Escribe MANUEL BARREDA.

Pablo, en pleno siglo I, realiza una síntesis religiosa. Este judío gentil grecoparlante es un ciudadano romano que se autocalifica de “fariseo” y funda iglesias con alta representación de gentiles -que se organizan y comen en condiciones de igualdad con los judíos- y logra, de algún modo, que dichas comunidades sean económicamente prósperas.
Pero Pablo representaba una deformación del mensaje mesiánico y una traición en toda regla al nacionalismo judío, además de una herejía que se castigaba con la muerte.
No sólo era pecado compartir alimentos en situación de igualdad con incircuncisos que, además, no respetaban las restricciones y rituales alimentarios de la ley mosaica. Es que Pablo está predicando que Dios tiene un Hijo celestial y que éste es un Hombre-Dios que vendrá como Mesías en aquella generación, lo que es una afirmación pagana y blasfema.
Pablo fue lapidado una vez hasta que lo dieron por muerto y, en lo sucesivo, tendría que esconderse de los judíos ortodoxos. Finalmente, los romanos tuvieron que protegerlo (“apresándolo”, en condiciones muy ventajosas) de un grupo de judíos que querían lincharlo frente al Templo (el NT nos cuenta que habían jurado no probar alimento hasta acabar con su vida).
Pero cuando la I Guerra Judía finalizó, una década después de Pablo, desapareció todo: Jerusalén, el Templo, los esenios, el movimiento zelote…
Durante un siglo pervivirían fariseos en la diáspora, alguno de cuyos jefes (Akiba) aún apoyaría una nueva guerra masiva que estallaría al finalizar el primer tercio del segundo siglo. Esta estuvo aún mejor llevada que la anterior y fue sofocada por mandato del emperador Adriano, que hubo de empeñar mucha fuerza y afrontar mucho gasto en vidas, material y tiempo.
A partir de entonces, los judíos, admirados en el siglo I, fueron “sólo” tolerados y no muy populares. Se les permitió profesar un nuevo judaísmo, heredero del fariseo, aunque más retórico y exento de nacionalismo (bien que siguieron dándose revueltas ocasionales -y surgiendo Mesías- en la diáspora). Su refundación se sitúa en torno al año 200.
A la postre, los judíos pasaron a ser impopulares. En el futuro serían las autoridades romanas las que habrían de defender sus derechos.
Los nuevos evangelios del siglo IV hicieron a los judíos culpables de matar su propio mesías que, en lugar de anti-romano, ahora aparecía anti-judío, e iba a convertirse en un modelo de maestro pacífico.
Sus sermones se complementaron con frases de sabiduría (había una colección de dichos de origen en parte judío, pero parecen ser en su mayoría helenísticos) y, finalmente, Constantino impuso una fusión que contentara a todos: un Cristo mitificado que nace –más tarde se dirá que un 25 de diciembre- bajo señales celestes de una Virgen a la que un arcángel había anunciado su embarazo divino; a la cueva o pesebre acuden a adorarlo pastores y magos; un monarca reinante intentará eliminar sin éxito al Hombre-Dios(se emprende una matanza de niños –que sabemos inexistente- de la que huye milagrosamente).
Luego desaparece de la historia hasta que, niño aún, se pierde de sus padres y es hallado en el Templo, dando muestras de enorme erudición. Y llega la madurez: predicación (al principio con cierta oposición familiar y desconfianza vecinal), milagros y final (prendimiento, juicio, pasión y ejecución), que se sigue de una resurrección al tercer día.
Todo lo expresado forma parte del mito ubicuo a reproducir (aunque técnicamente Jesús tiene un calendario más apretado y no llega a estar muerto ni 48 horas). Constantino hace que se añadan otras tradiciones para contentar a los seguidores de otros credos como el del Dios Invicto (del que el emperador es Sumo Pontífice) y su versión mitraica.
De modo que el domingo pasa a ser el día del Señor, en lugar del sábado, y se introduce el rito sacrificial -y comida ritual- del cáliz con vino y el pan de trigo.
En resumen, Jesús pudo existir y llevar una vida que ningún historiador conoció. El propio Josefo nombra una decena de líderes mesiánicos, llena muchas páginas de cabecillas rebeldes, salteadores y guerrilleros, y dedica varias de ellas a procesos judiciales y ejecuciones que debieran ser menos relevantes que la de Jesús.
El hecho es que no parezca saber nada de Jesús, y un único párrafo interpolado –no creíble, mal insertado y excesivamente escueto- sirve de poco a favor de otra tesis que salve al personaje del olvido más completo.
Si fue un líder guerrillero, debió tener otro nombre (opina L. Cascioli, que propone el de Juan el Nazareo o Juan de Gamala, hijo de Judas el Galileo), porque no hay un Jesús que case con su ruta y vicisitudes y tenga menos de un siglo de distancia histórica con el citado en los evangelios.
Si fue un inadvertido rabí o maestro de sabiduría, nada casa con ello: ni el que haya sido ejecutado, ni lo poco que conocemos de él y de sus seguidores zelotes, que lo reconocen mesías y hasta discuten por su respectivo lugar en el reino, además de portar armas, entrar triunfales en Jerusalén y hasta hacerse momentáneamente fuertes en el Templo, para sufrir el varapalo del fracaso (prendimiento y ejecución de su líder), como reconocen.
