
Voy en el “Metro”. Me he acomodado como he podido después de tres paradas de pie. Frente a mi una mujer que no llega a los cuarenta, puede estar más cerca de los treinta. Tiene la mirada perdida. Los rasgos de la cara son hermosos, pero su rostro parece alargarse hacia abajo como invadido por una seriedad impropia del momento.
Un paraíso islámico en la tierra (y 6)

Siempre con el miedo a equivocarse, los niños deben aprender que Alá es el creador, Alá es el eterno, Alá es el todopoderoso, Alá es benigno, Alá es la sabiduría, Alá es la vida, Alá lo ve todo, Alá lo escucha todo, Alá lo gobierna todo... Una respuesta equivocada supone castigos corporales.
En nada distinto a lo que eran las clases de religión en occidente hace apenas unas décadas... ¡y durante siglos! Y como en el cristianismo, palabras incomprensibles para cualquier niño.

Un paraíso islámico en la tierra (5)
Un régimen que basa su ideario en la prohibición sistemática, ve fantasmas por todas partes. De ahí las prohibiciones más nimias: se prohibieron los zapatos de tacón de las mujeres ¡porque el ruido de las pisadas podría distraer a los hombres!
El color de los zapatos no podía ser blanco, color exclusivo de la bandera.
Lógicamente fueron prohibidas las importaciones de esmalte de uñas porque incitaban a la procacidad. A alguna mujer se le cortó un dedo de la mano o del pie por llevarlos pintados.
Un paraíso islámico en la tierra (4)

Septiembre de 1996. Primera emisión radiofónica. Inauguración de la nueva era. Promulgación del primer Decreto con disposiciones “positivas en forma de prohibiciones”.
Una mezcla asaz obscena de lo estructural con lo casuístico, lo vulgar con lo anecdótico.

Variamos un tanto hoy nuestra prédica para poner una "mica salis" (grano de sal) en el juicio que la clase política instalada en el poder --sea del tipo que sea-- nos merece.
Este comentario viene a propósito de una aguda observación traída a cuento por Ortega y Gasset al ver la desmesurada proliferación de cargos que se daba en la Argentina de su tiempo y que, para nuestro mal, se repite en este solar patrio.
Por EMÉRITOAGUSTO
En tiempos pretéritos (tampoco hace muchos años) en los “manuales de piedad cristiana”, existía una práctica que nos estimulaba a hacer presente el momento culminante de nuestra muerte. Se denominaba “Ejercicio de la buena muerte”, algo así como un ensayo para afrontar adecuadamente el momento más trascendental de nuestra vida.
En algunas instituciones y colegios religiosos se realizaba una vez al mes. En el recogimiento de la capilla, normalmente con luz tenue, un lector iba relatando ese crucial y doloroso instante de nuestro decisivo tránsito de este “valle de lágrimas” al “juicio de Dios”.
Un paraíso islámico en la tierra(3).

Seguimos con el recuento de “bondades” de un país que fue modelo para el mundo de un “Reino de Dios” en la tierra, Afganistán, remedo de otros tiempos o anticipo de lo que nos podría venir en caso de que las huestes de Rouco y Cía consiguieran imponer su férula divina en nuestra secularizada sociedad.
¡La mujer, siempre la perdedora en cualquier régimen donde priman “los ideales”!
Un paraíso islámico en la tierra (2)

Llegaron los guardianes de la fe y de la moral. El reino de Dios fue instaurado. Todo el mundo guardó silencio, pendiente de cómo sería ese reino de paz y justicia, reino de vida y verdad. Los líderes religiosos de todo el mundo, desde el Papa de Roma hasta el último bedel de la Iglesia de la Cienciología tomaron papel y lápiz...
Llegaron a Kabul los “talibán” o guardianes de la fe. Los muyahidin o guerreros santos no eran un grupo unido, pues representaban multitud de ideologías. Los unió la lucha contra el régimen comunista
Un paraíso islámico en la tierra (1)

Afganistán es hoy y lo ha sido durante decenios, triste noticia. Ayer aparecía un interesante artículo de Gustavo de Arístegui en Periodista Digital. Por otros motivos cercanos a Religión Digital, me atrevo a comenzar una serie de artículos relacionados con la otra solución que aportó la RELIGIÓN, un "paraíso islámico" en aquellas tierras.
Poco parece interesar el Islam en un país de costumbres y legado mayoritariamente católicos. Pero dado que hoy España ha dejado de ser católica (no en tiempos de Azaña, de quien es esta frase) y sobrevuela los cielos patrios la pestilente nube ideológica islámica cual renuevo de aquella que comenzara a sangre y fuego en los inicios del siglo VIII, bueno será tomar nota del paraíso en el que pretenden introducirnos los nuevos salvadores del espíritu.

Piere Bayle pasaba por ser un defensor de su fe, pero los argumentos en contra de la fe al uso --hoy sería el cardenal Martini-, su bien trabado razonamiento, sus conclusiones... eran tan contundentes que habría sufrido con seguridad la venganza defensiva de las mentes fanáticas de su tiempo de no haber puesto pies en polvorosa. Seguro.
Aún a pesar de ser un creyente convencido tuvo que exiliarse a la tolerante Holanda, lo mismo que Renè Descartes, para tener la cabeza segura sobre los hombros.
Cuando ponemos en solfa la existencia de Jesús nos contestan con un ejemplo, Sócrates, del que tampoco se sabe nada si no es por su discípulo Platón. Verdad es que tanto en Jesús como en Sócrates lo que importa es lo que dicen que dijeron y no tanto su existencia real. Pero hay un algo por ahí que nos dice que Sócrates fue real e histórico y que Jesucristo huele a mito que apesta. Jesu-Cristo, no Jesús.
Y es que sucede que a Jesús, convertido en Cristo, en Mesías y en Verbo, pretenden imponerlo como “realidad histórica” cuando su existencia histórica deja mucho que desear y cuando su divinización no pasa de ser un refrito de mitos. A nosotros que Sócrates existiera o no nos la trae al pairo.

Casi todos los pensadores “independientes” de la antigüedad griega lucharon contra la superstición y contra la pura credulidad. Eso sí, no podían hacerlo bajo presupuestos científicos, porque de poca ciencia podían echar mano para oponerse a credulidades por todos admitidas.
No por ello dejamos de encontrar “intuiciones” en filósofos griegos que causan admiración: a Sócrates lo acusaron de que afirmaba que la luna era un trozo de tierra, cosa que él endosó a Anaxágoras.

Muchos poetas, creyentes y pensadores anteriores a Cristo --sabios-- ya habían expresado y construido sistemas míticos y morales de contenido muy similar al mensaje que Cristo trajo a la tierra.
Para curarse en salud, dicen los apologistas cristianos que los sabios que escribieron antes de Cristo “prefiguraron” su venida. Problema resuelto.
No tienen sin embargo el pudor de decir que muchos de ellos, también y por la misma regla de tres, negaron cualquier supuesto crédulo “prefigurante”.
Y también es seguro y cierto que debido a la intolerancia religiosa ejercida durante más de mil años no podamos saber lo que muchísimos de esos “sabios” dijeron,

No sé cómo será el universo de pensamientos, sentimientos y valores de la generación que nos sigue o de la siguiente. Todos los que hemos superado la barrera de los 50 años tenemos, para bien o para mal, una formación cristiana más o menos sólida, pero las dos generaciones que siguen no tienen la "suerte" de acceder a tales enseñanzas.
¡Ay, estos socialistas! Ya recibirán su castigo eterno por prohibir la enseñanza de la religión en la escuela.

¿De qué madera son algunas monjas? ¿Por qué criterios se rigen? ¿Cómo asimilan las gracias y desgracias ajenas? ¿Alguien que vive en este mundo puede entender los criterios “humanos” –si es que les queda alguno—con que miran la realidad?
Las preguntas responden a la siguiente anécdota que da pie a este exordio.
SOLIPSISMO

Se entiende por solipsismo la corriente de pensamiento --¿filosófica?— “según la cual el sujeto pensante no puede afirmar ninguna existencia salvo la suya propia, ni siquiera la existencia de algún otro ser pensante que no sea una percepción o representación de su conciencia”.
En un sentido lato, los humanos son por naturaleza solipsistas: todo pasa por el tamiz de uno mismo, todo ha de revertir en uno mismo. Y dentro de los factores que propician tal pensamiento, la religión es un elemento más que favorece el solipsismo por no decir que es la gran generadora de tal pensamiento/sentimiento.
LA IGLESIA Y LOS FASCISMOS

Las series o seriales, en este caso de artículos, parecen no ser del gusto lector. Es comprensible: noticias u opiniones, cuanto más breves mejor. Es preciso, pues, ser consecuentes con ello: brevedad, concisión, "al grano", como en el Retablo de Maese Pedro dice don Quijote al niño.
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1.- Su relación con el FASCISMO ITALIANO. El fascismo propugna una estructuración social orgánica (familia, sindicato, parlamento) y corporativa con un líder al frente. Su ideología defiende los “valores tradicionales”, la nación, la religión. Lógicamente la Iglesia simpatizó desde el primer momento con dicho movimiento. Quizá también porque el fascismo tenía su bestia negra en el comunismo.
Nada más instalarse Mussolini en el poder, el Vaticano firmó con el “régimen” los Acuerdos de Letrán (1929): la católica sería la única religión reconocida; tendría el monopolio sobre el registro de nacimientos, matrimonios, defunciones y educación.

Ahora el cuento es al revés: tras haber visto, y padecido, cómo funcionan los totalitarismo políticos, podemos caer en la cuenta de por qué la religión es un sistema totalitario. Como tal, detestable, infumable, a superar.
Son muchos todavía los modelos de regímenes totalitarios calcados de los sistemas religiosos. El humano afán de poder, gloria y perduración encuentra los moldes adecuados en formas decantadas sobradamente a lo largo de la historia: la religión.
Nos fijamos en uno de ellos, noticia siempre por su dispendio criminal en faraonadas, por la extrema pobreza de sus habitantes y por la perpetuación de una casta, una familia, en el gobierno: Corea del Norte. En estos días, noticia por movimientos de sillón en el poder y posible sustitución del tirano Kim Jong-il.
En internet hay suficiente información del modélico estado totalitario laico-religioso que es Corea del Norte.

Se entiende por endogamia la relación cerrada y clausa entre individuos o grupos de individuos. Propiamente se refiere a la reproducción sexual entre organismos estrechamente relacionados genéticmente.
Dentro de la sociedad, la endogamia, como su nombre indica, hace referencia a la costumbre según la cual los individuos contraen matrimonio con miembros de un mismo grupo.
Por extensión, se aplica también a la tendencia a no admitir individuos ajenos al grupo, a repartirse los cargos entre personas afines, a no frecuentar círculos distintos a los que uno pertenece...
En nuestro caso, el grupo de referencia es Religión Digital
Protestantes totalitarios modélicos.

Modelo de sistema totalitario instaurado en Ginebra fue el de Juan Calvino. Se olvida o no se sabe que Calvino inspiró su doctrina, extremista en grado sumo, en San Agustín: antes de haber nacido ya Dios nos tiene preparados infinidad de castigos; Dios escoge a los suyos y ni obras buenas ni profesiones de fe bastan para ser digno de Dios.
Por más que Calvino pueda tener todavía sus panegiristas y prosélitos, Calvino es un prototipo de sádico, torturador y asesino.

Sistemas totalitarios y sucedáneos.
Decía G. Orwell que “un Estado totalitario es una teocracia y su casta dominante, para mantener su posición, tiene que creerse infalible” (1946 La defensa de la literatura). Orwell se proclamaba ateo y también asceta. Pues es precisamente un "ateo" el que expresó, a contracorriente y con toda la incorrección política del mundo, las opiniones más feroces contra los sistemas totalitarios fascistas y comunistas. Relean el por muchos conceptos interesante librito “Rebelión en la granja”.
No, ese argumento no sirve.

Se defienden del laicismo rampante con el “más lo eres tú”. Y si ya no ponen por encima la valía de los credos frente al laicismo, se defienden arguyendo que no son peores que los fascistas, los nazis o los estalinistas o que la ilustración y el racionalismo derivaron necesariamente en tales regímenes. Se quedan tan tranquilos con tal deducción, cuando, con los mismos argumentos otros podemos endosarles la deriva histórica del siglo XX.
Argumento en verdad volátil e inconsistente. Cierto, tales regímenes son execrables de todo punto: ¡Pero eso también lo dicen las personas de bien, sin ser creyentes! Ni siquiera hace falta asentarse sobre principios religiosos para proscribirlos.
Pongamos las cosas en su sitio:

Título de una noticia en Religión Digital sobre un evento de fin de semana: “Qué pinta Dios en la vida de los jóvenes” con añadido de Vida Nueva:
“Si me pregunto quién es Dios para mí, diría que es mi origen (mi principio, la causa de mi existencia, el manantial donde brota mi ser, la raíz que me sostiene y me alimenta). Si Él me preguntara: ¿Quién soy yo para ti? Le contestaría: ¡Señor, Tú eres mi Dios!
Es innegable la preocupación de la Iglesia por la ínfima estima que la juventud tiene sobre la Organización Eclesial y lo poco que le importa saber qué hay que creer para salvarse, porque ni tienen sed de salvación ni saben de qué tienen que salvarse ni conceden virtualidad alguna a la salvación que aporta el credo católico.

¡...PUES MIRA QUE TÚ!
Estoy convencido de que la Iglesia es consciente y acepta las críticas, incluso las de fondo, que la comunidad laica esgrime contra los credos. La Iglesia, o al menos sus próceres más despiertos, sabe que

Fue noticia hace unos meses: el obispo Fernando Lugo es hoy presidente del Paraguay, eso sí, tras ser obligado renunciar a su carácter clerical y sin que las autoridades vaticanas hayan visto con buenos ojos tal decisión.
Sobrarían aquí las interpretaciones, tanto de la trayectoria profesional de este obispo-presidente como del personaje que hoy nos trae, Josef Tiso, también presidente. Este último sirve, además, para desmentir desmentidos y confirmar la connivencia del Vaticano, de la Iglesia católica, con aquellos movimientos dictatoriales que causaron la ruina de Europa en el pasado siglo XX.

En un aspecto u otro, TODAS las religiones son empedernidas pecadoras y sobre todo, pervertidoras de niños. Pecadoras de lesa racionalidad. Y pervertidoras en tal grado que difícilmente se podrán aplicar a sí mismas aquello de “Ay quien escandalizare...”. Comenzando por quien es heredera de quien tal dijo.
El asunto de la masturbación ha traído de cabeza a todas ellas, aunque la integración en determinada cultura nos lleve a conocer mejor la casuística de la que tenemos más cerca, la moral católica. Pero no le va a la zaga la protestante, con sus terribles anatemas, emanados del puritanismo victoriano... Y desde luego sin llegar a los extremos de la religión islámica.

Hemos traído a colación en el artículo anterior un asunto, el del ABORTO, respecto al cual, cuando menos, pueden ser discutibles las distintas posturas. Pero en éste de la circuncisión no hay nada que discutir, no se entiende cómo la sociedad puede permitir una práctica cruel, inmoral e innecesaria que sólo se mantiene por atavismo y adscripción a un clan.
En los países occidentales se persigue de oficio a aquellos que practican en las adolescentes la ablación del clítoris. Y de esto mejor no hablar, porque sería para correr a zurriagazos a aquellos que lo prescriben, defienden y practican. El sempiterno presupuesto de que las mujeres, por ser cada mes como son, son impuras. ¡Qué miserables contraventores de la Naturaleza!

En cuestión de enseñanza sexual la religión ha sido una gran pervertidora. A decir verdad, lo que se puede entender por enseñanza sexual nunca se dio, pero sí hubo lo contrario, la represión tanto conceptual como "actitudinal". Todo era andarse por las ramas, simbolismos de lo más extraño, muestrario de purezas varias, desviación interesada hacia la virginidad, exaltación de fobias y errores paulinos, consentimiento del mal menor...
No vamos a entrar en detalles casuíticos pero sí vamos a detenernos en dos casos, uno de enseñanza inmoral relacionada con el aborto y otro de práctica criminal, la circuncisión. Catolicismo y judaísmo.
Re-publicado el 2 de Noviembre de 2010

La fe ha sido y sigue siendo algo que se inculca a los niños desde bien pequeños. Los poderes jerárquicos de todas las religiones ponen el máximo empeño en que así sea porque saben bien que su futuro depende de la infancia. Los padres consienten porque creen en su inocuidad. La mayoría porque ha sido así desde siempre.
Cuando la educación queda en manos del Estado, como uno de los servicios inexcusables que éste tiene que ofrecer, ya las distintas Iglesias buscan el modo de quedarse con parcelas educativas.
Miércoles, 30 de mayo
Jesús Espeja
Mariano Fresnillo Poza
Jordi Llisterri i Boix
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia