Escribe MANUEL BARREDA

¿En qué creo?
Creo en la experimentación personal. Y en la científica. En la posibilidad de crecer superando errores y constricciones.
Creo en los grandes sistemas filosóficos: escepticismo (Pirrón de Elis), Estoicismo (Zenón de Citio), Epicureísmo (Epicuro de Samos), incluso en algunas aportaciones del cinismo (Antístenes, Diógenes), pero lo importante es nuestra actitud crítica antes que crédula o sumisa: ninguno de estos sistemas es infalible y cada uno de nosotros ha de asomarse con espíritu curioso, estudioso, analítico, alegre, práctico y libre.
Por el contrario, no casan con mi entender los “sistemas teológicos” (tipo Agustín, Vico, Hegel, Shopenhauer, Comté, Emerson), por cuanto suponen un plan finalista o una dirección externa (bien una fuerza cósmica inmanente al mundo, bien una programación divina; en cualquier caso, un mecanicismo).
Mi tope al respecto se queda en el tao, el logos: la naturaleza y la vida que se despliega animosa hasta un final inevitable que suplirá –o no- una nueva oleada de sucesos, mundos o existencias que no podemos prever con un mínimo de verosimilitud.
Creo más en la razonabilidad que en la razón ciega. En descubrir verdades poco a poco.
No creo en el miedo, ni la culpa como fuente de moral alguna. Somos morales cuando somos naturales, amigos que conversan y se encuentran, amantes felices, animales satisfechos y sensibles que se sienten integrados consigo o/y con otros seres similares, en un cosmos indiferente, tan capaz de ser hostil como de propiciar climas y músicas asumibles. Reflejamos ese exterior según nuestro ánimo, que podemos ayudar a hacerse más idóneo para vivir disfrutando.
Creo en la navaja de Ockham. No creo en una persona celeste que nos haya creado.
Creo en la posibilidad de auto-encuentro, de crecimiento, de sentido integrador. Aunque son temas que cada cual vive a su modo, siendo más importante el resultado (que puede evaluarse como más o menos satisfactorio tanto desde el individuo –sujeto- como desde la sociedad –emic- y un grupo de estudiosos, sólo un tanto menos falible -etic).
Creo en el amor como desarrollo de cierta capacidad empática (de ponerse en el lugar del otro) y genética (de sentir compasión por la persona desvalida, el niño o animal pequeño, la persona que sufre o que llora, el animal abandonado). No se trata de una programación universal, pero nos afecta a un porcentaje muy mayoritario de los seres humanos.
También están los instintos y las emociones que pueden encontrarse y complementarse siendo, hasta cierto punto, controlables, y fuentes potenciales de una mayor satisfacción y nuevas conquistas.
Creo en que la salsa de la vida está en entender, en saber disfrutar sin temor ni emergencias de tu tiempo irrepetible y propio, en poder saborearlo. Y luego vienen todos los demás gozos, el de la amistad, la lectura, el tomar el sol, la conversación, el sueño reparador, una buena comida, la música… El arte de vivir estando presente en la justa medida, sin demasiada exigencia ni imposiciones: degustando la realidad y transformándola serenamente.
Para ello es importante una cierta reflexión que nos incluya, una transformación propia que lleve a una actitud menos dependiente, más abierta a mirar con otra mirada y descubrir aromas y músicas no evidentes para todo el mundo. De modo que percibamos matices y principios generales, que no nos sometamos a supuestos compartidos ni juzguemos a la ligera, que no nos sintamos tan dependientes de la circunstancias externas, y dejemos de quejarnos todo el tiempo; aun de pretender que otros han de ser los culpables de nuestra desazón.
Somos nosotros los auténticos artífices de nuestro mundo y sentimientos, aunque en buena parte se gesten fuera de la conciencia. Si podemos ser artífices de un crecimiento personal es porque la esperanza está dentro, no en un partido político ni en un equipo de fútbol, ni siquiera en que algún familiar o un líder social o religioso te procure conquistas.
Nadie puede trascender por ti. Sólo tu fracaso es realmente tuyo. Fracasar es sentirse frustrado y el error está en exigir a otros de fuera desde y para y desde ti mismo.
O en precisar demasiado su aliento; en querer poseer su deseo, pensamiento o palabra, en lugar de disfrutarte y disfrutarlos en tanto quieran darse y entregarse, en igualdad de condiciones, yendo juntos de la mano con esa ligereza y alegría que sólo brota de la libertad que no te obliga.
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Interesantes comentarios los de Fernando.
a ser creativos, imaginativos sin límite. Otra cosa es que ello nos acerque a la verdad... Pero al menos nos ayuda a "ver más allá". Lo verosímil no ha de quedar limitado a lo familiar, cultural ni propio de nuestra aldea o país. Hay muchos modos de equivocarse mirándose el ombligo o haciéndose esclavo de prejuicios, dogmas, formalismos y lugares comunes.
El Tao es secreto, te espera dentro de ti y se manifiesta fuera de ti, es poesía. Pero no "hay" poes´´ia en el mundo, sino en la relación posible con la realidad: sin ti no hay Tao. Cabe aproximarse a su vivencia sólo tangencialmente, cuando te apresuras, escapa. Nos cabe intuirlo desde una posición indócil y "superadora de razón". Una suerte de "desatino calculado" que te ayuda a mirar con otra mirada y percibir aromas del tipo que el dogmático -y quien vata por el mundo "con el automático"- ha desechado de sí.
Estoy de acuerdo en ello Fernando. Hemos de distinguir varios niveles de indagación y discurso (debate): lo que cabe en el método (experiencia intersubjetiva comprobable/refutable); lo que podemos preguntarnos (las preguntas que pueden no tener respuesta científica) y nuestras "otras" necesidades, que pueden o no movernos a preguntarnos o a hallar respuestas en forma de satisfacción o sentimiento (sensación armonizante, liberadora, de crecimiento, etc.), como el amor, la poesía, la comunicación, la liberación, la comprensión, el arte, etc.
En filosofía lo importante es preguntarse (y retrasar la respuesta).
La ciencia es una fuente de certidumbre relativa y transitoria en sus conclusiones, pero válida en su "modo" de acercarse a las verdades comprobables-rebatibles que estén a su alcance.
Aunque "la verdad" que atañe a la satisfacción personal puede requerir contenidos adicionales. La curiosidad incluye respuestas poco accesibles.
Y Feyerabend y Kuhn nos animan...
Manue:te retrats muy bien:"...recalco que lo importante es guiarse por uno mismo...).Ya te lo habídhco reiteradamnete:papa de tí mismo,profeta de ti mismos,dogma de tí mismo,dios de tí mismo.Si no te cura lo grotesco y la rechifla,entonces estás a gusto en el masoquismo. Parece que acompañado."Dijo el necio para sí:n hay Dios".
De acuerdo, Manue, ha sido bueno charlar contigo, a pesar de los moscardones que por aquí vuelan hablando de no sé qué antiguallas eclesiásticas en prosa dificilmente empeorable. En todo caso, sí creo que deberías "creer" menos y no intentar sintesis apresuradas sobre cosas que ni siquiera los grandes han resuelto. Que el dogmatismo es malo, ¡sin duda!, pero incluso cierto Tao esconde más ignorancia y novedad que verdadero pensamiento. Eso no evita hacerse cuestión sobre las finalidades, pues tampoco son extrañas a formulacions científicas actuales. Otra cosa es que podamos alcanzar su sentido. La selección de filosofías no te hace más sabio, como supongo sabes, pero de igual modo, lanzar hipótesis no determinadas por el principio de la selección o la reducción a lo simple (Ockham), no supone un fracaso de lo razonble. Yo intento serlo, y los límites de las dudas siempre están ahí, incluso cuando indagamos cosas que multiplican entes, como Dios.
Creo, pues, que no predico si reconozco en lo que valen las aportaciones que cada cual puede comentar y asumir según le parezca. Recalco que lo esencial es esa asunción crítica capaz de liberarte de cualquier dogma. Si ha entendido que citar a Epicuro significa que me crea en finalismos o dioses hechos de átomos de una naturaleza muy ligera, es que no me ha entendido o me he explicado fatal. El Logos puede oler no a un despliegue de naturaleza que se hace sensible y luego pensante sino a un finalismo que he expresado no compartir y definido como teológico.
Creo saber que no sé y poder expresar lo poco que puedo decir que ignoramos y podemos descubir por cuenta de cada uno, de eso se trata. Puede que la verdad -noúmeno, relaciones interpersonales, psique humana, neurofisiología investigable- sea difícil de encontrar, pero ello no me hará decir que cualquier afirmación es equivalentemente estéril y que debamos callárnoslo todo.
Desde mi punto de vista, los predicadores son ot...
Fernando, el peligro de asumir cualquier "enseñanza" en plan servil lleva a ese efecto: no se puede ser epicúreo "del todo", salvo que vivas en un jardín rodeado de amigos y pases del todo de cualquier política social. No se puede ser escéptico del todo porque pronto llegarás a contradicciones y has de vivir con alguna hipótesis neutra que luego irás confirmando (por eso advertía del riesgo del nihilismo no más productivo que cualquier credo -más o menos liviano- al uso). No se puede ser estoico y al tiempo epicúreo, ambos sistemas son superficialmente antagónicos, pero cabe una síntesis. me encanta la moral aristotélica pero no creo en su finalismo ni en buena parte de su física (y afirmaciones concretas, bastante desatinadas algunas). En suma, recalco que lo importante es guiarse por uno mismo, ejerciendo su crítica y asumiento razonablemente lo mejor de los diversos grandes sistemas filosóficos. Por contra, cualquier dogmatismo es malo. Tenemos experiencia histórica y personal
papa de ti mismo,dogma de ti mismo,profeta de tí mismo.Ya has hecho bastante el ridículo.No trates a los alumnos como necios,que ellos,igual que aquí,ven el caótico totum revolutum indigerible.
Antídotos contra la necedad:
Volta (1745- 1827), descubrió las nociones básicas de la electricidad:
“Yo confieso la fe santa, apostólica, católica y romana. Doy gracias a Dios que me ha concedido esta fe, en la que tengo el firme propósito de vivir y de morir”
Ampere (1775- 1836), descubrió la ley fundamental de la corriente eléctrica:
“!Cuan grande es Dios, y nuestra ciencia una nonada!”
Cauchy (1789- 1857) insigne matemático:
“Soy cristiano, o sea, creo en la divinidad de Cristo, como todos los grandes astrónomos, todos los grandes matemáticos del pasado”
Gauss (1777- 1855), uno de los más grandes matemáticos y científicos alemanes:
“Cuando suene nuestra última hora, será grande e inefable nuestro gozo al ver a quien en todo nue...
yugo de la necedad.Abominas de la evangelización,de la Reconquista,del Siglo de Oro,de la permanencia viva de la Iglesia como fermento de la sociedad.Lógico.Sabes que la disyunción es Religión o necedad.Y mientras haya evangelización,quedarás etiquetado de necio,sin que te valgan camuflajes,dsfraces de científico.Y tus camuflajes desaparecerán,y tu acarreo de erudición y letanías de personajes de la cultura que sólo te sirven para caóticos y desnortados totum revolutum que te bloquean todo acceso a la verdad,se diluyen como gota de rocío mañanero ante el sol de la Iglesia.Simplón por verte ,autojalearte de sólido siendo una gaseosa pompa de jabón imagen de la nada.
La muerte de esa madre te traiga el recuerdo de la tuya,del patrimonio moral que te dejó y no ofendas su recuerdo con la ejercitación en bobadas y la profesión de fe en necedades como la nadatodoproductora,la putrefacción de la carne...ten compasión de ti mismo y ahórranos el espectáculo de lo grotesco dehacerte papa d...
Y te vuelves predicador, como Séneca con Lucilio, pues dictas opiniones envueltas en creencias concernientes a la vida y la felicidad. Y te responderé con Lichtenberg en su Sudelbücher (441), cuando decía que «Uno no puedes ser demasiado prudente al dar a conocer sus propias opiniones concernientes a la vida y la felicidad; en cambio, uno no puede ser demasiado perseverante en inculcar sentido común y duda». Manuel, no inculcas el cómo se ha de pensar, ni esa duda del escéptico que intuye que puede equivocarse, sino el malentendido de lo que “hay que creer” para ser feliz en deseo, esperanza y disfrute. No hablas para personas que quieran encontrar, sino que, como decía Peirce, das filosofía en la boca, sopa filosófica que se vende en cualquier esquina, no la que es tenaz en su búsqueda incansable, pues te colocas incluso en los espíritus simples que toman las cosas con cierto tufo de apariencia religiosa.
manue:comparto el duelo por esa madre.Lo que recibimos de las madres nunca será debidamente puesto en valor,ni pagaremos la deuda que tenemos con ellas.Esto se aplica en sentido más plenario a la Iglesia ,madre y maestra.Tu ruptura con la Iglesia,tiene que ver con la ruptura con la fe de tus padres,con la coartada de la necedad camuflada de ciencia.Y vuelves a a ser prolífco en oferta de necedades.Marcas crestas de ingenuidad,tanto más visibles cuanto más alardeas de crítico,racional,autoencontrado...Es grotesco y simplón que,rechazando a la Iglesia ,madre y maestra,te hagas papa de ti mismo,religión de ti mismo,dogma de ti mismo,profeta de ti mismo...Simplón porque no adviertes que esto significa más de seis mil milones de profetas de sí mismos,papas de sí mismos,dogmas de sí mismos...simplón porque no adviertes que eso,lo grotesco, es la compañía de la necedad.Alardeas de estar familiarizado con Aristóteles,Platón,Kant,Hegel...sursum corda,pero al final inclinas la cerviz bajo el yug
Y si te das de epicureísta ¿negarás entonces que existe una naturaleza excelente (exojén), de la cual no puede hallarse nada mejor, pues es necesaria? Eso decía Epicuro, aquí preludiando cierto ontologismo “a lo Anselmo”, según recoge Cicerón en su De Natura Deorum II,17. Epicuro se lee mal, y se le hace decir lo que ni él mismo consideró, pues ni siquiera su universo mecanicista estaba exento de cierto finalismo y de algún que otro soterrado tufillo “religioso”, aunque fuera revestido de entrega a la sabiduría y la virtud (la excelencia del Logos, por decirlo de otra manera).
En realidad no eres ni escéptico ni cínico, y más fideísta de lo que piensas. Cuando Wittgenstein decía que la dificultad estriba en no decir más que lo sabemos, lo cual no es escepticismo sino prudencia, al declararte “creyente” en tal o cual, dices más de lo que crees saber, pero ignoras lo que no sabes, ya que te haces predicador.
Estoy de acuerdo contigo, Manuel, en el peligro de casar los datos percibidos con los sesgos de los prejuicios. Y en el análisis convincente, como dices, que supere ese mecanicismo de la credulidad superficial. Si a ello sumas la moralidad natural, la “cierta reflexión”, la asunción libre, etc., examinado todo con detenimiento ¡estás más próximo al finalismo aristotélico que al viejo pirronismo antiespeculativo! De hecho, lo que refieres nunca lo aceptaría un escéptico, pues para él «nada es bello, ni feo, justo ni injusto y, análogamente, en cada cosa no existe nada en la realidad, sino que en virtud de la convención y del hábito de los hombres, se producen estas determinaciones» (declaración de Pirrón recogida por Diógenes Laercio, Vitae IX,61). Es decir, no te quedas en la “suspensión” del juicio, sino que, incluso, te entregas a continuados actos de creencia que, además de malograr el discurso, te haría “dogmático” para un Enesidemo.
Reordeno el último. Salió...
No quise incluir los matices –quizá no menores- aportados por Aristóteles, Heráclito, Laotsé, Confucio y otros más modernos, como Russell y Adorno. Con todo, lo afirmado enfatiza el análisis crítico (no sumiso ni ciegamente obediente) y personal: su asunción libre; sometida al filtro de la razón que se informa (recaba datos) y (los) analiza.
He dejado de lado la parte crédula y “hereditaria” de la fe, ya abordada en otro lugar, pues en el "qué creo", esa parte heredada queda en lugar muy secundario. Creo en el análisis "convincente para" cada cual antes que en su opción mecánica y crédula (a menudo, en un sentido tan superficial que no resiste una simple mirada revisoria).
Podemos convertir nuestra fe en algo propio, pasándola por el ejercicio de nuestra razón, que ha de casarla con los datos percibidos y rastreados; no a la inversa (forzar nuestras convicciones a prejuicios o sesgos de partida, como la cosmogonía derivada de la fe de nue...
Que quise abrir a los matices aportados por Aristóteles, Heráclito, Laotsé, Confucio y otros más modernos, como Russell y Adorno. Con todo, matices menores para lo afirmado que es su análisis crítico (no sumiso ni ciegamente obediente) y personal: su asunción libre antes y filtro racional, informado y analítico antes que crédulo. Podemos convertir nuestra fe en algo propio, pero hemos de pasarla por el ejercicio de nuestra razón, que ha de casarla con los datos percibidos y rastreados; no a la inversa (forzar nuestras convicciones a prejuicios o sesgos de partida, como la cosmogonía derivada de la fe de nuestros padres).
de conocimiento compartido (objetivable, contrastable, sometido a refutabilidad de predicciones) del mundo.
Estimo que tiene razón en que nos mueven impulsos institivos que están en la base de la voluntad de vivir. Pero nuestra inteliencia abstracta adorna e intensifica nuestro vivir, dándonos vivencias y sentimientos propiamente humanos (si bien no ya tan universales).
Tener fe en lo demostrable no llega a sernos suficiente. Por eso, además de la base científica de mi fe, he incluido en muy primer término, la sabiduría -el vivir adecuado y dotador de sentido, plenitud y disfrute- aportado por la filosofía, cuyos grandes sistemas esenciales en su expresiónm más clásica he citado someramente. En el estoicismo cabe gente como Zambrano, Séneca y todo cuanto se ha dado en llamar moral cristiana (en sus aspectos razonables, no en el ejercicio ciego de índole moralista e infundadamente represiva; ni en su fuente amenazante de culpa y temor); el resto lo está en las demás (y en Ar...
No estoy en desacuerdo con el contenido, salvo quizá con su última línea.
Usamos la razón para decidir qué creemos. Aunque creer no es un proceso (sólo) "voluntario" (ni nesaramiente "trucado").
Racionalmente decidimos -cada uno de nosotros- qué nos es verosímil, y qué posible, probable o "cierto".
No es exactamente "la razón" quien necesita ordenar el mundo, dar sentido a una serie de datos, buscar una relación causal entre ellos. Pero sí es una facultad (inconsciente) que forma parte de ella y de cuyos efectos llegamos a ser conscientes. Contamos con una estructura (que Gazzaniga denomina "el intérprete") que busca certidumbre y relaciones "lógicas" en cualquier serie de datos sensoriales, y en el recuerdo. Dicho elemento se sitúa en el hemisferio izquierdo y parece llevar implantadas algunas categorías (conceptos "a priori") kantianas.
Somos en buena medida actores inconscientes e interesados.
Claro que el método científico sólo es un método universal ...
Todo el mundo necesita creer en algo, pero creer en sí no es racional. Lo racional parece ofrecer la certeza, pero se olvida que el acto de voluntad en que consiste vivir es absolutamente irracional, incierto, y no lo hará menos la razón. Lo racional como fe es absurdo, no se puede tener fe en lo demostrable porque es tan innecesario como inservible. Cuando la necesidad de certeza se vuelve angustiosa es facil caer en la idolatria, el culto a lo fácilmente identificable y de respuesta previsible. La razón es uno de esos ídolos cuando se convierte en adoración. La Fe no es un certeza, un sitio, una idea, una cosa. La Fe simplemente es. ¿Pero qué es? Y qué importa, lo importante es a dónde nos lleva.
No me va para nada el readerdigest. Pero eso no significa que deban de irme los sistemas teológicos o las fuerzas inmanentes que expresan un plan prediseñado (de ahí que nombrara a Agustín, Hegel, Shopenhauer, Vico, Emerson y en la corrección aparecía Chardin en lugar de Comté).
No tengo nada contra el krausismo si por tal entiende la libertad de pensamiento y la opción laicista. Claro que hay quien propugna con tal concepto una especie de panteísmo, lo que ya vuelve a parecerme un pensamiento teológico.
Siendo mejor pensado tal vez sólo quiera referirse Vd a una especie de sincretismo que "pica" de todos lados y se queda equidistante de cualquier planteamiento que quiera acercarse a "la verdad" que no se casa con nadie. No hay tal, ya que "me mojo".
Puede entender que esa "verdad" se corresponde con el inasible noúmeno kantiano; el ideal platónico, o el hallazgo de objetos, relaciones y aproximaciones del modo que admiten ciertas estrategias antropológicas (materiali...
Lo del pensamientoalegre, práctico, etc. aparece en el párrafo nº 2. Lo de la navaja (más en relación con el método científico) en otro bastante alejado, creo que el nº 6. Siempre puede leerse como a uno le dé la gana y atribuirse esa lectura a lo escrito, que no pretendía ir por ahí.
Pasemos de lo de burguesote y chato e imaginemos que quien lo comenta debe ser más revolucionario y agudo (seguro que sí).
Claro que hay omisiones. No se trataba de nombrarlos a todos. Por supuesto, que Aristóteles y Descartes entran: y otros muchos. No se trataba de citarlos a todos sino al método. Creo que éste viene resumido en comentarios anteriores: Manue 08.05.10|17:30; y (sólo cita de autores) en 10.05.10|20:57.
¿Por qué iban a entrar Platón y Plotino? No es que no me gusten pero uno tiene que reconocer su valor y también sus preferencias. Valen Kant y Husserl, por supuesto. Pero, ya le digo, aunque tengo hecho un estudio sobre el 1º, el tema no iba de sus preferencias ni creencia...
Querido Manue, con independencia de las madres difuntas -a las que siempre uno debe tener en mente y reconocer cuán grandes han sido la mayoría-, espero no veas en mí animosidad. Sólo me barrunto de entre lo que dices que posiblemente estoy ante una buena persona, pero de pensamiento bastante burguesote y chato, si te soy sincero. Ni la navaja de Ockham inspira necesariamente el pensamiento alegre, práctico y libre como declaras, como, al contrario, las ilustres omisiones que haces de Platón, Aristóteles, Plotino, Descartes, Leibniz, Kant, Husserl etc. llevan necesariamente a pensamientos "teológicos" tristes o de "climas no asumibles". Y eres algo burguesote, porque lo que cuentas suena a cierto krausismo del XIX, cosa memorable para la historia hispánica, eso sí trasplantado al XXI, con el solo fin de coleccionar más que ideas, lemas, más que reflexiones elaboradas, comodos y bienpensantes pensamientos propios de readers digest filosóficos.
No me obligaré a aparecer en exceso, espero que se entienda mi derecho a hacerlo y ocuparme de otras cosas que requieren mi atención. Hoy ha fallecido la madre de uno de mis mejores amigos y estaré a su lado el tiempo que pueda, incluso mañana. Quizá no siempre sea justo hacer burla y componendas sobre el ritmo de aparición de artículos o comentarios. En particular porque mi ánimo no incluye animosidad anti-nada. O sólo anti-elementos tan negativos como la intolerancia, la discriminación, el sectarismo, el odio y la injusticia que entrañan todos los anteriores.
Feliz tarde-noche y un abrazo a todos
sistemas filosóficos. El escepticismo crítico y sano (no extremista hasta el nihilismo exacerbado) de Pirrón; el saber vicir reduciendo el sufrimiento y disfrutando de las diversas fuentes de satisfacción al modo que Epicuro y el estoicismo (de Zenón) nos muestran sabiamente. Aportar unos gramos de rebeldía lúdica, imaginación y locura tipo Diógenes. Todo ello sabiendo que ninguna persona es infalible. Que lo importante es nuestra actitud crítica antes que crédula o sumisa; que cada uno de nosotros ha de asomarse con espíritu curioso, estudioso, analítico, alegre, práctico y libre.
