
La muerte anega a todo ser humano de tristeza, sea creyente o no. ¿También al cristiano? También. ¡Pero si en la esencia del cristianismo está la resurrección y el paso a una vida más feliz...! ¿? No hay contestación.
Nadie recibe la muerte de un familiar querido con alegría. Sólo los pretendidamente "santos" dicen –dicen que dijo, después, al cabo de los años, cuando todo pasó, cuando el tiempo curó todo, cuando vislumbran altares— que ofrecieron con alegría la muerte de su hijo porque esa era la voluntad de Dios...
¿Lo cree alguien? Como leyenda del siglo XI, quizá; como hecho actual, nadie.
¡Qué poco consuelo procura la religión en momentos trascendentes, en momentos en que lo humano se pone a prueba, en momentos en que la vida es una bofetada en el camino!
CUANDO UN HORIZONTE DESAPARECE Y SE VAN LOS QUE MUEREN, SÓLO QUEDA EL YO ANTE LA MUERTE.
Cuando la persona que conocí queda abandonada en el sepulcro, me convierto en Tiresias, Casandra o Dostoievski; me torno plañidera de mis ocios; me convierto en yo, solo y solitario. No puedo evitarlo.
Son muertos que me interesaban, que eran parte de mi mundo, horizonte de mi vida: al apartarse de ese horizonte, no puedo ver lo que hay detrás, no encuentro nada... porque la misma vida me dice que no hay nada.
¿Podría aparecer Dios? Quizá, pero no aparece nada.
Cielo, tierra, dioses, hombres vivían en perfecta armonía cuando la amistad, el arte, el orden, la justicia y la bondad natural... reinaban. Y cuando todo eso se destruye, cada uno huye por su lado.
Después del entierro la procesión compacta se disgrega en charlas o en automóviles que huyen. Y el primero en esconderse, por si acaso le echan la culpa, es el administrador de los credos. Y delante de él, Dios.
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iv) No se trata de algo elegible. No puedo creer según su deseo, contra mi propia lógica y datos, contra mi propia razón y juicio. Ni siquiera puedo "buscar" voluntariamente en qué creer. Hay cosas que me resultan creíbles y otras que no. No se trata de un ejercicio en el que quepa la trampa voluntaria. Tampoco hay marcha atrás. ¿Puede Vd. creer en el Ratón Pérez o en los Reyes Magos por muy bien que recuerde los mejores momentos de su ilusión infantil? Sé que moriré y que sería mejor que fuera sin dolor e incluso que me reuniera con mis amigos y familiares en una especie de vida festiva y sin final. Pero sólo espero, razonablemente, disfrutar en la medida de lo posible hasta ese momento, que espero llegue cuando deba llegar, ni antes ni después, y que el tránsito (desaparición) no sea ingrato. Lo importante (para mí) está en el "ahora". Por lo demás, mi conducta coincide con lo que cualquier deidad sensata esperaría. Puede Vd primar la simple creencia. No creo que Dios lo hiciera
Su segunda parte es ciertamente más interesante:
i) De modo que Vd. "sabe" lo que hay. Se trata de un saber privilegiado, ciertamente.
ii) Cree que le acompañan en ello gente que ha llegado a su misma conclusión por vía del uso de la razón y de la información disponible. No sabe cuán errado está en ello: la inmensísima mayoría de los creyentes que nos rodean no se han tomado la molestia de la búsqueda, repiten su verdad" culturalmente heredada vía paterna. Si nacen en cerca de medio mundo (China, Indonesia, etc.) su verdad no es la de un Dios personal. Dentro de su pueblo o ciudad, de sus familiares, etc., tampoco es (salvo muy excepcionalmente) el caso.
iii) Lo más atrevido de todo: ¡Vd. y los creyentes en general van a disfrutar de algo que yo me perderé sólo por no ser creyente! ¿De dónde puede salir semejante desatino? Cualquier Dios me consideraría por lo menos al mismo nivel que a cualquier no buscador (¿por qué habría de ser de otro modo?).
iv) No se trat...
Bueno, Manuel_RH: por un lado es un anhelo consustancial a todo ser vivo. Puede molestarse en perseguir a un gatito pequeño, incluso a un saltamontes, una rana o un pajarillo: existe el instinto de preservación vital. Nosotros (en general, porque la conciencia da para otras posibilidades) queremos mantenernos vivos, como el resto de los seres vivos dotados de sistema nervioso e instintos vitales. Pero nosotros tenemos una conciencia sobre el tema que supera a la de un elefante o un chimpancé y sentimos (experimentamos a una edad algo pronta, aunque no se trata, ciertamente, de una idea "de nacimiento") la tristeza del fin. Y quisiéramos arreglarla de varios modos: hay "arreglos" filosóficos como el estoicismo o el epicureísmo y otros religiosos como el animismo, el sueño del encuentro con antepasados que nos observarían, hablarían o aparecerían en sueños, la idea de los espíritus y la inmortalidad de una parte neumática o energética de nuestro interior. ¿Demuestra algo sobre Dios?
Manue, y ese "" anhelo de eternidad y persistencia "" ¿de donde cree que nos viene a unos simples animales evolucionados ?? Esl la diferencia fundamental entre creyentes y no creyentes, los no creyentes se quedarán en la fría tumba sin haber encontrado sentido y coherencia para su vida, su destino está en la tumba. Los creyentes sabemos, por nuestra razón y por nuestra fe en la Revelación de Dios, que la muerte es sólo un segundo parto hacia la Vida definitiva.Vd se lo pierde...porque no sólo es cuestión de creer, sino de elegir.
asesino en potencia...
Manuel_RH: Vd. cree que en el momento de la muerte aparece Dios. Es una creencia sin ningún fundamento aparte de nuestro anhelo de eternidad y persistencia. Existen mitos salvíficos por doquier: Dios nos quiere, observa, ama, protege, perdona, se entrega por nuestra salvación, libera, promete, juzga, prepara, redime...
Existen dudas razonables sobre el fondo, además de sobre la forma y sus causas sociopsicológicas.
Existen explicaciones científicas para cada vez mayor número de asuntos (apetencias, esperanzas, anhelos, necesidades, hábitos, emociones, preferencias inconscientes que luego se concientizan).
Y existen giliplleces por doquier. ¿Un ejemplo? "...Ha sometido al culto recto a toda clase de hombres, príncipes y hombres comunes, doctos e inexpertos. Y finalmente porque sana y cura toda clase de pecados que se cometen con el alma y el cuerpo. Ella (la Iglesia) posee todo género de virtud...".
Y luego los necios son otros. ¿De risa? No, el sectario es un as...
manue:la pregunta sigue en pie:¿Por qué los mitos necios de la nadatodoproductora,la putrefacción de la carne,el tun tun del azar...son estériles y sus soldados malnacidos por no honrarlos como los creyentes al Dios verdadero o creído verdadero? Te has alfabetizado para que pueda hablarse de necedad ilustrada.Manejas la erudición como un bebé un cuchillo.Sólo te reporta daño.
Antídotos contra la necedad:San Cirilo de Jerusalem
"Se le llama «católica» porque está difundida por todo el orbe desde unos confines a otros de la tierra y puesto que enseña de modo completo, y sin que falte nada, todos los dogmas que los hombres deben conocer sobre las cosas visibles e invisibles, celestiales y terrenas. Y también porque ha sometido al culto recto a toda clase de hombres, príncipes y hombres comunes, doctos e inexpertos. Y finalmente porque sana y cura toda clase de pecados que se cometen con el alma y el cuerpo. Ella (la Iglesia) posee todo género de virtud, cualquiera que s...
“”CUANDO SE VAN LOS QUE MUEREN, SÓLO QUEDA EL YO ANTE LA MUERTE...””Precisamente entonces es cuando uno se pregunta qué sentido tiene la vida, y no debe ni puede conformarse con cualquier respuesta...
Sucede que quien no puede ver a Dios en las evidencias que existen en el Universo, en el orden de la creación...y en su Revelación última; jamás podrá verlo de ninguna otra forma ni nadie podrá hacérselo ver.
“”¿Podría aparecer Dios? Quizá, pero no aparece nada ... “Nada que Vd pueda ver con sus ojos.
Nada hay más triste que en el momento crucial de nuestra vida, que es la muerte, cuando Dios mismo sale a nuestro encuentro para abrazarnos amorosamente y darnos la vida definitiva para la que fuimos creados, alguien diga que Dios huye delante de la muerte; porque eso significa el desprecio más absoluto del Dios, que hecho humano, ha vencido a la muerte; significa que uno desprecia la vida y al único que nos la puede dar y se conforma con la muerte, que ya se vive de forma...
Siglos de filosofía y metafísica sentenciados de golpe y porrazo por alguien que nada nuevo ni sensato nos dice, que cree en un Dios mezquino (premiador de credulidad azarosa y temor miserable) y "celoso" (ególatra) e injusto (condenador por motivos imposibles de elucidar racionalmente, por capacidades crédulas independientes de la razón y aun de la conciencia) cuya existencia (y propiedades eventuales) sigue siendo, cuando menos, dudosa.
Abstengámonos de insultar tanto al creyente como al no creyente; al que creamos ignorante (inculto o insuficientemente razonador). Ser más sabio es ser más tolerante y menos sectario y empecinado; en particular, menos dado a pontificar sobre asuntos que se desconocen: menos dados a la intransigencia. He ahí la verdadera estupidez contra la que los dioses batallan en vano, la necedad resistente al pisón que maja el grano. Cualquier Dios sonreiría. Deberíamos ser más humildes; a altos niveles metafísicos, un Dios personal e intolerante pierde punt...
Blogger:al quedarnos solos,escenificamos bien la disyunción Religión o necedad.Suerte la tuya de vivir en España,vertebrada por la Religión católica
Cervantes:"...Adiós gracias; adiós donaires; adiós, regocijados amigos: que yo me voy muriendo, y deseando veros presto contentos en la otra vida(...) Cervantes fue inhumado en el convento de las Trinitarias, según la regla de la Orden Tercera, con el rostro descubierto y vestido con el sayal de los franciscanos.
Antídotos contra la necedad:"La Muerte es la compañera del amor, la que abre la puerta y nos permite llegar a Aquel que amamos". San Agustín
"La Vida se nos ha dado para buscar a Dios, la muerte para encontrarlo, la eternidad para poseerlo".
Jorge Manrique:
"(...)
A aquél sólo me encomiendo,
aquél sólo invoco yo
de verdad, 45
que en este mundo viviendo
el mundo no conoció
su deidad.
Este mundo es el camino
para el otro, que es morada 50
sin pesar;
mas cumple tener buen tino
para andar esta jornada
sin errar.
Partimos cuando nacemos, 55
andamos mientras vivimos,
y llegamos
al tiempo que fenecemos;
así que cuando morimos
descansamos. (...)"
Mientras toda imaginación fracasa ante la muerte, la Iglesia, aleccionada por la Revelación divina, afirma que el hombre ha sido creado por Dios para un destino feliz situado más allá de las fronteras de la miseria terrestre. La fe cristiana enseña que la muerte corporal, que entró en la historia a consecuencia del pecado, será vencida cuando el omnipotente y misericordioso Salvador restituya al hombre en la salvación perdida por el pecado. Dios ha llamado y llama al hombre a adherirse a El con la total plenitud de su ser en la perpetua comunión de la incorruptible vida divina. Ha sido Cristo resucitado el que ha ganado esta victoria para el hombre, liberándolo de la muerte con su propia muerte..."
"Dijo el necio para sí:no hay Dios".
Blogger:lo que te enseñaron tus padres,la Iglesia,la civilización ,el homo sapiens...se licúa todo ante la pavorosa necedad que te coloniza.Alfabetizarte para enseñarnos tu nostalgia por homologar tu mirada a la de oveja,el caballo el mulo.
Antídotos contra la necedad:C.V.II:18. El máximo enigma de la vida humana es la muerte. El hombre sufre con el dolor y con la disolución progresiva del cuerpo. Pero su máximo tormento es el temor por la desaparición perpetua. Juzga con instinto certero cuando se resiste a aceptar la perspectiva de la ruina total y del adiós definitivo. La semilla de eternidad que en sí lleva, por se irreducible a la sola materia, se levanta contra la muerte. Todos los esfuerzos de la técnica moderna, por muy útiles que sea, no pueden calmar esta ansiedad del hombre: la prórroga de la longevidad que hoy proporciona la biología no puede satisfacer ese deseo del más allá que surge ineluctablemente del corazón humano.
Mientras toda imaginación ...
Miércoles, 30 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Antonio Aradillas