
Hay quien afirma que existen estados anímicos predispuestos a lo sacro y a la vivencia religiosa, estados latentes que surgen cuando el estímulo adecuado los excita, mentes que sienten “lo sagrado”, predisposiciones del “alma” en las que la gracia encuentra terreno abonado... Referencias en los místicos hay a centenares.
No merecería la pena ahondar en afirmaciones tan banales que muestran una y otra vez la verdadera “predisposición”, aquella que está dispuesta a admitir la existencia de algo “no humano” en “lo humano”.
Digámoslo claramente: no hay otra predisposición más que la de quien desde niño no ha bebido sino adoctrinamiento; la predisposición de quien no ha leído ni oído otra cosa que sermones encendidos sobre la virtualidad de las lenguas de fuego del Espíritu...
Miércoles, 30 de mayo
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Antonio Aradillas
José Manuel Bernal