La sensibilidad es una cualidad que se adquiere y se incrementa. El cultivo de las artes –en especial la literatura, activa o pasiva, la adquisición de sentido crítico, la audición musical, la asistencia a exposiciones, la contemplación de la naturaleza, la observación – es la fuente más importante para adquirirla.
Pero no se olvide que también exige una permanente lucha contra la chabacanería, contra la tosquedad en las formas, contra la vulgaridad de lo que se ve y se oye, contra la ordinariez de los comportamientos, contra la ramplonería intelectual y también contra esa forma de comunicación que recurre permanentemente a tópicos.
Vivencia del propio cuerpo. Para la religión toda sensualidad es “viciosa”, emparentada con el pecado y no debe ser así. Dar satisfacción a lo que el cuerpo demanda es sensualidad que, aunque ha de tener el suficiente equilibrio para que no derive en tiranía, es otro de los caminos de la felicidad, porque procura goce al cuerpo.
Toda la literatura del “sacrificio”, de la “negación de sí mismo”, de hacer de la vida una cruz, no tiene más sentido que la consecución del equilibrio, algo que ninguno de los ascetas del pasado consiguió. Con seguridad.
Saber retirarse de tanto ruido, tantas imágenes, del exceso de televisión, de lo que en general perturba e impide introducirse en uno mismo.
Más como actitud “hacia dentro” que como hecho físico. El retiro porque sí es pura misantropía, las más de las veces causa de depresión. El retiro del que piensa en las cosas es creativo. La soledad con uno mismo con la intención de buscar y desarrollar proyectos.
Siempre se ha dicho que hay que pensar las cosas dos, diez veces antes de hablar, decidir o actuar. El sosiego, el ocio, el descanso, el dar de lado a lo que absorbe.
El sosiego es también fruto de la previsión y de la aceptación de lo que se hace. Piénsese en conceptos similares: quietud, placidez, reposo, calma, paz, orden, tranquilidad.
Otra actitud, causa y fruto a la vez de la satisfacción, es la templanza. Una persona satisfecha de sí misma, por pensar, obrar y hacer lo que su razón le aconseja, no busca satisfacer continuamente necesidades las más de las veces inexistentes o creadas: aunque luche por alcanzar las metas propuestas, siempre se contenta con lo que hay y con lo que tiene, gozando de ello.
La inseguridad del adolescente proviene de que no se conoce ni le da tiempo a asimilar los cambios que en él se producen. Conocerse es saber "con qué se cuenta" para llevar a término un proyecto. Sólo la persona madura es capaz de conocerse.
Hechos, acciones e ideas pueden chocar de manera brusca con lo que pensamos, con lo vemos e incluso podemos todo eso. La firmeza no está reñida con la comprensión e incluso la indulgencia.
Estar preparado para ello también produce ese efecto benefactor: el de la “tolerancia”. Tolerancia manifestada y tolerancia preparada. Es el ánimo del que se prepara para justificar. Más todavía si no se percibe intención dolosa en la acción.
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Hablar de amor es hablar de amor.
Hablar de sexualidad es hablar de sexualidad
Hablar de prevención de enfermedades venéreas y de embarazos no deseados es hablar de preseervativos, entre otros remedios. Dudo que lo sea predicar la abstinencia ni mantener en el desconocimiento de las medidas preventivas disponibles a nuestros adolescentes. En cualquier país europeo, se conciencia y trata de educar en la responsabilidad y autonomía: no se riñe -ni reprocha- a un adolescente por tener deseo sexual ni por satisfacerlo, sea masturbándose o teniendo relaciones sexuales, sino por hacerlo irresponsablemente, sin medidas de protección que arriesguen su salud, su vida o su futuro.
Claro que si se evita amar (con amor sexuado, como lo llama Fromm), o hacer el amor, no existen esos problemas. Si no viajaras, te arriesgarías menos, dicen. Si no trabajaras, acaso también. Pero hablamos de soluciones realistas, no de prédicas hueras o hipócritas por gentes que tampoco suelen abstene...
Yo estoy a favor de lo que dice la Iglesia.
Si, existe gran diferencia entre virtudes y perversión. Y existe una gran calidad de vida entre los que "pringan" con venéreas, abortos o partes traseras como "bebeeros de patos" y los que no.
Una gran y sana diferencia, sin excluir en absoluto ni un ápice de felicidad; yo con un simple beso voy como un "avión" y no necesito de nada más para estar, vivir y despertarme con una amplia y relajada sonrisa si nada que me afecte.
Como a tantos que -pagan- por esa dosis de -morbo- que en nada se necesita.
Abur.
Hay Blo g G:
Ayer parecías un tio interesado en una verdadera justicia social, en eso estoy de tu lado.
Hoy vuelves a equivocarte ¡Lástima!
Hoy te puntualizo tu "postura" sexual:
Marina Geli, la ministra de Sanidad catalana fuera de su cometido ha incitado a la juventud al sexo oral. En lenguaje popular, que se la chupen unas-a-otros o unos-a-otras. O más.
De otro lado, EpC enseña a escolares a masturbarse y a poner globitos en pichitas de plástico; los incita a tener relaciones entre niños/niños y niñas/niñas, se les dice que prueben "por "si les gusta".
Este punto yo diría que es pedofília infantil pura y dura.
La consecuencia del libertinaje que aboca a los -abortos masivos- es repugnante y homicida.
Amén de infecciones venéreas que está contrayendo un elevado número de adolescentes y que se silencia.
Ese es tu lado, el libertinaje rojo trocado por -progreso-.
Yo estoy a favor de lo que di...
"(...)Sin referencia a Dios, la ciudad de los hombres queda privada de fundamento y corre el riesgo de convertirse en una ciudad contra los hombres. El primer servicio de la caridad, virtud que nos lleva a “reconocer a Cristo presente en los hermanos” , es ayudarles a encontrar a Dios, revelado en Cristo, presente y actuante en la historia por el Espíritu (...)".Texto completo:
http://infocatolica.com/blog/puertadedamasco.php/1006101243-la-verdadera-reparacion#more8284
Blogger:si la disyuntiva es :Religión o necedad,esa vida sin Religión se llama necedad.La Religión se sitúa en el nivel cero,donde se decide lo humano.Mutilado el factor religioso,nos homologamos con caballos y mulos.Esto es así desde el homo sapiens,y lo será hasta su extinción.¿hay vida más allá de la columna vertebral,del corazón...?Sí:el cutis,las uñas ,el pelo,las cejas...Cuando hablas de vida más allá de la Religión te estás refieriendo,por tus antecedentes,a esos periféricos.Lo remacha manue con su batido de persas,egipcios,griegos,precolombinos,volátiles,reptiles,bípedos,cuadrupedos...pero pegado como lapa a la conclusión que lo delata:"Dijo el necio para sí:no hay Dios".
Antídotos contra la necedad:San Agustín."No se necesitan pruebas de la existencia de Dios;sólo el necio las pide".
Manuel_RH: Hay gente que disfruta a medias y superficialmente y esa superficialidad hay que incluir a su (modo de vivir la) religión, entre las otras cosas que Vd cita.
Hay gente que va al fondo de las cosas, que es capaz de amar y de disfrutar con intensidad e integralmente, gente escasa y sabia que puede ser o no religiosa. Claro que suele ser buscadora y ha podido llegar a cualquier conclusión: matizadora de morales rígidas, tranquilizada con sus dudas inevitables, liberadora de miedos, superadora de acolitismo o sensaciones "de rebaño", emergencias de intolerancia o necesidades de represión de otros.
Hay gente para todo, y Vd comparte su discurso esencial y profundo con gente no creyente, aunque ello parezca disgustarle. Con tolerancia, espero.
Amar no requiere sentir que se está renunciando; existen otros tipos de intercambio que yo no llamaría amor. El verdadero amor no te exige -ni le exige- represión ni renuncia. No sólo deja ser, sino que ayuda a ser más aut...
....El Amor es la Virtud por excelencia del que estamos dotados y que acogemos muy bien cuando somos sus beneficiarios, cuando nuestra madre se vuelca con nosotros, cuando alguien nos ayuda ó nos socorre... pero que traicionamos cuando nos exige aportar de nosotros mismos renuncia, sacrificio, esfuerzo... para el bien de esos otros. Esa virtud que es en el hombre reflejo de su Creador y marchamo que certifica la alta calidad de una obra diseñada con esmero, no generada con un autoritario “hágase...” sino como la obra delicada en la que el Artista ha puesto lo mejor de sí mismo...Esa virtud que necesitamos más que el aire que respiramos, pero que nos obstinamos en negar cuando queremos vivir una vida cómoda, sin esfuerzos y sin autenticidad. Quizá con el tiempo alcanzareis a comprender si esa vida sin Religión que pregonais es la vida que merece la pena vivir, o como creo, sólo es un engaño, un invento artificial que no puede hacer feliz a nadie.
Más allá de la Religión hay vida?.... depende de a lo que llamemos vida; algunos os conformáis con muy poco. La vida creo que es algo más que trabajar, comer, dormir, disfrutar...Pero vivimos en la era de los sucedáneos en la que preferimos lo artificioso a lo auténtico, natural y genuíno: el café sin cafeina, el tabaco sin nicotina, el vino sin alcohol...la cerveza diluída...lo light...lo que parece y no es...el disfrute sin compromiso; el parto sin dolor, el sexo sin amor... la ¿vida? sólo goce, nada de sufrimiento y, por supuesto, sin Religión. Preferimos lo que tiene buena pinta sin analizar el fondo, nos quedamos sólo en lo superficial. A mí me gusta lo auténtico. Lo que llamamos virtudes humanas, la tolerancia, la comprensión etc... están muy bien; pero que tomadas independientemente del resto son sólo sucedáneos de una virtud suprema que es el compendio de todas las demás y que nos atrevemos a vivir: el Amor......
Blogger. Todas estas virtudes humanas, admiten muchísimos más de los matices que aquí se exponen.
En cuanto salimos de creencias, parece ser, vuelven las aguas a calmarse.
Todo cuanto recibimos en nuestro nacimiento, es para disfrutar de ello, siempre que nos sirva para crecer como personas. La sensualidad y estímulo que recibimos a través de los sentidos, son una fuente de placer que nos enriquece en la vida.
El saber retirarse para hacer una introspección, tal vez todos no necesiten de ella, utilizarán el camino que le sea más útil para su vida.
Serenidad, es una de las palabras que son más necesarías para compartir cualquier situación personal y profesional. Estamos en unos tiempos, que en cuanto nos dirigimos unos a otros, parece que tenemos que defendernos, porque nos consideramos atacados.
Templanza, la que necesito a veces, cuando salen aquí las descalificaciones de unos hacia otros, por defender e imponer criterios que los dan como verdades absolut...
Miércoles, 30 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Antonio Aradillas