
Sistemas totalitarios y sucedáneos.
Decía G. Orwell que “un Estado totalitario es una teocracia y su casta dominante, para mantener su posición, tiene que creerse infalible” (1946 La defensa de la literatura). Orwell se proclamaba ateo y también asceta. Pues es precisamente un "ateo" el que expresó, a contracorriente y con toda la incorrección política del mundo, las opiniones más feroces contra los sistemas totalitarios fascistas y comunistas. Relean el por muchos conceptos interesante librito “Rebelión en la granja”.
No hay que acudir a opiniones vaticanas para denigrar el totalitarismo, sea de la casta que sea. Quizá Orwel estuviera más sensibilizado contra tales sistemas precisamente porque fue encerrado de niño en una escuela regentada por sádicos cristianos, donde el pecado era omnipresente: en este mundo no se puede escapar del pecado original, de la culpa, del dolor y de la pena consiguientes. Eso lo dejó traumatizado para el resto de su vida pero lo que afirma se sostiene por sí mismo, independientemente de la causa que lo originara.
¿En quien se inspira el totalitarismo? ¡En la religión, así de claro! En cualquiera de ellas, que todas pecan del mismo mal y están infectadas por el mismo virus.
El jefe/el papa/el sacerdote es representante de Dios; los súbditos deben obediencia; toda crítica hacia el sacerdote/jefe es impensable, es profana; el miedo, algo consustancial al modo de vida de los súbditos, pendientes de no pecar/no contravenir las leyes...
Otro rasgo del totalitarismo es la arbitrariedad de las normas. Actos que pueden ser indiferentes, cobran un carácter culposo si así lo dice el jefe/sacerdote/papa. Las infracciones son pecado mortal condenable con el castigo eterno: faltar a misa; no observar el Ramadán; profanar un objeto sagrado; no seguir la normativa sexual; comer o no comer tal cosa; casarse con persona de distinta religión; relacionarse con otros de distinta casta (hinduismo)... Así cientos y cientos de ordenanzas emanadas de dicterios de la casta sacerdotal, que no de Dios. Pero normas ¡arbitrarias! Lo que era válido o prohibido hace un siglo –algunas de estas ordenanzas convertidas en dogmas infalibles-- hoy nos parece obsoleto o execrable.
Rasgo totalitario es también pretender conformar la sociedad civil y política según modelos teocráticos. Hoy tenemos el ejemplo más palpable en Irán. Totalitarismo y dictadura teocrática contra la que nadie osa alzar la voz.
Tal ideal de estado llegó a generar verdaderas utopías. Como “La Ciudad de Dios”, del fundamentalista Agustín. El cielo en la tierra. Sí, relean tal opúsculo con los ojos libres de cristales crédulos.
Otro modelo curioso de socialismo utópico totalitario fue la experiencia de las Encomiendas Jesuíticas del Paraguay, que tan idílicamente se han tratado: igualitarismo, absoluta falta de libertad, y, omnipresente, el terror a las "venganzas" divinas.
En fin, ¿qué es sino totalitarismo la exaltación del líder? Desde las magno concentraciones nazis hasta los desfiles franquistas o hasta las verbenas de Juan Pablo II en Cuatro Vientos o B-16 en Valencia, Sydney o Lourdes. Del “totus tuus” a Dios al “totus tuus” hacia el Papa.
A tal grado llega el totalitarismo en los sistemas teologales que exige la entrega del pensamiento, de la voluntad y del sentimiento. ¡Existen crímenes de pensamiento! ¡Se castiga el pensar! Un pensamiento impuro, una elucubración herética... ¡pecado! En el régimen estalinista disponían de hospitales psiquiátricos para los que pensaban en contrario --¡cómo se puede discrepar del jefe, es locura!--; en los sistemas teocráticos, y la Iglesia lo es, existe la confesión o la purgación, parcial o eterna.
De la tentación totalitaria no se ve libre ni siquiera lo que por ahora es el régimen político menos malo, la democracia (y es malo precisamente por eso). Rasgos de totalitarismo los vemos incluso en el funcionamiento interno de los partidos: prohibida la discrepancia; lo que dice el jefe es la verdad; no se admiten opiniones contrarias ni votos discrepantes...
