
Soy mujer y espero quedar embarazada en breve. A pesar de eso, o quizá por eso mismo, estoy a favor del aborto. ¿Contradicción? No veo dónde pueda estar la contradicción. Soy una mujer en edad y con capacidad de gestar, por lo tanto mi opinión nunca será la misma que la de un hombre. Soy consciente de que lo que experimento no es más que “instinto de supervivencia” pero por mucho que interprete mis sentimientos basados en reacciones químicas, no puedo dejar de sentir y contradecirme. Soy humana, ¿no?
Al decir “reacciones químicas” es porque soy defensora acérrima de la ciencia, pero, por otra parte, también comparto la opinión de KARL POPPER de que “…como científicos, somos unos prisioneros atrapados en el marco de nuestras teorías, nuestras esperanzas, nuestro lenguaje…”
Parto también de la idea de que el discurso sobre el aborto nunca será objetivo desde ninguna de las dos partes, hombres y mujeres.
Es normal que los creyentes consideren la atribución del alma desde el momento de la concepción. Lo puedo respetar. Jamás obligaría a una mujer a practicar un aborto contra su voluntad. Los no creyentes podemos tener otros pensamientos considerando en toda su profundidad el hecho de que a partir de la fecundación, el cuerpo de la mujer se prepara para una serie de cambios físicos. “Está preparando el nido”. Quizá también sea una cuestión de feromonas y endorfinas. Durante las primeras semanas, el papel más importante corresponde a la gestante. Desde mi punto de vista, si una mujer no está preparada para este “rito de paso”, tiene todo el derecho a decidir, ya que el “nido” es su cuerpo.
El tema del aborto se trata muy a la ligera quizá porque las grandes ideas aterrizan de mala manera en la realidad. Da la sensación de que abortar es tan gratificante como unas vacaciones en las Bahamas. Abortar provoca miedo, incertidumbre, ansiedad y duele, duele mucho.
Sólo falta que a todo esto añadamos un sentimiento de culpa y la condena eterna.
Los antiabortistas siempre utilizan tópicos:
• Imágenes de bebés sonrosados y gorditos semejantes a los “angelotes de Murillo” (como dice la canción).
• Cachorros de animales.
• Recurren al morbo mostrando fetos sanguinolentos y despedazados.
Vale, usemos su misma táctica pero aplicada a una chica de 15 años, embarazada y aterrorizada. O pensando en el traumático acto de haber sido violada, que también podría ser. O, en otro orden de cosas, visualicemos ahora a una futura mamá que acaba de descubrir que su “peque” tiene alguna disfunción que no le va a permitir tener calidad de vida. ¡Y qué narices! también me identifico con cualquier mujer que no se encuentre preparada para asumir un embarazo de 9 meses con el consiguiente ¿y luego qué? ¡Ah claro, démosle en adopción! ¡Acabemos de hundir en la miseria a esa fémina que se quedó embarazada!….
Pero no olvidemos que para eso se necesitan dos. No es ella sola la que ha decidido quedarse embarazada. El rol del padre es importante. Si fuese posible transferir el proceso al cuerpo del hombre, creo que la decisión sí sería cosa de dos.
Repito, estoy a favor del aborto libre y muy harta de que los que mayor peso tienen para opinar y decidir sean en su mayoría hombres. No me considero feminista, ni apruebo el “todo vale”; sin embargo, no puedo ser tan objetiva en estos temas.
Dicho lo dicho, también estoy a favor de una regulación, por ley, del aborto. Soy consciente de que a partir de “x” semanas la interrupción del embarazo sea cuestionable.
Puede parecer que la edad de 16 años es temprana. En nuestra sociedad sí, en otras culturas, la mujer accede a la maternidad en cuanto le viene la regla.
Me sorprende lo incongruente de nuestra sociedad; las adolescentes están preparadas para practicar sexo, pero no para ser madres.
Algo falla. Lo más natural es parir, pero entre chicas jóvenes y fértiles, se considera una vergüenza. La culpa es nuestra. Pues dado que han llegado a esta situación, ¿por qué someterlas a una responsabilidad que no desean?
Mis convicciones son fruto de mucha meditación y muchas horas intentando recomponerme. Mi opinión no es una más en internet, es la mía.Esto no es un cúmulo de ideas, todo lo que digo está mesurado al límite.
Embarazos, violaciones, machismo... al carajo con lo politicamente correcto, lo cruel es que una niña tenga que ir cada jueves a ruedas de reconocimiento acompañada de su padre. Esa es la realidad. Y mientras continua el debate de a partir de que semana tiene alma un embrión muchas niñas siguen acudiendo los jueves a ruedas de reconocimiento.
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Pas,
Te lo agradezco pero no te preocupes.
Ya sabes aquello de: No ofende el que quiere sino el que puede; y la verdad es que poder, poder... pueden poco.
Blogger, creo que conductas como la de miscato hoy (miscato, como no) son inadmisibles. Esos insultos a una mujer que toma responsablemente la decisión de ser madre, no solo están de más sino que deben desaparecer. TODO TIENE UN LIMITE.
Almudena,
me das pena.
Tienes
el nombre
de Virgen,
pero no eres
mujer buena.
Y de tu
incierto
destino,
viene tu
instinto
asesino.
Te comportas,
como fiera,
siendo
vulgar
carnicera.
Matas
la vida
incipiente,
con necedad
criminal,
cual la
canalla
indecente.
Y pues
sientes
desgobierno,
bajate
pronto
malvada
hacia
el más
profundo
infierno.
* * *
momento.Bástete esta traducción de tu monstruosidad:"cuando quiero mi vientre es nido;cuando quiero,es cámara de gas.¿has perdido la vergüenza.Y las apelaciones a la ciencia ,véase declaración de Madrid,te hace un personaje grotesco y de rechifla.
Almudena:estás en la línea de la degradación y animalización del blogger.Cuando te presentaste aquí como atea,lo que hiciste fue declararte necia:"dijo el necio para sí:·no hay Dios".Todo lo aplicado al Blogger,asúmelo para ti.Hoy te declaras villana,buena compañía de la necedad.De modo que cuando a ti se te ocurre,el nasciturus vivirá;y cuando la veleta te haga sentir lo contrario,morirá.La criatura que nazca de ti,te podrá decir:gracias porque no me arrancaste como un diente.Esa es la categoría que me concediste.La que no haya nacido por tu ejercicio de la villanía,no se podrá quejar,como un diente en la basura.Cuando no respetas a Dios,¿porqué has de hacerlo a sus criaturas?Si alguien te trata como lo fue Marta del Castillo,sacas a relucir tu dignidad humana;pero si alguien reclama lo mismo para el nasciturus,dices que tu soberana villanía lo ha deshechado como un grumo de células.Estoy de viaje y no puedo ofrecerte más espejos para te veas inhumana y carnicera.Ya lo haré en otro mo...
Juambi:
El asunto este en la juventud es conocido, en la escuela, lo sabido (poco) es por la prensa, al leerte veo la enorme dimensión que tiene y la que tendrá.
Zp, ha introducido el sexo en la enseñanza de los adolescentes.
Ha hecho un buen trabajo. Así no habrá quien lo pare.
Sabedor de sus consecuencias, ha decretado la libertad de las menores en ese sentido.
Ha encarcelado también a una madre por darle un simple pescozón a su hijo.
Ahora un mocoso con 10 años puede decirle a su padre:
Si me tocas te denuncio.
Preocupante y negro el futuro para padres e hijos. Unos tendrán que soportar lo habido y por haber, a otros, la vida por si misma les pasará factura de sus actos.
Los efectos reales aparecerán entre 10 y 15 años, no opino ahora como católico, simplemente, como hombre de a pie creo que los efectos sociales de esto, serán devastadores. Ojalá me equivoque.
Emérito: en eso estamos todos de acuerdo, al menos yo lo estoy. Creo que he expresado más de una vez que para mí este asunto es una cuesitón ética, que trasciendo lo meramente religioso. El punto de partida de cualquier ética es doble: a nivel individual, ¿qué tipo de persona quiero ser? (opción fundamental, valores, etc.); a nivel social, ¿qué tipo de sociedad quiero ayudar a construir? A mí me preocupa todo esto, como cristiano y como ciudadano (no me puedo escindir).
La oposición de ciertos sectores intransigentes y “celosos” (por no decir fanáticos) están dificultando este acuerdo. Y no hablo de “unanimidad” sino de respeto y tolerancia cuando no existe una "verdad" universal.
Y la pelota sigue en el tejado.
Y como me está quemando la lengua, lo suelto: La sociedad no puede consentir que lo que para unos es “pecado” se convierta para todos en “delito”.
se amplió a colegios, públicos por supuesto. Y se constituyeron las que se han llamado “Escuelas de Padres”. Durante un tiempo tuvo gran “éxito”, hablando en términos cuantitativos. La asistencia de padres era masiva. Poco a poco la euforia se fue perdiendo. El globo de deshinchó porque los padres tenían otras cosas más importantes (¿?) que hacer que acudir a estos encuentros. Tú mismo insinúas que los padres se sienten desarmados ante ciertas situaciones.
