
Ayer 16 de julio, a las 8:30 de la mañana, murió en el hospital tras una gravísima y relativamente corta enfermedad --día más día menos, un año-- el párroco Don Aquilino Ruiz Martín. Vivía con su hermana en la C/ Mayor. Ejercía su oficio pastoral en la parroquia del Cristo de la Salud, C/ Ayala, 12, parroquia vecina del hoy y antaño famoso "Embassy".
Ya hice referencia a él en septiembre pasado, al saber del cáncer de páncreas que padecía.
Era, salvando las distancias de edad, mi amigo. Y compañero de fatigas. No importa decir por qué. Son razones estrictamente personales que poco interés pueden tener en este blog sincredista.
Lo que importa es su figura, grande en el mundo restringido que le tocó vivir. Un profesional de su fe y un hombre en el más amplio sentido de la palabra. Hoy su familia directa, hermana, sobrinos y "nietos", nos han dejado testimonio de la felicidad que reinaba en su casa. Y lo creemos, por la vitalidad que respiraba en el entorno "profesional" en que se movía.
Yo lo conocí en San Antonio de los Alemanes, iglesia de la que fue alma vivificadora. ¡Todavía hay gente en Madrid que no conoce esta "Capilla Sixtina"!, templo sede de la Hermandad del Refugio. ¡Todavía hay gente que no conoce esta singularísima Hermandad que hunde sus raíces en el siglo XVII (en 2015 se celebrarán sus cuatrocientos años de vida continuada)!
A él le cabe la "gloria" de haber dirigido los esfuerzos de muchas personas para restaurar este hermosísimo templo. Bregar con la Administración y distintos Patrocinadores requiere mucha paciencia, mucho tiempo, mucho "saber hacer", mucha mano izquierda, muchas relaciones públicas... Don Aquilino sabía de todo eso.
Los frescos de San Antonio de los Alemanes se caían a láminas, estaban ennegrecidos por el paso de los años; la iglesia amortecía como ahora va languideciendo después de que él dejara ese recinto para hacerse cargo de una parroquia de Madrid.
Persona recta, íntegra, amante del orden, estricto en el cumplimiento de sus obligaciones, efectiva en sus pretensiones. Le gustaba ir al grano y no consentía veleidades en el trabajo: lo que se hace, hay que hacerlo bien. Sus homilías eran directas, calaban en los fieles, salían de los entresijos del mundo para incrustarse en el sentir del pueblo. Vivía entre sus gentes y sabía trasladar sus problemas con criterios de fe. Homilías que eran, sobre todo, breves. Jamás producían cansancio en la audiencia.
Una frase suya, dicha de pasada, podrían apropiársela aquellos que, más que hacer homilías, lo que pretenden es un "os vais a enterar"... "Lo que no seas capaz de decir en diez minutos, olvídate de ello porque la gente desconecta". ¡Qué razón tenía!
¡Cuán difícil les es a algunos ser breves en las homilías! Creen que por repetir una y otra vez las ideas van a calar en las conciencias. No se dan cuenta de que, pasados unos minutos de expectación, los oyentes cierran la espita auditiva. No oyen. No se enteran.
Sabía ser cordial, alegre, incluso desenfadado con sus parroquianos. Y sabía agradecer los favores recibidos.
En fin, que se nos van las personas válidas y eficaces. No diremos que no queden otros que puedan continuar su labor... pero en el lugar donde él ejercía su labor pastoral, casi.
Podría parecer que este reducto de Religión Digital no es lugar a propósito para hacer encomios o panegíricos de personas allegadas al clero, pero también quiero que lo sea: la amistad y el reconocimiento no son exclusiva de ningún ámbito. A mí se me ha escapado un amigo y a la iglesia de Madrid una persona ejemplar, eficaz y trabajadora. Por cierto, ningún obispo auxiliar "ha podido" presidir su funeral. Sí, dieciséis sacerdotes amigos suyos. Y una iglesia a reventar.
Terminó su sufrir, nos queda su recuerdo. A nosotros su "humano" recuerdo.
Los comentarios para este post están cerrados.
Blogger, con frecuencia visito el blog, pero no participo en él por diferentes razones.
Hoy el post, está lleno de humanidad y sentimiento, al hacernos partícipes de la desaparición de su amigo. El mostrarnos su sentimiento, dolor y reconocimiento a la labor que en vida realizó, demuestra, esa humanidad, que a veces se nos pierde por los comentarios en sus artículos.
Me agrada, que personas muy distantes y extremas en opinión y visión a los temas que presenta, muestren de igual manera,el sentimiento hacia Ud por la pérdida de ese amigo.
En el fondo, creo que tiene un gran corazón.
Saludos.
Bloger:
En determinadas ocasiones nos muestras una faceta muy distinta, por ello, a veces, pienso que en el fondo no eres tal como aparentas sino que eres un buen tio, en fin.
Mis condolencias por esa persona tan apreciada para ti y por tantos que se han reunido para decirle un hasta luego.
Que el Señor lo tenga en su Gloria.
Estimado blogger:
Poco te leo, es verdad, pero hoy no he podido evitar entrar. Y me alegro. Te acompaño en el sentimiento, que aunque parezca una frase dicha, no lo es en mi caso pues hoy mismo he enterrado a un primo hermano. Así que me uno en tu dolor por perder a alguien, pero yo juego con ventaja, creo que nos volveremos a encontrar. Seguro que a tí también te gustaria reencontrarte con tu amigo. ¡Ánimo, la vida no se apaga, se transforma!.
blogger:de acuerdo que hoy respondes a lo que se entiende por humanismo.Has recobrado y dejado fluir el legado espiritual y moral de tus padres y educadores;has controlado cuanto lo opacó,y sale una loa digna y respetuosa.En cuanto al sacerdote fallecido:"Dichosos los muertos que mueren en el Señor. Desde ahora, sí –dice el Espíritu–, que descansen de sus fatigas, porque sus obras los acompañan".
Blogger,
Gracias por este hermoso recuerdo a tu amigo.
Este tipo de consideraciones son las únicas que hacen de verdad "humanista" el blog.
Un saludo cordial
Miércoles, 30 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Antonio Aradillas