
Siendo niños, se sufre el martilleo sistemático de las historias bíblicas del Nuevo y Antiguo Testamentos.
No, no tengamos miedo a calificar las cosas por su nombre, no son "historias", son cuentos, llámense mitos, leyendas o lo que se quiera.
Las sucesivas repeticiones de la misma trama mitológica, según las leyes que gobiernan el aprendizaje, hacen que su contenido quede grabado a fuego tanto en la mente como en los criterios de valoración del mundo que dichas historias llevan aparejados.
Miércoles, 30 de mayo
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Antonio Aradillas
José Manuel Bernal