Humanismo sin credos

Mis 30 razones para no creer (3/3)

07.10.08 | 13:00. Archivado en 1. Sobre este blog
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21. Si pensamos en los fieles practicantes, la mayor parte tienen la mente cerrada a cuestionar cualquier cosa religiosa; otros muestran su “orgullo” de ser más. En muchos frailes y monjas lo que se da es una huída hacia delante, dado que no están seguros ni de lo que creen ni de lo que hacen. La irritación y agresividad que muestran ante sus oponentes no es sino signo de debilidad.

22. ¡Cuánta pérdida de energía histórica en tiempo y dinero por culpa del sostenimiento de la religión!. Podemos quedarnos sólo en España, pero ¿y la Guerra de los Treinta años? ¿Y las matanzas de herejes?¿Y el sometimiento de los indios?¿Y el uso de la religión como medio de dominio político? ¿Y la alianza con dictadores?

23. Si pasamos a los ritos, los actos de culto son cada vez más aburridos; los sermones soporíferos o vulgares, llenos de tópicos oídos una y mil veces, faltos de enjundia y del más mínimo talento o rigor doctrinal... No convencen a nadie y, de hecho, en las iglesias casi nadie los escucha. He hecho repetidas veces la experiencia de preguntar qué había dicho el cura y nadie sabía decir nada.

24. En algunos curas hay un motivo más bien oculto de su hiperactividad --hospitales, ayudar al 3er Mundo, campañas, etc--: personas de gran valía intelectual y moral que esconden una frustración personal evidente. Es una forma de “justificar” el no estar convencidos de lo que creen o que nos les convencen sus criterios religiosos; les parece enormemente pobre la vivencia de una fe raquítica, el que toda una vida se cifre en vivir al fin y al cabo una “mentira” para ellos pobre.

25. En lo tocante a cuestiones crematísticas siempre prima lo terrenal sobre lo espiritual. Siempre que ha habido decisiones “importantes”, de las de la vida normal y corriente, ha prevalecido lo terrenal sobre consideraciones espirituales ¡sacadas de su misma doctrina!, la búsqueda del mayor beneficio, el temor a conservar el dominio de algo que se tiene; o el temor al escándalo, a la mala prensa.

26. Su flatulencia untuosa... esa forma de hablar de muchos de ellos, edulcorada, babosa o parsimoniosa, la mayor parte de las veces esconde que no creen nada de lo que dicen. ¡Es que no hablan como el resto de la gente! ¿Por qué? La Psicología explicaría muchas cosas.

27. Su endogamia religiosa que se hace impermeable al mundo. Y santifican lo que a ojos de la gente normal serían desechos humanos: a) sus “santos” lo son porque ellos lo dicen; b) son santos porque sus prosélitos, generalmente congregaciones religiosas, pagan cuantiosas sumas para encumbrarlos; c) personas virtuosas, buenas, las hay en otras religiones y en el mundo entero; d) ¿no da que pensar el que casi todos sus santos son religiosos, frailes o monjas? e)¡Vaya forma de “crear” mundo, santificando a los que se retiran de él para no hacer... nada! (aunque una y otra vez justifiquen el benéfico influjo de la oración sobre el mundo: ¿cómo se comprueba? ¿ha cambiado algo el mundo? Sí, pero no según su modelo).

28. También se quiere justificar la fe porque se tiene una moral. Pues no. La moral no debe mezclarse con el fenómeno religioso: la moral es independiente de la fe. Uno debe ser bueno porque sí, porque la razón lo dice, porque lo pide la reciprocidad humana, porque ahí está el progreso de la humanidad, acorde con el progreso intelectual, porque genera satisfacción propia...

29. El asunto de la muerte, para terminar: a cualquier humano, sea creyente o no, le produce tristeza. ¡Pero en la esencia del cristianismo está le resurrección y el paso a una vida más feliz: nadie toma la muerte de una persona familiar y querida con alegría! ¡Qué poco consuelo procura la religión en momentos claves, humanos, vitales!

30. El hecho de que todo en la religión sea “porque sí”, ya debiera escamar. Sí, tiene coherencia todo. Visual y literariamente todo es muy bonito (la belleza de las catedrales, los conventos, las obras de arte...).Piensan: ¿Cómo no puede ser verdad la causa que produce tales creaciones? ¿Cómo podría ser mentira tamaña mentira? Se arguye, entonces, que, “a la fuerza” debe haber “algo” o “alguien”. Dos consideraciones: la mentira, cuantas menos razones tiene y cuanto más grande es, más creíble resulta. Por otra parte, cualquier sociedad que se mantiene, crea: la Iglesia lleva ¡veinte siglos! rodeándose de boato, lujo, edificios, etc. producto del poder.

Objeción persistente que me desazona: ¿Y los creyentes buenos y sinceros? ¿Y las personas cultas que saben lo que creen y lo razonan? Sí, reconozco que estos casos me descolocan un poco.

Aunque rebajemos cifras en el número de creyentes, hay personas sinceras en su creencia, de conducta buena cuya creencia les impulsa a obrar bien... Sinceramente, este argumento me desazona. A éstos no sé cómo ni donde catalogarlos.

Podría responder de muchas maneras, pero aún así... Digo que estadísticamente su número no es significativo en relación a personas buenas no creyentes; que cualquier pretexto sirve para justificar la conducta propia; que siguen criterios mamados en la niñez; que las doctrinas de fe son atractivas estéticamente...

Desisto diciendo que es a ellos a quienes corresponde pensar “por qué creo” y convencer al "otro".

15 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por abelardo 13.12.08 | 20:23


    Al paso que vas puedes descubir 150 más razones para no creer, porque lo tuyo es un problema mental. Cualquier cristiano de las tropecientas universidades que ha promocionada la Iglesia en el Mundo (por no hablar del origen de las españolas), puede decirte que para no creer te sobran todas las razones porque la fe se asocia a la libertad y tú te encuentras entre esos fanáticos militantes que os obsesiona no creer. Un no creyente mentalmente sano prefiere llamarse agnóstico, y por supuesto no se lanza a la militancia a no ser que en ello ponga en peligro la comida diaria. Pero el problema además de ser mental (autojustificativo de algo)es que pierde el principio de realidad y por si fuera poco el principio de tolerancia.

  • Comentario por a.cuesta 09.10.08 | 13:19

    No es verdad la religíosidad está en lo más profundo del ser humano que la ha tenido desde los primeros tiempos(ver arqueología). El anhelo de trascendencia es de los más arraigados en la persona y para quitarselo debe hacer un esfuerzo consciente e importante.
    Algunos transfieren ese anhelo a la fe en el propio Hombre, en la Razón, en la Ciencia o en el Arte pero sigue siendo la misma necesidad innata de explicaciones y de trascendencia.

  • Comentario por Toni 07.10.08 | 23:50

    Una sola razón para no creer, y con ésa me basta:

    La religión se enseña, se inculca; no es innata.

    Esto debería, por lo menos, generar una duda razonable en los creyentes.

    Saludos,

    Toni

  • Comentario por Emerito Agusto 07.10.08 | 22:57

    Cuando las convicciones asumidas como “propias” por ciertas personas se ven puestas en contradicción (no sólo en duda) y se desmienten o se refutan, con frecuencia aflora espontáneamente un “mecanismo de defensa”: la desacreditación, el insulto, la acusación o la calumnia. Es la ley de la “acción-reacción”. Esta reacción muestra una lamentable penuria intelectual en quien la formula, por cuanto sirve para NO responder a los argumentos esgrimidos por el presunto ignorante, amargado o “resentido”.
    Se produce así un conjunto de “mecanismos” que abocan a la “regresión” (por el complejo de Edipo respecto a Dios a y la Iglesia) a su infantilismo. Se introproyecta el “miedo” a perder ciertas “seguridades”. Dentro de sí mismos se produce la “anulación” de su propio juicio, y así se ven compelidos forzosamente a reaccionar incongruentemente.

  • Comentario por Máximo 07.10.08 | 20:43

    ¡Y cuánto creyente rebuznando!

    Yo lo que me digo es por qué todos estos que beben de la fuente de la gracia, que siguen al pie de la letra el mandamiento del amor, el no herir, el aceptar al hermano como es... por qué son tan crueles cuando alguien dice lo contrario de lo que ellos piensan. No lo entiendo (bueno,s í lo entiendo, son los verdaderos secuaces del Santo Oficio, de la Inquisición, destilan lo peor de sí mismos sin siquiera darse cuenta).
    MODELO, EL MISCATO de los cojones.

  • Comentario por Máximo 07.10.08 | 20:39

    He leído casi todos los comentarios (uffff, qué soponcio) y todos los que descalifican, descalifican PORQUE SÍ, sin razón alguna, sólo porque alguien dice lo contrario de lo que ellos piensdan.
    El peor de todos el Padre Eclesiástico IRENEO, que debe hacer honor al nombre del hombre prócer que fue aquel otro Ireneo (podría seguir en el estilo de algún post con eso de "cuando veo a Ireneo-todo me meo").
    ¡Decid cosas sustanciosas, que se os ve el plumero de fundamentalistas que sois!

  • Comentario por a.cuesta 07.10.08 | 20:09

    Creo porque el corazón tiene razones que la razón no entiende (no es mio).

    Creo proque veo tanto mal y tanto bien que tengo la certeza de que ninguno de los dos pueden ser humanos.

    Creo porque una niña de tres años me mira desde el suelo y levanta los brazos y me dice "papa" con la mirada viva, limpia y dulce del cielo. Me pide que la quiera, la proteja, la lleve más arriba de sí misma.
    No te han mirado así nunca, por eso no crees.

    Creo porque hay tanta belleza en la musica, en la arquitectura, en el pensamiento, en la ciencia, en las mujeres y en los hombres que estoy seguro de que no pueden ser producto de algo tan limitado como tu y yo ni de la casualidad.

  • Comentario por a.cuesta 07.10.08 | 19:56

    Ninguna de las 30 es una razón para no creer. Sólo son objeciones a la inconsistencia e inconsecuencia humana. Pero el trasfondo de todas es que como no crees buscas argumentos para rechazar las organizaciones de creyentes y para rechazar a los que creen.
    Solo hay una razón para no creer y es tautologica. No crees porque no crees.
    Los filósofos también hablais raro (tú llamas flatulencia a la fatuidad así que no has leido mucho). La razón no dice que uno tenga que ser bueno. La gente cree en su equipo de fútbol y los partidos son aburridísimos (sobre todo para los que somos ateos del futbol).
    Sin la creencia en algo superior no hay moral y menos bondad. Las religiones son grandes cohesionadores y estructuradores sociales. ¿y las matanzas de los de otra etnia u otro partido político?
    Es tan burdo lo tuyo que da cansancio escribir más.

  • Comentario por Ireneo 07.10.08 | 18:26

    A coruña, no me sale de los huevos escribirlo . Va con tres sellos reales y 7 pólizas espesas y municipales escritas al margen en papel guarro con manchas de agua en perfíl anacarado y mundanal.
    Cúmplase.

  • Comentario por Ireneo 07.10.08 | 18:08

    Por todo lo cual y visto en juicio sumarísimo el presente informe de las 30 infortunadas razones emitidas ( más bien excretadas por el RECTO del proceder maligno y pérfido reiterantemente y vomitivo Blogeer ) debo APLAUDIR consecuentemente y APLAUDO, a los llamados mismamente "miscato" y "a un católico" por sus muy afortunadas actuaciones y acertados comentarios en este nefasto y errado Blog y además de dar al Blogeer una casta patada en las nalgas o sease en sus partes más pudendas y más repelentemente traseras: y por todo lo cual es que bien alabo y proclamo la gran santidad y remanencia de "miscato" y "un católico" por perder el tiempo de manera bastante miserable en este alucinativo y agnostiforme y gnóstico Blog.
    Y lo firmo en Madrid a 7 de las calendas místicas y doradamente otoñales de Octubre ( mes de las ostras de Arcade, no olvidar ), siendo las 18 horas vespertinas y Día feliz de la Virgen del Rosario y fiestas de guardar en la ciudad de Cadiz y en La Coruña ( A co...

  • Comentario por un católico 07.10.08 | 17:01

    Quiero dar un gran aplauso, en serio, y animo a todo el mundo a felicitar a este gran pensador, porque de sus 30 razones para no creer no ha mencionado ni una sola razón razonada, siempre se ha escudo en lo que hacen los otros o en su propio subjetivismo, pero nada filosófico, ni uno solo, siempre centrándose en las personas y sus actos y no en el objeto de su no creencia, Dios. Me temo que nos encontramos a alguien que solo se justifica en lo que hacen los demás y no en sus propios planteamientos y actuaciones.

  • Comentario por miscato 07.10.08 | 16:53

    Blogger:nos brindas hoy tu tercera decena de necedades.El motivo de tu rechazo de la Religión está claro:te declara necio.Desde la aparición de la Religión hay constancia de esta variante del mal que es la necedad:"Dijo el necio para sí:No hay Dios".Nada nuevo.Como nada nuevo es la enfermedad ,que es privación de salud.También el ateísmo es privación:ateo,átono,atípico,anómalo,amoral,acéfalo...Como lo sabes,no te gusta que te llamen ateo.Hay que tomarte por el lado de la rechifla.Es el caso de aquel internado en el psiquiátrico que llamaba a los que pasaban por la calle "los externos".Los ateos componen esa franja de insensatez que miran sin ver,oyen sin entender.

  • Comentario por Ireneo 07.10.08 | 15:47

    El nº 26, el de la flatulencia untuosa es inefable y francamente repelente y espirituosamente deleznable; tirando a omnívoro y vílmente despreciable del todo y de la madre que te parió con omnipresencia y equipolencia múltiple y de lejana correspondencia espiritual con mística de neutrimos bipolares increyentes efervescentes y amorfos en plena de almendras agarrapiñadas, con salsa de caracoles avinagrados y plenos de tomate frito Solis amorcillado y completamente agnóstico e increyente por los 2 bandos y sobre todo por la parte del c.ñ. superior y medianamente establccidocen en un momento de grave y esquizofrénica frivolidad bipolar.
    Esta claro ?.
    Abur.



  • Comentario por Ireneo 07.10.08 | 15:29

    Xabier Pikaza Ibarrondo:

    Te he dejado un comentario en tu blog, como deseabas.

    Saludos cordiales.
    Comentario por Ireneo 07.10.08 @ 00:33



    Comentario por Ireneo 07.10.08 @ 09:51

  • Comentario por logos 07.10.08 | 13:31

    "ENSEÑAR A APRENDER.
    La torpeza humana y el tramposo llevar el agua a su molino son habituales. La enseñanza es el fundamento previo sobre el que situar las doctrinas.
    De ahí que en la forja del CIUDADANO haya que ser estrictos.
    Las opiniones, aceptadas o no, son posteriores a lo que deber ser sus fundamentos. Por ejemplo, comparar de entrada aborto y holocausto es un prejuicio idiota.
    Hay que enseñar para que el alumno deduzca a posteriori sus criterios; no imponérselos.
    Aprender es lo contrario de aceptar de antemano; lo opuesto a una imposición: el camino por el que, con libertad y con criterio, se avanza.
    Esto ha de quedar claro para todos los religiosos y para todos los políticos.
    Que no hagan ya más daño.
    Antonio Gala.

Miércoles, 30 de mayo

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