a otros) fuera verdadero, harìa bien en seguir sus consejos y si estimara que lo no era habría dejado de creer. Me pasarìa igual cuando me enseñaran a andar, a comer, a comportarme en sociedad, etc.
Que a Vd. o a otros les parezca (le parece, cree,) infundada la "teoría" cristiana, es una forma de hablar correcta, creo yo. A otros (como yo) les parece fundada. Pues ya está. ¿Por eso soy tonto?
"creíble". Después de analizar, no antes: lo contrario es partir del prejuicio "mi religión -la que mi madre me enseñó y cuyo credo me predicaron- es la verdadera", tanto si copia tardíamente de otras previas, como si no.
obra alguna suya) me haría descartarlo al momento, por supuesto. No creo necesario decir que no me sumo a hipótesis infundadas, Atlántida, Ovnis, astrología, paraciencias, ni conexión mesoamericana, fantasías sobre construcción de pirámides o teorías “conspiranoicas” tipo Brown. De hecho, el cristianismo tradicional me parece una de esas teorías infundadas, y éste es de hecho el motivo por el que no me resulta creíble.
Un saludo, Moisés.
Vd es de los que argumentan y lo hacen bien y respetuosamente (hallo que esto es cierto siempre, aunque alguna vez en estos últimos días ha arremetido contra el blogger un poco fuera de tono, acaso por considerarlo a él mismo como igualmente "pecador" de este proceder). Su argumentación nunca es insultante.
Aunque en este caso, he considerado que ponía el carro antes de los caballos: hay gente que repite acríticamente lo que recibió de niños y teme creer otras cosas (peligrosas); y los hay que indagan y luego creen lo que estimen "...
Así, insulta a un conjunto de autores dominados por los mejores especialistas en el tema que debatimos (Toynbée, Ste Croix, Eisenmann, Marvin Harris, Brandon, Bauer, Wells, Fau, Asimov, Cascioli, Llogarí Pujol y otros tres egiptólogos de primera línea, etc.), se inventa algún autor que no se cita (para desacreditarlo gratuitamente) y llama “gurú” a una célebre profesora norteamericana cuya obra divulgativa ha tenido un enorme éxito y es fácilmente localizable en la web, porque firmó su primer libro con un seudónimo mitológico. Haciendo autocrítica, diré que el gran hallazgo de Ramón es que –aunque no pudiera contradecir ni uno sólo de una decena de argumentos fuertes contra sus suposiciones anteriores expresas- entre las fuentes de esta autora (que, entre otros temas habla de mitos astrológicos) podría estar (cosa por demostrar) un autor amigo de teorías poco científicas, lo que (de conocer al autor, al que no lo cito como fuente propia, nunca he leído y aseguro que desconozco obra al
Hace unos días Ramón sacaba el tema “mitos”, con la intención de resaltar que Jesús y el cristianismo serían un fenómeno harto singular. Invitando cortésmente al debate, nos hizo una serie de afirmaciones a las que respondí argumentando con datos. Lejos de seguir su propio anuncio, cambió de estrategia y me ha ido acusando de diversas cosas bastante incompatibles entre sí: exceso de credulidad(!), cerrazón, ampararme en autores poco serios… Niego las tres cosas, y denuncio que no ha entrado a debatir del modo prometido.
Podría haber habido al menos buena fe, pero resulta que, salvo una excepción, da en inventarse él mismo algunos autores y una serie de historias inverosímiles que parece creer -o se muestra interesado en argüir- que he defendido o creído. Además de ello, insinúa que me enfado(!), cuando le aludo, cortésmente a lo que suena a insulto.
Juan el Bautista anunciaba la inminencia del Fin del Mundo, la necesidad de un arrepentimiento y santificación y la pronta llegada del Mesías (por cierto, Mesías-Salvador se dice en griego "Cristo-Jesús").
Sí: desde unas décadas antes del nacimiento de Jesús existía una conjunción esperanzadora de tradiciones persas que se judaizaban con la colaboración esenia, zelote e incluso farisea. Conocemos, gracias a Josefo y Tácito, y, sobre todo, a los manuscritos del Mar Muerto y las indagaciones y actividad divulgadora de gente tan seria como Brandon, Eisenmann, etc., de la existencia de diversos candidatos mesiánicos que se consideraron herederos de David: Ezequías (rey depuesto por Herodes, con apoyo romano), su hijo Judas el Galileo y los hijos de éste: Juan de Gamala (al que algunos autores consideran el modelo de Jesús -no míticfo, claro está), Simón, Jacobo, Judas, Eleazar y Menahem.
Y creo que ya basta. Podemos creernos lo que sea, pero no hay por qué partir de que si uno ...
Diversos cultos y religiones mistéricas celebraban y rememoraban la ciclidad estacional de la naturaleza. Agradecían a Dios su benevolencia y creyeron en la supervivencia, incluso a menudo en la reencarnación, además de en la resurrección o la vida en el más allá.
En el período helenístico, se produjo una crisis: las culturas hablaron una lengua y comerciaron ávidamente, intercambiando creencias, mitos, rituales, pero relativizando o sincretizando sus credos. El platonismo y el estoicismo se hicieron filosofías dominantes que convivían con credos mistéricos y religiones sincréticas (Serapis, Mitra, los terapeutas) que a menudo incluían ritos de iniciación como los cultos mistéricos más añejos (hermetismo, órficos, Dionisos, Deméter-Perséfone, etc.).
Pero la palabra era "Salvación". Los gnósticos enseñaron un camino de "conocimiento-creencia" en el que había de iniciarse. Persas y judíos esperaban un Mesías-Salvador. Los esenios bautizaban y esperaban su venida apocalíptica...
Podemos seguir hablando de mitos y reconocer que 3.000 años antes de Cristo están presentes muchas de las características esenciales que va a "heredar" alguien al que se dará en llamar "Jesús" en un contexto judiohelenístico y romanizado. Ya existía el Salvador, el Cordero de Dios, el Hijo de Dios, sacrificado por nuestra Salvación y resucitado al Tercer Día, renacido concretamente un 25 de diciembre. Más de una decena de mitos nos lo recuerdan, desde aquél lejano origen egipcio. Todos esos mitos son "deidades solares" cuyo nacimiento (tras anunciación, adoración y señales celestes) se celebraba mucho antes de que los cristianos adoptaran esas cualidades míticas y se la asignaran a un hombre divinizado (o a un mito divino tardíamente humanizado: hay autores para ambos gustos) y cuya muerte y resurrección al tercer día se celebraba desde hace 5.000 años en Egipto (los sacerdotes se dieron cuenta de que el sol declinaba y "moría" tres jornadas para luego "resucitar" o nacer como "Hijo").
Y bien, ¿con qué mito nos quedamos? Un ejercicio crítico haría que no me quede con ninguno, esa es la verdad. Claro que puede que haya existido Gilgamesh o Noé, lo que me importa bien poco, ya que el mito no se centra en que exista un señor con barbas que se salva de una inundación local (muchos debieron salvarse en la de Mesopotamia que Asimov nos cita, calculada en el 2.800 aC), sino en que la inundación es universal, se consigue cubrir la Tierra hasta sus cumbres en menos de 6 semanas, y este Sr consigue introducir una pareja de cada especie animal (mundial) en un barco... ¿Vd se lo cree? ¿Y no le parece más lógico creer en el mito primitivo que en la copia?
No, no creo en ninguno de ellos. Para mí la extinción de los dinosaurios fue muy anterior a hace 4.800 años, la Tierra tiene mucho más de 6.014 años, la vida tiene una antigüedad de más de 3.500 años, incluso la animal pluricelular tiene más de 600 millones de años y ha experimentado la diversificación que denominamos evol...
abandonado realmente en una barca a que lo fue Moisés. ¿Por qué? Porque el mito lo antecede en más de 1.000 años y su éxito garantizó su copia intercultural. Sabemos que los judíos -y los pueblos en general- copiaron mitos. Los judíos copiaron mitos mesopotámicos de Creación, Diluvio (no había citado a Gilgamesh, pero es el claro modelo mítico de Noe), guerra entre ganaderos y agricultores (Caín y Abel), etc. Los judíos preexilares no creían en los ángeles ni en los demonios; una buena parte de los judíos y galileos postexilares creían en ejércitos de ellos, en el Juicio Final, en la Vida Eterna, en la Resurrección de la carne, en el próximo Fin del los Tiempos, en que vendría un Mesías libertador, etc. Estos mitos persas no fueron asimilados por los samaritanos (profesadores de un yavismo más primitivo; menos contaminado) ni por los saduceos (garantes del credo judío preexilar), que no creían en ejércitos de ángeles combatiendo a otros demoníacos, ni en el paraíso sino en la Seol.
Moisés: a mí me ocurre al revés. No parto de mi creencia en Dios o mi de increencia para juzgar luego qué más creo.
Mi creencia o increencia en Dios forma parte de lo que me resulta creíble o no creíble: de un juicio racional que entiendo, en mi caso, independiente de preferencias interesadas en creer o no creer (la verdad está por encima de cualquier posible deseo de creer algo: lejos de mí queda emprender el esfuerzo en engañarme a mí mismo).
Me siento igual de bien tanto si resulta que Dios (un ente personal creador y preexistente al Universo) existe como si no.
Por otro lado, aunque creyera en Dios, y aun en un Dios personal inexplicablemente preexistente (eternamente o no, que esto es siempre bastante poco inteligible y digerible) al Cosmos, del que no formaría parte sino causal, resulta que no creería fácilmente en mito alguno.
Pero juguemos a considerar que me diera por dudar o tender a creerme alguno de ellos: creería antes que Sargón de Acad fue abandon...
Jolss Max, casi me caigo der jamelgo ¿K ta pazao?
En serio, he mirado la cabecera para ver si era tu blog, creí haberme equivocado.
Coincido contigo en lo de la porquería política, en las proezas de nuestro deporte y en el trabajo de nuestra estupenda sociedad civil.
También en los 30 años de caída libre (que día Max, que día).
Me apunto:
Pajín es un cuento a lo caperucita; se queda con la parte -roja- y con la -ferocidad- del lobo.
Es decir:
-una feroz radical roja-
Por eso la han elegido, el personaje cumple con los requisitos que requiere el -politburó- del ZPatiestas, para lograr el objetivo de la república de naciones arrejuntás, libertinas y sometidas bajo un yugo a lo Fidel.
Rechazo y me opongo a este tipo de porquería política roja.
¡¡No me someterán ni con calzador!!
Güeno, un ole pa ti hoy, que no decaiga.
Estimado FAUSTO:
Yo no me ofendo por lo que diga de mì el BLOGGER ni nadie (el otro dìa copiaba lo que, segùn Cervantes, contestò don Quijote a parecido propòsito); lo que no admito (es una forma de hablar: admito lo que me echen... aunque no sea más que porque no tengo otro remedio) es que se diga que los creyentes (en Dios, se entiende) son tontos, crèdulos, incautos, mentecatos... por el hecho de serlo (aunque algunos o muchos o casi todos lo seamos).
Con su ùltimo párrafo totalmente de acuerdo (dìgaselo al BLOGGER, si le parece bien a Vd.)
Saludos cordiales
No cansa usted.
Creo haber leído en días pasados una mención expresa del Blogger hacia usted, indicándole que usted no es nada de eso. Es más, le destacó ciertas virtudes.
Creo que es una forma picante de hablar, de crear controversia, y que el Blogger escribe sin el prurito de estar mencionando todas las excepciones que en en los numerosos reduccionismos verbales existen. Evidentemente, cuántas veces ha sido uno un mentecato, un incauto y no sé cuantas cosas más... y no soy creyente de tradición religiosa alguna.