La navaja de Ockham forma parte esencial del método científico y significa (junto a otras aportaciones suyas) la superación medieval de la escolástica (la corriente franciscana se impone sobre la dominica). Podemos multiplicar los entes -o eslabones explicativos- innesariamente, pero no es más científico. No estimo que Pascal aporte a este efecto más que Bacon, Galileo y Popper, por poner ejemplos.
David: yo no voy dando entregas. Hago un único artículo (de una vez) y se lo envío al blogger; de modo que él decide si lo publica y cuándo. Esta vez le había pedido que no lo publicara hasta que estuviera corregido, pero debe estar muy ocupado porque, aunque lo corregí a las pocas horas, ha presentado la versión primera (hecha en media hora). En cualquier caso, que te quede claro que no voy entregando nada por partes.
En efecto, Miscato: fuimos invasores crueles como casi todos los imperios. Y los aztecas (no los incas) eran un imperio cruel que practicaba el canibalismo con los restantes pueblos, lo que a veces he citado como ejemplo de que no toda religión sirve para mejorar prácticas, al menos internacional (o intercultural)mente.
Resumen de lo dicho para Fernando: creo en la experiencia personal y en que el máximo acercamiento que nos cabe en lo referente a un conocimiento objetivo es el método científico. Hay grandes aportaciones sobre el cómo ser feliz en los grandes...
¡Pero por Dios, que esto es una (mala) confesión de fe! Que yo sepa el pirronismo no es objeto de creencia (¡pobre Pascal!), ni Epicuro ni Antístenes. ¡Vamos, y el pobre Zenón de Citio!, ¿qué pinta en todo esto? Bastante tenía con eso de la catalepsia... Por otro lado, la navaja de Ockham -que en realidad no es suya-, no es objeto de creencia sino una heurística, por la cual, ya puestos, podría aceptarse como "creíble" un número reducido de fenómenos y explicaciones, con independencia de que el enunciado incluya todos los posibles fenómenos y explicaciones más amplios. Es decir, "creer" en el argumento de parsimonia es en sí mismo irracional, ya que selecciona argumentativamente sus procedimientos por reducción. ¿Y qué es entonces lo razonable verosímil? ¿Por qué no ser razonable a lo Rorty y afirmar que todo este "naturalismo moral" es simple literatura de herencia cultural no universalizable? Suena todo al sermonario de las cartas a Lucilio...
LOS RELATORES DE HUMANISMO SIN CREDOS NO SON MAS QUE UNOS IGNORANTES CON PRETENCONES DE INTELIGENTES-POBRES ILUSTRADOS-NUNCA HAN SERVIDO PARA EL VERDADERO BIEN DE LA HUMANIDAD.
¿Que te paza Manuè?
¿Es que no crees ya en ti mismo y nos evitas la segunda entrega?
Existe un dicho que dice:
Segundas partes nunca fueron buenas. Tal vez sea por eso ¿no?
Marcos:sobre la frase "espada de Roma",este pequeño comentario de Moa:"En su famosa frase quería sintetizar Menéndez Pelayo la esencia y la tradición propiamente españolas. Pero eso solo puede considerarse verdad en el siglo XVI y parte del XVII, cuando el protestantismo suscitaba contiendas civiles e internacionales por Europa y el Imperio turco constituía un peligro inminente. Entonces no solo tenía ello mucho sentido, sino que España pudo cumplir ese papel, extremadamente difícil y más para un país que no era el más rico ni poblado de Europa, porque gozaba de un impulso cultural o espiritual extraordinariamente fuerte, tenía la mayor proporción de universitarios de Europa y era probablemente el país europeo con un pensamiento más liberal en muchos aspectos"(...)"
para miscato: si España fue "espada de Roma", ¿por qué el saqueo al que la sometieron las tropas leales al emperador Carlos V? Por favor, no saques más ese argumento (ni mezcles churras con merinas, que aquí el blogger está contándonos por qué no cree y diciéndonos que casi todos los científicos conocidos no creen (el problema es que quizá muchos más, no menos importantes, no han dicho si creen)
Respecto a la conquista de América, y esto es para nuestro blogger, creo que sería justo leer cómo los "pacíficos indígenas" amontonaban cráneos y sacaban el corazón de sus enemigos, y tenían sometidos a otras tribus menos poderosas (tlaxcaltecas y otros, que ayudaron a Cortés contra Moctezuma.
Frente a Bartolomé de las Casas, Bernal del Castillo también es importante, cada uno en su lugar.
Manue:la cuestión es si lo tuyo es alternativa de algo o una proyección de la nada.parece asesor de la calamidad zetaparo con su alianza de cvilzaciones.Una bobada,que lleva a renegar de lo propio ,a mancillar lo propio, a destruir lo propio en aras de un supuesto ,soñado,fantasmal mundo en que la otra parte es todo y él queda licuado.¿Es ése tu modelo? ¿No te da vergüenza tanta simpleza?¿Crees que en España puedes ejercitarte en oficio de permante carnaval? Suerte la tuya de tener delante el espejo de la autodegradación.
¿Es lo que te preguntas tú, Miscato, sobre tus ensueños? Te entiendo...
No, yo soy poco "productivo", ya que no soy martillo de herejes ni predicador de intolerancia. Me gusta que vivan y disfruten junto al resto de los mortales...
No estoy orgulloso de la evangelización ni dela conquista. Ni de la batalla de Trafalgar ni del desastre de la Arada Invencible, ni del comportamiento de Cortés justificando en su cristianismo la ejecución de Montezuma; ni el papelón de esclavizar a toda la jerarquía incaica. Ni en castigar a todo un pueblo a la esclavitud más insufrible, con trabajos sin descanso ni festivos en minas durante 16 y más horas diarias de hambre y agotamiento, y sin ver la luz del sol.
¿Qué falla en mi comentario anterior? ¿No era de tu agrado? ¿Acaso era un imposible? O, sencillamente, ¿era incoherente con saber lo que ya sé?
Como ya sabes, y creo que ya no debes dirigirte más a mí en ese plan ni en ninguno de ese tono, me encanta la música sacra y el a...
Manue:no hace falta un sobreesfuerzo agotador.Cuando pases delante de una catedral,pregúntate:¿Tienen mis ensueños y necedades la capacidad de levantar piedras? Cuando te instruyas en la historia de España,pregúntate:¿Tiene mis ensueños la capacidad de modelar algo semejante (Marcelino Menéndez y Pelayo : “España, evangelizadora de la unidad del orbe, España, martillo de herejes, luz de Trento, espada de Roma, cuna de san Ignacio. Esta es nuestra grandeza y nuestra unidad. No tenemos otra”).
Cuando escuches un Oratorio de Bach,pregúntate:¿Tienen mis delirios la capacidad de plasmar igual armonía?
Pregúntate:el patrimonio moral y material legado por mis padres,¿puede ser dilapidado en estéril oficio de asamanteca?
Antídotos contra la necedad::"El hombre es por naturaleza y por vocación un ser religioso. Viniendo de Dios y yendo hacia Dios, el hombre no vive una vida plenamente humana si no vive libremente su vínculo con Dios”.(Catecismo de la Iglesia Católica)<...
Hola, Miscato. Tengo una buena noticia: ¡me he convertido! Ya soy cristiano. Creo en Dios Padre y en su único Hijo, que vino al mundo para salvarnos y resucitó. Y esta creencia me llena de gozo porque ahora sé que estoy en la Verdad, he llegado a la Verdad y de pronto he pasado a creer en una serie de dogmas que ni siquiera comprendo. No me preguntes cómo he llegado a esta conclusión. La verdad es que aún no me creo la totalidad de los dogmas pero hago progresos en mi credulidad que tampoco quisiera demasiado abierta, no vaya a creer de paso en otros dioses menos aconsejables y diversas paraciencias. Con todo, creo que puedo integrar en mi cabeza -que ha olvidado de todos los datos y análisis que me llevaron a no creer- unos 3 ó 4 dogmas por semana. Voy a repetírmelos cada noche. Puede que al final sólo se queden dos o tres fuera del tintero y casi pase a ser un católico como tú. Digno de respeto por creer. Fuera de la miseria y de la charca. Nunca más merecedor de insultos...
Ha...
No me veo en ese papel, Marcos. La duda es sin no responder nunca más a quien quiere jugar al frontón para que juegue solo. Lo mío es argumentar, no pelear en plan infantil con alguien que no tiene la sutileza de tratar de entender nada. Tiene su verdad, al parecer sólo compuesta de prejuicios. Imagina que hay algo malo, pútrido, necio y bla, bla, bla, en conocer. Incluso imagina que son otros los que leen sectariamente, en lugar de ser él mismo. Se equivocan, pues, la generalidad de los científicos, de los analistas, de los filósofos, la mayoría de la gente culta. No hace falta leer a nadie. Piñero lleva bastantes meses en su blog invitando a conocer novedades interesantes del trabajo de diversos estudiosos a lo largo del último par de siglos.
¿Y cuál es el gran argumento final de nuestro autoconsiderado "contrincante"? Que debería "creer", dejar de investigar, desaprovechar otras fuentes salvo las ortodoxas de su confesión particular, en la que no cabe la disidencia. ¿Ilustrat...
multiplicas los pasa,cada uno lo es de sí mismo;multiplicas los creadores,cada uno lo es de sí mismo;multilicas las putrefacciones,cada uno con la suya;multiplicas los credos,cada uno con el suyo;multiplicas las bobadas,las almorranas...Suerte la tuya.Si estuvieras en camboya,ocuparías un puesto de primer nivel.Aquí se te pide que devuelvas el dinero que recibes del contribuyente cristiano.Tu mismo padre,sudó y se fatigó para dejarte una herencia,para instruirte sabiamente.Y te revelaste contra ese patrimonio moral,no contra el material,según confesión tuya.Lo mismo hizo el blogger,con la coartada y el camuflaje de científico.Y veo que das vueltas de tuerca a la necedad antes que advertir lo grotesco y la rechifla por tanta comicidad,si no fuera trágica pulverización de lo humano.Apelas a la tolerancia,sin saber su sgnificado.Hay que ser tolerante con el necio,no con la necedad;con el sidoso,no con el sida,con el esclavo,no on la esclavitud...
Pues si mabue no va a estar por aqui mucho, yo creo que lo estaré menos: al final todo se reduce a "lo tuyo no vale porque no es como lo mío", y no estoy hablnado por miscato ni por david. Creo que estamos jugando al frontón, cada uno con SU pelota y contra SU muro. Creo que aquí no hay más que cortar. Agur
manue:como tantas veces te tengo dicho,el problema tuyo,la patología ,está en el nivel cero,allí donde se decide lo humano,donde nos diferenciamos de caballos y mulos. Y como tú no ves diferencia con caballos y mulos, al mutilar el factor que nos eleva sobre ellos,hay que aturdirte para que te reanimes y salgas de la charca pútrida en que ,ciego,chapoteas.Respondes jactándote de de tal degradación.No me desaliento y te digo que consideres la esterilidad de la necedad,lo grotesco de creer en la nadatodoproductora.Te quiero sacar los colores al señalarte que los funcionarios de Camboya recitan tus mismas letanías necias.Te pido que devuelvas el dinero que sobrepase la aportación del 25% de ateos(necios) que reconoces (¡);que pidas perdón a tus alumnos por tratarlos como necios cuando les haces la pregunta ,que no se atrevería a hacer el que asó la menteca,"¿quien hizo a Dios";te hago ver cómo la necedad te retrotrae a una edad anterior al uso de razón al multiplicar los papas,los creador
Es bonito, Saruce, lo que comentas. ¿Dónde estás el problema? No creas que porque cierta persona que habla sin leer ni intentar entender, condenando eternamente desde sus prejuicios, hay algo de verdad en lo que dice. Quiero decirte que no voy contra tu credo. Más bien la intolerancia parte del otro lado: el que no soporta oír a los que no creemos lo mismo que ellos. Piensa en que un 20% de españoles es ateo o agnóstico, pero no aparece por aquí. Teóricamente, debería ocupar 1/5 de las páginas religiosas, pero ni siquiera interviene en las 2 ó 3 que son críticas y que se ven invadidas por creyentes aleccionadores e insultantes. Ni siquiera mis amigos se asoman; uno me pregunta si me vale la pena perder el tiempo por aquí. Le aclaro que no estaré mucho más de un mes. Ya ves, ni empeño en convertir ni necesidad de hablar, ni apego. Sólo gusto por expresar y si a alguien le vale, estupendo. ¿Es utópico liberarse? Para algunos, innecesario. Celebro la tolerancia de mis correligionarios...
Somos y queremos crecer, aunque no a costa de lo que sea: queremos sentir
que crecemos, de algún modo, en concierto con nosotros mismos.
Y, no obstante, fuimos, somos, seguiremos siendo, en continua conquista;
en tanteo valiente y expansivo que te nutre y sólo parte
de esa curiosidad que te mueve contra el aburrimiento alternativo.
Que sólo parte del supuesto y convicción de que existe algún valor en ser honesto.
En saber reconocer nuestra cobardía de partida, nuestra incapacidad de fingir u obedecer.
Nuestra exclusión del mundo mayoritario que celebra su expansión engañosa.
Nuestra negativa a participar en el engaño, en la fe masiva,
en la imposición de normas y modas, en la conquista huera, artificiosa y suicida.
Nuestra opción por la libertad sin muletas, por la ignorancia liberadora,
por el encuentro indeterminado, por el sueño irredento y el vuelo necesario.
El hecho es que estamos aquí y a muchos les basta para medrar
en tanto a algunos no. No nos basta.
Aunque no se nota, todo hay que decirlo, esta pequeña diferencia…
No la nota un observador neutral y no iniciado
Que se eleve sobre el adocenamiento que nos domina.
Pero algunos precisamos algo más que movernos entre otros,
algo que encumbrarnos sobre otros, algo más que luchar contra otros:
Que ese crecimiento falso que requiere aplastar a otros hombres.
Precisamos y exigimos algo más: que comer, que obedecer, que creer.
Algo más que tumbarnos, que sentirnos parte del rebaño.
(Y Dios, todo dios, forma parte del rebaño.)
Algo que amar, algo que ser, algo que sentir, algo que entender.
A través del tiempo y de la historia, de los lugares y las culturas,
de la esencia misma de la vida. De la existencia que crece y se expande
aun a través de nosotros, de nuestros hijos y de los suyos: de este proceso
qu...
Miércoles, 30 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Antonio Aradillas