¿Quiénes son los “agentes” preferentes y directos de la educación? Los padres. Pero, ¿están preparados? ¿Se consideran de verdad capacitados para “educar”? ¿No cuentan la “mentalidad” y los “valores” de cada uno? No olvidemos que el Estado es “subsidiario”, no “responsable” principal.
En ciertos temas, los poderes públicos, a pesar de su misión de legislar “para todos”, no puede llegar a esos “valores comunes y consensuados”, porque no existe el “consenso”. La oposición de ciertos sectores intransigentes y “celosos” (por...
JUAMBI. Estoy totalmente de cuerdo con tu análisis. La cuestión es peliaguda. El problema se sitúa cuando, así las cosas, nos preguntamos ¿Y quién le pone es cascabel al gato? O mejor dicho, ¿”Cómo” le ponemos el cascabel al gato? Es decir, ¿cuáles son las “condiciones” correctas para el ejercicio de la responsabilidad en los adolescentes y jóvenes?
Los que os dedicáis a la “educación”, no sólo a la docencia, (yo también tengo bastante experiencia en ese campo) os dais cuenta de que el esfuerzo resulta “casi” inútil, no en sí mismo sino en cuanto a los resultados obtenidos, que llevan a muchos a desanimarse, cuando no a caer en la depresión. Y sabes que en vuestra profesión se dan muchísimos casos con estas secuelas.
Aquí, en la localidad donde resido, llevamos a cabo hace tiempo una experiencia animada por un pequeño equipo de psicólogos, educadores, sociólogos con vistas a la “preparación” de los padres. Inicialmente para Institutos aunque luego se amplió a colegios, públ...
Gracias Almudena por este sentidisimo post. Como bien dices, debería ser cosa de 2, pero no puede serlo. Por más que intenté que fuera tambien cosa mia no pudo serlo hasta que la enfermera deposito en mis brazos aquellos 3,4 kg de paternidad y responsabilidad. Solo cuando ya había nacido vi que pintaba yo algo. Ya podía cambiarla, darle el biberon, bañarla, jugar con ella... Te comprendo en tu subjetividad porque es una gran realidad.
El análisis de Juambi es absolutamente realista. Así son las cosas, tal como él las cuenta.
Si los poderes públicos (por su subordinación al coste electoral que eso conlleva) no son capaces de proponer alternativas que supongan un freno al abuso que el mercantilismo hace de esta poblaciòn, veo que la cosa es casi insoluble. Los padres tampoco pueden luchar siempre y con las mismas fuerzas contra estos "molinos de viento". Y educar en la responsabilidad cuando no se dan las condiciones para el ejercicio de ella se revela como algo casi ineficaz. Por supuesto que en nada me convencen los discursos meramente represivos, conservadores ni puritanos.
En las actividades tutoriales muestran gran valentía y sinceridad al tratar todos estos temas. Por lo que yo puedo captar, la cuestión se trata más o menos bien. Suele haber mucha "impaciencia" por tener relaciones sexuales completas, y estoy hablando de una edad de entre los 12 a los 15 años. La recomendación es siempre la misma: esperar a tener más madurez psicoafectiva y ética para tener relaciones sexuales completas; y si no se puede esperar, al menos usar los medios contraceptivos que se explican taitantas veces. Sin embargo, aumentan los embarazos no deseados entre este tipo de población. Las otras variables ya las conocemos: la "cultura" del botellón, el alcohol, las pastillas, etc. Los padres se declaran, en muchos casos, inermes para poder afrontar esta situación.
Qué duda cabe que no se puede ni se debe condenar a ninguna mujer por esa cuestión. No obstante, creo que aquí falla algo y muy gordo, a mi entender. Y por supuesto no tiene nada que ver con la revolución sexual de los 60, ni con nada por el estilo. Creo que la educación sexual de nuestros adolescentes no está surtiendo los efectos que esperábamos, por lo que se entrevee que la cuestión es mucho más profunda. ¿Qué está pasando que nuestros adolescentes no hacen un uso responsable de los medios contraceptivos que se les propone? Trabajo como profesor de enseñanza secundaria (pública). Tenemos un programa de educación sexual más que actualizado y con profesionales de la salud de gran calidad profesional.
Almudena: Estoy de acuerdo en que la opinión de la mujer cuenta mucho en este asunto. No obstante, no somos mónadas, ni seres aislados, sino seres humanos que vivimos en sociedad, por lo que la componente social, no sólo la cultural, nos afecta a todos, aunque no sea por igual. Hay cierta asimetría de "género" que acepto en esta cuestión, como en tantas otras. Ahora bien, estoy convencido de que la cuestión del aborto es básicamente un asunto ético, tanto individual como social. Aparte del hecho en sí, nos jugamos, comos sociedad algunos, valores humanos que enarbolamos como sujeto colectivo. La comunidad política y los poderes públicos tienen la misión insoslayable de legislar en función de los valores que asumimos como comunes y consensuados, así como de dar respuesta a las necesidades y problemas de los ciudadanos en su conjunto.
Almudena:
Como los dos escritos anteriores al tuyo, te debates entre el si y el no. Es que esto es una cuestión humana, no religiosa, como en a ellos, la humanidad te sale espontáneamente.
Dices: al carajo con lo politicamente correcto...
Yo también, esta desagradable cuestión desaparecerá con los que la fomentan, se irá con ellos.
Yerras al decir que una menor de 16 no está preparada para ser madre, -nadie dice nada al respecto-, se dice -que no aborte-, y has descrito muy bien el drama que supone ese acto.
Machismo... tonterías, los hombres, con descaro hemos sido excluidos de la cuestión por feministas y políticos, nos han dejado para pagar "zapatitos" y pensiones.
Agradezco que digas que esto es cosa de dos.
Pas:
Confirmas lo de los globitos. A mi no me importa, lo expusiste tu.
Nuestras mentes crédulas y santurronas aprecian como bien dices la vida de una criatura anteponiéndola al placer sexual fomentado desmesuradamente por un gobierno que lo único que aporta al pueblo es libertinaje y radicalismo, mientras, lo aboca a una ruina económica.
Tu eres crédulo de él, yo in-crédulo.
Respeto es lo que tu has expresado claramente no tener con la religión ¿Por que lloras?
...Verás, Almudena, el segundo de los embarazos de mi esposa, acabó en un aborto espontáneo.
A consecuencia de ese aborto, ella sufrió una situación casi depresiva, que le duró un par de meses, a los que hay que sumarles los miedos durante los nueve meses del tercer embarazo.
Me consta que un aborto no es para tomárselo a broma.
Por esa razón de sufrimiento que ya he comentado, por el cariño que se le toma a esa criatura que notas crecer día a día, y por la ligereza con la que algunos tratan el tema, yo no estoy a favor del aborto libre.
Si alguna vez te quedas embarazada, comprobarás que eres mucho más que un nido para tu criatura.
Un abrazo.
...Pero no deseo que se penalice el aborto, porque pretendo seguir el mensaje cristiano: "ama a tu prójimo como a tí mismo".
Y tampoco creo que los cristianos debamos juzgar a los demás, porque nuestro líder, Jesús de Nazaret, nos dijo aquello de "no juzgues y no serás juzgado".
Esa es o debería ser mi actitud, como persona cristiana. Pero lo anterior no es obstáculo para que mi inteligencia reconozca que un aborto caprichoso, o a la carta, o como método de control familiar o sexual, sea algo positivo, ni para la mujer, ni para la sociedad en la que vive.
...Quizás se ha desbordado el tema del "aborto social", o aborto "político", pues de eso se trata.
Cuando el Estado trata de conducir o manipular la ética, o la moral de los habitantes de un país, surgen discrepancias con los otros poderes reales, fácticos o científicos.
Pero si además ese Estado, siempre en la busca de adhesiones políticas, intenta "meter el cazo" en la olla de lo espiritual, topa de frente con las instituciones religiosas, y con la ética secular de una sociedad que no cambia cada cuatro años.
Soy creyente católico, y no deseo ni acepto que se castigue a una mujer que aborta.
...
Almudena, te felicito. Es un artículo de lo más humano que se encuentra por estos foros.
Creo que estar a favor o en contra del aborto, no dice nada, realmente.
Las mil y una circunstancias que rodean a una mujer embarazada, pueden dar una idea aproximada de lo que sucede en ese cuerpo, y su parte no material (los creyentes lo llamamos alma, pero para este comentario no es algo relevante).
Yo creo que los humanos nos movemos por sentimientos de simpatía o rechazo ante ciertas situaciones.
Y la mujer embarazada (por suerte yo lo he vivido de compañero, en cuatro ocasiones), los tiene a flor de piel.
...
Miércoles, 30 de mayo
Jesús Espeja
Mariano Fresnillo Poza
Jordi Llisterri i Boix
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia