Una breve disertación respecto a la Iglesia cristiana en los primeros tiempos y antes del Edicto de Milán (313).
En Roma la consideración de una religión advenediza, de cualquiera, también del cristianismo, como “religión” o como “secta” acarreaba un “status” distinto.
Iba en ello el orden, la moral, la cohesión social, el acatamiento al poder constituido.
El cristianismo, a ojos de los romanos de los dos primeros siglos, tenía los rasgos típicos de una secta.
Así, durante muchos años y por sus características, fue considerado como secta --“superstitio prava et inmodica”, decía Plinio-- y, ciertamente, peligrosa.
El mismo concepto que tenía la plebe de ellos no resulta descabellado: era la mayor de las aberraciones adorar a un hombre crucificado, por tanto criminal de baja estopa; al participar en sus cultos hombres y mujeres juntos, se podía pensar en orgías sexuales; el culto, celebrado en cementerios y de noche, adquiría tintes de secretismo siniestro; la adoración de un Dios único, soliviantaba las creencias no sólo de los romanos, sino de todos aquellos que habían visto reconocida su religión; oír decir que comían “su cuerpo” y “bebían su sangre”, inducía a pensar en sacrificios de niños...
A todo ello se añadía el quebranto del negocio existente en torno a los templos oficiales: vendedores de objetos de culto, entre ellos los carniceros; situación de privilegio de los “oficiales” de los tempos, en peligro; prebendas; consideración social; acceso al poder, etc.
Añádase que las asociaciones, no sólo de cristianos (hetairiai, eranoi) sino de ciudadanos del Imperio (v.g. sportulae) eran vistas como un peligro para el orden público, cuya garantía provenía únicamente de la autoridad romana.
Si, finalmente, se encontraban con personas fanáticas, irreductibles no sólo a ser convencidas, sino para dialogar con ellas, por creerse en posesión de la verdad (¡cuántos mártires voluntarios hubo entre ellos, según parece!), hemos de conceder que las autoridades imperiales fueron excesivamente permisivas, ateniéndonos incluso a criterios actuales, bastante más lasos que los de los antiguos.
Recordemos textos enormemente injuriosos para el poder establecido, como el Apocalipsis del supuesto Juan.
Los comentarios para este post están cerrados.
last week our class held a similar discussion about this topic and you show something we haven't covered yet, thanks.
- Kris
Comentario por Sigue borrando 06.02.10 | 17:15
Comentario por paqueloborres 06.02.10 | 13:48
Comentario por Jaja 05.02.10 | 15:09
Comentario por David 05.02.10 | 12:23
Uhhh, Blo g G:
Ay de ti, ladrillo o tocho más que tocho, maquiavélico es mezclar e igualar Egipto con Cristo; es peor, es retorcido y perverso, no tienen absolutamente nada que ver, solo los necios tragan con esa y solo los rematadamente idiotas se atreven a afirmarlo.
Uhhh, ay de los que van contra el Espíritu; pobre ladrillo, pobre masón, pobre diablo.
Necio como dice Miscato incansablemente es poco, uhhh masón, hay de ti.
Un primo desafiando a Dios, mal negocio donde los haya, tu sabrás, pobre desgraciado.
Uhhh
¿La iglesia mística de san juan, Rodolfo Plata López? ¿otra más?. ¿Cuántas sectas quedan aún por inventar en nombre de un individuo que "pelaron" hace más de 2000 años? Tenemos católicos (con 4000 sucursales/congregaciones diferentes), protestantes, ortodoxos, mormones, Testigos de Jehová, judíos ortodoxos, ultraortodoxos, anglicanos, cuáqueros, cienciólogos... Y entre todos no habéis sido capaces aún de meterle un gol al diablo. Id pensando en cambiar de equipo: al de los cuernos sólo se le gana ignorándole, igual que a vuestro dios inoperante y falso.
EL HUMANISMO SECULAR CRISTIANO TOMA A CRISTO COMO EJEMPLO DE LO QUE ES LA TRASCENDENCIA HUMANA; POR ESO LO SIGUE, NO COMO DIOS, SINO COMO HOMBRE. Este movimiento requiere del liderazgo de activistas sociales, catedráticos universitarios, médicos de almas, místicos, voluntariados de profesionistas sin fronteras, apoyados por fundaciones altruistas y educativas; por ello, urge un pontificado represente de la Iglesia mística de Juan que revitalice el cristianismo guiando a las nuevas generaciones hacia el desarrollo espiritual, no como la Iglesia judaizante de Pedro y Pablo que enajena a sus seguidores, El subdesarrollo espiritual de los pueblos cristianos se debe a los falsos valores del fideísmo bíblico que promueve la religión chatarra judeo cristiana en que hemos sido adoctrinados desde la infancia. Es hora de impulsar nuestro desarrollo espiritual, promoviendo los valores supremos de la trascendencia humana y la sociedad perfecta: www.scribd.com/doc/17694382/EL-HUMANISMO -SECULAR -C...
Hola, cuando he leido el post me ha parecido solamente un texto sobre como el cristianismo empezó siendo considerado como una secta por el Imperio Romano, nada que no se sepa, un texto fundamentalmente descriptivo. Pero me he quedado helado al ver los comentarios, rebosan bilis en cada palabra ¿por qué tanto odio? sobre todo viniendo de cristianos, tanto creer en dios como no creer son ideas respetables y cada uno puede defenderlas con sus propios argumentos ¿no sería más sensato y menos necio un debate constructivo sin insultos?
De blogger:impertérrito en la necedad.Alfabetizado para engañarte.Acabas de mostrar erudición sobre las objeciones arrojadas contra los primeros cristianos...¡y las haces tuyas a día de hoy!Grotesco,parásito,estéril..y,resumiéndolo todo,necio.Necio de manual.Suerte la tuya de vivir en España,que tiene en cada esquina contenedores de la basura.Has perdido el sentido de la rechifla y la degeneración intelectual y moral te corroe.No puede ser de otra manera cuando te arrastras en pos de la nada todoproductora y esperas en la putrefacción de la carne.Pasas la vida fabricando la prueba condenatoria:"Me he asimilado a animal de compañía y ruego se me tenga en cuenta como mérito para eximirme del Juicio Final".Sigue en lo grotesco:enseñar al agua a apagar la sed,al sol a dar luz y calor...a la Religión a aplastar la necedad."Ama al necio:aborrece la necedad".
ATEO:
Los romanos toleraban todas las religiones, lo que consideraron un peligro a su dominio despótico, brutal, asesino y totalitario fueron los valores de justicia social que aportó novedosamente el cristianismo.
Fueron los que se impusieron, los que tu hoy disfrutas, y los que como radical intolerante y extremista -amarillo- pretendes socavar.
Por tanto, mira que te digo:
Idioteces, no escribes más que idioteces difamatorias.
Aparte de ser un radical perseguidor con mala baba, cumples todos los dictados de los que las instigan: Los masones.
Yo me opongo.
Sábado, 18 de febrero
Pedro Tarquis
Salvador García Bardón
Alejandro Córdoba
Movimiento Rural Cristiano
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Jose Gallardo Alberni
Guillermo Gazanini Espinoza