por EMÉRITO AGUSTO
Aunque sé que piso terreno pantanoso y me deslizo sobre arenas movedizas, en esta segunda parte, voy a ensayar una sinopsis evocadora sobre el feminismo en la Iglesia.
Las voces femeninas, si bien en la clandestinidad, comienzan a oírse como leves susurros reivindicando “intervenir en la toma de decisiones y asumir responsabilidades en las Iglesias, en especial en la católica y en la ortodoxa.”
Los cuáqueros fueron los primeros que repararon en la capacidad femenina para formar parte y dirigir la congregación. En 1890, un colectivo femenino reformista redactó la “Biblia de las mujeres”, con una exégesis contemporánea. Las mujeres también pueden ser cantoras, así como presidentas de congregación.
Miércoles, 30 de mayo
Jesús Espeja
Mariano Fresnillo Poza
Jordi Llisterri i Boix
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia