Humanismo sin credos

El disparatado Dios que sustenta credos.

13.10.10 | 12:00. Archivado en Dios, esencia y existencia
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Dirán que por qué insistimos tanto.

Insistimos e insistiremos en lo que es el fundamento de todo el "tinglado", Dios y la Salvación del Hombre. Insistimos porque, cuanto más revolvemos en estas ideas más profundiza y arraiga la convicción de asistir a un atentado contra el sentido común, con sus sinónimos pertinentes: irracional, absurdo, disparatado, incoherente...

Insistimos porque el concepto de Dios-católico es el fundamento, el tronco, la base y cimiento de donde surge todo aquello en lo que los fieles, olvidando o presuponiendo lo esencial, "se divierten" (divértere latino) y donde los funcionarios del rezo encuentran su razón de existir. Es el supuesto que nunca se discute, que se da por supuesto, siendo como es, discutible y erradicable.

Después de admirar artesonados, orfebrería, estatuas, cuadros, sillones... al acceder al "sancta sanctorum" vieron que allí ¡no había nada! Con razón tal lugar es inaccesible al vulgo. Sólo puede entrar el Gran Sacerdote.

Ante ello, un viaje papal más o menos, importa poco... aunque sea esto lo que les ocupa. Lo otro no ocupa, pero les debiera ¡preocupar!

Pues, cual si de ejercicios espirituales se tratara, entremos en los "Puntos de Meditación" sobre lo que se presupone de ese Dios pre-supuesto:

 El primer asunto que chirría es el acceso a Dios, el hecho ininteligible de que tenga que haber intermediarios, humanos, por cierto, entre él y otros hombres para oírle, alabarle, creerle... ¿No da que pensar que el acceso a Jesucristo necesite de sacerdotes cuya labor más excelsa es transformar a diario la harina en su cuerpo?

 Y respecto al Dios creador, ¿no resulta absurdo --e incongruente con la esencia divina-- presuponer en Dios y pregonar y admitir un "deseo" de crear? Piénsese esto con detenimiento. Ese "Dios-Creador sólo era vulgar explicación de lo que no se "entendía" --y subrayamos el pasado del verbo--, sin pensar que ello "no cuadraba" con Dios. Pero el vulgo quedaba tranquilizado.

 Deducir de Dios que fue precisamente "esto" lo que quiso crear, el universo (y dentro de algo tan inconmensurable, el hombre).

 Admitir un "momento determinado en Dios", en el "devenir" de su eternidad, ese momento en que se decide a crear. Tiempo y espacio no cuadran con lo que dicen de Dios.

 Que creara dentro de su secuencia eterna un mundo temporal, con principio y fin previstos.Dicen que dentro de 5.000 M de años el sol eclosionará y todo desaparecerá (si antes no lo ha hecho la especie humana) ¿Para qué creó algo con fecha de caducidad?

 Crear un mundo imperfecto en evolución cuando por su esencia debiera haberlo hecho perfecto desde el principio.

 Pensar que un Dios perfecto pueda y quiera hacer y mantener chapuzas, cosas que no funcionan, cosas que se estropean o degeneran, criaturas malformadas, entes naturales que se destruyen, etc.

 Permitir que aparezcan y nazcan en este mundo seres humanos deformes, inviables o inadecuados.

 Pensar que Dios, cuya esencia lo llena de plenitud, sienta "pasión" por algo ajeno a él, pasión por este mundo, al que ama y quiere su bienestar.

 Respecto a la finalidad de la creación: ¿para qué quiso crear este mundo fuera de él?,¿para que le alabara? Y ¿por qué necesitaba Dios de alabanzas si, además, ya tenía el coro de ángeles que tal hacían?

 Admitir la interacción permanente entre espíritu y materia.

 Admitir que cuando el hombre actúa libremente, él, el Dios omnipotente, no puede hacer nada.

 Querer castigar al hombre por ser como es, libre (dicen que Dios lo creó así) ¡pero a la vez urgido y determinado según el imperativo de los deseos y leyes de Dios! ¿Alguien entiende este despropósito, esta paradoja, esta contradicción conceptual?

 Hacer al hombre racional y obligarle, en lo que a Dios atañe, a admitir hechos y doctrinas irracionales.

 Tener que admitir un Dios en permanente vigilia y preocupación para que no se desmande algo que él ha hecho.

 Admitir la multiforme manifestación de Dios a los hombres. Si el hombre tiene una constitución única, su humanidad, --al ver a un hombre cualquiera, sabemos que es "ser humano"--, ¿por qué Dios se manifiesta de tan variadas formas? ¿Cómo es que no se manifestó de una vez como quería que le viéramos para que el hombre estuviera plenamente seguro de que era él?

El problema del mal, visto desde el contexto de Dios no bajo el punto de vista de los hombres, no tiene solución: es un querer y no poder, algo que niega su omnipotencia; o un poder pero no querer, algo que niega su bondad.

Hay que tener en cuenta que cada una de estas afirmaciones destruye el concepto de Dios tal cual es concebido por la mente humana. Por otra parte, mantener la existencia de Dios sin poder conocer su esencia, ya que según dicen de tal “ente” no se puede saber absolutamente nada, es de una inconsistencia racional que abruma. ¡Qué racional, de sentido común!

Si la atención a los diarios quehaceres no se lo impidiera, los "mentores de la credulidad" deberían ponerse de vez en cuando ante las contradicciones conceptuales en que incurren. Alguno que pensara por encima de los otros no encontraría vía de escape.

Por contra, siguen insistiendo en el intento de hacer volver al hombre a Dios, recristianizar la sociedad, fundar los males del mundo en el olvido de Dios.

(Como si los vendedores de armas usamericanos y europeos, los grandes banqueros, los tiburones del dinero... no acudiesen todos los domingos al oficio litúrgico a alabar a Dios, escuchar su palabra, pedir perdón por haber gritado a un empleado o haber proferido una palabrota).

A la vista de las afirmaciones anteriores, que cualquier persona que razone admite sin más, extraña sobremanera otro asunto: la imposibilidad que tienen de admitir nuestras dudas, nuestra convicción intelectual, ésa que afirma lo descabellado que puede ser cuanto ellos creen o dicen creer "de Dios". No son capaces de admitir las razones que nos asisten y que nos llevan a afirmar que las suyas son, sobre todo, contradictorias.

Puede ser que sí, que lleguen a admitir la “disidencia”, como les complace decir. Pero ponerse a pensar en ello y cambiar… Para esto se necesita otro estómago y “con las cosas de comer no se juega”.

5 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por saruce 13.10.10 | 20:59

    ¡Qué sarta de chorradas, amigo mío!.
    Creo que te debes hacértelo mirar.
    Porque la coherencia no es lo tuyo, no.
    Lee, por favor, relee lo que escribes.
    Si avergonzarse no es malo.
    Puede llegar hasta ser positivo, si existe una verdadera actitud contrita, y un verdadero propósito de enmienda.
    Lo dicho, lee despacio, digiere lo leído, y corrige.
    En la literatura no se lleva lo abstracto.
    Un abrazo, de verdad.

  • Comentario por chinpun 13.10.10 | 19:44

    Pos vaya superplasta hoy la tuya, es ni-ni; ni contenido, ni mensaje.
    Plasta pura y dura; a saco me voy al final, hay que tener estómago, con la cosas de comer no se juega, Kometela tu solo, güeno comparte con Manolito.

    Me tengo k reir de ti, de tu pajolera, no hay pa más ja, ja

  • Comentario por miscato 13.10.10 | 16:39

    blogger:¿no tienes quién te recoja? ¿Quieres estar siempre a mano para cuando se necesite mostrarle a alguien el oficio de la necedad,camuflada de cintífica,estéril y parásita??

    García Morente:"...ahora comienza la tercera navegación de la filosofía(...)la proa de los barcos,como dice Ortega,camina hacia un continente en cuyo horizonte se dibuja el alto promontorio de la Divinidad".

    "Aunque majes al necio..." "Sólo el necio necesita pruebas de la existencia de Dios".

  • Comentario por miscato 13.10.10 | 16:32

    Vaticano I : “la santa Iglesia católica, apostólica y romana cree y reconoce que hay un solo Dios verdadero y vivo, creador y señor del cielo y de la tierra, todo poderoso, eterno, inmenso, incomprensible, infinito en inteligencia, en voluntad y en toda perfección; que siendo una sustancia espiritual, única, absolutamente simple e inmutable, debe ser declarado distinto del mundo en realidad y por esencia, felicísimo en sí y por sí, y elevado por modo inefable sobre todo lo que es y pueda concebirse fuera de Él”.: “Dios, principio y fin de todas las cosas, puede ser conocido por las luces naturales de la razón humana mediante las cosas creadas”; “si alguno dijere que Dios vivo y verdadero, creador y Señor nuestro, no puede ser conocido con certeza por la luz natural de la razón humana, por medio de las cosas que han sido hechas, sea anatema”.

  • Comentario por miscato 13.10.10 | 16:30

    blogger:estás bajo el efecto de estimulantes.Tanta es la vehemencia y la pasión con que identificas necedad con razón. Te haces las preguntas que brotan de tal identificación:-¿por qué Dios no tiene padre ,igual que yo?; -¿por qué el sol ,antes de asomarse,no se deja aleccionar por mí?;-por qué la eternidad no tiene fecha de comienzo?;-¿por qué la nadatodoproductora no es honrada en las catedrales,en fiestas populares locales y nacionales?;-¿por qué los que creen dicen que la disyunción es Religión o necedad?;-¿por qué los que creen no son tolerantes,inclusivos,porosos para la necedad,como quiere mi compañero manue?;¿por qué la necedad es estéril?...
    Una de las características del necio es su pasión por enseñar,como Ciruela;incluso dan lecciones de luz al sol,el summun de la racionalidad.

    Antídotos contra la necedad:
    Vaticano I afirma: “la santa Iglesia católica, apostólica y romana cree y reconoce que hay un solo Dios verdadero y vivo, creador y señor del ciel...

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