Coletazos del año paulino.
30.06.09 @ 16:00:00. Archivado en Pablo de Tarso

Terminó el año paulino, instituido "porque sí", como podría haber sido hace dos años o dos años más tarde. ¿Frutos palpables? Los ha habido. Una película que a buen seguro tendrá su interés, lo mismo que el personaje. Libros varios que aportarán algo novedoso. Muchos viajes turísticos --"peregrinaciones"-- por la ruta de san Pablo. Charlas y conferencias, coloquios, discusiones... donde el que más aprende es el ponente. La gran masa, como siempre, ajena a tales preocupaciones.
¿Provecho? La mayor parte del provecho será o habrá sido cultural en el sentido amplio de la palabra. ¿Enriquecimiento de la fe? Habría que discutir, dilucidar y concretar si la fe se enriquece por la cultura --lectura, pensamiento, reflexión, meditación-- o por la gracia que procura el ejercicio del rito (Eucaristía y Penitencia los más frecuentados).
En fin, que todo esto está muy bien, porque la modorra mental ha de sacudirse de vez en cuando para que los higos resecos se desprendan de la higuera y den paso a renuevos foliares.

En uno de los artículos de la serie dedicada a Pablo de Tarso, hacíamos referenica de pasada a las distintas corrientes filosóficas en boga en aquellos lugares concretos donde Pablo habia asentado sus reales. Por eso volvemos sobre el asunto, a saber, la relación entre "Sampablo" y la cultura y religión del amplio espacio geográfico influido por el helenismo.
La religión helenística fue la religión extendida por el área geográfica de influencia griega tras la muerte de Alejandro (362-331 a.C.)
Recibió el influjo del aristotelismo y del estoicismo, asimiló ciertos avances científicos... y derivó en un misticismo astral teñido de astrología incorporando, además, elementos adivinatorios tomados de las religiones egipcia y mesopotámica.
Curioso es cómo la religión griega incorpora algo diametralmente opuesto al espíritu griego cual es el culto al rey originario de Oriente.
Si la relígión griega se torna sincrética al incorporar muchísimos elementos tomados de prestado de religiones autóctonas, a Pablo de Tarso le ocurre otro tanto de lo mismo.
De los estoicos toma el concepto de alma ígnea, la existencia de lugares de castigo infernales, remedo de las cavernas platónicas, con ríos terroríficos y una escatología que prevé un lugar individual en el cielo.
Algo que también reflejan los relatos visionarios judíos (Testamentos de los Doce Patriarcas) o la compleja doctrina de Filón de Alejandría.
Asimismo incorpora algo muy caro al mundo mediterráneo de ese tiempo, la taumaturgia, con profusión de milagros, magos que prometen invisibilidad, don de lenguas, traslación en el espacio, etc. y ritos destinados a ello.

El mismo Jesús no podría entenderse sin referencia al milagro cotidiano.
Estas leves referencias, que cualquiera puede ampliar haciendo un excursus por la religión helenística, pretenden únicamente advertir de las concomitancias entre Evangelios, Cartas de Pablo de Tarso y corrientes filosófico-religiosas de la época, poniendo en evidencia la “poca” originalidad que existe en los escritos cristianos primeros.
Y, de paso, recabar del crédulo semiconvencido su opinión sobre el sentido que pueda tener el creer en tanta salvación de baratillo cuyos elementos, por perdurar de manera esclerótica en el tiempo, son hoy ajenos al espíritu de nuestros días. Espíritu que busca recuperar lo que de más humano hay en la persona, en aras de conseguir una sociedad que realmente lo salve de sus miserias, la económica la primera, la cultural la segunda.
En palabras más crudas, la única salvación que busca el náufrago de las pateras cuando asciende por las escalerillas del puerto: refugio, calor, alimento, trabajo, vida, esperanza. ¡Señores del credo, empiecen de una vez a ser serios en el asunto de la salvación!
Comentarios:
Di algo sano de tu santo Pablo y entonces hablaremos o discutiremos. Pero quizá, como muchos de vuestra calaña, no tengas nada digno de leer.
Ya estoy hasta... ¡ahí! de gente palurda que por celebrar cuatro ritos se creen con derecho a despotricar de quien trata de hacerles ver algo, aunque sea distinto de su "credo que creen creer"... como tú o como ese otro innombrable que pretende destrozar estatuas de bronce con migas de mierda.
Hoy me he dejado llevar por la ira, pero a los que han demostrado ser palurdos obcecados hay que ponerles alguna vez en su sitio.
Sospechamos que quienes se hayan asomado a este blog habrán tenido la oportunidad, con los datos aportados por los post y las contribuciones de los comentaristas, de completar su cultura paulina.
Podemos decir que para este blog sí ha existido el año paulino y ha rendido un merecido homenaje al fundador del cristianismo.
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
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