Humanismo sin credos

Fiesta de San Juan, de nuevo el rito del mito.

24.06.10 | 12:00. Archivado en Misterios, Ritos y Mitos, Credulidad
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He aquí otra fiesta-mito. Otra fiesta pagana que la Iglesia trató por todos los medios de “sacralizar”. Fundamento de ambos: la explosión del verano, de las luminarias, del calor, el tiempo oportuno de sacar lo oscuro a la luz, de quemar las ramas viejas taladas en invierno...

Nadie pretendería quitar méritos a Juan el Bautista, caso de haber existido. Quizá, e insistimos en "caso de haber existido", el más eximio representante de aquella turbamulta de predicadores que proliferó en tiempos de crisis nacional y en los secarrales palestinos, ese personaje extraño nacido de forma milagrosa –cuántos personajes bíblicos y no bíblicos engendrados “en la vejez”--, nuncio del verdadero sol, Cristo.

Respecto a su existencia real, no se puede tomar como argumento su presencia en escritos "no históricos" sin una confirmación ajena a ellos. Pongo un símil: Lakshmana era hermano de Rama, Rávana aparece como rey rival de Rama... ¿Existieron? No se sabe. ¡Pero si aparecen en el Ramayana! O más cercano a nosotros, Guildenstern... ¿lo conocen? ¡Sí, aparece en Hamlet! ¿Existió?

Es fácil fabricar personajes. Los novelistas lo hacen a diario. Pero, por la sublime razón del "quod gratis afirmatur gratis negatur", tampoco nadie puede impedirnos decir lo que creemos que subyace bajo su figura. En esencia, que los fuegos de la fiesta de San Juan son testimonio patente de una tradición milenaria, evidentemente precristiana, vinculada con el solsticio de verano.

Y para que nadie se lleve a engaño, quede clara una cosa: si la Iglesia quiere personificar sus credos --Cristo sol de justicia, Dios luz de la humanidad, San Juan precursor-- en un personaje muy libre es. Muy libre es de airear cuentos y cuentecillos moralizantes.

Pero lo que no puede pretender es hacer creer e imponer como verdad que tal personaje es real, que existió, que vive y reina por los siglos de los siglos en el cielo... A eso no se puede plegar cualquier mente que razone. Eso es lo que rechaza cualquier persona que use su sentido común. Los cuentos, cuentos son. Y emocionan y hacen llorar y moralizan... Pero la vida, la razón, la realidad, van por otro lado.


Comencemos a dudar del mismo nombre. La festividad de San Juan se coloca en la “puerta” del verano. Entre lo romanos Jano era el dios de las puertas (“janua”, januarius, enero). En la Edad Media, conforme se iba extendiendo la mancha de aceite del cristianismo por el solar europeo, Jano perdió, pero quedó su homónimo Juan (Johannes, John, Ivan... ), la puerta de Cristo: él, como los días, va disminuyendo hasta desaparecer cuando aparece Cristo. A partir del 24 de Junio los días tienen, más o menos, un minuto menos de sol. Hay otra “puerta” en invierno, otro Juan, Juan Evangelista (27 de diciembre) que con su evangelio mistérico, abre la suya al verdadero Sol.

Siempre han existido celebraciones del inicio del verano, pero fue durante la Edad Media cuando se produjo la colusión entre lo que se venía haciendo y lo que trataban de imponer; la quiebra entre los ritos de los antepasados que la pléyade de monjes pretendía erradicar y las nuevas celebraciones sustitutorias. Ya habían aprendido del pasado: alíate con quien no puedes vencer. Métete en su casa para echar de ella a sus inquilinos y así poder cambiar los muebles a voluntad.

Sigo y comento el libro de Philippe Walter Mitología cristiana. Fiestas, ritos y mitos en la Edad Media”.

En varios momentos del año había celebraciones del fuego: en Carnaval se quemaba un maniquí gigante; con el fuego de Pascua simbolizado en el cirio pascual se quemaban ramas de boj, “fuego de Judas”; el fuego de Beltain, víspera del 1º de mayo, inicia la noche de Walpurgis; el fuego de Hogunna, víspera de Tosantos idem de idem. Fuego siempre purificador.

En Francia se celebraba tal fecha, 23 de junio, con una fogata alrededor de un árbol podado –el “mayo” central— adornado con coronas de flores. Entre otras cosas para propiciar la protección contra los rayos. En París, durante siglos, era tradición que dicho árbol lo encendiera el rey. Se sabe de Luis XI, Enrique II y demás hasta Luis XIV. Alrededor de él se hacían rondas, bailes, incluso se saltaba sobre las brasas. También en el resto de los países de Europa.

Había otras celebraciones más crueles cuando ciertos visionarios propalaron sus quimeras personificando en determinados animales sus miedos, aprensiones y temores. Alguien camina de noche por el bosque y “ve” al demonio en forma de gato, gato negro, por supuesto. Consecuencia: a quemar gatos metidos en un saco en la hoguera. Y así con zorros, sapos, culebras, serpientes, lobos, incluso caballos. Esta masacre de animales el día de San Juan no estaba exenta de tintes exorcistas.

Léase en la Leyenda Dorada (Jacobo de Vorágine) cómo por el rito del fuego quedan exterminados los dragones que surgen con los calores primeros del verano. Cual lagartos y demás reptiles que reviven con el calor solar.

La fiesta de San Juan es una de las ocho fechas del año en las que aparece el salvaje”, dice Ph. Walter, sea en forma de lobo verde, gato, oso, serpiente, hombre lobo...

La “cristianización” de este periodo, es sintomático, viene de mano de un personaje bíblico también “salvaje”: vivía en el desierto, se alimentaba de langostas y miel silvestre, vestía con pieles de camello. Es el perfecto modelo de todos los “hombres salvajes” medievales. Y si lo proporciona la Biblia, mejor que mejor, aunque desconociendo que éste, a su vez, es un arquetipo indoeuropeo.

La Iglesia combatía enérgicamente la figura del hombre salvaje porque esa figura constituía el sostén de las creencias paganas en la metempsicosis”. Los celtas veían divinidades encarnadas en determinados animales (en la Guerra de las Galias VI, 14, Julio César hace referencia al dogma fundamental de los druidas, la transmigración de las almas).

En nuestro solar patrio las celebraciones más importantes eran las de las "brujas vascas" que en la noche del 23 de junio celebraban su akelarre más importante, pues es la noche en que se manifiestan la Basa Andre (Señora del Bosque) y el Basa Jaun (Señor del Bosque o Aker), hijos ambos de Andra Mari o Ama Lur. Nótese la pervivencia de Jano en Basa Jaun.

Como lo que pretende un “blog” no pasa de manifestar la opinión de quien escribe, como mucho la vulgarización, no vamos a extendernos en más consideraciones. San Juan no es sino personificación de mitos o prácticas ancestrales anteriores a la extensión del cristianismo. ¿Precursor? Pues muy bien si a alguien le sirve. ¿Anunciador? Pues más de lo mismo. Háganse las loas que se quieran --y en Religión Digital hemos leído suficientes-- que siempre será poner pegatinas y adornos a un maniquí.

¿Conclusiones?

1) ¿Para qué sustituir un mito por otro mito? Hoy día ambos, mito pagano, mito cristiano, reducidos a escombros en los museos de la antropología histórica. Uno de ellos pervive en el rito.

2) ¿Para qué engañar a la gente dándole existencias reales como sustitución de ritos ajenos? Lo que es un cuento, quede como un cuento, piadoso si se quiere, moralizante si así se busca, pero cuento al fin y al cabo.

3) Dejemos, pues, que todo quede en celebración festiva de la llegada del verano, algo que se reduce hoy día a finalización de un curso escolar, comienzo de vacaciones, tostarse a marchas forzadas, gozar de la naturaleza, esperar la cosecha de manzanas, limpiar la piscina... y poco más.

En la consideración de todo lo dicho, ¿por qué se escandalizan los petimetres crédulos por el hecho de que alguien pretenda celebrar la llegada del verano --el triunfo del sol-- prescindiendo de "juanes" o rezando directamente al "dios sol"? ¿No ven que es lo mismo?

16 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Ja, ja 26.06.10 | 02:51

    ◦ Comentario por chinpun 25.06.10 | 11:23
    ◦ Comentario por David 24.06.10 | 20:32
    ◦ Blo je je:
    

Tal como dices Juan no existió, me lo inventé yo para gozo y disfrute de tertulianos a lo marujo.



    Entremezclas huevos con castañas como buen agitador social para ir contra la libertad de pensamiento religioso; pero eres tan malo y tan petardo que tu barrecha de borracho a mi solo me despierta hilaridad, eres un chafardero mostrenco.


    Que poca clase tienes en esto. No va a colar.

Ja, ja

  • Comentario por RENE GUENON 25.06.10 | 08:49

    ACERCA DE LOS DOS SAN JUAN,

    RENE GUENON

    SIMBOLOS FUNDAMENTALES DE LA CIENCIA SAGRADA

  • Comentario por RENE GUENON 25.06.10 | 08:48

    8. En antiguas monedas españolas se ve una figuración de las columnas de Hércules unidas por una suerte de banderola en la que está inscrita la divisa "non plus ultra"; ahora bien -cosa que parece bastante poco conocida y que señalaremos aquí a título de curiosidad-, de esa figuración deriva el signo usual del dólar norteamericano; pero toda la importancia fue dada a la banderola, que no era primitivamente sino un accesorio y que fue cambiada en una letra S, cuya forma aproximadamente tenía, mientras que las dos columnas, que constituían el elemento esencial, quedaron reducidas a dos trazos paralelos, verticales como las dos tangentes del círculo en el simbolismo masónico que acabamos de explicar; y la cosa no carece de cierta ironía, pues precisamente el "descubrimiento" de América anuló de hecho la antigua aplicación geográfica del non plus ultra.

  • Comentario por RENE GUENON 25.06.10 | 08:47

    ya que, en efecto, las fiestas de los dos San Juan han sustituido realmente a las de Jano, en los respectivos solsticios de verano e invierno.
    5. Recordaremos también, vinculándola más especialmente a las ideas de "tristeza" y "alegría" que indicábamos en el texto, la figura "folklórica" francesa, tan conocida, pero sin duda generalmente no comprendida muy bien, de "Juan que llora y Juan que ríe", que es en el fondo una representación equivalente a la de los dos rostros de Jano; "Juan que llora" es el que implora la misericordia de Dios, es decir, San Juan Bautista; y "Juan que ríe" es el que le dirige alabanzas, es decir, San Juan Evangelista.
    6. [Ya señalado en la última nota de un artículo anterior.]
    7. En la representación geográfica que sitúa a esas columnas a una y otra parte del actual estrecho de Gibraltar, es evidente que la ubicada en Europa es la columna del norte y la ubicada en África es la de mediodía.
    8. En antiguas monedas españolas se ve una fig...

  • Comentario por RENE GUENON 25.06.10 | 08:46

    NOTAS:

    1. Esta idea se encuentra, particularmente, expresada varias veces y en formas diversas en el Tao-te-King; se la refiere más en especial, en la tradición extremo-oriental, a las vicisitudes del yin y el yang.
    2. San Juan, III, 30.
    3. Esas fiestas se sitúan en realidad un poco después de la fecha exacta de los solsticios, lo que manifiesta de modo aún más nítido su carácter, ya que el descenso y el ascenso han comenzado ya efectivamente; a esto corresponde, en el simbolismo védico, el hecho de que las puertas del Pitri-loka y del Deva-loka se consideran situadas respectivamente, no exactamente al sur y al norte, sino hacia al sudoeste y el nordeste.
    4. Queremos referirnos aquí al significado etimológico de ese nombre en hebreo; en cuanto a la vinculación entre Juan y Jano, aunque debe entenderse que es una asimilación fónica sin ninguna relación, evidentemente, con la etimología, no por eso es menos importante desde el punto de vista simbólico, ya q...

  • Comentario por RENE GUENON 25.06.10 | 08:45

    son los límites que, desde el punto de vista celeste, son los límites que el sol no puede franquear y entre los cuales, como entre las dos tangentes de que tratábamos líneas antes, se cumple interiormente su curso anual (8). Estas últimas consideraciones pueden parecer bastante alejadas de nuestro punto de partida, pero, a decir verdad, no es así, pues contribuyen a la explicación de un símbolo expresamente referido a los dos San Juan; y, por otra parte, puede decirse que, en la forma cristiana de la tradición, todo lo que concierne al simbolismo solsticial está también, por eso mismo, en relación con ambos santos.

  • Comentario por RENE GUENON 25.06.10 | 08:44

    Este aspecto de las dos columnas se ve claramente sobre todo en el caso del símbolo de las "columnas de Hércules" (7); el carácter de "héroe solar" de Hércules y la correspondencia zodiacal de sus doce trabajos son cosas demasiado conocidas para que sea necesario insistir en ellas; y es claro que precisamente ese carácter solar justifica la significación solsticial de las dos columnas a las cuales está vinculado su nombre. Siendo así, la divisa "non plus ultra", referida a esas columnas, aparece como dotada de doble significación: no solamente expresa, según la interpretación habitual, propia del punto de vista terrestre y, por lo demás, válida en su orden, que aquéllas señalan los límites del mundo "conocido", es decir, en realidad, que son los límites que, por razones cuya investigación podría resultar de interés, no era permitido sobrepasar a los viajeros; sino que indica al mismo tiempo -y sin duda debería decirse ante todo- que, desde el punto de vista celeste, son los límites que...

  • Comentario por RENE GUENON 25.06.10 | 08:42

    n tales condiciones, las tangentes a los extremos del diámetro solsticial, al ser perpendiculares a éste, serán necesariamente horizontales. Pero, en el símbolo que ahora consideramos, las dos tangentes, al contrario, están figuradas como verticales; hay, pues, en este caso especial, cierta modificación aportada al simbolismo general del ciclo anual, la que por lo demás se explica de modo bastante sencillo, pues es evidente que no ha podido producirse sino por una asimilación establecida entre esas dos paralelas y las dos columnas [masónicas]; éstas, que naturalmente no pueden ser sino verticales, tienen por lo demás, en virtud de su situación respectiva al norte y al mediodía, y al menos desde cierto punto de vista, una relación efectiva con el simbolismo solsticial.

  • Comentario por RENE GUENON 25.06.10 | 08:41

    pues la misma figura es a la vez el signo astrológico del sol; y las dos rectas paralelas son las tangentes a ese círculo en los dos puntos solsticiales, señalando así su carácter de "puntos límite", ya que estos puntos son, en efecto, como los límites que el sol no puede jamás sobrepasar en el curso de su marcha; y porque esas líneas corresponden así a los dos solsticios puede decirse también que representan por eso mismo a los dos San Juan. Hay empero, en esta figuración una anomalía por lo menos aparente: el diámetro solsticial del cielo anual debe considerarse, según lo hemos explicado en otras ocasiones, como relativamente vertical con respecto al diámetro equinoccial, y sólo de esta manera, además, las dos mitades del ciclo, que van de un solsticio al otro, pueden aparecer real y respectivamente como ascendente y descendiente, pues entonces los puntos solsticiales constituyen el punto más alto y el punto más bajo del círculo; en tales condiciones, las tangentes a los extremos del...

  • Comentario por RENE GUENON 25.06.10 | 08:40

    por consiguiente, el nombre Yahanán [o, más bien, Yehohanán] puede significar "misericordia de Dios" y también "alabanza a Dios". Y es fácil advertir que el primero de estos dos sentidos parece convenir muy particularmente a San Juan Bautista, y el segundo a San Juan Evangelista; por lo demás, puede decirse que la misericordia es evidentemente "descendente" y la alabanza, "ascendente", lo que nos reconduce a su respectiva relación con las dos mitades del ciclo anual (5).En relación con los dos San Juan y su simbolismo solsticial, es interesante también considerar un símbolo (6) que parece peculiar de la Masonería anglosajona, o que al menos no se ha conservado sino en ella: es un círculo con un punto en el centro, comprendido entre dos tangentes paralelas; y estas tangentes se dice que representan a los dos San Juan. En efecto, el círculo es aquí la figura del ciclo anual, y su significación solar se hace, por otra parte, más manifiesta por la presencia del punto en el centro, pues la ...

  • Comentario por RENE GUENON 25.06.10 | 08:38

    En realidad, el período "alegre", es decir, benéfico y favorable, es la mitad ascendente del ciclo anual, y su período "triste", es decir, maléfico o desfavorable, es su mitad descendente; y el mismo carácter pertenece, naturalmente, a la puerta solsticial que abre cada uno de los dos períodos en que se encuentra dividido el año por el sentido mismo del curso solar.

    Sabido es, por lo demás, que en el Cristianismo las fiestas de los dos San Juan están en relación directa con los dos solsticios (3), y, cosa muy notable, aunque nunca la hayamos visto indicada en ninguna parte, lo que acabamos de recordar está expresado en cierta manera por el doble sentido del nombre mismo de "Juan" (4). En efecto, la palabra hebrea hanán tiene a la vez el sentido de "benevolencia" y "misericordia" y el de "alabanza" (es por lo menos curioso comprobar que, en nuestra misma lengua, palabras como "gracia (s)" tienen exactamente esa doble significación);

  • Comentario por RENE GUENON 25.06.10 | 08:37

    por eso el solsticio de verano señala el comienzo de la mitad descendente del año, y el solsticio de invierno, inversamente, el de su mitad ascendente; y esto explica también, desde el punto de vista de su significación cósmica, estas palabras de San Juan Bautista, cuyo nacimiento coincide con el solsticio estival: "Él (Cristo, nacido en el solsticio de invierno) conviene que crezca, y yo que disminuya" (2). Sabido es que, en la tradición hindú, la fase ascendente se pone en relación con el deva-yâna, y la fase descendente con el pitr-yâna; por consiguiente, en el Zodíaco, el signo de Cáncer, correspondiente al solsticio de verano, es la "puerta de los hombres", que da acceso al pitr-yâna, y el signo de Capricornio, correspondiente al solsticio de invierno, es la "puerta de los dioses", que da acceso al deva-yâna. En realidad, el período "alegre", es decir, benéfico y favorable, es la mitad ascendente del ciclo anual, y su período "triste", es decir, maléfico o desfavorable, es su mita...

  • Comentario por RENE GUENON 25.06.10 | 08:36

    por eso el solsticio de verano señala el comienzo de la mitad descendente del año, y el solsticio de invierno, inversamente, el de su mitad ascendente; y esto explica también, desde el punto de vista de su significación cósmica, estas palabras de San Juan Bautista, cuyo nacimiento coincide con el solsticio estival: "Él (Cristo, nacido en el solsticio de invierno) conviene que crezca, y yo que disminuya" (2). Sabido es que, en la tradición hindú, la fase ascendente se pone en relación con el deva-yâna, y la fase descendente con el pitr-yâna; por consiguiente, en el Zodíaco, el signo de Cáncer, correspondiente al solsticio de verano, es la "puerta de los hombres", que da acceso al pitr-yâna, y el signo de Capricornio, correspondiente al solsticio de invierno, es la "puerta de los dioses", que da acceso al deva-yâna. En realidad, el período "alegre", es decir, benéfico y favorable, es la mitad ascendente del ciclo anual, y su período "triste", es decir, maléfico o desfavorable, es su mita...

  • Comentario por RENE GUENON 25.06.10 | 08:34

    ACERCA DE LOS DOS SAN JUAN, DE RENE GUENON EN SIMBOLOS FUNDAMENTALES DE LA CIENCIA SAGRADA

    unque el verano sea considerado generalmente como una estación alegre y el invierno como una triste, por el hecho de que el primero representa en cierto modo el triunfo de la luz y el segundo el de la oscuridad, los dos solsticios correspondientes tienen sin embargo, en realidad, un carácter exactamente opuesto al indicado; puede parecer que hay en ello una paradoja harto extraña, y empero es muy fácil comprender que sea así desde que se posee algún conocimiento sobre los datos tradicionales acerca del curso del ciclo anual. En efecto, lo que ha alcanzado su máximo no puede ya sino decrecer, y lo que ha llegado a su mínimo no puede, al contrario, sino comenzar a crecer a continuación (1);

  • Comentario por [Blogger] 24.06.10 | 16:52

    MISCATO, portavoz de los necios: "Llámaselo, antes de que te lo llamen".

  • Comentario por miscato 24.06.10 | 15:05

    Blogger:hoy te salió bien el entrenamiento diario en la necedad.Puedes concursar a premio.La diferencia entre las celebraciones cristianas y los delirios necios es la diferencia entre lo real y lo virtual.Como te tengo dicho,las necedades son estériles.Las celebraciones de la Iglesia son consistentes.Hoy mismo acudiremos a la iglesia a celebrar la memoria de San Juan,a estimularnos con su ejemplo,a aprender de su palabra.Los necios no crean tradición,no levantan iglesias,no vertebran a los pueblos.Los necios reciben estimulación y doctrina de su patrón,el maestro Ciruela.¿Por qué no acudes a la Iglesia?Porque ,colonizado por la necedad,tienes miedo a la liberación de sus garras.Hasta tal punto llega tu servilismo. Te ordena la necedad enseñar al sol a dar luz y calor,y obedeces.Te ordena enseñar a la plomada a señalar la vertical,y obedeces.Te ordena ser estéril,parásito,mutilar el factor que te diferencia de caballos y mulos,y obedeces.Suerte la tuya de vivir e españa,historia de un

Miércoles, 30 de mayo

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