La democracia todavía tiene el virus del totalitarismo metido en el tuétano. Es desviarnos del pensamiento primero, pero mucho habría que decir de democracias donde se ejerce como tal una vez cada tantos años y luego el “líder” de turno puede hacer lo que le venga en gana... sin discusión posible.
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Instantáneamente, y seguro de haber sido interpelado por Dios mismo, sólo me tenía a mí mismo para ofrecer. Al final de la misa, acudí a la sacristía y pedí inmediatamente el bautismo al cura. Éste, estupefacto cuando le confesé mi pertenencia masónica y mis prácticas ocultistas, me dijo que fuera a ver al arzobispo de Rennes. Ese fue el inició de mi itinerario espiritual
Blogger:para motivar tu rflexión,y sospeches dónde está la vida.
Maurice Caillet, venerable de una Logia francesa durante 15 años, desvela secretos de la Masonería en un libro recién publicado por "LibrosLibres" con el título "Yo fui masón". (...)--¿Cómo comenzó su descubrimiento de Cristo?
--Yo era racionalista, masón y ateo. Tampoco estaba bautizado, pero mi mujer Claude estaba enferma y decidimos ir a Lourdes. Mientras ella estaba en las piscinas, el frío me obligaba a refugiarme en la Cripta, donde asistí, con interés, a la primera misa de mi vida. Cuando el cura, al leer el Evangelio, dijo: ‘Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá', se produjo un choque tremendo en mí porque esta frase la oí el día de mi iniciación en el grado de Aprendiz y la solía repetir cuando, ya Venerable, iniciaba a los profanos. En el silencio posterior -pues no había homilía- oí claramente una voz que me decía: ‘Bien. Pides la curación de Claude. Pero ¿qué ofreces?'. Inst...
En el día del Juicio,el homo sapiens se leventará y testificará contra ti porque pones tu libertad y tu inteligencia al servicio de la involución hacia la animalidad.Adcertido quedas.A mandar
Blogger:aciertas en lo de los totalitarismos,en si significado de derrota de lo humano,en su perversión,en su siniestro atropello de la persona.Pero el acierto sabe a poco.Sigues ciego para reconocer que son fruto del ateismo.Al revolverte contra la religión,desvarías porque confundes el mal y su remedio;el problema y su solución;la enfermedad y la salud.La Religión es lo que expresa el factor humano.Sin ella,no hay hombre.Tanto es así,que los totalitarismos,copiando lo absoluto de la Religión,se hacen religiones invertidas fabricando absolutos en sustitución de Dios.Y tú caes en el mismo mal.Rechazas la religión para poner en su lugar esa exaltación de la libertad y del pensar fuera de todo control que te llevan a desembocar en afirmaciones que la Religión caualoga de necedades.Este término es invención de la Religión y está cargado de la máxima reprobación que pueda dirigirse a una persona:le dice que recae en un estafio animal.En el día del Juicio,el homo sapiens se leventará y tes...
Y respecto a la tiranía de las democracias, mucho debe adelantar occidente todavía para llegar a un régimen político que no es del ahora y que por ahora es ideal: voluntad del pueblo, pero un pueblo que sabe lo que piensa, que piensa por sí mismo, que no se deja llevar por la opinión-propaganda, que atiende más a razones que a consignas, que sabe juzgar por sí mismo los slogans... ¿Imposible? Por ahora sí.
Los que pensamos que la educación generalizada llevaría a eso, vemos con tristeza que hasta la educación quieren y consiguen manejarla y hacerla a su medida, la medida del ansia de poder...
Complace ver opiniones que coinciden con la de uno: que el totalitarismo, el fascismo y demás absolutismos tienen su origen intelectual o dogmático en ¡la religión!
Quieren confundiar al personal hablando de las bondades de la religión, pero una de sus mayores lacras es haber propiciado regímenes tiránicos.
Miércoles, 30 de mayo
Jesús Espeja
Mariano Fresnillo Poza
Jordi Llisterri i Boix
Pedro Tarquis
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Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia