
Variamos un tanto hoy nuestra prédica para poner una "mica salis" (grano de sal) en el juicio que la clase política instalada en el poder --sea del tipo que sea-- nos merece.
Este comentario viene a propósito de una aguda observación traída a cuento por Ortega y Gasset al ver la desmesurada proliferación de cargos que se daba en la Argentina de su tiempo y que, para nuestro mal, se repite en este solar patrio.
Como buen pensador que no se andaba por las ramas --diagnóstico unido al oportuno tratamiento-- aportaba una drástica solución: bajar a todos los empleados un grado en su escalafón profesional visto el nivel de incompetencia demostrado.
Y ahí vamos nosotros, aportando y esclareciendo el principio que sigue. Queda registrado en "Humanismo sin credos".
El Principio de Incompetencia es un corolario del famoso principio de Peter que decía así: "En una jerarquía como Dios manda, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia con el sano propósito de permanecer en él hasta conseguir que quiebre todo el sistema" (Laurence J. Peter). Cito de memoria.
Por su parte, el enunciado del "Principio de Incompetencia" podría quedar como sigue:
"El nivel de incompetencia de un dirigente político es directamente proporcional al número de asesores de que se rodea"
Existe, asimismo, un diferencial de incompetencia que se mide por el número de elementos añadidos a los que antes existían, que a su vez perduran del dirigente incapacitado anterior.
No tiene relación directa con el principio del nepotismo temporal, que aprovecha la temporalidad de los cargos para situar en buena posición a los allegados...
Se podría relacionar con el principio del oportunismo, que hace bueno el refrán “hay que coger la ocasión por los pelos”, bien que “la pinten calva”. En palabras de los goliardos alemanes (s. XII-XIII) queda mejor:
Verum est quod legitur
fronte capillata
sed plerumque sequitur
occassio calvata.
La incompetencia se trata de disimular o incluso paliar con elementos totalmente ajenos a la función para la que fue designado o elegido el individuo afecto.
Se estrime como excusa pública la complejidad a la que ha llegado el entramado político, sin repensar siquiera soluciones por la incapacidad de llevarlas a la práctica.
Cuando el individuo en cuestión --generalmente político profesional que por vergüenza jamás reconocida ha dimitido de poder hacer otra cosa en su vida-- tiene delante un aparato registrador de gestos y voces (cámara), adopta "fachas" o máscaras que hacen más patentes todavía su carencias. Así, podemos observar:

--expresiones faciales reconcentradas ante cosas que no entienden en absoluto (desde visitas, acompañadas de experto, al Museo del Prado hasta demostración en laboratorio de avances en física nuclear);
--risas vagas de asentimiento sin sentimiento, aportando cualquier vulgaridad de cosecha propia con el afán de aliviar tensiones innecesarias;
--expresiones y gestos ausentes como quien está pensando en asuntos de mayor calado que, pobrecito, el contertulio no es capaz siquiera de atisbar;
--afán de quedar bien en todo momento, contentando lo mismo al plumilla de turno que al paseante babieca que por casualidad topa con su excelsa presencia;
--o, en la banda opuesta, espetar a gritos las propias convicciones con la única sana pretensión de darse mayor seguridad a sí mismos... Apabullan pero no convencen a quien razona;
--y, en última instancia, dejando caer manifiesta o veladamente el tópico "Ud no sabe con quién se las juega". Debilidad.
Criterios.
Los comentarios para este post están cerrados.
MAXIMO. Eso mismo me ha ocurrido a mí. No solamente hoy sino desde hace varios días.
Yo he pensado que era problema de mi PC, pero veo que no. Será del servidor de la página o que la red está muy saturada.
Y el principio de incompetencia y su idiosincrasia del que gozan los políticos profesionales ¿no se podría transpolar a los eclesiásticos profesionales?
Y es que, a parte del "principio" que de por sí arrastran, los gestos, expresiones faciales, las risas, los ademanes y los seudoconvincentes gritos constituyen la configuración y el imperativo categórico de tales especialistas?
Vamos, digo yo.
Ahaora, a las doce de la noche puedo conectarme a Humanismo. ¿Alguien sabe por qué he estado todo el día sin poder entrar ni en Periodista ni en REligión Digital?
Miércoles, 30 de mayo
Jesús Espeja
Mariano Fresnillo Poza
Jordi Llisterri i Boix
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia