Ciertamente que la vía del conocimiento, la búsquedade la verdad, búsqueda científica o común, cuesta más: hay que indagar, leer, meditar, repensar... no sólo asentir; hay que enfrentarse a un mundo ya organizado según un credo prefijado. A veces el que busca se pone a la contra del sentir general...
Las más de las veces admitimos la verdad porque se impone: la electricidad es...; el sonido funciona...; la carne que comemos...; el transporte que cogemos...; esta enfermedad se cura... Sin embargo hay aspectos de la vida que es preciso o reformar o repensar con criterio propio. Esto sucede, principalmente, en áreas del pensamiento (teorías), de las actitudes y de los principios. Gracias a esta inquietud intelectual de cuestionamiento continuo puede avanzar la sociedad.
Miércoles, 30 de mayo
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Antonio Aradillas
José Manuel Bernal