Es por ello –y otros curiosos datos que nos señalan- que E. Doherty, Acharya S., F. Conde y otros varios autores negacionistas opinan que Jesús no existió y todo el personaje es inventado, tanto en su faceta mítica como en la que otros se esfuerzan en entresacar como personaje histórico creíble que vivió, predicó “la buena nueva”, intentó ser mesías y murió en la cruz.
La parte mítica del personaje (resurrección incluida) se corresponde con más de una decena de otros mitos precursores, todos ellos hijos de Dios y mujer (casi siempre virgen), que nacen un 25 de diciembre bajo señales celestes, siendo adorados por reyes y pastores en su cuevas o pesebre natal, sufren persecución y muerte cruenta, seguida de resurrección triunfal, siempre al tercer día.
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De acuerdo marcos, también ha sido un placer para mí hablar contigo.
Sobre lo de líquido pleural mezclado con sangre y que se vea como sangre acuosa, no hay tal. El líquido pleural "no brota", en realidad la pleura es un espacio virtual apenas ligeramente humedecido. Si hubiera líquido pleural capaz de bortar, aunque sea la exigua cantidad de 100 ml, existiría una pleuresía (habitualmente, una complicación de una neumonía previa que se abre a través de la capa pleural interna). En uno u otro caso, Jesús moriría mucho antes de lo esperado para una persona sana y sería mucho más excepcional que alguien lo sacara vivo cuando todos lo creyeran muerto (sin pulso o, lo que es lo mismo, sin latidos cardíacos ni respiración). Suponer más cosas de lo que poco o nada sabemos, es especular gratuitamente en plan literatura barata.
Estaba por inventarse la RCP.
Un crucificado terminal (agotado, a punto de asfixiarse y entrar en shock) recibe un lanzazo en un costado y muere (creal...
de jesús, con tantas "lagunas" (lo de "interpolaciones" se lo dejamos a manuel)...no es nada fácil.
Ha sido un deleite conversar con gente tan cultivada, pero por dificultades técnicas creo no poder seguir escribiendo. un saludo para todos: manuel, moisés, David...y miscato
Pues si se puede sobrevivir con un lanzazo en un costado (que luego científicos han dicho que lo de "sangre y agua" pudo haber sido así, por el líquido pleural)... poco hay que decir. Respecto a lo de la crucifixión, cierto que era un castigo "ejemplarizante", cierto que era anterior al la ocupación romana...también cierto el detalle de que a los crucificados les quebraban las piernas para matarlos, cosa que nadie comenta porquie pocos saben que la muerte por crucifixión no era por estar clavado/atado en la cruz, sino porque al quebrar las piernas el cuerpo pendía de los brazos, se "abría" la caja torácica y no era posible la espiración (lo de los clavos en las manos, como ya demostraron científicos como Moureaux en el XIX, un detalle estético: podía haber sido en el carpo o en las muñecas, nunca en las palmas o desgarrarían los tejidos y caería el cuerpo) Como decía moisés, el detale está en querer creer o no. Si se cre, todo es posible. Si no se cree...es más difícil, y en caso de j
Vd, amigo Moisés, se ríe (como yo mismo) de lo que le (o me) parece afirmaciones gratuitas para "demostrar" de un modo muy rebuscado cosas que le parecen improbables. De modo que hay cosas que no nos parecen serias, no concordando del todo en cuáles son.
Por ejemplo, basarse en la sábana santa para decir que el modelo envuelto estaba vivo (¡toma!), parece ser que se pintó en dos momentos, por arriba y por abajo, dando un resultado informe y de mitades no correspondientes.
¿Quién niega la crucifixión? ¿Por qué sería necesario negar si existió Jesús, los evangelios del siglo I o la tradición oral acerca de sus palabras? Basta decir que fue un mesías fallido cuya historia fue creciendo (si se hallara tal cosa) pero ¿por qué negar su existencia? Lo hace poca gente y la que lo hace da sus pruebas de sospecha tardoconstructora del personaje a partir de otros. Hay mitificación. Y divinización.
¿Soy yo quien dice que los evangelistas eran de habla griega y no residentes en Ju...
Eso de que no escribió ningùn amigo ni conocido, lo dice Vd. Otra cosa es que no se hayan encontrado los originales, como en tantìsimas obras de la antigüedad (prácticamente todas). Aparte la tradiciòn oral de que yo le he hablado hasta la saciedad.
Lo único que le preguntaba, amigo MANUE, es cuáles eran las creencias increìbles de que yo me reìa.
Lo demàs, para otro curso.
Y el que sea o no creible la crucifixiòn, etc. es muy sencillo: yo sì lo creo, màs o menos exactamente como lo cree la Iglesia Católica desde que existe. Como no estaba allì, no puedo ser testigo. Que haya estudios con pruebas màs o menos circunstanciales, que a muchas personas le impidan creer o le induzcan a no creer, no lo dudo: no es mi caso. Hay muchas màs, en mi modestìsima e ignorante situaciòn, para creer: es mi caso.
Saludos
las manos en público, ni tenía problemas de conciencia (la realidad era la contraria, difícilmente se acordaría del nombre de Jesús, salvo que tardara demasiado en serr prendido, dándole quebraderos de cabeza como rebelde anti-romano), ni Herodes mató a los inocentes, ni hubo una multitud de gente resucitada marchando a la ciudad desde sus tumbas, etc. Ni siquiera una estrella sirve para señalar una calle de una ciudad y, menos, una cueva o un número de esa calle.
Es increíble una fecundación espiritual y coros angelicales que todos olvidan. Nadie sabe que Jesús fue anunciado como Mesías, menos aún que sea Dios. Tiene dificultades iniciales en hacerse de seguidores, uno de sus discípulos propone castigar a una de las poblaciones en que fracasa. Incluso después de muerto reconocen no saber que el reino era otro y que la condición de Jesús debería ser otra.
Dice Vd: "fuera de lo que escribieron sus amigos no hay datos escritos". Solo que no escribió ningún amigo (ni conocido)...
Moisés: la crucifixión es una ejecución "ejemplarizante" previa a la ocupación romana (ejercida por el persa Darío I contra los filisteos) que se aplicaba masivamente (Alejandro Janneo crucificó a unos 800 fariseos que se le oponían; y se cuenta que los rebeldes eran crucificados junto a su líder: la rebelión de Spartacus acabó con 6000 rebeldes crucificados). Parece ser que la norma era dejar el cuerpo hasta que se pudriera. Es muy excepcional que algún crucificado haya sido descolgado a tiempo de salvar la vida por intercesión de algún conocido influyente (se sabe que Josefo pidió que descolgaran a dos conocidos suyos y uno de ellos logró sobrevivir); se considera muy raro, y los expertos discuten sobre ello, que se permitiera a los familiares de un acusado de rebeldía en primer grado como Jesús disponer de su cuerpo. Incluso una vez despedazados, sus restos iban a una fosa común. Nada de esta parte de los evangelios es creíble: Pilatos no tenía ese carácter evangélico, ni se lavó la
"Yo de Vd. no me reirìa tanto de creencias increìbles", me escribe mi amigo MANUE. No le entiendo; no sè a què creencias increìbles se refiere y de las cuales me rìo.
Y seguro que hay gentes sabias que ejercen con honestidad su bùsqueda de la verdad històrica; lo que ocurre que yo no me trato con èllos porque no sè quiènes son.
Y eso de que de Jesùs desconocemos hasta si fuè enterrado...; evidentemente, si no se cree lo que dicen los evangelios y la TRADICIÒN de la Iglesia, no podemos saber casi nada; incluso si Jesucristo existiò porque, fuera de lo que escribieron sus "amigos", no hay datos ESCRITOS (hasta se duda muy seriamente de las referencias de Flavio Josefo). Y puestos a dudar... yo me fìo mucho menos de lo que dicen tantos "sectarios disfrazados de eruditos"; que incluso no se ponen de acuerdo entre èllos en asuntos sustanciales. Y, luego, como es lògico, multitud de gentes no han investigado originalmente nada: creen y copian.
Saludos
Moisés: sobre la primera parte, ya sé que no me atribuía esa sandez concreta (JC enterrado vivo), pero lo de ligar la palabra sabios con determinadas elucubraciones da que pensar en una (solo) posible generalización del fenómeno denunciado (la divagación gratuita) a cuantos autores, bien informados y ejerciendo con honestidad en su búsqueda de la verdad histórica, hayan podido llegar a conclusiones diferentes (en un caso, inexistencia; en el mayoritario, existencia humana, con sus correspondientes limitaciones).
Yo de Vd no me reiría tanto de creencias increíbles. De Jesús desconocemos hasta si fue enterrado (esto parece ser excepcional: el castigo romano incluía dejar el cadáver expuesto al Sol mientras era devorado por aves y hasta por perros, sin que la familia pudiera enterrar al infortunado "traidor", salvo raras excepciones). Si creemos el relato evangélico, hay demasiadas cosas que no cuadran. De creer en 1 resurrección ¿por qué no en sus expresiones más antiguas y compart...
mano derecha al bendecir, como se ve en las diferentes pinturas y esculturas. ¿Qué le parece ese razonamiento? ¡Pues eso: lo que a mì!
Y lo de Eslava lo he leìdo yo. Se apoya en la Sàbana Santa que, anteriormente, "demostrò" que era falsa.
Que yo no sè si lo era o no y que, personalmente, ni me añade ni me quita.
Por cierto: se me olvidò decir que lo del soldado de Blenheim también (como casi todo) era cuestiòn de fe: yo no estaba allì y, quizà, es mentira o interpolado posteriormente.
Dentro de pocos dìas irè dejando ésto (espero que provisionalmente); asì que ¡adiòs, gracias; adiòs donaires; adiòs, regocijados amigos....
Saludos muy cordiales, aunque preocupados por las creencias de los primeros cristianos... ¡serà idiotas!: ¡No esperar a que les dijeran lo que vieron! Es imperdonable que no tuvieran la precauciòn de no morirse hasta que les explicaran las cosas que vivieron. ¡Bobos!
Estimado amigo MANUE: me dice Vd. :"Moisés: no defiendo lo que diga cualquiera, sólo lo que estime serio..." ¡Me lo ha quitado de la boca! Eso mismo es lo que hago yo.
De otro lado, deduce Vd. que yo le atribuyo lo de la Sábana Santa, lo de que fuera Jesucristo enterrado vivo, etc. No; en modo alguno he dicho que Vd. defienda eso: yo, al menos no se lo he leìdo. Lo que digo es que muchos "sabios" lo han dicho y escrito reiteradamente desde siglos hasta hoy. Como NO PUEDEN ADMITIR LA RESURRECCIÓN de Jesucristo, tratan, por todos los medios, de eliminar esa cuestiòn, diciendo que Jesucristo no ha existido, que no muriò, etc. Hace unos dìas (no haga mucho caso de la correcciòn de la cita porque no he leìdo el libro, sino una referencia periodìstica) un médico ha escrito un libro en que "demuestra" que Jesucristo no muriò después de crucificado porque, segùn la Sábana Santa, estaba vivo al envolverlo en ella; añade màs: que se deduce que estaba vivo por la forma de los dedos de la m...
¿Me he hecho eco de teorías no más probables que la que propugna que sus discípulos directos creyeron que era Dios, o un Hijo biológico de Yahvé (por no mencionar al Espísitu Santo)? ¿He defendido que fuera enterrado vivo, enterrado en Cachemira, sido mujer, tenido hijos que emigraran a Francia, o algo parecido? ¿Le he dado alguna verosimilitud a la sábana santa como lienzo mortuorio de Jesús, o de cualquier otra persona fallecida (incluso en el siglo XIII)?
Con todo,los propios evangelios registran el hecho de que los discípulos eran judíos y consideraron a Jesús un mesías, no un Dios ni un hijo de Dios de su misma naturaleza y preexistencia. Estos temas son posteriores y no son judíos.
Lo de la Virgen es un mito más que no era judío. Algo que menciona Mateo (y se comenta de pasada en Lucas) que lee mal algo dicho por Isaías (en este caso el Primero) y carecía de cualquier significado mesiánico. Claro que el propio Mateo demuestra la descendencia davídica de su padre (Jos...
Moisés: no defiendo lo que diga cualquiera, sólo lo que estime serio, muy compartido, o/y a considerar como probable o muy probable. A veces incluso posible, pero sin abusar de suposiciones, credulidad fácil, etc. (en ese etc. entran las elucubraciones imaginativas o divagaciones mentales harto creativas).
De modo que:
1) Probablemente haya existido un Jesús histórico (cierto que esto lo cuestiona una minoría de autores relevantes, en número próximo a la decena).
2) Hay (y esto lo cuestiona muy poca gente) un Jesús mitologizado, divinizado, en el que se reproducen amalgamados otros personajes míticos y dioses de otras confesiones que pugnan con el cristianismo entre los siglos II y IV).
3) Ambos Jesús se funden en uno que luego es leído con mayor componente de una u otra laya.
4) Los evangelios nson muy contradictorios y se vieron manipulados hasta una estapa relativamente tardía, por lo que de ellos pueden extraerse muchos Jesús (supuestamente "histórico...
me temo que lo de "dioses encarnados", manuel, no lo entendemos igual. No es un dios que toma apariencia humana (como se lee, por ejemplo, en la guerra de Troya, o en las aventuras de Zeus) , sino que "se encarna", "es" hombre real, tiene hambre, sed, frío... y puede morir verdaderamnete: de pocos dioses (casi ninguno) se puede leer algo parecido.
Lo de "padre biológico", merecería una aclaración, pues en ningún sitio se habla de fecundación "humana" (¿cómo es el esperma de Dios? podría uno preguntarse). Nació de una virgen que siguió siendo virgen (según las escrituras y los apócrifos).
tendremos que decir, como el soldado de la Batalla de Blenheim en 1.704:
"¡Oh Dios (si es que hay Dios) salva mi alma (si es que la tengo)!"
Cuando se pongan de acuerdo los sabios, volveremos a hablar... del Gobierno.
Resumiendo: según Doherty y tantos otros sabios, lo que dice la Iglesia es mentira. Ahora bien, no sabemos si es mentira porque
- Jesucristo no existió (que dicen unos)
- si existió no era como dice la Iglesia
- si existió, no murió aunque le crucificaran, sino que le enterraron vivo (Eslava se apoya en la Sábana Santa que, en un libro suyo dice que es falsa)
- como le enterraron vivo, pudo vivir después sin haber resucitado
- los coetáneos y amigos suyos no se enteraron de nada, porque no había llegado aún el siglo IV en el que se amañó todo, y menos aùn el XVIII y siguientes hasta hoy en que explicaron, a los que lo vieron, lo que realmente habia sucedido (que a lo mejor no era nada, porque si Jesucristo no existió, etc...).
Entre que se ponen de acuerdo o no en lo que pasó o no pasó, tenemos una cosa que damos como segura (aunque no tenemos experiencia personal): que nos vamos a morir (por lo menos yo, que es lo más preocupante). Asi que
Como dice marcos, los seguidores directos de Jesús no entendieron nunca que era Dios, al menos mientras estuvo vivo (y hasta que fue crucificado). Que sepamos siguieron siendo judíos, como el propio Jesús. Creían en un Dios único, que no podía tener hijos, ni fecundar a una mujer para ser Padre biológico de nadie (sacrilegio merecedor de muerte física en lugar de seguimiento ciego), ni podía morir. Eso de resucitar también es pagano, no judaico (salvo en lo que se refiere al fin de los tiempos, al juicio final, heredado desde los persas, como contaminación zoroástrica posexilar del yavismo -que no asumen los saduceos ni los yavistas primitivos).
No deja de ser curiosa la inexistencia de cualquier referencia a esa resurrección (ni a todas las demás). Si Mateo no miente, entonces existió la matanza de los inocentes, y la resurrección de muchos santos antes que la del propio Jesús ("no se sabe en qué estaría pensando Mateo", dice el comentarista católico). Aunque todo ello esté "co...
Esa idea es correcta, Moisés. Escribí un libro sobre ella. Y la desarrollan la gente que lo cree histórico (Eisenmann, Brandon, Cascioli, Monserrat, Piñero, etc.) con discusiones dispares.
Otros hallan que no se sabe nada histórico y que lo que sabe no "se sabe" hasta muy tarde... (A este segundo grupo, algunos de cuyos miembros son negacionistas, pertenecen Doherty, Pujol, Conde Torrens, etc.).
Doherty, del que hablaba, no encuentra una sola mención de un Jesús de carne y hueso (histórico) antes de la segunda mitad del siglo II. No había, que sepamos, circulando un solo evangelio que hablara de ello o de la resurrección de la que tanto se habla por aquí (sí de las otras). La Iglesia de Pablo y Marción espera la Venida del 2º Adán (Cristo Jesús)
Por su parte, Conde Torrens considera que todo el cristianismo es un invento del siglo IV (yo no lo sigo en esto, aunque me encanta leer sus indagaciones históricas, no tengo su tipo de "lógica": uno cree en lo que le resulte ...
Yo me referìa a Aquel (con mayùscula) al que anunciaba en el año décimoquinto del imperio de Tiberio Cèsar, siendo Poncio Pilato procurador de la Judea, y Herodes tetrarca de la Galilea, y Filipo, su hermano tetrarca de la Iturea y de la Traconìtide, y Lisanias tetrarca de la Abilina, al tiempo del sumo sacerdote Anàs y Caifàs...(¡què hartazgo de sincronismo, que decìa Loisy!) Siempre, claro, que Tiberio César existiera y Poncio Pilato, y Herodes y.... y siempre que no estè interpolado y siempre que... (con permiso de Doherty y demàs). He de reconocer que yo no estaba allì y estas cosas las tomo de libros, al parecer, mentirosos y subversivos (esto ùltimo lo añado yo porque ¡hay que ver el lìo que han armado y las reyertas que han provocado! que, para ser mentira, tiene guasa la cosa...)
Pues hay dos posibilidades, Moisés. Si se refiere a un candidato a Mesías (y existió uno en concreto que se llamó Jesús, del que conocemos poca cosa y con dudas), creyeron que lo fue hasta que fracasó. En realidad, creyeron en otra docena de mesías, anteriores y posteriores, dentro de su mismo siglo.
Si se refiere a un entorno no judío, entonces, creyeron en Dioses encarnados que se sacrificaban por los hombres (no así en un entorno judío, precisamente), nacían de una Virgen, hacían milagros (esto lo compartían, aunque a un nivel mucho mayor con algunos candidatos mesiánicos) y resucitaban al tercer día.
Hay mitos como el cáliz que es de origen mitraico, aunque la ofrenda del pan y el vino tiene antecedentes egipcios (como la anunciación, el padre nuestro y las bienaventuranzas).
La fundación de su religión es múltiple: multicultural, pluricronológica, sincrética, etc. Y la síntesis que conoce se logra en pleno siglo IV (creemos).
Doherty no halla que nadie habl...
Pues hay dos posibilidades, Moisés. Si se refiere a un candidato a Mesías (y existió uno en concreto que se llamó Jesús, del que conocemos poca cosa y con dudas), creyeron que lo fue hasta que fracasó. En realidad, creyeron en otra docena de mesías, anteriores y posteriores, dentro de su mismo siglo.
Si se refiere a un entorno no judío, entonces, creyeron en Dioses encarnados que se sacrificaban por los hombres (no así en un entorno judío, precisamente), nacían de una Virgen, hacían milagros (esto lo compartían, aunque a un nivel mucho mayor con algunos candidatos mesiánicos) y resucitaban al tercer día.
Hay mitos como el cáliz que es de origen mitraico, aunque la ofrenda del pan y el vino tiene antecedentes egipcios (como la anunciación, el padre nuestro y las bienaventuranzas).
La fundación de su religión es múltiple: multicultural, pluricronológica, sincrética, etc. Y la síntesis que conoce se logra en pleno siglo IV (creemos).
Doherty no halla que nadie habl...
Después de mi notita anterior leo la de Vd. en la que dice que Doherty se pregunta ¿cómo es que nadie habla de èl? ¡Pero si han pasado casi dos mil años y no se ha dejado de hablar ni un momento y aùn hoy (ahora mismo) estamos hablando de Él (con mayùscula) con grandes controversias y miles y miles de libros escritos. ¡Este Doherty es un lince! Tengo que leerlo con algùn detenimiento para ver si está interpolado...
Yo lo doy por indagado. Mi cabeza no da para màs. Y sabiendo ya que los evangelios mienten, como dice Vd. y si no hay tradición oral, como no dice Vd. ¡què voy a decir!
Sigo intrigado. Los primitivos cristianos (digamos los que llamamos apòstoles y alrededores e inmediatos seguidores) ¿existieron de verdad? ¿creerìan en Jesucristo los que vivieron con Él? ¿No hablaban entre ellos? Si no existìan esas personas ¿què pasò? Raro, raro, raro... Y seguir discutiendo de estas cosas más raro aùn...
Aunque, claro, hay un personaje mítico muy reconocible por cualquier estudioso: un hijo de Dios (Sol) nace de una virgen bajo signos celestes, es anunciado y adorado por ángeles, pastores y magos o reyes, es crucificado y resucita al tercer día... ¿Y hay alguien más? ¿Un hombre real que nace -de padre y madre normales- y vive en la tierra, se predica mesías entre zelotes, pescadores y campesinos en plena fiebre mesiánica del lugar más incendiario del planeta?
Podría ser que nadie sepa de este último y que un mito resurreccional más tampoco sea noticia (antes de ser historizado).
Mas Doherty (que defiende que nunca existió) se pregunta ¿qué más da? Si fue alguien exitoso, que brilló sobremanera y pasó iluminando el mundo, siendo aclamado, haciendo milagros, resucitando a personas y a sí mismo tras un sonoro terremoto, etc., ¿cómo es que nadie habla de él y pasó tan desapercibido? Por el contrario, si pasó desapercibido, oscuro, oculto, secreto, ¿dónde está la grandeza a rela...
Claro que la pasión evangélica tardó en incorporarse al relato: demasiado. La única pasión de Jesús que se conocía por Siria, Asia Menor y Grecia era la de Pablo y su Cristo Resucitado que iba a venir a reinar con gloria. En Alejandría se trataban temas más arios" (helenísticos o greco-egipcios)... Dios había tenido un Hijo cuyo sacrificio nos salvaba. Pero la salvación dependía del conocimiento (gnosis), con fuerte componente de transformación interior. En ambos lugares era esencial la purificación virtuosa, la convivencia comunal, el amor mutuo. Pero en África cada comunidad tenía su propia concepción: su Hijo era espiritual, o era una manifestación demiúrgica (el Dios del Antiguo Testamento podía ser un ente malévolo y cruel o demoníaco. O, por el contrario, el demiurgo -en que habría delegado un Dios perfecto- sería el culpable de no haber logrado un mundo mejor). Mediador, salvador, resucitado, expiador de culpas, buen pastor, etc.
Una síntesis sin muchos nombres nuevos...
En efecto, Moisés. ¿qué centra la discusión cristológica en el norte de África? Los paganos ven una especie de rito mistérico nuevo, un tanto fanático en relación con el resto. Acaso una copia de otros dioses paganos, o un profeta advenedizo que puede fundirse con las creencias gnósticas o los cultos de salvación. Esenios y terapeutas compartían un culto solar con clara influencia zoroástrica, llevaban vestidos blancos, vida zenobítica y conducta ascética. Aunque los terapeutas leían textos de filosofía griega y eran admirados por Hillel (fariseo y líder filosófico judío). Durante el siglo II se desarrolla una cristología que nunca parece incluir un personaje histórico (existente, nacido, con padre, madre, discípulos, ejecutado por Roma, etc.). Y luego, si la versión es correcta y carece de interpolaciones (hay un par de autores que defienden otra cosa), Justino hablaría de un Jesús que ya habría vivido y muerto santamente. (¿Arrianismo, monofisismo, gnosticismo cristiano?). Indáguelo
La síntesis ocurre más tarde de lo esperado:
Jesús paulino + frases o dichos de cultos de salvación ("logia Iesu") + gnosticismo + estoicismo + milagros + mitos (griegos + persas + egipcios: mitraísmo, culto de Serapis) + cosmogonía mitraica y veterotestamentaria + escatología esenio-paulina´+ filosofía de la paz, el amor y la sumisión (propia de toda religión estatal, en lo tocante a la promoción de la convivencia interna y del respeto familiar y social: estúdiese el fenómeno en China, India, Egipto, Persia, Grecia y en el propio Israel...).
Hay autores que quisieran defender una continuidad desde el siglo I. Pero su única base son los evangelios (que mienten en muchos lugares, probadamente; tal hace a los mitos, a la incorporación de anacronismos e inexactitudes de todo tipo, a la inserción de relatos ajenos al mundo judío, incluso a discordancias demasiado inasumibles. ¿Nadie se acuerda ni desde dónde ascendió Jesús al cielo?), y estos relatos fueron retocados hasta muy ...
Una de ellas está reconocida como una interpolación. Doherty considera que la otra también. Imaginemos que Doherty se equivoca. Sería muy llamativo que:
- Pablo sólo hable una vez de algo histórico referente al Jesús de carne y hueso.
- Habla del sacrificio (crucifixión) y Resurrección de una entidad ahistórica y mítica, atemporal y del estilo de los mitos paganos.
- Desconoce por completo su predicación, su mensaje, su prendimiento, su juicio, su familia, los lugares visitados y en los que realizó milagros. Desconoce sus más conspicuos milagros.
- Todo su aprendizaje depende de sus visiones y de sus lecturas particulares del Antiguo Testamento.
- Claro que se espera una única cosa: ese fin del mundo, ese reinado final dirigido desde el cielo, esa
Venida de Jesús... Nada de lo cual acaece. No ocurre. Fallan las predicciones.
- ¿Y los supuestos cristianos del norte de África (no paulinos)? Los hay gnósticos, monofisitas, más tarde todos ellos a...
Pues es dudoso todo ello...
Pablo creía en lo que que creía, no en lo que nos inventemos. Hay 7 cartas suyas genuinas y nombra muchas veces a un Cristo místico, una especie de Segundo Adán del que él ha tenido conocimiento visionario. Usa conceptos esenios y en particular los que figuran en un par de libros (el Fin del Mundo se avecina, la predicación es necesaria y conlleva tribulaciones, los santos elegidos, seguidores del evangelio de Pablo (el fin del mundo está cerca, Cristo Jesús -el "Mesías Salvador"- está a punto de venir desde el cielo para presidir el Reino de los Últimos tiempos, en el que participarán los elegidos o santos de la iglesia fundada por Pablo) y los extiende a los gentiles conversos.
¿Son cristianos? Claro que sí: creen en Cristo Jesús. Una entidad que ha de venir a la tierra a presidir el Reino del fin del mundo. ¿Ha venido ese Jesús ya, previamente, en un tiempo histórico? Sólo hay 2 menciones de algo histórico (Pilatos) entre las 7 cartas. Una est...
Gracias, MARCOS: totalmente de acuerdo. Yo creo que los primeros cristianos creerìan en Jesucristo y en que habìa resucitado. Ya somos dos, al menos. Porque si no fuera asì es que eran imbèciles redomados. Y, como no habrìa doctrina formada (ni les importarìa, hablando en general), creerìan en otras muchas cosas (equivocadas o no), pero lo sustancial es lo primero. Otra cosa (para los no creyentes) es que eso en lo que creìan fuera verdad. Claro que, estaban allì... (no como los sabios de siglos y siglos despuès) y eso es un punto a su favor (vamos, me parece, digo guiñando un ojo còmplice, sarcàstico y divertido, a algunos que nos lean).
Ahora bien, que Jesucristo ha sido no solo "controvertido", sino que "es" paradòjico, es evidente; la paradoja de las paradojas, la suprema paradoja: que un Dios se haga carne, como decìan los antiguos Padres griegos.
Saludos cordiales y concurrentes
Pues los primeros cristianos creerían en Cristo, fijo. Que había resucitado, también. En lo demás, mucho me temo que andarían un tanto divididos, como ahora, más o menos, diciendo "yo soy de Pablo, yo de Apolo, yo soy católico, yo protestante, yo ortodoxo, yo soy de Adoración Nocturna, yo soy kiko, yo carismático, yo evangélico..." y algunas sectas (como ahora) y heterodoxos. ¡Hay que ver qué poco hmos avanzado en algunas cosas los creyentes! No me extraña que haya quien, como los de este blog, se hayan escandalizado de nosotros (no digo que "se hacen cruces" porque alguno ni en eso cree)
De acuerdo, amigo MARCOS.
Sigo con mi manìa: Desde mitad del siglo I hasta finales del II (siglo y medio) ¿què creìan los cristianos? ¿o no habìa cristianos? ¿còmo se comprende lo de Festo y Agripa con Pablo? ¿todo mentira? los (al parecer, mal llamados) màrtires ¿por què lo fueron (si es que existieron)? Y desde finales del II al siglo IV ¿en què creìan los no menos imbèciles cristianos?
Saludos cordiales
...ya dije que no iba a "entrar al trapo", que para hacer "religión-ficción" ya están otros como J J Benítez, Dan Brown y todos sus corifeos (que están saliendo como caracoles tras la lluvia, al abrigo de su "Código da Vinci" cuando nadie los hubiera leído)...sólo falta Faber-Kaiser y su "Jesús de Cachemira". El gran enemigo de la religión no es el ateísmo, sino la superstición. Y esta no siempre tiene su auge en motivos religiosos: se sabe que los USA están subvencionando la introducción de sectas en américa latina para debilitar el poder de la iglesia católica como mediadora, y que así no haya acuerdos que favorezcan la paz en los países (al igual que "los del otro lado" catequizaron a muchos curas para creer en un "Cristo guerrillero", revolucionario (si ya lo era, ¿para qué crearlo?) y desvirtuar la "teología de la Liberación"
saber que san Agustín (admirador de Plotino) era del mismo parecer: acostumbrado a los textos clásicos, los evangélicos le resultaban bastante "chapuceros", y eso en un principio le llevó a menospreciar el cristianismo (pero luego se dedicó a leer el contenido, no tanto la forma, y cambió de parecer)
Respecto a lo de leer otros textos, lo habçgo en la medida que mis obligaciones menos "espirituales" me dejan, pero no crea que por ello me convenzo mucho (y respecto a lo de los sacerdotes católicos "que han dejado de serlo" yo digo que mejor para ellos, que es mejor ser consecuentes y reconocer las propias limitaciones: ¿cómo van a enseñar a otros algo de lo que no están convencidos ni ellos?). Pero yo también me apoyo en el testimonio de los que, aún con dudas, siguen, "pues ningún ejército se avergüenza de los heridos, sólo de los que huyen". No habrán escrito ningún libro, no serán doctores eximios...pero me transmiten la fe y su amor por jesucristo.
De lo del templo, ya d...
Recuerdo que no sólo está el "método histórico", y que ciertas cosas este método no puede abarcar. En el mundo del Arte sucede algo parecido: desde la historiografía cercana a Marx, el arte se define a partir de aspectos meramente sociales, pero esto no basta para aclarar por qué en una misma época no todos son "genios", o hay diversos estilos, o unos pintores sólo son reconocidos (caso de El Greco, o Van Gogh) siglos después. Hay mucha tela que cortar, amigo Manuel, pero también hay muchos sastres, y cada uno la "corta" como mejor le parece (y del mundo de la moda... mejor no hablar)
Respecto a la divinidad de Cristo, ya dije que fue algo que no se entendió "a la primera", y de hecho aún subsisten ramas del cristianismo monofisista y otras en pleno siglo XXI. Pero la "supremacía" se la llevó (y no siempre mediante decreto imperial) la actual para católicos y ortodoxos (y bastantes protestantes). Respecto a la baja calidad literaria de los textos evangélicos, le alegrará saber qu...
No lo hacen y la idea puede ser tan tardía como la segunda mitad del siglo II (y difundirse muy paulatinamente, insertándose muy tardíamente en el/los texto/s evangélico/s).
- En el siglo IV coexistían varias religiones, ritos y bastante fanatismo (puede ser que no sólo de signo cristiano, pero también). Se decide unificar la religión y surge esa mezcla de Jesús histórico (pasión) y mítico (divinización al estilo de los dioses competidores que, aunque a Vd le parezcan muy alejados de ese humanismo redentor, resulta que no era así en modo alguno: lea más sobre Mitra, Orfeo, Serapis. Por no hablar de la filosofía estoica que dominaba o del neoplatonismo de Saccas y Plotino. A su lado -poético, iluminador y místico- los evangelios me resultan una síntesis bastante parca en mensajes dignos (y eso que los "logia Iesu" son copias de diversas autorías paganas).
El Jesús ("Salvador") que dominaba no era el actual... Estaban "los" Jesús arriano, gnósticos, montanistas, docetistas, m...
helenístico y gnóstico.
En realidad, le aconsejo, Marcos, que lea otros autores: yo leo todo lo que decían los antiguos textos católicos. Lo que ha sido corregido desde la crítica histórica, lo que ha sido aceptado por la Iglesia y lo que no puede pasar a serlo porque los estudiosos católicos -sacerdotes incluidos- que han ido estudiando el tema han dejado de ser católicos en un número llamativo.
Si Jesús hubiera sido un Dios para sus seguidores, dé por seguro que lo sabríamos. Y por varias fuentes. Nuestra sospecha es la contraria: los sinóptocos no hablan de ningún Dios que no sea el judío (Yahvéh).
Si Jesús hubiera resucitado, o esto hubiera sido "vox populi" aun entre sus supuestos seguidores (que se reconocen abatidos y perplejos hasta que -dicen los Hechos- deciden pasar a predicar el evangelio -¿qué exactamente, si no es el carácter mesiánico de Jesús y su regreso desde el cielo, la Parusía o Venida"?) se conocería. Lo dirían los historiadores judíos y romanos....
soldados romanos se habría necesitado.
- Los líderes mesiánicos, los textos esenios y qumranitas nos cuentan que el sumo sacerdote y el poder saduceo se había contaminado y precisaba una limpieza (cambio de manos por otras más santas y nacionalistas) como defendían los zelotes.
Judas el Galileo (posible padre de Jesús para Cascioli) se rebeló contra el pago de impuestos y era habitual que un contigente marchara para apoderarse del Templo (y su tesoro). Varios autores señalan que esa y no otra meta debió tener el motín liderado por Jesús (¿exitoso?).
- ¿Por qué tanta fuerza militar para detener a un líder tan pacífico y desarmado?
- ¿Por qué tantas alusiones "nuevas" sobre guerra, armamento, rebelión, etc., y sólo repetición de frases previas (antiguas) del Antiguo Testamento (no originales de Jesús) y de libros anteriores (recuérdese lo de las bienaventuranzas "egipcias").
- Finalmente, "Salvación" y dioses salvadores era la constante en todo el mundo hel...
2. A lo anterior debe sumarse el resto:
- Los evangelios son relatos más o menos fidedignos de lo acaecido; terminados pocas décadas más tarde y apenas modificados en ningún asunto relevante; recogiendo temas como la supuesta divinidad de Jesús en la que ya creerían los propios discípulos directos y todos los evangelistas originales (testigos indirectos y grecoparlantes) y su resurrección, aunque fallando estrepitosamente en la Venida en aquella misma generación (antes de que murieran algunos de los testigos presenciales).
Ahora bien:
- Jesús no era un Dios para sus seguidores, que esperaban su reinado y contar puestos privilegiados.
- Iban armados. Lea Vd el tema: vigilancia del Templo, guardia herodiana y refuerzo de soldados. Previsión de auxilio (habitual) desde la fortaleza Antonia.
- Los propios comerciantes y cambistas del Templo le habrían dado su merecido a cualquier loco que actuase como se nos cuenta que actuó Jesús. Ni guardia herodiana, ni so...
Miércoles, 30 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Antonio Aradillas