
8. Automedicación: al Iglesia conoce sus problemas, los conoce muchas veces a la fuerza porque éstos se imponen, “están ahí”; conoce los síntomas y trata de ahondar en las causas para aplicar los remedios.
Sin embargo, eterna como es y por no dar su brazo a torcer, tales remedios se centran en seguir haciendo lo que hacía, volviendo a las fuentes, dando “palos de ciego” a problemas que considera reales pero son inexistentes y sin saber afrontar los que realmente lo son.
Navega entre soluciones reales aunque equivocadas –recuperar la pureza primitiva de la fe—y soluciones “espiritistas” o huecas –el Espíritu Santo guía a la Iglesia y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella--.
Esas puertas del infierno, lógicamente es nuestra sociedad que, pasito a pasito, camina hacia la superación de la superchería andando como de puntillas sobre las creencias para no ofender excesivamente los sentimientos crédulos. ¡Ya es fuerte asimilar nuestra sociedad --para ella sociedad degrada y laicista--, con “las puertas del infierno” siendo así que nunca la religión ha gozado de tanto respeto!
Hubo un intento pretendidamente serio de cambiar el sesgo de tal rumbo, el Concilio Vaticano II, pero aquella suave lluvia de modernidad se diluyó en el desierto de la inoperancia, del nuevo ritualismo vernáculo, del exceso liberacionista y obrerista y de otras derivas burocráticas.
9. Rechazo social en triple vertiente: No podríamos hablar estrictamente de "rechazo" frontal, que también, cuanto de "preterición", olvido, desdén, dar de lado. Si no fuera por la omnímoda presencia en forma de monumentos pétreos o de exabruptos mediáticos, la mayor parte de la sociedad no sabría que la Iglesia está ahi, como la inmensa mayoría de la gente no conoce la "Hermandad del Pan y el Huevo", que hará su presencia anual el día 13 festividad de San Antonio.
Decimos triple rechazo, que se manifiesta en dar de lado
--la doctrina, tanto la referida a "catecismo" como a "moralidad"; cada vez son más frecuentes las voces discordantes o enfrentadas a lo que bocas en otros tiempos prestigiadas dicen, algo impensable en épocas de reyes píos; impensable incluso por cortesía que nadie criticara a todo un papa por unas simples palabras sobre unos simples condones, que hasta tienen su punto de razón;
--sus directrices morales: la sociedad civil busca la autonomía aunque todavía esté dando palos de ciego en el erial de la permisividad; no admite directrices y menos de aquellos que interesadamente vendían castigos e indulgencias por presuntos pecados; ya la Iglesia ha desistido de predicar cruzadas del rosario y cursillos de cristiandad y se dedica a pregonar moralina a medio camino entre la política, la economía y la sociología: sonrisas inmisericordes; pero cuando sus directrices se desvían un ápice de lo humano, suscitan la inmediata repulsa de prensa y opinión pública;
--su presencia en la sociedad: una pareja de ensotanadas monjas circulando por la Gran Vía al punto provoca torcimientos de cuello como si de bichos raros se tratara; en consonancia, curas y frailes sobre todo, con mayor sentido del ridículo, no quieren ser vistos como tales en sociedad y ocultan su distintivo talar. Aquel "...pero no digáis que soy cura, eh" que dijo mi amigo sacerdote me dejó muy pensativo.
Nunca como hoy la Iglesia ha sido tan contestada. Hay razones para explicar tal rechazo --la mayor libertad de que goza nuestra sociedad, el no conceder a la Iglesia potestad para juzgar nuestro mundo--, pero la principal estriba en que las enseñanzas, análisis y remedios de la Iglesia no tienen consistencia, no “aterrizan”, no concuerdan con los problemas reales, no sirven de nada, no tienen virtualidad alguna, amén de que una sociedad sin fuerza jurídica o ejecutiva se convierte en una Casandra cualquiera. Y eso es hoy la Iglesia.
10. Ritualismo y folklorismo. Es la deriva lógica de la fusión sociedad-iglesia cuando ésta acaparaba cualquier festejo ciudadano. No había, estamos por decir no hay, festividad popular que no incluya el rito, con toda su “pompa y circunstancia” (E.Elgar).
Es la nueva colonización ritual: "tú me robaste la fiesta, yo te secuestro el rito". A cambio de estar presente con himno nacional y banda de música en la elevación, tú paseas tus ropajes, custodias, lábaros, ciriales, incensarios y demás parafernalia por las calles de la ciudad para festejo popular mientras los cohetes despejan de palomas y de perros las calles de nuestros pueblos.
Ya que no hay fiesta que se precie sin su correspondiente misa, no hay misa ni procesión ni peregrinación que no se vea saturada de elementos humanos: el sentimentalismo, el lagrimeo, el canto quejumbroso, el baile ante la imagen, la empanada y la tortilla en la campa...
No nos entra en la cabeza cómo ha consentido la Jerarquía que entren en las ceremonias litúrgicas músicas como las presentes en "misas baturras", "misas rocieras", etc donde uno puede escuchar un "gloria in excelsis Deo" con melodía de la "jota de la perra parda". El Concilio de Trento prohibió las "misas parodia" precisamente porque los fieles lo que oían no era "kyrie eleison" sino "l'homme armé". ¿Y hoy?
11. Ritos vacíos de contenido. Amén de que muchos de esos ritos apenas si dicen nada a una sociedad urbanita y urbanizada, dichos ritos han supuesto una dejación de espiritualidad que ha convertido en cáscara sin esqueleto y sin carne la vivencia de la fe.
Pocos se salvan de tal cáncer, aunque todavía los hay que hacen vivencia de su conciencia y viceversa. Lo malo es que, socialmente, cuando lo hacen despueblan las cavernas claustrales de consagrados al Señor. Muchos han tenido que desistir de sus proyectos reformistas, dándose de cabezas contra el orden establecido, contra la fijeza de criterios, contra el conservadurismo burocratizado. Algo intentó el Concilio Vaticano II para dar vitalidad humana al ritual secular, pero todo se fue degradando hasta quedar disuelto en la maraña acitividades rituales que tan buena acogida seguían teniendo entre los fieles cada vez más avejentado.
12. Falta de democracia interna. . Es otro signo más de lo retrógrada que es la organización eclesial. La Iglesia Católica asimiló la forma organizativa que regía en el Imperio Romano ya en decadencia, la de finales del siglo IV. El catedrático Ramón Teja lo ha estudiado bien en el libro Emperadores, obispos, monjes y mujeres, protagonistas del cristianismo antiguo, libro que recomiendo para entender todo el entramado organizativo y el ritual cristiano que ha pervivido hasta nuestros días.
Tal forma política con que se dotó en el pasado le ha servido perfectamente hasta ayer. Hoy no es de recibo. Y no porque deba mostrar simbiosis con el mundo moderno: simplemente porque este sistema funciona mejor. Nada perdería con introducir formas más democráticas en su actividad (formas que por cierto ya se dan en algunos escalones de la organización, pero no en la relación jerárquica). Aquello de “obedientia perinde ac cadaver” hoy es una ofensa a la dignidad humana. Y más todavía cuando la discrepancia se traslada al orden moral y crea en la conciencia del “súbdito” un sentimiento de pecado por haber discutido decisiones superiores.
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¡Renata!,¿dónde estás?
-"La iglesia vuelve a las fuentes", es lógico ya que son sus orígenes y de ellos proceden "Las soluciones espiritistas".
"La Iglesia no conoce sus problemas" podría ayudarle el blogger a verlos, el remedio que daría sería la desaparición para ella y el paro para él (no sería esto preocupante ya que parece estar jubilado de otras ocupaciones).
-"En algunos escalones de la organización se dan formas democráticas", pues ya es más de lo que se da en grupos como los partidos. ¿Qué propone el BLOGGER para que todos, todos los miembros de la Iglesia elijamos al Papa? ¿Habría abstención a imitación de las elecciones políticas?
-¡El "hábito" hay que tener valor para llevarlo! ¡Con la de artículos y películas similares a lo que escribe el Blogger!
-Estos síntomas se pueden dar en muchos enfermos:"La automedicación y los palos de ciego" que están dando los gobiernos con temas como economía y educación.
-En el artículo se menciona lo que la sociedad piensa de la Iglesia (mejor sería decir de los creyentes católicos), podríamos también ver lo que piensa de:listas de espera en la Sanidad, gastos de los partidos políticos, ineficacia de los sindicatos...tampoco hay buenas opiniones. ¿Qué piensa de los programas de cotilleo, actores o deportistas de moda, telenovelas...?, estos ya salen mejor parados.
Sería conveniente revisar los criterios que aplica la sociedad en sus juicios. Para aquellos algo más ilustrados, la revisión iría encaminada hacia la procedencia de sus filias y fobias. Lo corrobora el blogger cuando dice que en la oposición social en "el asunto de los condones" el Papa tiene "su punto de razón".
Blogger:hoy recalas en lo habitual:lo hilarante,irrisorio,grotesco.Te automutilas,dimites de la condición humana,que se cifra en la apertura a la trascendencia,cruzas la frontera que nos separa de los animales para asimilarte a ellos...desde tal condición subes al púlpito y dictas a la Iglesia qué debe creer,enseñar,ofrecer a la sociedad.El esperpento:ciego que pide instalarse en el museo como guía;enfermo que identifica a los médicos como pacientes;bombilla fundida que se sueña sol;niñato adolescente que reclama la subordinación de la realidad a sus delirios.Razón tiene el maestro Sebastián de Covarrubias::«fueron (los ateos) unos hereges muy sucios y asquerosos, aunque ellos se pusieran el nombre arrogante y fanfarrón de gnósticos, científicos, famosos y sabios (...) siendo unos grandes necios, puercos y famosos bellacos»
"Ama al necio;aborrece su necedad"
GIL POLLO:
Que plastas largas, cualquiera te lee, hay que tener ganas ufff.
Ya que tanto sabes, por qué no autoanalizas tu blog, el del "Pollo de Morón", sin plumas y cacareando, a ver que le sucede ya que le entran poquitos y casi todos a la contra, los que te rodean tienen más clientela, esos a los que llamas talibanes.
¿Que le pasa a tu pollito? ¿Por qué está tieso?
Anda, explícatelo/noslo tu que tanto sabes.
BORRALO YA!!
Dos puntos:
- como ya le dije en otra ocasión,
"creo" que Vd. es un fanático.
- "Creo" que a sus 35 años, hacía varios que Vd. era "adulto"; entonces se dió cuenta, según Vd., que había estado equivocado ¿quién nos dice que en los siguientes 35 - ya relativamente próximos, "creo" - no volverá Vd. a reconvertirse? ¿y después?
Aparte ésto. Hay una cosa que, en mi ignoracia, me parece curiosa. En éste (y en todos, realmente) sus artículos le parece rematadamente mal la Iglesia y los creyentes (tan crédulos e ignorantes, como yo, según Vd.) y se desprende que se alegraría de que desapareciera.Al final del artículo quiero entender que Vd. no pretende eliminar a la Iglesia, sino hacerla como a Vd. le parece. La pregunta es: ¿por qué no funda Vd. una? Yo, a lo mejor, me apunto.
Miércoles, 30 de mayo
Jesús Espeja
Mariano Fresnillo Poza
Jordi Llisterri i Boix
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia