Humanismo sin credos

Algunos ateos perversos del pasado.

18.11.08 | 12:00. Archivado en Cristianismo letal., Delenda est credúlitas
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Muchos poetas, creyentes y pensadores anteriores a Cristo --sabios-- ya habían expresado y construido sistemas míticos y morales de contenido muy similar al mensaje que Cristo trajo a la tierra.

Para curarse en salud, dicen los apologistas cristianos que los sabios que escribieron antes de Cristo “prefiguraron” su venida. Problema resuelto.

No tienen sin embargo el pudor de decir que muchos de ellos, también y por la misma regla de tres, negaron cualquier supuesto crédulo “prefigurante”.

Y también es seguro y cierto que debido a la intolerancia religiosa ejercida durante más de mil años no podamos saber lo que muchísimos de esos “sabios” dijeron, ni cuáles fueron sus convicciones íntimas ni casi enterarnos de lo que escribieron.

El prófugo del furor religioso –siendo él persona creyente—Renè Descartes definió bien la situación: “El que se ocultó bien, vivió bien”. ¡Y cuántas formas hubo de ocultarse! Aventuro que incluso creyendo.

Nos fijamos en dos pensadores de gran éxito literario en su tiempo: Pierre Bayle, ya citado en varias ocasiones anteriores, y Voltaire. Pierre Bayle supo “ocultarse bien”, porque escribiendo verdades como puños difícilmente engullibles, al final ensalza la fe que vence todo eso.

Pierre Bayle con un estilo a veces irreverente y satírico hizo pensar a muchos de su tiempo en la estulticia de una fe acrítica; analizando profundamente la Biblia, demostró cómo David, el supuesto salmista, no era sino un bandolero sin escrúpulos; enseñó lo absurdo que era creer que la fe religiosa hace a la gente comportarse mejor y viceversa.

He llegado a pensar con seriedad si a Tomás de Aquino no le sucedió un tanto de lo mismo: son admirables los enunciados que aparecen en la Summa Theologica, cuando comienza diciendo “Videtur quod...” con varios alegatos en contra del correspondiente enunciado, para luego rebatir todo eso, primero por argumento de autoridad y luego por razonamiento. ¿Qué es más importante, esa primera parte o la segunda? Si nos fijáramos en la primera, diríamos que Tomás de Aquino era un detractor del credo... Pero “ellos” prefieren ver al teólogo, al apologeta... Pues vale. Al final de su vida toda su obra le pareció basura (¿porque había trascendido al estado místico o porque realmente la demostración racional de los credos no tiene valor alguno?)

Hablan de Voltaire como si fuera un descreído, un corruptor de gente piadosa, la mente más perversa de todos los tiempos. Hasta le podrían llamar degollador de infantes.

El odio que el estamento le profesó no proviene tanto de sus ataques doctrinales cuanto de que contribuyó de manera decisiva a ridiculizar la religiosidad imperante en su tiempo poniendo en la picota a tanto clérigo apoltronado y tantas doctrinas perversas. Por lo mismo, vivió con el temor a las iras de sus convecinos fundametalistas.

Él mismo recuerda en sus obras a un cliente suyo, Jean Calas, al que deshicieron en la rueda de la tortura, molieron a mazazos y luego colgaron, por la terrible “ofensa” de tratar de convertir al protestantismo a alguien de su familia. ¿Quién era peor?

Voltaire conoció el interior de La Bastilla y, a pesar de la respeto de que gozaba y de su condición de aristócrata, no las tenía todas consigo.

Otro creyente “convencido” pero demoledor para ciertas formas racionales de creer (creer por argumentos, creer por las Cinco Vías de Tomás de Aquino), fue Inmanuel Kant. Por más filósofo que fuera, no dejó de caer en puerilidades científicas propias del tiempo: planetas habitados, sus poblaciones son mejores cuanto más lejos de nosotros estuvieran... Eso sí, lo que queda de él son los mazazos que propinó a las teorías demostrativas de Dios de su tiempo.

En síntesis:

--argumento del diseño: a lo que se llega es como mucho a postular un arquitecto. De ahí al Dios al uso, hay mucho.

--argumento cosmológico (de lo contingente a lo necesario, del yo al otro): se refuta lo mismo que el argumento ontológico.

--argumento ontológico (idea de Dios, existencia de dios): no es admisible el paso de una idea a una realidad; el sustantivo no implica necesariamente el predicado...

Este último argumento, de gran efecto imaginativo, ha sido refutado por todos los pensadores que después de él se han ocupado del asunto. Para mentes de más baja condición, más o menos lo refuta Penélope Lively en su novela Moon Tigre con palabras de una niña, Lisa:

--¿Existen los dragones?
-- No, no existen.
-- ¿Han existido alguna vez?
-- Las evidencias apuntan a lo contrario.
-- Pero si existe una palabra que es “dragón”, entonces deben de haber existido dragones alguna vez.

Más o menos San Anselmo y Kant discutiendo.

5 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por miscato 19.11.08 | 10:26

    Blogger:tienes erudición y buena expresión.Pero con igual seguridad hay que decir que todo obedece a un designio de necedad:"dijo el necio para sí:no ha Dios".

  • Comentario por Emérito Agusto 19.11.08 | 00:10

    Se ha conservado un famoso fragmento de Jenófanes de Colofón (mediados del s. VI a.C.) que critica mordazmente la existencia de tales divinidades:
    “Los mortales se imaginan que los dioses nacen por generación... los etíopes dicen que los dioses son chatos y negros, y los tracios, que las divinidades tienen los ojos azules y el pelo rubio. Si los bueyes, los caballos o los leones tuvieran manos y fueran capaces de pintar con ellas, los primeros dibujarían las imágenes de los dioses semejantes a las de los caballos y los bueyes semejantes a las de los bueyes.”
    Puro humanismo.

  • Comentario por Emérito Agusto 19.11.08 | 00:10

    BLOGUERO. Tus perversos personajes ateos son demasiado modernos. No arrincones a los antiguos.
    El primer indicio del ateísmo lo encontramos en el origen mismo de la filosofía. Los primeros filósofos griegos, a la hora de explicar el origen del universo, negaron toda causa divina, mítica por otra parte, como era voz común en las diversas teogonías y cosmogonías de la época. Su interpretación del universo se explica por causas naturales excluyendo expresamente cualquier intervención divina.
    En general para los filósofos jonios los mitos y las ideas religiosas de sus compatriotas griegos eran puras creaciones de una mentalidad artística y poética, no deducción de una mente raciocinante que intenta explicar el universo por medio de la razón.
    En Grecia no había dogmas, ni teología, ni derecho canónico. Los poetas habían sido verdaderamente los padres de los dioses y los héroes.
    Se ha conservado un famoso fragmento de Jenófanes de Colofón (mediados del s. VI a.C....

  • Comentario por [Blogger] 18.11.08 | 14:24

    ALFONSO plantea preguntas "dolorosas" para el creyente concienciado, preguntas difíciles de contestar si no es bajo presupuestos de creencia. Todo eso, racionalmente, ni se sostiene ni es admisible. Simplemente SE CREE. Pero por la misma razón, con el mismo fundamento y con las mismas razones que el niño cree en el Gato con botas, en Hansel y Gretel y en la Cenicienta.
    No hay más. O pensamiento o creencia. Y si creencia, admisibles todas.

  • Comentario por ALFONSO 18.11.08 | 13:36

    Cristo es Rey pero de cristologia no sabemos nada...esta todo envuelto en el misterio.¿Son veridicos los relatos de la Pasion? ¿son dudosos los Evangelios? ¿es creible Jesus como Mesias judio despues de Auschwitz? ¿es la cristologia algo superado en la historia de la humanidad? ¿que paso aquel primer Viernes Santo de la historia?...¿hubo un terremoto? ¿salieron los muertos de sus tumbas?...¿salieron? ¿no salieron?...¿cumplio Jesus con todas las profecias judias? ¿por que es necesario una segunda venida?...¿no fue eficaz la primera?...el dia que los muertos resuciten (los incinerados no resucitaran 1 Cor 3,9-17) y salgan de sus tumbas,ese dia,el hombre descubrira su divinidad,su ser inmortal.

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