
UN DIOS AUSENTE... AL QUE NO SE ECHA DE MENOS.
Desde Rouco y Cía hasta el último prosélito firmante de cualquier comentario piadoso se insiste machaconamente en que el hombre de hoy se siente extraño, inseguro, sin sentido de su existencia; que su imagen del mundo se ha disipado y con ella la seguridad en dicho mundo; que se encuentra desorientado ¡porque Dios está ausente de las estructuras sociales!, dicen.
También estas ideas constituyen sabrosa carnaza de los sermones dominicales, aunando en el mismo cesto desde neurosis en ciernes hasta frustraciones matrimoniales o destrozos económicos.
Hay que negar rotunda y categóricamente tanto el análisis como el diagnóstico: si el hombre se siente inseguro no es por ausencia de “sentido trascendente”, sino generalmente
--por razones psicológicas,
--por debilidad de su psiquismo,
--por frustraciones sobrevenidas;
--por metas inalcanzadas o inalcanzables;
--porque la sociedad lo ha marginado,
--porque no ha colmado sus expectativas...
(más razones las puede dar Luis Rojas Marcos, psiquiatra).
Dios hace tiempo que dejó de existir para la persona “portadora de problemas”.
En la misma línea argumental, es preciso recalcar que la mayor parte de los problema --siempre padecidos individualmente-- provienen del desfase entre proyectos y realidades; entre esperanzas y realizaciones; entre futuros soñados y presentes no gozados; entre ideales propios e ideas de los otros...
El sentimiento religioso que aspira siempre a más, a Dios, sí es que un sentimiento siempre insatisfecho --hasta sus místicos lo dicen--; no colma nunca aspiraciones, aunque parezca que las colma. Quizá, más bien que las calma.
Estaríamos por afirmar que nunca las ha colmado, pero esto sería asunto de análisis a dilucidar más tarde.
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LOGOS, hoy sí que has dado en el clavo.
Pues yo creo que la solución, para un hombre que, primero, no siente a Dios, ni tampoco ocupa su cerebro en la elaboración de la ley, y además no tiene dinero para el psiquiatra, sería hacerse una paja.
Esto se puede conseguir -quizá- ayudándose de una foto de Zapatero diciendole a otro socialista que la fórmula para ganar más no es acabar con el dinero, o la fijación de un Límite a la Riqueza Personal, sino mediante el CONTROL contable de todas las transacciones financieras del mundo. Que, así, ganan Bush, y él.
La Iglesia dice: "No os inquietéis por las angustias y ansiedades que os hemos creado. Nosotros tenemos la solución."
SAM:
No, no. Si cito al psiquiatra Luis Rojas es porque en ese momento estaba mirando un librito, la verdad no muy interesante, titulado "Nuestra incierta vida normal".
Por otra parte, tanto la Psiquiatría como la Psicología tienen mucho que decir al hombre de hoy. Cosa que antes no podían: todo lo acaparaba la Iglesia, ella tenía soluciones para los "grandes problemas del hombre". Más o menos lo que dicen hoy.
MISCATO, antes que la ciencia está el sentido común. Es precisamente ése el que le dice a la gente que el camelo de la religión ya no cuela.
La humanidad vive hoy con unos niveles de bienestar como nunca antes en la historia.Creo que si vivimos tiempos mesianicos,la Redencion esta cerca porque la Redencion no viene de lejanas "divinidades" sino del interior de la dignidad humana de toda persona.Creo que los Papas preconciliares se equivocaron al no tomarse en serio la dignidad humana.Terminaron por adorar a un Dios desconocido.Ellos decian:los derechos de Dios antes que los derechos del hombre.Eso es una tonteria.No se puede defender los derechos de algo que ontologicamente no es nada.Solo el hombre es un ser.Dios es un NO SER...Dios es un "ente"...¿quien conoce a Dios?...nadie.
Efectivamente, "si el hombre se siente inseguro no es por ausencia de sentido trascendente", sino porque esa es su condición. El problema es dar sentido a esa condición. La "solución" de los "sin credo" (ja, menudos jetas), es mandarnos al psiquiatra.
Blogger:hay más faltas de ortografía que las permitidas.Lo siento.Donde digo funcionario castellano quiero decir f.camboyano.A mndar
Blogger:sabes perfectamente que lo contrario de la Religión es la necedad.Es éste un término forjado por la Religión para aplicarlo a los que la rechazaban.Es muy distinto ser necio de ser bobo.El bobo de Coria merece todos los respetos.El necio niega el suelo que le sostiene con la inconsciencia del que tiene una mirada animal de la realidad.Y se pintarrajea de ciencia pensando en su simplonería que es más respetable la mirada animal que la humana.Sabs que encajas perfectamente n dicho término.Ayer me respondías con enfado.Lo tomé como buena señal: te queda algo de amor propio que te hace repuganar la necedad.Hay un atisbo de esperanza.No olvides que lo que tú entiendes por ciencia es del mismo nivel que un encumbrado funcionario castellano.Si quieres salir de la burbuja de la necedad comienza a leer el Catecismo de la Iglesia.
Y las mujeres dónde encuandran...
¡Ah! que ese vocabulario es aquel culto del latín o el griego y por eso nos esconde el el hombre.
Menos mal que en el Gn 1, Dios-a (a imagen y semejanza fuimos creados, por lo tanto es, Dios-a, femenino y masculino, o varón y varona en su género) no dice hombre sino varón y varona y para toda la humanidad Adan, que es lo que quiere decir Adan.
Como nos apropiamos a conveniencia de
los nombres...
Carmen
Lo que dcie Saruce, como va de coña, no habría que tomarlo en cuenta, pero tiene mucha miga. En otros tiempos se creyeron necesarios todos los salva-personas. No había a quien recurrir que no fueran los sacerdotes, un pueblo que no tenía otra cosa más que su incultura y trabajar por el sustento diario. Algo parecido a lo que hoy pasa en muchos pueblos enormemente atrasados: ¿qué tienen cuando no tienen nada de lo que tenemos nosotros? No tienen ni siquiera amistades con quienes desahogarse.
Es un asunto ya reiterado machaconamente en este BLOG, pero estoy de acuerdo La religión fue necesaria (quizá no había otra cosa) en otros tiempos. Ahora no. El hombre, para "slavarse" de sí mismo o de todo lo que le ronda no necesita salvadores ni salvaciones: le basta con lo que tiene, a él y las ayudas que la sociedad hoy le brinda. Antes no era así.
SARUCE, lo malo es que no los había: o no existían "científicos" de la mente o se los cargaban porque decían muchas cosas que no interesaba a la religión.
Cada día que pasa me pregunto cómo habrá podido resistir, sobrevivir, o mantenerse la humanidad, sin la existencia de tantos siquiatras, sicólogos y sociólogos, de los verdaderos, y de los de pacotilla.
Saludos cordiales.
Miércoles, 30 de mayo
Jesús Espeja
Mariano Fresnillo Poza
Jordi Llisterri i Boix
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia