He oído decir --una definición como otra cualquiera-- que la santidad es la realización plena de la gracia. Santidad individual.
Pero lo que vemos es que la santidad de la institución impide la santificación de sus propios miembros. Y también vemos que la santidad suya es otra forma de apoderarse del mundo.
Podríamos distinguir, usando su lenguaje, tres clases de santidad:
la santidad genérica,
la original,
la funcionarial.
Si una persona, por el cumplimiento de sus obligaciones, por su implicación y permeabilidad social, por su espíritu de sacrificio, por saber sobrellevar las adversidades, por ayudar a sus compañeros, por su veracidad y credibilidad, por su innato sentido de la justicia... es modelo para cualquier otro mortal, sea cristiano o no, esa persona es “santa”
Si un creyente lleva a las últimas consecuencias el espíritu del evangelio –humildad, amor a los demás, buenas obras, mansedumbre, aceptación de la cruz de cada día, afán por establecer en el mundo la justicia de Dios, etc.-- para los demás creyentes cristianos esa persona es santa.
Pero hay otra santidad, antinatural, absurda y aberrante. Es la que lleva a las últimas consecuencias la prescripción ritual de actos endogámicos: si un religioso accede a llevar a efecto toda la parafernalia de ejercicios sin sentido, tareas absurdas, penitencias extremas y continuadas, formas extravagantes de orar, sumisión a la autoridad “perinde ac cadáver”, mortificaciones establecidas o añadidas, rezos interminables, sufrimiento “con Cristo”... y todo ello lo adoba con algunos rasgos extáticos, esa persona es “santa” para la organización.
Y da la casualidad, que no es tal sino dinero en procesos, de que el montante mayor de santos son de esta catadura. Y son precisamente tales santos los que aparecerán en el listado a venerar.
Para la Psicología tal santo será un neurótico más; para la sociología, un exaltado fundamentalista.
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Buena pregunta: quizá no todos han sido canonizados porque (por decirlo de algún modo) la Santidad está en ese caso "en el puesto", no tanto en la persona (ojo, que hay "excelentísimos señores", "doctores", "rectores magníficos" y si ves al personaje...)
Sigo en mis trece: Dios quiere que el hombre "suba", es cierto, pero en el caso del cristianismo Dios ha enviado a Alguien que "separe el grano de la paja": si no, seríamos como los judíos y estaríamos obligados a cumplir los Diez Mandamientos más seiscientos trece preceptos; y con el Islam está más clara la diferencia: en el Islam Alá es un Señor absoluto, no se acerca al hombre, le ordena cumplir sus preceptos sin más (resumiéndolo mucho).
La iglesia no "declara santo a casi todo", para eso están los panteístas y los de la "New Age". Si quisiera disimular habría hecho "tabla rasa" con todo el mundo (comenzando por los Papas, por supuesto)Respecto a lo de que la santidad es inalcanzable, decía un santo (más o menos): "Es ...
(Final) Y añado (segunda parte de mi comentario). Como no se puede alcanzar tal perfección, la Iglesia para disimular, santifica casi todo, denominamos “santo” a todo y a todos.
Oye, una curiosidad: Si al Papa en vida ya se le considera “Su santidad”, ¿por qué hay papas a quienes post mortem se les proclama santos? ¿No lo eran ya antes?
(sigo) En lo que diferimos en es la menor, que para mí tiene más trascendencia que la mayor.
Tú dices: “es Dios el que primero se ha acercado al Hombre (para que el Hombre pudiera acercarse a Dios), y le ha enviado a Su Hijo Jesucristo (otra cosa es que se crea que Cristo es también Dios, lo que no es fácil”. Yo había dicho y me mantengo en mi opinión, mientras no se demuestre lo contrario: “No se abaja a buscar al ser humano. No. Le exige que “suba”, que “ascienda”, que deje de ser hombre para ser “como dios”. Eso significa “alcanzar la santidad”. Y es que Jesús puso las cosas un poco difíciles. Nada de facilidades de pago: “Esforzaos por entrar por la puerta angosta…” “Si alguno quiere seguirme que se niegue a sí mismo” (o sea, que deje de ser él, vale decir, anulación de la persona) “Dejar a los padres, la casa, la familia…” Y más etecés. Ascesis pura y dura para llegar a él. De abajarse al hombre, nada de nada. Le pide llegar a “su” perfección.
MARCOS. En la primera premisa mayor estamos de acuerdo. Tú dices “la santidad le viene al hombre desde Dios.” Yo había dicho: “Como concepto, tiene su fundamento en dios que es el santo, santo, santo, por esencia y excelencia.”
Item dico de la segunda premisa mayor: Tú dices: “El Hombre no puede llegar a Dios por sus fuerzas solas, hace falta el Espíritu Santo (ah, claro, hay que creer que también existe) de Dios.” Yo había dicho: “Dios, como ya es santo, “llama” (vocación) al hombre a la santidad. Aquel “Sed perfectos como el padre celestial…” ha marcado en la historia una histeria colectiva para alcanzar tal perfección. Nadie puede llegar a esas “altitudes”.
Creo, blogger, que te aburrías cuando ibas por la mitad del post, y comenzaste a disparatar, para terminar pronto la obra, como los malos autores.
Ya te digo, la primera parte es todo coherencia, pero al final, la musa, o "el muso" te abandonaron.
Y para rematar, tu referencia al coste de los procesos eclasiáticos "que no es tal sino dinero en procesos", me llega al alma.
El último párrafo es fenomenal: incoherencia en las conclusiones, con descalificaciones variadas.
(Quizás sea que la edad me está haciendo más torpe, y no sea capaz de leer un "ladrillo" sin criticarlo).
Emérito, no te pases. Bien está que quieras aportar tu granito de arena, pero antes infórmate: la santidad le viene al hombre desde Dios. En el Pentateuco ya se le dijo al Hombre:"Seréis santos porque Yo soy santo" Pregunta: ¿Hace un mandato o una profecía?. El Hombre no puede llegar a Dios por sus fuerzas solas, hace falta el Espíritu Santo (ah, claro, hay que creer que también existe) de Dios. Otro aspecto que diferencia al cristianismo de otras religiones es que se cree que es Dios el que primero se ha acercado al Hombre (para que el Hombre pùdiera acercarse a Dios), y le ha enviado a Su Hijo Jesucristo (otra cosa es que se crea que Cristo es también Dios, lo que no es fácil: los musulmanes por ejemplo creen que Jesús era un profeta, pero no le llega a la altura al Profeta, Mahoma, y esto dicen algunos que vino por influencias del arrianismo)
Respecto al ascetismo... habría mucho que estudiar (los escritos de los llamados "Padres del Desierto", por ejemplo, llenos de sabiduría...
Como realidad vital es un absurdo. Nadie puede llegar a esas “altitudes”. Y precisamente por eso, se “declaran” santos a ciertas personas, más por afán de preeminencia que de santidad. Y ya se santifica casi todo. Todo y todos pueden ser santos; o sea, todo santo, todos santos: la santa Iglesia, la santa cena, la sábana santa, los santos óleos, el camposanto, el santo Oficio, la santa Cruzada, la santa Inquisición,la semana santa, el santo patrono, el santísimo sacramento (ya en superlativo)... Hasta Sant-illana y Sant-ander...
Si hacemos caso a los “títulos sacros”, debemos dirigir la vista hacia Roma, a la Santa Sede; allí está el Santo Padre, “Su Santidad”, (¿a santo de qué?)
Total, que el “llegar a ser como dios”, a algunas eminencias les lleva a “vivir como dios”.
¿Santidad como concepto o como realidad vital?
Como concepto, desde luego, tiene su fundamento en dios que es el santo, santo, santo, por esencia y excelencia. Aquel “Sed perfectos como el padre celestial…” ha marcado en la historia una histeria colectiva para alcanzar tal perfección. Y el otro aserto “Qué importa ganar el mundo si pierdes tu alma”, llevó a muchos a “zafarse del mundo” y a buscar la perfección en el “dolce far niente”, al ascetismo, a la renuncia…
Dios, como ya es santo, “llama” (vocación) al hombre a la santidad. No se abaja a buscar al ser humano. No. Le exige que “suba”, que “ascienda”, que deje de ser hombre para ser “como dios”. Eso significa “alcanzar la santidad”. Y así se genera la entelequia.
Blogger:hoy es día de Santa Teresita de Lisieux,doctora de la Iglesia,patrona de las Misiones.Como la brújula señala el Norte,ella te instruye y mueve a la santidad.´
Fragmento de una poesía
"(...)
4 "Cuando terminen, Señor,
mis días aquí en la tierra,
que será pronto, a la playa
eterna te seguiré.
¡En el cielo vivir siempre!
¡Amarte y nunca morir!
¡Para siempre! ¡Para siempre..."!
Así lo que el humilde Señor ha mandado, sus discípulos lo cumplen con la práctica de la humildad. Porque él les manda a sembrar la fe no a través de la fuerza, sino con la enseñanza; no haciendo uso de la fuerza de su poder, sino exaltando la doctrina de la humildad. Y juzgó conveniente unir aquí la humildad con la paciencia, porque Pedro da testimonio de ello: «Cristo, al ser insultado, no respondía con insultos; al padecer, no amenazaba» (1P 2,23). Eso viene a decirnos: «Sed imitadores míos, abandonad el gusto por la venganza, cuando recibáis golpes de arrogancia no respondáis con la misma
moneda, sino con una paciencia llena de bondad. Nadie puede, por cuenta propia, imitar lo que reprende de otro; la suavidad trae consigo golpes duros contra los insolentes». El Señor respondió a semejante golpe diciendo: «Al que te abofetee en la mejilla derecha ofrécele también la
otra» ( Mt 5,39).
San Ambrosio (hacia 340-397), obispo de Milán y doctor de la Iglesia
Comentario al evangelio de Lucas, 7, 44.59
«Como corderos en medio de lobos»
Jesús, al enviar a los discípulos a la siega..., les dijo: «Mirad que
os mando como corderos en medio de lobos». Estos son animales enemigos,
pero el buen pastor no temía los lobos para su rebaño: sus discípulos no
son enviados como presa sino para difundir la gracia. La solicitud del buen
pastor hace que los lobos no puedan acometer contra los corderos. Les
envía, pues, para que se haga realidad esta palabra: «Aquel día lobo y
cordero pacerán juntos» (Is 65,25)...
Por otra parte, los discípulos enviados han recibido la orden de no
llevar vara en la mano. ¿Qué es la vara sino la isignia de poder, el
instrumento que repar el dolor? Así lo que el humilde Señor ha mandado, sus
discípulos lo cumplen con la práctica de la humil...
Blogger:hoy instruyes a la Iglesia acerca de la santidad.Tan grotesco como enseñarle a la plomada a señalar la vertical,a la brújula el Norte.¿No te queda sentido de lo grotesco y la rechifla?La Iglesia mo es objeto de tu instrucción.Eres tú el destinatario de su doctrina.Precisamente tan importante es que lo veas así,que lo contrario define la necedad.Llevas años afanándote en esa vida al revés.En la primera adolescencia tiene un pase;ahora es farsa.Sicológicamente está clara tu calcificación en la adolescencia:tienes una necesidad patológica de llamar la atención,y lo haces con órdagos a la grande:"la ciencia va de inmediato a recolocar el sol";"la ciencia conseguirá que lluve para arriba";"la ciencia va a cortar amarras con el homo sapiena,en adelante quedaremos homologados a animales de compañía.Nos escaquearemos del JUICIO".No des lástima.Ten un poco de decoro.
Antídotos cotra la necedad:
San Ambrosio (hacia 340-397), obispo de Milán y doctor de la Iglesi...
Tras observar un tiempo más, sigo sin ver cuál es ese "humanismo" que se quiere presentar, si es que se quiere, en este blog. Falta mucha reflexión serena, silente y tranquila y no lo digo gratuitamente, sólo hay que leer los post y también a algunos comentaristas. No se presenta nada nuevo, no hay filosofía ni ciencia ni nada, sólo afirmaciones gratuitas sin esencia ni consistencia más allá de la propia expresión, son cásaras vacías, buñuelos de viento: nada rebozado de algo. Empiezo a pensar que no me merece la pena seguir leyéndole. No sé qué opinan usted y su Emerito (diminutivo)
Miércoles, 30 de mayo
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Antonio Aradillas
José Manuel Bernal