
Hace unos días recibí un e-mail recabando o solicitando consejo, textualmente, "acerca de que si alguien puede ser educado con valores sin la influencia de la religion..." Contesté indicando que en el apartado "Temas" de este blog hay una sección titulada "Propuestas vitales desde el Humanismo".
Pero tal solicitud me movió de nuevo a formular las consideraciones que siguen.
Desde el Máximo Jefe católico al último predicador, todos lanzan diatribas contra la degeneración en que se enfanga la sociedad occidental y propugnan una vuelta a los "valores seculares" que la religión procura.
No perciben que la pretendida renovación moral propuesta por la creencia, ha quedado en entredicho, se ha tornado vacía y estéril. La nueva piel con que quieren disfrazarse no engaña a la razón.
Sólo es duradero lo que se funda en la naturaleza inmutable del hombre. Lo otro es superficial, circunstancial y las más de la veces oportunista.
Es verdad que los postulados morales de la creencia coinciden con los postulados racionales. La diferencia es que ¡aquéllos son del hombre! Los postulados morales basados en la dogmática creyente, o crédula, sólo han sido origen de incultura, guerras y divisiones.
He aquí un listado de aquellos "principios" esenciales en los que se asienta tanto la vida estrictamente personal como la convivencia humana. La mayor parte de ellos son un “desideratum” al que hay que aspirar.
• Fundamento primero: tratar a los demás como quisiéramos ser tratados
• Respeto a la vida humana como bien inalienable y primario
• Responsabilidad individual en la toma de decisiones, actuaciones y también negligencias.
• Ética como sistema de valores personal y universal
• El fundamento de la ética está en el hombre, como persona, ser racional y sujeto de derechos y obligaciones
• Conciencia de nuestra dependencia e interrelación social
• Respeto a todos los seres vivientes
• Reconocimiento de que el hogar y la familia son el ámbito primero de formación e impregnación de los valores en el niño
• La dignidad humana está por encima de sistemas y organizaciones judiciales y penales
• La diferencias étnicas y raciales noi pueden dar origen a discriminaciones sociales
• La compasión y el perdón han de seguir un camino paralelo a la justicia, sin dar cabida jamás a sentimientos de odio
• El sentimiento de solidaridad ha de ser el lazo que nos una a los demás
• El derroche y abuso de recursos de unos trae aparejada la pobreza y miseria de otros
• Si algún estamento social ha de tener consideración prioritaria, éste ha de ser el de los niños
• Ancianos, pobres, disminuidos, exiliados y abandonados han de tener su lugar no sólo en la conciencia individual sino en la consideración y atención social
• Ser ciudadanos implica consideración igualitaria dentro del orden político constituido.
• En las relaciones laborales, ha de primar la equidad y jamás la explotación
• Hombre y mujer, dentro de la sociedad, tienen la consideración de personas, sin otra diferencia más que la emanada del psiquismo y de su naturaleza sexuada
• Respeto mutuo, justicia como norma, y paz como escenario de convivencia
• Destierro de la opresión, de la tortura y sobre todo de la muerte, como medios para llegar a la paz social
• La violencia además de no resolver los conflictos ni problemas, crea otros mayores
• El diálogo ha de ser siempre la vía fundamental para la solución de los problemas
• En un orden social y económico justo cada individuo tendrá la oportunidad de desarrollar sus aptitudes
• La comunicación y el conocimiento de los hechos por los medios técnicos disponibles hoy día ha de sujetarse a normas de fidelidad y verdad, desenmascarando los prejuicios y las descalificaciones
• La avidez de poder, el afán de dominio, la codicia de prestigio o dinero, la explotación del sexo... han de ser considerados como lacras o trastornos del pisquismo y jamás la sociedad consentirá tales principios motivadores ni cederá a los mismos
• Es preciso trabajar por un cambio de mentalidad respecto a la relación del hombre con su entorno natural, para lograr un equilibrio entre las necesidades del hombre y la preservación del medio ambiente.
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EMÉRITO AGUSTO:
A nivel moral personal por supuesto que existían.
Pregunto: en el tono que Vd. lo dice ¿existen ahora?
Por lo que me han contado yo nací el 30 de octubre de 1.934 y, efectivamente,existían las bicicletas... aunque eran de hierro.
Cordialmente
MOISÉS. Al leer tu comentario no he podido contener una sonrisa, ¿irónica, sardónica...? no sabría definirla.
Que en tu primera infancia te hablaran los curas lo de "libertades individuales, universalidad, libre consentimiento, responsabilidad, solidaridad..." no me extraña. Posiblemente, cuando tu naciste yo ya andaba en bicicleta. Yo, que actualmente me encuentro en la flor de la... vejez, también oía machaconamente esas "teóricas" doctrinas sobre valores "inmutables". Pero, ¿de verdad existían las libertades individuales, el libre consentimiento, la solidaridad y otros etecés que se proclamaban bajo palio por Dios y por la patria?
No me hagas reír ya que he sonreído.
Cada generacion somos mas inteligentes.Hoy somos mas libres que hace 100 años pero menos que dentro de 100.
Leo al insigne EMÉRITO AGUSTO: "libertades individuales, universalidad, libre consentimiento, responsabilidad, solidaridad..." ¡pero si es lo que me decían los curas en mi primera infancia (ahora, estoy en la segunda... o tercera, por mi edad)! Me encanta oir estas cosas tan nuevas y tan antiguas.
Sr. Blogger:
Estoy decepcionado. No me ha contestado a mi "por qué". Sólo se me ocurre una cosa: que no haya tenido tiempo u ocasión, porque no puedo suponer que persona tan ilustrada no pueda sustentar los veintitantos puntos de su escrito. Le repregunto: SI hay que ser bueno ¿por qué?. Espero con ilusión anhelante sus respuestas que serán, sin duda, sólidas, concienzudas...
Emerito Augusto,
De donde vienen los valores que dices "universales"?
O son y han sido valores siempre queridos y amados?, lo son en China? en Etiopia? en Arabia Saudi?
Talvez te fastide pero te animo a que leas a Santo Tomas y descubres alli la solidaridad o libertad en el valor de la justicia; la responsabilidad en el valor de la prudencia, etc.
No encontraras sin embargo a la misma altura los valores de la autoridad, orden, familia y tal, porque no todos los valores son iguales y por favor esto no es ningun descubrimiento.
De verdad que hay muchas cosas ya escritas sobre los valores y algunas si por cristianos.
No respetan a quien discrepa porque tampoco respetan la riqueza y complejidad de esos valores bajo cuyo “palio” se encuentran instalados con tanta comodidad.
¿No deberíamos hablar del "valor de los valores"?
Los "patrones morales" no tienen que ser distintos para un ateo y para un creyente: Los derechos y deberes HUMANOS deben ser derechos y deberes queridos por DIOS. De lo contrario, Dios sería un déspota.
Las jerarquías católicas hablan de un supuesto relativismo moral y ofrecen unas orientaciones que no reflejan más que los valores “tradicionales”, es decir aquellos que se conciben como “conservadores”: familia, patria, seguridad, orden, autoridad…; pero no otros que no son menos importantes, como las libertades individuales, universalidad, libre consentimiento, responsabilidad, solidaridad… que son valores “universales”.
Los valores llamados tradicionales son “relativos”, mutables. La prueba la tenemos en la sociedad actual. Han cambiado (no digo ni para mejor ni para peor; sólo que han cambiado) el concepto de familia, la idea de patria, el sentido de autoridad y orden…
Nuestros actuales orientadores en materia moral, cuando hablan de crisis de valores, están pensando en cómo recortar algún derecho o en cómo introducirán punto de vista particular y discutible como si fuera una evidente verdad. No respetan a quien discrepa porque tampoco respetan la riqueza y complejidad d...
¿Qué queremos expresar con la apelación a los “valores”? Se apela a los valores para indicar conductas y prácticas excelentes, pero también para subrayar otras muchas realidades de muy poco valor en sí mismas, aunque de gran utilidad para quien las proclama. ¿No será que nos servimos del recurso a los valores para desfigurar su complejidad? Se habla de “crisis de valores”. Pero yo preguntaría ¿de qué valores?
Las lamentaciones desde el punto de vista moral apuntan a una situación general de pérdida de valores, relativismo, consumismo, desorientación, hedonismo, tradiciones que se abandonan… Una opinión bastante extendida tiende a suponer que vivimos en un tiempo de cuestionamiento de valores. Sería algo así como hablar de un momento crítico entre el “ya no” y el “todavía no”. Parece que hemos renunciado a “logros” del pasado, pero todavía no hemos conseguido sustituirlos por “otros”.
Las jerarquías católicas hablan de un supuesto relativismo moral y ofrecen unas orie...
Bloger:
Todo a lo que aspiras proviene del cristianismo y de los hebreos.
No hay nada de la Grecia y sus sátiros, ni de los sacrificios humanos babilónicos, ni de la adoración persa al sol, las tormerntas etc, y mucho menos de la Roma que disfrutaba haciendo que los hombres se matasen entre ellos o arrojándolos a las fieras.
Nada.
¿De donde proviene lo que dices querer?
Porque no me dirás que eso lo has deducido tu y tus humanistas.
Estoy totalmente de acuerdo con Moises.
En los postulados presentados hay poca discusion, en general estamos de acuerdo con ellos, y digo yo que no son ningun descubrimiento de un humanismo sin credos, sino herencia de la cultura judia, griega y cristiana.
Pero la pregunta de Moises es muy interesante "Por que estos postulados? donde encuentran su fundamento?
Y donde se recogen estos postulados?, en la tradicion musulmana? en los ritos aztecas? en la Roma imperial?
Los postulados presentados no hacen mas que recoger el legado occidental de la tradición judeocristiana, centrada en el otro.
Estos postulados propios de la herencia judeo cristiana son deseables incluso para el que no tiene fe.
‘El que ama al prójimo ha cumplido la ley. En efecto, lo de: no adulterarás, no matarás, no robarás, no codiciarás y todos los demás preceptos, se resumen en esta fórmula: amarás a tu prójimo como a ti mismo. La caridad no hace mal al prójimo. La caridad es, por tanto, la ley en su plenitud’ (Rm 13, 8-10).
Blogger, estoy de acuerdo casi en la totalidad, con todos y cada uno de los fundamentos, desde mi posición de cristiano católico.
No creo en la "naturaleza inmutable del hombre", ni tampoco que "los postulados morales basados en la dogmática creyente, o crédula, sólo han sido origen de incultura, guerras y divisiones".
Creo que confundes cristianismo con actitudes de algunos cristianos, muchos o pocos.
Si eliminamos la mano del hombre, es decir, su actitud egocéntrica, su afán de poder, y sus miserias, hay creencias que propugnan la felicidad, porque pregonan el amor, el bien más sublime al que puede aspirar el hombre.
Saludos.
Bastante de acuerdo:solo apostillar que lo de "respeto a todos los seres vivientes" me parece excesivo..¿También a los virus que provocan enfermedades por ejemplo? ¿O a los cerdos que nos comemos? ¿Es respetar a un ser viviente sacrificarlo para nuestra alimentación?
¡Vamos: que hay que ser bueno! De acuerdo. Pregunta: ¿por qué?
No entiendo el título (salvo si es expresión sectaria, sin venir a cuento).
Diálogo (muy mencionado actualmente y, por lo que observo, tristemente, también por Vd.). Recordemos:
"Para dialogar
preguntad primero;
después... escuchad"
que escribía uno que estaba entre el creer, el creer poco, no creer nada...
Miércoles, 30 de mayo
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Antonio Aradillas
José Manuel Bernal