Ciertamente que la vía del conocimiento, la búsquedade la verdad, búsqueda científica o común, cuesta más: hay que indagar, leer, meditar, repensar... no sólo asentir; hay que enfrentarse a un mundo ya organizado según un credo prefijado. A veces el que busca se pone a la contra del sentir general...
Las más de las veces admitimos la verdad porque se impone: la electricidad es...; el sonido funciona...; la carne que comemos...; el transporte que cogemos...; esta enfermedad se cura... Sin embargo hay aspectos de la vida que es preciso o reformar o repensar con criterio propio. Esto sucede, principalmente, en áreas del pensamiento (teorías), de las actitudes y de los principios. Gracias a esta inquietud intelectual de cuestionamiento continuo puede avanzar la sociedad.
La búsqueda de la verdad es un esfuerzo continuo, de todos los días, es una actitud, la actitud del que en todo se cuestiona cómo hacerlo mejor, cómo mejorar los sistemas, cómo producir mejor, cómo aliviar de manera más efectiva los males de la humanidad, cómo prosperar personal y familiarmente... porque ésa es en definitiva la búsqueda de la verdad.
El crédulo por el contrario acepta las verdades, los dogmas, y se adhiere a ellos. Acepta las recetas prefijadas.
En ellas no hay impulso efectivo de mejorar el mundo, todo lo más de “alivio”: el mundo sigue igual después de dos mil años con el mismo recetario.
El crédulo no saca las consecuencias de los hechos.
Pongamos algunos casos.
1. El hecho primero de que haya llegado a la credulidad “involuntariamente”, de que lo hayan hecho cristiano, judío o musulmán sin su consentimiento, por el bautismo o por la circuncisión.
2. O el hecho de que sólo le obliguen a asistir a determinados ritos.
3. Asimismo de que viva con cuatro verdades – los para ellos llamados credos, cuentos o mitos para los demás— aprendidas en la niñez, verdades medio entendidas y medio digeridas.
4. Tampoco saca las consecuencias de que viva con miedos sobre su condenación o genere dentro de sí sentimientos de culpabilidad, todo ello inoculado eficazmente en la niñez.
5.O el hecho sociológico incontestable de que la religión se evapora en nuestro mundo y no cuenta para el progreso ni siquiera en la vida diaria.
6.O, si así conviene a la Jerarquía, de que de vez en cuando lo utilicen como un número y si lo consideran “de los suyos”, cooperante en tal campaña o vitoreador del Jerarca Blanco que “viene a tí”...
7. O sin tener que defender sus creencias ante nada ni ante nadie, por otra parte sin saber hacerlo, y desde luego sin llegar a las últimas consecuencias de su creencia: si quieres ser perfecto, vende cuanto tienes...
¡Eso ni me lo mencionen!, como me dijo un obispo a la hora de hacer valer los principios que, en teoría, deberían regir su vida. Pero, ah, chocaban con la adquisición de unos bienes...
Cierto que hay quienes viven su religiosidad a fondo –a veces más ritual que otra cosa-, en ambientes rigurosos, pietistas, observantes, pero no es lo normal: la gran masa de personas creyentes pueden llegar a la vejez y a la muerte sin haber repensado jamás sus dogmas y, paradoja, sin que los dogmas condicionen en nada su vida personal.
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Querido Emerito,
Disculpa mi ironia en cuanto al comentario de solemnidad.
Solo queria destacar que aquello de que la verdad es mutable es tan cientifico como decir que es inmutable.
Y respecto de verdades alguna mas hemos descubierto: que existes, que existes, que nacistes, que te casastes, etc.
RAMÓN. Pues no sé cómo quieres que diga las cosas. El otro día me reprochabas que el artículo de marras era superficial (que lo era, discusiones a parte). Y ahora que intento "filosofar"(¿?), me reprochas que digo las cosas "con mucha solemnidad". Oriéntame un poco para saber cómo debo manifestar mis opiniones...
Yo entiendo que importa más lo que se dice que cómo se dice; pero humildemente me someto a tu criterio, seguramente más sabio y entendido en estilística.
Opinas: "creo que la verdad existe y es independientemente de lo que a ti te parezca. Como decia Socrates aunque no la veas la verdad estara ahi pendiente de ser descubierta." No voy a contradecir a Sócrates, por supuesto. Pero, repito, la única verdad que ha sido descubierta es "la certeza de la muerte". Seguiremos buscando. Y naturalmente, aplicando a teoría científica de la relatividad, nos hace pensar que hasta nuestras opiniones son relativas.
A mis queridos amigos los "buscadores de la verdad", ¿la habéis hallado alguna vez?.
¿Cuál de las acepciones de la verdad, aparecidas en el diccionario, es la correcta?, o a mejor decir ¿cuál es la tuya, blogger?.
Los creyentes (la palabra "crédulo" molesta a algunos) no necesitamos rompernos la cabeza buscando "la verdad", porque nuestra fe nos dice que con Dios, nos basta y nos sobra.
Lo de la búsqueda de la verdad va para exploradores de la mente, que se ufanan de perder el tiempo, quizás por temor a encontrarse con ellos mismos, y su propia humildad.
Podría decir como el sabio, o el cínico, o el amigo: "¿Y qué me importa tu verdad?. Me importas tú".
Sr. BLOGGER:
Yo no he inventado la palabra "incrédulo" que, según el DRAE, significa:
1.- Que no cree con facilidad y a la ligera.
2.- Que no tiene fe religiosa.
No hace falta estudiar tanto como Vd. para darse cuenta que no tiene connotación negativa alguna, al contrario de "crédulo".
Nada más. Adiós.
Blogger:por si tú no te bastaras para torturar la razón y dejarla revestida de lo grotesco,viene demérito a embadurnarla con otra capa.Se empeña éste en vocalizar deletreando su necedad.Si por él fuera,el sol de la infancia sería distinto del de la madurez;el de nuestro siglo,distinto del paleolítico;la Iglesia de hoy,diferente de la primera;la última,diferente de la nuestra.Pura necedad,adolescencia insolente,botaratería,mamarrachadas...¡pero caladas las máscaras de "científicos".Éste toma la verdad como ponerse y quitarse disfraces.Suerte para los dos vivir en España,que, por la vía de la rechifla,os puede devolver la vergüenza de salir en público.
Querido Emerito,
Dices las cosas con mucha solemnidad, pero no..., lo de que la verdad es mutable es simplmente lo que a ti te parece. Yo opinino lo contrario creo que la verdad existe y es independientemente de lo que a ti te parezca. Como decia Socrates aunque no la veas la verdad estara ahi pendiente de ser descubierta.
MOISÉS, utilizo generalmente "crédulo" como le dije el otro día, porque Uds utilizan la palabra "incrédulo". ¿Que tal término es despectivo? Pues peor para Uds que lo han inventado de forma negativa.
Y como puede Ud deducir, respecto a "credulidad" sé bastante más que muchos de los que escriben aquí (por y para algo estudié lo que estudié), pero hace tiempo que voluntariamente quise dejar de estar al día en "investigaciones teológicas": son dar vueltas siempre a lo mismo... partiendo de CERO PATATERO (ahora sería mejor decir CERO ZAPATERO).
DAVID. "HIERRA" ¿de "herrar" o de "errar"?
¿Andas herrado o errado?
Si hierras, yerras.
Reduccionismo simplista y cándido. Términos ni inclusivos ni excluyentes. El sentimiento y la razón ni se confunden ni se excluyen. Quien sólo siente y desecha la razón, o viceversa, es un tuerto mental. Pero pensar y sentir no es creer. Ni creer es pensar ni sentir. Por tanto, no se trata de “elegir”, sino de integrar.
¿Buscar la verdad? Cierto que la verdad es mutable. Precisamente, por eso, la única verdad, lo estable, lo inmutable, es la muerte.
La fe proviene de las vivencias personales. Las “vivencias” no se pueden negar ni censurar ni banalizar. Pertenecen a la intimidad de la persona tanto que no admiten posible negación "externa". Sin embargo, sólo valen para uno mismo.
El sentimiento es subjetivo. Ante el mismo hecho, pueden producirse sentimientos encontrados. Un ejemplo por ejemplo, inventado, por supuesto. Si yo me muero, mi mujer se alegrará y vivirá feliz; pero mi amante se hundirá en la miseria sicológica.
Quien solamente "siente" a dios anula la “razón de ser” de dios. Porque el sentimiento no es razón. Y menos,verdad. ¿Que alguien ingenia “mecanismos míticos” para intentar razonar a dios?, pues no dejará de permanecer en el “mito”.
La cuestión de fondo NO estriba en la dicotomía: pensar-sentir; pensador-creyente; razón-espiritualidad. Reduccionismo simplista ...
La verdad es que día a día publicas cartuchos ya quemados, es decir re-quemados.
Además de tener poco aliciente y ser pesadamente aburrido resulta que no son ciertos, te aseguro que cada cita de las que te pongo, dan para mucho, alguna me ha costado -sin exagerar- más de un año de darle vueltas.
El problema es que tu "largas" mucho, existe un refrán que dice:
Quién mucho habla, mucho hierra.
Además muy repetido.
amemos con todas nuestras fuerzas al que es nuestro Padre, amante y misericordioso, y que ha hecho de nosotros su pueblo de elección".
Blogger:suerte vivir en España,donde lo tuyo se asimila a mosca en la leche,humo en los ojos,vinagre en los dientes.Así,por efecto de lo grotesco y de la rechifla,puedas recomponerte como humano.
"Ama al necio;aborrece la necedad"
supone larga gestación
y remotas raíces.Has perdido el sentido de la rechifla.
Antídotos contra la necedad
San Clemente I
Carta a los Corintios 24,1-5; 27,1-29,1
"(...)
Siendo, pues, así que todo está presente ante él y que e! todo lo contempla, tengamos temor de ofenderlo y apartémonos de todo deseo impuro de malas acciones, a fin de que su misericordia nos defienda en el día del juicio. Porque ¿quién de nosotros podría huir de su poderosa mano? ¿Qué mundo podría acoger a un desertor de Dios? Dice, en efecto, en cierto lugar, la Escritura: ¿Adónde iré lejos de tu aliento, adónde escaparé de tu mirada? Si escalo el cielo, allí estás tú; si me acuesto en el abismo, allí te encuentro. ¿En qué lugar, pues, podría alguien refugiarse para escapar de aquel que lo envuelve todo?
Acerquémonos, por tanto, al Señor con un alma santificada, levantando hacia él nuestras manos puras e incontaminadas; amemos con todas nuestras fuerz...
Blogger:patético que cuanto más necio,más infatuado "científico".Después de 2000 años nos alegramos de que el sol sea sol;el agua,agua;el aire,aire...la Iglesia,Iglesia con sus dogmas y doctrina inmune a la corrosión.El necio se autopresenta:"estos son mis principios;si no le gustan,tengo otros".Sus verdades son de temporada:para el año 2000 unas;para el cuatrocientos,otras;para los que vengan detrás,otras.
Te has calcificado en la adolescencia,al igual que demérito.Alardeas de falta de miedos ante el más allá,sin advertir que esto es prueba de necedad.La misma del baturro que disputaba al tren su vía apostrofándolo:"chufla,chufla.¡Cómo no te apartes tú..."
Detrás de lo tuyo hay un desequilibrio que explica tu perturbación.El mismo que te llevó del pietismo compulsivo al abrazo de la necedad.En esto estás y sigues.Es para pensar que tal vez seas irresponsable.Vuelvo a repetir que cuanto yo te digo,tuviste que oírlo de otros muchos,porque el caudal de necedad de ahora supone...
Por completitud citaré además que:
credulidad.
(Del lat. credulĭtas, -ātis).
1. f. Cualidad de crédulo.
2. f. ant. creencia (‖ firme asentimiento y conformidad).
Como ve, la segunda acepción está anticuada. Esto es otra prueba más de la rusticidad de don rústico.
Corrigiendo a don rústico, según el diccionario de la RAE:
crédulo, la.
(Del lat. credŭlus).
1. adj. Que cree ligera o fácilmente.
y
creyente.
(Del ant. part. act. de creer).
1. adj. Que cree, especialmente el que profesa determinada fe religiosa. U. t. c. s.
y además
incrédulo, la.
(Del lat. incredŭlus).
1. adj. Que no cree con facilidad y a la ligera. U. t. c. s.
2. adj. Que no tiene fe religiosa.
"Increyente" no existe. Pero use usted adecuadamente la palabra credulo
Para no hacerlo más largo y tedioso, sólo me referiré a una frase suya:
"El crédulo no saca las consecuencias de los hechos".
Yo no sé si llama "crédulo" a alguna mascota o animal de compañía que Vd. tenga. Si no, no se explica cómo sabe Vd. tanto del prójimo de todos los siglos. Dado que Vd. no es un "crédulo", al parecer, deduzco que piensa Vd. que es el único en el mundo universo que sabe todo y saca las consecuencias adecuadas. Enhorabuena.
Miércoles, 30 de mayo
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Antonio Aradillas
José Manuel Bernal