
En el artículo de ayer hacíamos referencia a un blog vecino donde se discuten asuntos relaciones con la verdad sobre el Jesús de los Evangelios. Ello nos da pie a considerar el asunto “verdad” inherente a las creencias religiosas y el aledaño a la misma, "aceptación".
Con demasiada frecuencia para pensar que sea casualidad cuando de opiniones contrarias a determinadas creencias se trata, se alzan en este blog comentaristas, presuntamente católicos practicantes y convencidos, que tildan a quien escribe de necio, cura rebotado, estúpido, malnacido, amargado, resentido, imbuido de odio… No se habla de la verdad o no, se denigra al mensajero. ¿Por qué esto en las presuntas "verdades" religiosas? ¿Por probadas y no sujetas a discurso?
Insultar sólo afecta a quien se sienta concernido --no es nuestro caso-- y siempre denigra al que lo hace.
Miércoles, 30 de mayo
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Antonio Aradillas
José Manuel Bernal