
El “silencio de Dios” en nuestro tiempo es simplemente un “basta ya”, una hartura del mundo ante soluciones quebradas.
Y en la crisis miran hacia fuera y miran hacia dentro. Buscan apoyos y analizan sus poyos. Dos preposiciones latinas para un tiempo de crisis: “inter”, “intra”.
INTER. ¡Hay que ver los equilibrios que tienen que hacer los credos para ponerse de acuerdo unos con otros y luchar juntos contra la marea de racionalización de la vida que los arrasa!.
Buscan el “ecumenismo” cual matrimonio de conveniencia certificado por algún nuevo dogma de fe.
INTRA. Intramuros, hay que ver las componendas internas que tienen que realizar cuando se van quedando sin pastores: buscan pastores entre el mismísimo ganado.
Se ven en la necesidad de importar personal extranjero extraído de pueblos atrasados y sin cultura, para incardinarlo en sociedades avanzadas y culturalmente más desarrolladas.
Ellos se lo han buscado.
Como piruetas de última hora, hablan de posibles “avances” en la doctrina –¿el modelo es el Concilio Vaticano II?-- como si de una verdad dogmática pudiese admitir componendas así como así.
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Pero está ahí. Y volverá.
Tomás Moro, en el siglo XVI propuso la abolición del Dinero, nada utópico.
En 1933 los estudios realizados por un equipo de Economía por encargo del Gobierno USA a cuatro años vista del Crack, concluyeron que la razón por la que la Gran Recesión se había producido era el Sistema de Ganancia ILIMITADA.
'Esto' es lo que produjo la especulación
galopante, y también la maquinación de la producción para alterar el precio de las cosas, el desempleo artificial, la inflación y la rotura del sistema. Para ponerlo como certeramente lo cita Roubini (2008): "el sistema financiero internacional "estallará en diferentes subsistemas que intentarán sobrevivir lo mejor posible hasta que se organice un nuevo equilibrio financiero mundial", lo que hicieron aquellos fue una proposición a nivel del Congreso para una Enmienda a la Constitución USA que fijara el límite de la Riqueza Personal en UN MILLÓN DE DÓLARES (unos ciento cincuenta millones de euros actuales).
Se debatió el asunto, ... los lobies fueron suficientes para dejarlo en la Historia. Pero es...
tanto siguen erre con erre diciéndoles a los ciudadanos que la salvación está en ir a la Iglesia, o sea a la Bolsa, a ver si viene el santo advenimiento, tut ank amón, o se levanta alguno de los sabios.
En cuanto al asunto del Espíritu, éste no necesita componendas, o ecumenismos,
ya que se trata de la presencia de Dios para UN hombre, y éste, a partir de Jesucristo, no necesita dogmas, ni ritos, ni jerarquías, ni templos. Todo esto, porque se trata de llenar el alma del SER, y Dios la llena gratis, ha quedado tan en evidencia como la ridiculez de pretender llenar el estómago buscando para ello, no alimentos o producción, sino a otro intermediario tan artificial como las Iglesias: el 'dinero'.
La sociedad dice Basta¡ y Dios... no se calla.
Martinsa se desploma, como si eso no nos echara las piedras sobre el propio tejado. Bien, lo que tenemos que hacer es construir un sistema por el que se garantice un medio de pago que sea OTRO que el dinero. No es difícil si observamos que es corriente el uso de medios electrónicos, antes, la tarjeta de disposición, ahora, el mismo internet en el teléfono portátil haría las cosas muy operativas. Y funcionales
.
Basta que al ciudadano se le garantice un trabajo con el INCENTIVO de una tasa de Poder Adquisitivo equivalente a su esfuerzo y rendimiento mediante un medio de pago digital... para que todo ciudadano se ponga a funcionar buscando el aumento de PRODUCCIÓN. Ya no hay paro, ni tampoco falta de 'dinero' pues desapareció, ni tampoco falta de poder adquisitivo, pues aumenta, todo se mueve: todos ganan, no hay inflación.
Claro, ni al Papa ni a los Políticos se les ocurre pensar que el antiguo sistema, o Ancien Régime del DINERO... está en crisis, y por lo tan...
maestro. Y, ¡mira que él NO era economista¡, pero 'eso' lo sabe cualquiera que ame al HOMBRE.
Cualquiera que sea humanista debe considerar que la crisis actual no es de sistemas de producción, ni una plaga
divina que arrasa por la peste negra a las poblaciones, ni cosa de que falte tecnología, lo único que ocurre es que no hay dinero, es estrictamente una crisis FINANCIERA.
Pero, aunque grandes economistas premios nobels nos supieran sacar del atolladero actual, si seguimos con el sistema del DINERO.. también seguiremos
con las crisis. Es una cuestión
'cíclica', en esto es en una de las pocas cosas que Marx acertó: el sistema
de ganancia traerá mayores y peores crisis cada vez. Von Mises predijo como profeta el crack de Nueva York antes del 29. Lo saben.
Y a nosotros nos 'toca' desmontarlo. Pero nunca actuemos como los resabiados
de la izquierda, que ni tienen la fórmula y además se alegran cuando un imperio de empresas como...
Se necesita mayor racionalización, un mínimo de... SENSATEZ.
Porque TODO ensayo de seres humanos que ha entrado en crisis ha sucumbido, incluso se ha extinguido,.. si no se ha encontrado una fórmula que nos saque de la crisis. Ni más ni menos.
El vocablo 'crisis' como todos los griegos, nos muestra el asunto, significa 'juicio', el actual ensayo ha entrado en una encrucijada: de ahí tenemos nosotros que 'escoger' un nuevo camino.
Los políticos ponen de manifiesto a lo ancho del arco parlamentario, tanto de aquí como de los parlamentos más duros del capitalismo, que están todos cegados mirando hacia un lugar que es el erróneo: cómo generar 'dinero'. Parecieran prosélitos de una banda dura del Catolicismo o de una secta fundamentalista: se 'rigen' por un codigo exterior que se les presenta como INCUESTIONABLE, desde luego divino: el dinero. Ésta es la norma que nadie considera como la raíz del asunto.
"El amor al dinero es la raíz de todo mal", dice el maes...
Humanismo sin credos, pero también sin ideologias totalizadoras, alienantes y absorventes, propagadoras del pensamiento único.
¡De las nuevas religiones de la increencia beligerante y del laicismo fagocitador libranos, Señor!
Y si no nos libras, que no nos falte inteligencia y discernimiento para librarnos de sus fauces. Amén.
-Cómo los sacerdotes católicos desarrollaron la idea de economía libre quinientos años antes que Adam Smith.
-Cómo la Iglesia católica inventó la universidad.
-Por qué todo lo que usted ha oído sobre el affaire Galileo es falso.
-Cómo la Iglesia católica humanizó Occidente insistiendo en la sacralidad de toda vida humana.
Ninguna institución ha hecho más para dar forma a la civilización occidental que los dos mil años de la Iglesia católica, y en modos que muchos de nosotros hemos olvidado o nunca sabido. Cómo la Iglesia construyó la civilización occidental es una lectura esencial para redescubrir esta relegada verdad.
Blogger:tus méritos de científico camboyano se te otorga por el hecho de que teniendo ojos,no ves;inteligencia,no entiendes.Copia y memoriza:La civilización occidental nos ha dado el milagro de la ciencia moderna, la riqueza de la economía libre, la seguridad del imperio de la ley, un sentido único de los derechos humanos y de la libertad, la caridad como virtud, un espléndido arte y música, una filosofía fundada en la razón y otros innumerables regalos que la hacen la civilización más rica y poderosa de la
Pero, ¿cuál es la fuente última de todos esos regalos? El autor de varios best-sellers y profesor universitario Thomas E. Woods, Jr. nos brinda la -por demasiado tiempo- pospuesta respuesta: La Iglesia católica.
En Cómo la Iglesia construyó la civilización occidental usted aprenderá:
-Por qué la ciencia moderna surgió de la Iglesia católica.
-Cómo los sacerdotes católicos desarrollaron la idea de economía libre quinientos años antes que Adam Smith.
-...
La Iglesia mientras tanto clama por la MORAL. Como si la moral fuera la panacea de la PRODUCCIÓN. Será burra.
En Psicología se sabe que la mente escindida y la mayoría de los trastornos
de neurosis y de psicopatías provienen de la confrontación en la psique del individuo de un código exterior de principios estrictos de MORAL inalterable (conocimiento del Bien y del Mal), y de otra valoración que hace aquel que forja su criterio, que se llama ÉTICA. Esta valoración interior es la que vale, porque hace en la psique como en la Ley hacía Licurgo: lo importante de la Ley no es que sea ni del 'bien' ni del 'mal', sino que sea COHERENTE.
Pues eso, díganle ustedes a los Políticos, los nuevos amos, que estudien Psicología, que se curen la enfermedad; a los clérigos, que empiecen a buscar lo ÚTIL en la forja de la Etica de los ciudadanos, que no es más que evolución y adaptabilidad; y a los ciudadanos, que se dejen de unos y de otros, que ya está bien¡¡
Aquí hay dos que son tontos de remate, el primero, quien montó la Religión como panacea del mundo mundial, cuando Dios da el Espíritu, que no es 'comida ni bebida', 'contador ni partidor',
o 'ayudador mágico' de los intereses materiales de la supervivencia de los seres humanos; y el segundo, la sociedad
sin Dios, que cree que le va a ir bien si no se pone manos a la obra de construir una ECONOMÍA que sea coherente.
Mientras tanto, Dios, que conoce la EVOLUCIÓN, que es sólo el esfuerzo del ser frente a la adversidad, nos ha
'dejado' tal cantidad de energía que si nos exponemos al sol basta para achicharrarnos, y además nos dió todos los árboles del huerto: amplios campos para explorar en la PRODUCCIÓN; nosotros
nos miramos al ombligo como esperando el santo advenimiento del Sr. Zapatero, o del Sr. Bush, o de ambos mano a mano. Pero, ¿no quedamos en que el asunto es del Demos, o sea, NUESTRO?
Miércoles, 30 de mayo
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Juan Jáuregui Castelo
José Manuel Bernal
Sor Gemma Morató