Las “posturas” ante Dios derivan de la lógica humana ante cualquier “verdad” que se vive como “sentimiento” o como "emoción" pero o no se ha podido demostrar o es difícilmente demostrable: ni se puede afirmar su existencia ni demostrar su inexistencia. Todas ellas legítimas:
ateos que niegan tanto su esencia como su existencia;
agnósticos, que sin negar su existencia no pueden afirmar su esencia;
fideístas, que por la voluntad y el sentimiento llegan a su existencia pero no pueden decir nada de su esencia;
deístas, que admiten un Dios sin atributos morales ni revelación, creador pero no mantenedor del mundo;
teístas, defensores de un Dios creador, mantenedor y salvaguarda del mundo al que hay que venerar, adorar y dirigir oraciones y ofrendas;
animistas, que creen en una difusa realidad, ¿divinidad?, que impregna todo;
politeístas, el Dios único se descompone en dioses particulares; otros hablan de un Dios evolucionista, de un Dios antropomórfico...
A nuestro parecer faltaría una categoría sin asignación nominal establecida, la del "hombre normal". Dado que todos los nombres anteriores se mueven "versus" o "adversus Deum", no engloban en su estadística al conjunto social "normal", ese colectivo de personas que ha superado el concepto secular de Dios y su imposición organizada dentro de la sociedad. Caminan en paralelo a las creencias, Es la postura del que podríamos definir como "razonante", por nominarlo de alguna manera.
Es la categoría que responde al concepto que tantas veces hemos expresado aquí de LO QUE ES DIOS. He aquí algunos pensamientos sueltos:
a) un engendro mental fruto de la superstición y el consenso;
b) una elucubración filosófica y teológica posterior de mentes "unidireccionadas";
c) una "imago mentis", imaginación provocada por el deseo y sistematizada por la inteligencia;
d) “un” sentimiento de algo a lo que se quiere poner nombre;
e) un producto adquirido, las más de las veces por sabia, persistente y sibilina propaganda, en el mercado de la cultura;
f) sombra pensada y sentida...
g) En fin que para no ser extensos en las posibles definiciones de Dios, hay tantos dioses como deseos, frustraciones, temores, angustias, desgracias, desengaños, anhelos, ambiciones, alegrías, miedos... humanos.
Las categorías citadas arriba derivan de dos únicas posturas contrapuestas y excluyentes, la de los razonantes, que no niegan lo que no existe, porque es algo lógicamente no posible, pero prescinden de esencias quiméricas, y la de los crédulos, que creen y viven incluso el mismísimo engaño porque quieren y necesitan creer.
A decir verdad, el creyente y el ateo son de la misma especie: creyendo o no, reconocen al mismo Dios. El razonador en cambio, primero tiene un concepto claro, humano, de lo que es Dios y, segundo, no dedica un segundo de su vida a probar la “no existencia” de algo cuya existencia el crédulo no puede o ya no le interesa demostrar.
Para terminar, ¿cómo no contemplar con sorna cómo la religión católica, pretendida y oficialmente teísta, acoge en su seno de forma fáctica a todas las posturas, también "las otras"?:
--el ateísmo fáctico de quienes practican los ritos como un hecho social;
--el agnosticismo de los que no ven con buenos ojos el Dios que la Jerarquía impone pero que son bien recibidos en cualquier rito religioso, sobre todo boda o funeral;
--el animismo que considera la religión como la magia del “toma y daca”; el politeísmo ritual de ángeles, santos, virgenes y trinidades.
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Totalmente de acuerdo, MANUE.
Lo de "la mayoría de los creyentes tienden a opinar....", no. Yo no sé que opinan la mayoría ni la minoría. Pero que Vd. (y otros muchos) pueden saber más (y de hecho muchísímos lo saben) del Jesús histórico que muchísimos creyentes incluídos muchísimos curas, no hay duda; más que yo, desde luego. Creer es otra cosa...
Afectuosamentre
Totalmente de acuerdo con el espíritu que le anima, amigo Moisés. Aunque pueda suponerse otra cosa, Vd. debe saber que no me anima ningún afán proselitista sino de encuentro, de vida, de lo que Fromm llamaría "biofilia". La lucha no es contra el creyente, sino contra el dogmatismo. (Habrá quien piense que hay científicos dogmáticos -yo creo que todo dogmatismo es anti-científico, en bastante mayor medida que profesar uno un otro tipo de creencia).
He vivido sin sentir hostigamiento; el creyente común sólo se sorprende, mostrando alguna incomprensión o desagrado. Si hablamos, pasando del anuncio al contenido, descubre que tengo mi fundamento y que no es menor que el suyo, que es lo que vengo a decir. La mayoría de los creyentes tienden a opinar que el cura de su parroquia sabe más que yo del Jesús histórico, cosa que pongo en duda. Es mi derecho.
Por lo demás, Vd. sale como un resorte cuando percibe que podría faltarse al respeto a su fe. ¿Y no nota aquí mismo burla, insult...
Respecto de mi experiencia, estimado MANUE, he de confesarle que he vivido, desde pequeño, entre incrédulos (para ser más exactos: la mayoría gentes a la que estos asuntos no le interesaban) y nadie, nunca se ha burlado de mi (hasta ahora: ¡toco madera!) ni yo de los no creyentes; vivíamos tan amigablemente. Tengo otra ventaja (¿se podrá decir así?): nunca he estado en colegios religiosos y no he tenido contacto con casi ningún cura o fraile; los poquísimos que conozco han sido, en mi opinión, muy buenas personas y muy honradas (hoy mismo se "me" está muriendo, lejos, uno que ya tiene 90 años ¡y era mi amigo desde hace más de sesenta!)
En relación con lo científico y estos asuntos, recuerdo muchas veces que un médico muy notable, al que conocía bien, solía repetir que esto de la ciencia era algo para ocupar el tiempo; el hombre es un animal "cordial" y la vida de los afectos prima sobre todo, No exageremos...
Afectuosamente,
Puede que su experiencia sea inversa a la mía... Que se haya encontrado a lo largo de su vida con mucha gente intolerante y dispuesta a burlarse de sus creencias. Estoy seguro de que las hay. Cuando hablo, lo hago contra los hooligans, sean de donde sean. Y me dolería más verlos entre los ateos. Le aseguro, sinceramente, que no es así. Es más, soy más "afín" a cualquier creyente honesto y pro-vida (que incluye el ser pro-libertad de todos) que a cualquiera que crea estar próximo a mí sólo por su increencia. Hace poco puse un ejemplo de un ateo al que no dejaron hablar e insultaron como ponente.
En fin, también puede ser que no sea tan común ser sensible al insulto de los "otros", sólo al de los "nuestros" (contrariamente a mi caso).
La 3ª era una estadística. He defendido la igualdad en todo momento. Pero, dado el prejuicio común, he añadido que en todo caso la correlación es ligeramente inversa a lo esperado. Los estudios han sido científicos, aunque poco concluyentes, cl...
Estimado MANUE: gracias por las respuestas. La 2ª, clara, concisa y, en mi opinión, totalmente correcta y acertada. La 1ª comienza bien; al final, lo de la experiencia, flaquea (creo yo) un tanto; la experiencia es corta, muchas veces imposible de saber la "intimidad".... La 3ª mucho más complicada. "Los" ateos, "los" creyentes... ¿cuántos conocemos? ¿cómo son de verdad? Una pequeña broma. Cuentan de Chesterton que cuando volvió a Inglaterra después de visitar Francia le preguntaron qué le parecían los franceses: No sé -respondió- no he hablado con todos. Por lo demás, muy bien.
Saludos cordiales
Hola, Moisés. Buenas preguntas.
Mis respuestas:
1. ¿Cuáles son esas cosas que atribuyo a los creyentes? He tratado de exponer que para mí no diferencia alguna que me parezca relevante entre serlo y no serlo... Nada tiene de mejor el que lo sea que el que no, ni a la inversa. Es tu derecho creer, buscar, etc., o no hacerlo. En cualquier caso, puedes convencerte de algo, votar, estimar, preferir según tu gusto y parecer. Hay gente intolerante en todos lados. Nuestra experiencia puede decirnos dónde parecen abundar algo más.
2. El que se sea o no creyente, nada tiene que ver con la verdad. Los que más saben, o la mayoría, bien podrían estar equivocados.
3. He defendido la igualdad básica. Una correlación estadística ligeras y es sólo eso: estadística. Las mujeres tienden a ser menos fuertes que los hombres, los obesos (y fumadores) tienden a vivir algo menos. Nadie puede asegurarle que sea más fuerte que la 1ª mujer que te topes, ni que vivirá más que quien pese 1 ...
Quisiera hacerle unas mínimas puntualizaciones a mi estimado MANUE:
1.- Todas esas cosas que atribuye (seguro que con mucha razón) a los creyentes (por lo menos a muchos) ¿no le ocurren a los no creyentes?
2.- El que haya pocos (incluso ninguno) científicos que sean creyentes ¿qué tiene que ver con que sea verdad o no la creencia?
3.- Eso de que los ateos TIENDEN a ser ALGO más pacíficos ¿tiene alguna base, digamos "científica"? Por ejemplo: Stalin, Hitler, Mao, et allii ¿eran ateos? Pues más de cien millones (CIEN) tienen en su "haber" o -¿"debe?"-.
Afectuosamente,
Su última frase, que se refiere a ser "buena persona" guarda poca relación con lo demás, salvo que defienda que existe alguna correlación entre ser creyente y ser moral (y ser ateo y serlo en menor medida). No hay tal, esté seguro.
Por un lado, "la estupidez está uniformemente distribuida", reza una de las leyes fundamentales de la estupidez humana de Carlo Mª Cipoll; y ello es aplicable al índice de malvados y mezquinos. Da igual ser hombre o mujer, blanco o negro, londinense o sevillano...
Entiendo que a Vd. le quepa duda, pero los pocos estudios que se han hecho llevan a pensar una ligera correlación inversa a la que Vd. espera.
Se han hecho varios estudios en diversos lugares: estados norteamericanos conservadores o demócratas, estados ultrarreligiosos y laicos e índices de delincuencia, población reclusa, etc. La moral no crece con la religiosidad (ni, menos, con la extrema). Más bien...
Por otro lado, los ateos TIENDEN a ser ALGO más pacíficos, cultos y re...
Claro que los científicos creyentes son tan respetables como los ateos: es lo que defiendo y lo que ataca el fanatismo que denuncio. Aludía al hecho de que los científicos de primera línea que son creyentes (que creen en un dios personal creador del universo) están en franca minoría.
En EEUU, donde más del 90% de la población es creyente, sólo el 7% de sus científicos de élite (Academia Nacional de Ciencias) se declara así; esta cifra es menor entre los biólogos y va se reduciendo (hace unas décadas eran el 12%). Aún es menor entre la élite británica (sólo un 3,3 % de los miembros de la Royal Society creen que “existe un Dios personal”, en tanto un 78,8 % se muestra “totalmente en desacuerdo” con que dicha frase exprese su fe).
Aun considerando “creyentes” a quienes eligieron 6 ó 7 (sí, sin lugar a dudas; sí, con cierta seguridad), y “no creyentes” a quienes eligieron 1 ó 2 (no…), se obtiene un masivo 213 no creyentes contra 12 creyentes.
¿Cree Vd. que un creyente e...
Y que una persona sea un buen profesional en su campo no es necesariamente significativo de que sea "una buena persona": lo estamos viendo todos los días en la tele y la prensa, hay mucho hooligan también entre los pretendidos "legalistas", incluso entre los mejor intencionados
Para manue: si la "actitud pacífica, abierta, plural, democrática, mesurada, de los científicos, en una medida muy superior a la suya, no fuera suficiente para tomarlos como modelo, para valorar su música y su letra, por encima del mensaje que querían darles" fuera tan evidente, se aceptaría que hubo y hay muchos grandes científicos a los que no avergüenza decir que tienen fe. ¿Por qué entonces se utiliza el término "científico" sólo para denominar a aquellos que se definen (o son definidos) como ateos?
Parece que la cultura fuera coto cerrado de la increencia
El blogger se pregunta "¿cómo no contemplar con sorna cómo la religión católica, pretendida y oficialmente teísta, acoge en su seno de forma fáctica a todas las posturas, también "las otras"?"
Pues de la misma manera que los autodenominados "laicos" hacen suyos muchos de los ritos de los creyentes, no hay más que ver los "simulacros de boda" por lo civil, las "primeras comuniones" laicas... ¿Tan poca imaginación hay en el "humanismo" que tienen que copiar aquello de lo que abominan? (sí, ya me sé aquello de que "la iglesia copió ritos del paganismo", pero a fecha de hoy no tenemos con qué ritos paganos europeos para comparar que sean "auténticos" y no fruto de una secta de iluminados "neopaganos": se conservan himnos antiquísimos, algunos muy hermosos, a los dioses de la antigüedad, pero de ahí a decir que se posee un ritual...)
acaso, maricón de mierda, te crees mejor que yo, lo decides tu o lo decido yo... que estupido eres.
oye bórrame de una puñetera vez, y además a ti que cojones te importa si soy creyente o no lo soy, y si lo soy a medias, a ti que cojones te importa opinar sobre mí, y sobre lo que yo sea o no sea, sobre algo de lo que no tienes ni puta idea, quien huevos te crees que eres tu, eh, que cojones te deben importar los demás.
A propósito de lo que escribe el tal PEPOTE:
¿Cuadra lo que dice con uno que teóricamente se dice fiel creyente? Juzguen.
PEPOTE: Se puede opinar lo que se quiera, pero los insultos sobran. Es la última advertencia, porque dentro del "estilo" de los blogs está la capacidad de BORRAR aquellos que no se ajustan al mismo. No siga por ahí o su "firma" será borrada sistemáticamente.
Este dominio enfurece a nuestro hooligan como si la actitud pacífica, abierta, plural, democrática, mesurada, de los científicos, en una medida muy superior a la suya, no fuera suficiente para tomarlos como modelo, para valorar su música y su letra, por encima del mensaje que querían darles antes de quedar en evidencia.
¿No les enfurece la imposibilidad del diálogo, la actuación intolerante, agresiva y contradictoria del mensaje que detectan en sus propias filas, y sí una simple pérdida de apoyos, tal vez inevitable y enriquecedora? Imagínese un hooligan del otro equipo al que le dé adrenalina y carcajearse de diversos suplicios, empezando por el de Jesús y acabando por los de Santa Justa o Santa Juliana… Aun podría aprovecharse de su contrariedad para insultarlo con alguno de sus exabruptos favoritos. Pero no deseo una lección semejante, ni sería pedagógica para él (dada su cerrazón) ni hallo que un ateo deba hallar placer por ponerse a su nivel. Sólo el sectario contradice su ...
Por otro lado, se encuentra con la injusticia de que alguna vez su equipo favorito, que ya lo era en el siglo III, sufrió algún episodio de represión, tortura y muerte, lo que lamenta no más que otros entre los que me cuento. Mas cuando le llega el turno, aplaude –no lo lamenta, ni denuncia, como yo hago en todos los casos- que su equipo cometa 100 veces más crímenes (esta vez sin posibilidad de escape voluntario, a veces sin haber hecho nada, sólo por ser delatado por un vecino envidioso) y durante un periodo 100 veces más amplio que el equipo “enemigo”.
Notemos que quien así actúa se reserva el privilegio de conformar los equipos a voluntad, según le convenga, por lo que a veces jugará contra los no creyentes, otras contra los no cristianos, y otras contra los no católicos. La ventaja es tramposo: los paganos perseguidos eran, por supuesto, creyentes.
Desde el s XVIII se han ido haciendo más frecuentes los no creyentes, que superan el 90% entre los científicos de prime...
Para el hooligan se trata de un juego agresivo en el que hay buenos y malos, perteneciendo él necesariamente al equipo de los primeros, por una suerte aleatoria que resulta independiente de sus maneras agresivas, parca información y medios embusteros y fanáticos. Estamos siempre ante un partido de “los suyos” contra “los otros”. Y los equipos cambian a su antojo: los suyos son a veces “los creyentes”, sin más, dando igual si son panteístas, deístas o caníbales, compartiendo todos el ser agentes de “superioridad constructiva” (mayor, al parecer, que la mayoría de científicos y filósofos desde el siglo XIX y de los premios nobel de ciencia); y a veces son “los cristianos”, globalmente entendidos (pudiendo sumar a Kepler, Bach, Beethoven, Newton, o Linneo a su peculiar lista de gente “cristiana”, aunque ciertamente no católica).
profesora y directora de una biblioteca (cuya historia puede revisarse en varias intervenciones que añadir anoche en el post de ayer). Llama mi atención esa compatibilización imposible de “buena fe” y odio agresivo. Si tu fe te mueve a eso, ten por seguro que es falsa o no sabes entenderla, lo que te descalifica para hablar de ella ni contra ninguna otra. Por lo demás, sin honestidad contigo mismo, sin buena intención, sobra cuanto digas (sin otra pretensión que el dañar, para más ruindad). Bien, hallo quien disfruta mintiendo, provocando e insultando gratuitamente a quien no profese su misma fe.
Todo ello pudiera ser demostrativo de su verdadera altura moral, pero su actitud de hooligan no le impide abanderar una ideología a la que quisiera atribuir “algo bueno” (aunque, ofuscado por su empeño en zaherir gratuitamente, no haya dicho nada en su favor) que nos la haga deseable.
Yo dividiría los enfoques en pro-vida (biófilo, humanista, partidario del disfrute, la verdad y el encuentro honesto) anti-vida (necrófilo, autoritario, propiciador de la represión, el abuso y la imposición violenta). Que la persona crea o no en un dios personal me es bastante indiferente, como que sea panteísta o deísta. No, en cambio, el que sea fanático. Un fanático te odia por tus creencias, las ataca inmisericordemente y puede agredirte, los han que hasta matan, si cuestionas las suyas o las ridiculizas de acuerdo con los modos (tono, lenguaje, burla) que él guste utilizar contra las tuyas.
Hallo sectarios, supuestamente cristianos, que sólo manifiestan odio, rivalidad infantil y grotesca. Cuesta entender qué puede llevar a alguien (que se dice “cristiano”) a disfrutar con el recuerdo de la tortura y muerte de una persona. Ayer y hoy mismo hay quien se jacta –cual hooligan- de la hazaña de “su equipo” al torturar (todos contra una) a una mujer científica, matemática, filós...
¿querrá decir que niega la existencia? ¿será que duda? ¿que no lo sabe? ¿que no le importa? ¡Y yo qué sé! Antes de pedir mi ingreso en un psiquiátrico, pienso (¿llegaré a tanto siendo creyente? -crédulo sólo lo afirma de sí mismo el BLOGGER hasta avanzada su "madurez" ¡que exageración!-) si habrá algún error; pero no: leo más adelante que los "razonantes" que NO NIEGAN LO QUE NO EXISTE... Y ya, lanzado, afirma sin lugar a dudas, que "creen y viven incluso el mismísimo engaño". ¡Este es mi niño! ¡así me gusta: claridad, afirmación decidida! (¡cómo me gustaría saber cómo lo sabe el BLOGGER!) ¡cómo heres (no es errata)! BLOGGER. Desde luego que no le echo la culpa a Vd. (que es muy claro) sino a mí (que soy muy obtuso).
Aprovecha también para lanzar "un viaje" a la Iglesia Católica; la suele tachar de "exclusivista", hoy de "inclusivista".
Agotado, me voy a descansar. Gracias, BLOGGER.
Perplejísimos saludos
Cada día abro con ilusión el escrito del BLOGGER y, no sé por qué, me viene a la memoria el cuentecillo del nonagenario que presumía de lo joven que se encontraba y decía que iba tras las chicas con el mismo ímpetu que a sus dieciocho años, pero que ahora, al llegar, no se acordaba para qué.
Evidentemente el BLOGGER (hoy, por ejemplo) es original, nos ilustra con pensamientos (?) nuevos (?), además de "sueltos" que dice, es delicado, fino en la expresión, ecuánime, amplio de miras..., en fin : ¡la leche!
Pero luego leo (referido a Dios):"ni se puede afirmar su existencia ni negar su inexistencia". Las meninges me tiemblan, las neuronas se sublevan, mi escasísima razón me dice que no me complique, que es tan elevado el pensamiento que no lo podré comprender... No obstante, repito la segunda parte de la frase:"... NI NEGAR SU INEXISTENCIA" ¿qué quiere decir? si no niega su inexistiencia ¿pretende significar que afirma la inexistencia?
Jo k cosas, pos a mi la rasón me dise k vaya para-infernalia mental tienes bloger, lo mismo le pazza ar Manue, te zigue er paripé. Oú Maribú.
Así que a mí, la razón me dice que el pasaje de los anticristos que cita:
--De nosotros han salido pero no eran de los nuestros--
Nos advierte clara y razonablemente que el enemigo más feroz y encarnizado, auto liberado para mentir y manipular sin escrúpulo alguno, que sobresale entre todos los adversarios y detractores por su odio y ansias de destruir a toda costa, se halla en la apostasía, son los apóstatas.
Una gran "razón" es la suya, la luciferina. (Extraída del saber oculto de Alejandría)
manue:si se entera Hipatia y lectores de b.de Alejandría que los tomas como pretexto para oficiar de necio, te consideram más digno del fuego que las obras que lloras.Una señal clara de necedad es enseñar al sol a dar luz.El sol es la Iglesia.
El blogger está satisfecho porque cuenta con una definición única de necio:"Dijo el necio para sÍ.No hay Dios"."Ama al necio;abrrece la necedad".
Por unos días te dejo,blogger.
Hay personas sabias, hombres y mujeres que saben lo que quieren; que saben amar, que no precisan forzarse otra realidad. Personas de energía contagiosa y mirada luminosa. Que van destilando amor y comprensión. Que tienen la experiencia de ser. Que han reducido sus adicciones. Que no necesitan mentirse ni ponerse un filtro tendencioso.
No las veréis comparándose con otras, difamando, odiando, exhibiéndose, jactándose.
No muestran dependencia, prejuicios ni miedo.
No precisan gritar ningún credo.
Su lucha es contra el odio, el miedo, la cerrazón, el desencuentro fatuo.
No son sabios por haber leído muchos libros, ni por haber viajado y conocido mucho. Lo son por su disposición a aprender. Porque pueden detectar tras la mirada mezquina de quien precisa mentir a la desesperada, profesar sectarismo u opresión de otros.
Gente que prefiere gestar encuentro y conocimiento a engañar su narcisismo. Hago una llamada a esta gente. ¿Exi...
eres tan tonto que tu soberbia seudointelectual, de mísera rata de biblioteca, te ha cegado para conocer cuáles son las causas de felicidad y cuáles las de sufrumiento, y no sabes distinguir unas de otras, eres un soberbio de corazón, un creído de tu propia cultura libresca, propia de rata de biblioteca, y Dios lleva a los estados inferiores a los soberbios, los desvía del recto camino de la salvación y los hunde en los reinos miserables del sufrimiento, simplemente por no haber tenido cuidado de sí mismo, y por no haber querido ser feliz, y no haber comprendido que la caridad empieza por uno mismo. No hay azar en la vida.
Si los escritos de los Padres de la Iglesia y de los Doctores de la Iglesia son verborrea vana y estéril, como me lo cuentas, opino con certeza de lo que tú escribes y comentas en este blog, esto si es que es mierda seca, con perdón, pero mierda, mierda y mierda, y desaparecerá, por maloliente y corrupta, por la malicia y degeenración de tu corazón endurecido y ennegrecido, mucho antes de tú la hayas cagado para siempre, y te hayas ido de una puta vez de este mundo para siempre, no quedando de tí ni la memoria de tu nombre, serás olvidado bien pronto, serás bien pronto carne de cañón de gusanos hambrientos. Al menos serás generoso y caritativo con algunos seres en tu vida, con las gusanos por cierto, menos mal.
Dios es ese interlocutor tan misterioso como necesario en la experiencia del yo. Esa inefable sensación del observador atrapado en un "sí mismo" diferente de sí mismo y frente al mundo, construye inevitablemente un diálogo continuo, necesita el lenguaje. Pero el lenguaje no es sólo una herramienta accesoria, sino que también somos "nosotros", nuestro soporte constitutivo. En esa charla tan inevitable como neurótica que es la conciencia, necesitamos siempre un interlocutor. No es sólo una cuestión de conocimiento causístico de la fenomelogía física, por lo que la ciencia nunca finiquita esa necesidad; es algo ligado a la esencia más elemental de la experiencia del ser. Esa "dimensión" existe en nosotros desde que somos humanos, y no creo que desaparezca. Las disecciones cartesianas no son suficientes para explicar la complejidad funcional de la existencia, lo espiritual sobrevive a cualquier análisis, lo "transcendente" es tan inaprensible como el tiempo que nos construye.
Miércoles, 30 de mayo
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Antonio Aradillas
José Manuel Bernal