Humanismo sin credos

Educación religiosa (5/7) Sus enseñanzas, en su ámbito.

16.09.09 | 22:20. Archivado en Educación
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6. Clases ¿de qué religión? Al no ser un estado confesional, para ser equitativo incluso dentro de una tradición católica éste debería poner clases de, al menos, las cinco religiones fundamentales dado que todas las religiones son verdaderas.

Pero, a la par, debería impartirse una de humanismo o racionalidad: el niño podría elegir, después de examinar todas, la que más le conviniere para su vida... o ninguna.

¿Por qué sólo la católica? ¿Imaginan la escuela pública española convertida en “madrassa” universal?

Recapaciten en que, si es por número, actualmente en España alrededor de un 17% de españoles es religioso practicante –no vengan con el cuento del 92,4% de bautizados que en la práctica desdicen-- y el Estado ha de basar muchas de sus decisiones en fuentes estadísticas... Saquen la consecuencia.

7. Acuerdos o convenios con la Santa Sede.

Imponen hasta el nombre: no hay tal Santa ni menos Sede, sino un Estado Vaticano. Tales acuerdos pueden ratificarse o rectificarse y somos muchos los que pedimos lo segundo. ¿La Constitución? ¡Si no viéramos que, en ella, la mayor parte son deseos irrealizables, tergiversables o interpretables: vivienda, trabajo, igualdad social...!. ¿Por qué interpreta la Jerarquía que debe ser enseñanza religiosa precisamente en las escuelas? ¡Claro que el Estado concede libertad para enseñar! Háganlo en sus centros y conventículos.

8. Asunto importante: “la enseñanza religiosa debe incidir en el significado último, en el origen y en el alcance vital de la enseñanza religiosa, no sólo en los hechos culturales propiciados por la misma”.

Precisamente esos tres aspectos son los específicos de una enseñanza catequética y no escolar. Al niño no se le puede marcar para toda su vida con enseñanzas sesgadas sobre el fundamento de su conducta ni menos ir a la contra de las investigaciones psicológicas –léase Piaget-- sobre el desarrollo moral en el niño; ni con datos falseados o tergiversados que los mismos estudiosos de la Biblia echan por tierra o interpretan de otra manera, como es todo el Antiguo Testamento; ni con enseñanzas morales que escapan a la comprensión del niño –“amaos los unos a los otros como yo os he amado” frente a “sé bueno con los demás y los demás lo serán contigo”-- o no le dicen nada –lo mandamientos de la Iglesia, por ejemplo o determinados sacramentos-- o marcan su psiquismo con miedos irracionales –el dolor de atrición, los condenados al infierno—y cosas similares.

Se contradicen cuando afirman: “La Constitución garantiza... que reciban una formación religiosa y moral... que responda a sus convicciones...”

¡Pues claro! El 98% de los padres --incluyo aquí a muchos practicantes--, no están convencidos de tal religión: si los padres lo estuvieran, rezarían en casa todos los días, harían lectura espiritual, acudirían con frecuencia a los sacramentos, por ejemplo, la penitencia, regirían su conducta en el trabajo, en las calles, en el mercado, con Hacienda... según la moralidad católica.

¿Es así? En cuanto salen del reducto sacro, lo que cuenta es la catadura moral de cada uno, no la convicción religiosa. Ésta sólo sirve para algunos ritos, para pensar “en” algo pensando que se piensa, para aquietar la conciencia con una limosna y para expresar deseos.

Ahí termina la “verdadera” religiosidad. ¿Es eso convicción?

3 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por Yomismo 29.09.09 | 03:03

    Pues por dar la brasa, yo quiero que a mis retoños les den religión íbera, que se practicó mas tiempo que cualquier otra venida de fuera (incluyendo el cristianismo), y tengo más razón que todos por ello (mas tiempo, mas razón, es lo que dice la Conferencia Episcopal, ¿no? pues ala, que se aparten y que pongan religión íbera).

  • Comentario por Rodolfo Plata López 24.09.09 | 10:19

    EL HUMANISMO SECULAR CRISTIANO TOMA A CRISTO COMO EJEMPLO DE LO QUE ES LA TRASCENDENCIA HUMANA; POR ESO LO SIGUE, NO COMO DIOS, SINO COMO HOMBRE. Este movimiento requiere del liderazgo de activistas sociales, catedráticos universitarios, médicos de almas, místicos, voluntariados de profesionistas sin fronteras, apoyados por fundaciones altruistas y educativas, que guíen a las nuevas generaciones hacia el desarrollo espiritual; por ello, urge un pontificado de la Iglesia mística de Juan no de la Iglesia judaizante de Pedro y Pablo, que revitalice el cristianismo.
    El subdesarrollo espiritual de los pueblos cristianos se debe a los falsos valores del fideísmo bíblico que promueve la religión chatarra judeo cristiana en que hemos sido adoctrinados desde la infancia. Es hora de impulsar nuestro desarrollo espiritual, promoviendo los valores supremos de la trascendencia humana y la sociedad perfecta: www.scribd.com/doc/17694382/EL-HUMANISMO -SECULAR -CRISTIANO -Y -EL -DESLINDE -OBJETIV...

  • Comentario por marcos 17.09.09 | 11:33

    Ciertamente, no se demuestra mucha convicción, al menos de cara a la galería, porque ¿cómo sabe el autor que en las casas no se reza, si eso es algo íntimo? Más bien habría que maravillarse de que a pesar de la poca fe, nuestra poca fe (me incluyo), siga dándose una vivencia religiosa. Alguno podrá decir que eso es más persitencia de lo mítico que religión verdadera, pero pasa lo mismo con la educación, laica y todo: a veces es más por miedo a los problemas por lo que se hacen las cosas que por civismo, y podría decirse que el ateísmo real tampoco existe, pues mal que bien casi todos creen en "algo", y muchas veces ese "algo" llega a convertirse en una cuasi religión, con sus ritos y todo.
    Respecto a lo de "Santa Sede", también algunos cargos son "excelentísimos", "vuecencias", "ilustrísimos" aunque humanamente no lleguen a tanto. Esto es como el chiste de la señora que se va a confesar y dice al cura que "es soberbia", y el cura se asoma, la mira y dice "ya será menos". No seamo...

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