"Cuanto más santa es la causa, más afilado el cuchillo".
Al hilo del artículo que ayer publicó EMÉRITOAGUSTO en este "blog", me asaltan considerandos de por qué los asuntos de la credulidad generan tanta crispación cuando lo que uno pretende, como mucho, es avivar la polémica para que resplandezca la verdad, también la suya, por supuesto.
Pero los hay que voluntariamente no quieren dinámicas polemistas(quiero pensar que NO es porque no sepan argüir). Y así, el supremo argumento de quien no tiene ningún otro es "descalificar al mensajero". Siempre ha sido así... o peor, porque en antiguos relatos hemos leído cómo al mensajero se le descabezaba por traer malas nuevas. Algo hemos avanzado.
Miércoles, 30 de mayo
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Antonio Aradillas
José Manuel Bernal