Todos estaremos de acuerdo que ser creyente o no (de Dios se entiende), y por sí solo, no es certificado para endosarnos dichos calificativos.
Estimado FAUSTO: después de escribir lo anterior leo lo que Vd. escribe a las 19:59. Le contesto:
lo de que la tierra se creìa que era plana, tengo la impresión de haberlo oìdo alguna vez (¿para atacar las creencias religiosas?)
lo de los insultos, no son supuestos (yo los he leìdo reiteradamente y no creo haberlo soñado)
lo de obstinarme en indentificarme no sè qué es. Cuando digo que LOS de Teruel son turolenses, supongo que se entiende que TODOS los de Teruel son turolenses. Si quiero destacar a alguien dirìa: don fulano es turolense.
No le canso màs. Saludos
Por cierto blogger, muy bueno lo del marqués de Peralta.
Estimado FAUSTO:
Quizá no me he expresado bien. Yo no querìa referirme a lo que Vd. dice ni pretendìa decir cómo se ha mostrado Dios (si es que existe y si es que se ha mostrado de algùn modo).
Sólo querìa decir que, para centrar los problemas que han surgido (y son antiguos) en la controversia de MANUE y RAMÓN, hay que llegar (y partir) a si creemos que existe Dios o creemos que no existe. (Y quiero insistir en que NADIE ha podido asegurar que no existe; sólo creerlo). Luego, viene lo demàs (a lo menos en mi pretension de hoy).
Y nada más (por lo que a mì se refiere, en estos momentos). No quiero distraerme.
Saludos
Si escribió Sócrates o no sus escritos, incluso si existió o no, no necesita del tipo de creencia que hace falta para creer en los relatos religiosos (de la índole y procedencia que sean). Creer o no creer en Sócrates no impide dar validez a lo que sus atribuidos escritos dicen. Sin embargo, si a Jesús lo desposeemos de sus milagros se queda en un profeta como cualquier otro, como los muchos que han existido.
Admitir lo inverosímil por encima de lo factible sienta un nefasto precedente dentro del cual encuentra acomodo la superstición. El estudio de la historia revela hasta qué punto el hombre ha tenido el punto de vista desviado: desde creer que la tierra era plana hasta pensar que el hombre es la criatura elegida y dignificada por Dios. Lo primero está demostrado de su falsedad, de lo segundo no conviene airarse mucho no sea que se tenga el prismático desenfocado.
Con respecto a los supuestos insultos del Blogger, usted se obstina en indentificarse.
Moisés, habla usted de dos niveles:
1º ¿Existe o no existe Dios? (ser desconocido e imposible de entender). No observo que en este punto nadie pase de la creencia, amén que se atreva a negarlo o afirmarlo con pruebas en la mano.
2º Y luego está la forma en que Dios se ha mostrado según las tradiciones culturales: ya sea Jesús, Mahoma, etc. Y observo que en este punto es donde se ha originado y desarrollado el debate. No se cuestiona Dios, sino si la figura de tal o cual profeta es creíble a tenor de las tradiciones anteriores que utilizaron "datos biográficos" parecidos para distinguir a la deidad.
Luego pregunta: ¿Por què se exige mucho màs a la persona de Jesucristo? Pues porque es un hombre que caminó sobre las aguas, dio la vista a los ciegos y resucitó de la muerte. Es lógico que se necesiten más pruebas cuanto más inverosímil sean los hechos. Los escritos de Sócrates, v.g., no necesitan ser creídos, ya que dicen cosas factibles.
Es imposible que unos cuantos pescadores incultos de un rincòn perdido del mundo hayan sido capaces de urdir tamaña doctrina. Y han ido retrasando las fechas: siglo II, siglo III, siglo IV, para que dé tiempo a que gentes màs preparadas hayan liado "la parda" (interpolaciones, añadidos, correcciones...). Pregunta sencilla: los primeros cristianos, antes del siglo IV ¿no creían que Jesucristo era Dios y que, por ejemplo cumbre, habìa resucitado? Pues eso.
Que luego la doctrina se haya afianzado (o estropeado, según)...
De ningùn personaje de la antigüedad (para nosotros) se han exigido tantas pruebas; se aceptan, sin más, lo que han dicho o hecho multitud de personas ¿Por què se exige mucho màs a la persona de Jesucristo? Pues porque los que quisiéramos ser sus discìpulos decimos que creemos que es Dios. Y nada màs. O nada menos. ¡Nada màs!
En otra ocasiòn hablaremos... del Gobierno.
¡Y que no me tenga yo por tan tonto..., BLOGGER!
Saludos en general.
Aquì, para reducir al extremo, me refiero sólo a los catòlicos. Decimos: creo...; siempre "creo".
Al otro lado, los no creyentes hablan como si "supieran": los milagros no existen (lo que no podemos explicar hoy, se explicarà mañana...), los (es decir, todos) que creen son... y nos toman a chacota y hacen cuchufletas sobre las hadas, los ratoncitos Pérez... nos llaman crédulos.... Pero no lo "saben"; nadie, ni los que se tienen por más sabios, aseguran que Dios no existe; probablemente, muy probablemente... dicen: no lo saben. ¿A qué, pues, ese aire de superioridad?
Y, entonces, pasamos a Jesucristo. Si no creen que Dios exista ¿cómo van a creer que Jesucristo sea Dios?. Y ese es todo el asunto. Y como no pueda admitir que Jesucristo sea Dios, tienen que negar o que Jesucristo haya existido o que, si ha existido, sea como dicen los católicos. Y aquì surge el problema del tiempo, como ya vieron claramente los primeros racionalistas.
Durante la larga controversia entre RAMÓN y MANUE no he querido interferir para no cortar extemporáneamente (y con poco que ofrecer) el rifirrafe. Aprovechando hoy que se habla de Leire Pajín (aunque el BLOGGER hace una "excursión" extraña y picajosa sobre canonización relativamente reciente -
"Cosas tenedes, el Cid, que faràn fablar las piedras / pues por cualquier niñerìa faceis campaña a la iglesia") me permito terciar.
El asunto, creo, hay que llevarlo al origen de todo; en mi opinión (de mentecato, incauto y tonto, el BLOGGER dixit) la clave es ésta: creer o no creer que Dios (Ser Supremo, eterno -por las dos puntas- y Personal) existe.
Si creemos que Dios existe es claro que ha podido actuar como le haya parecido bien (otra cosa cómo lo haya hecho... si lo ha hecho)
Si no creemos que Dios existe o, mejor quizá, si creemos que Dios no existe (aquì llamo al BLOGGER admirado) es claro que no hay milagros, ni religiones... y sobra toda explicación.
blogger:permíteme la pregunta:¿Cómo es que funciona tu inteligencia para hablar juiciosamente de la calamidad zETAparo(por interpuesta Pajín),y no ves los disparates, camuflados de científicos, que te salen,ahora ya superados por manue? Manue, cuanto más se explica, más parece en la edad del niño que cabalga la escoba.¿Es que no queda ya sensibilidad para la rechifla? Es capaz de ver en la hoja que levanta el viento un antecedente del avión.Si yo coincidí contigo en lo de Pajín,¿por qué no lo haces conmigo en lo referente a la necedad,camuflada de científica?
Hay dos problemas evidentes todas estas soluciones: Son absolutamente incompatibles entre si y en cualquier caso nadie que no se encuentre ofuscado por encontrar lo que fuere contra el cristianismo estaría dispuesto a admitirlas como resultado de una investigación científica.
Lea otras cosas que no le hagan cosquillas.
Miércoles, 30 de mayo
Pedro Tarquis
Antonio Aradillas
Juan Fernandez Krohn
Universidad Pontificia Comillas
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo