
¿En qué sentido y por qué conceptos se atreve la institución católica a llamar a su líder “Santo Padre”? Ni siquiera como metáfora se puede entender, pero aún siendo metafóricos tales títulos, ¿cómo una persona puede prestarse a recibir títulos que en nada se adecúan a la realidad?
¿Qué mayor incongruencia puede darse en sólo dos palabras?
Se repite la historia de siempre --como aquél de siniestra memoria que se hacía llamar "padrecito de la patria"--, en este caso llegando a la divinización del personaje como corresponde a la entidad que lo hace, exaltando hasta el paroxismo al leader, führer, duce, caudillo o conducator.
La Iglesia católica proclama al suyo “santo” sin pasar por sus mismos tribunales; juzga en esta vida lo que sólo su Dios debiera juzgar. Inconsecuentes con sus mismas posturas y procesos "legales".
Lo de “padre” ni siquiera como metáfora se puede admitir: no lo es, evidentemente, en el aspecto natural; pero queriéndolo ser en el sobrenatural, su mismo evangelio previene contra aquellos que a cualquiera llaman “padre o maestro”, porque sólo lo es el Padre que está en los cielos.
Chirría a cualquier demócrata el endiosamiento, el engrandecimiento, la veneración, la admiración de un simple mortal, envejecido e inválido, al que revisten de blanco y pasean, encapsulado, de forma tan indigna en un trono móvil.
En alemán se dice “führer”. Varían las palabras, se mantienen los conceptos.
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Cuando faltan razones, la cabeza sirve para sostener la cornamenta... y usarla.
Hablando de atributos cornamentales, no se debe atribuir a los demás lo que se debe ostentar con dignidad (cuando se tiene)
Cuando faltan razones, la cabeza sirve para sostener la cornamenta... y usarla.
Hablando de atributos cornamentales, no se debe atribuir a los demás lo que se debe ostentar con dignidad (cuando se tiene)
ACS. ¡¡Cuéntame, cuéntame!!
SARUCE. Soy yo quien te echaba de menos.Por mi parte no me he marchado de la red, aunque dentro de unos días sí que me "desenredaré", temporalmente, claro, si Dios no lo remedia.
Reciproco el abrazo.
Amigo Emérito Augusto, te he buscado, desde que me instalaron la nueva red, y estoy encantado de saludarte.
No soy persona sensible ante ciertos temas, sino ante ciertos estilos.
Cuando habláis para la generalidad, es difícil "hincaros el diente", porque se puede generar más opacidad que claridad.
Personalmente, no me agradan las multitudes, sino las individualidades.
Prefiero un discurso corto y mesurado, que una arenga populista. En la sociedad y en la iglesia.
Reconozco que me he pasado.
Hasta la próxima. Un abrazo.
No soy sicólogo, pero aunque lo fuese, y excelente, además, no consideraría "incongruencias" ciertas actitudes humanas, procedentes de motivaciones espirituales o deportivas.
De veras me resulta incongruente, incluso contraproducente para la sociedad, "adorar" la democracia que tenemos, o que nos hemso dado los españoles. falsedad, dedocracia, abuso del poder, precariedad de la justicia, olvido de la miseria, corrupción.
Más o menos como en cualquier otro tipo de gobierno. No olvidemos que son los hombres quienes manejan los poderes.
../..
Perdón por la extensión. Prometo resumir.
Máximo, creo que todo es una cuestión de ópticas. Como cristiano, no me atrevo a hacer juicios de intenciones.
Veo lo que veo, y creo lo que creo, pero creo que eso no debe ser exportable.
Blogger, te diría, más o menos como a Máximo, que cada uno es lbre de hablar de lo que quiera, aunque a mí me gusta hacerlo sin molestar. Vosotros acostumbráis a usar ese estilo también. De lo contrario, "no entraba al trapo".
Sigue...
¡Qué cosas más raras pasan amigo Emérito! Si yo te contara....
Perdona por el ad hominem, pero es que parece que sólo se hiere a los creyentes cuando se hace una crítica que existe incluso dentro de la Iglesia por parte de muchos "fieles" a ella ; como si los demás no tuviéramos sentimientos.
Pues os acompaño en el sentimiento.
SARUCE. Tú dices “los cristianos (católicos) no buscamos al líder, ni al jefe, en el papa, sino a la persona que lleva la responsabilidad de la iglesia.”
Yo creo que el título es lo de menos. Lo que trasciende es el significado. Y eso sí que nos encamina al líder, al jefe. Cuando se habla de “Su Santidad”, no se hace referencia solamente a un título, sino a una “dignidad suprema”, insuperable, correspondiente, en tal caso, solamente a Dios.
Y todo este galimatías contrasta con las enseñanzas de Jesús. Yo no sé qué puede ser más importante para un creyente católico, si la coherencia entre comportamiento y doctrina o la cuestión “baladí” de un titulito. No es dogma, ya lo sabemos. Pero no cabe duda que se defiende a capa y espada como si lo fuera. A las pruebas me remito. Y si hablamos de herir sensibilidades, ¿por qué ante tal crítica “estáis tan sensibles…” (Perdona por el ad hominem, pero es que parece que sólo se hiere a los creyentes; como si los demás no tuviéramos s...
El título no tendría mayor importancia, si no viniera de quien viene. Parece que sólo un Papa se dio cuenta de la incongruencia y afirmó de sí lo de “Siervo de los siervos de Dios”.
Una cosa es innegable. La Iglesia es jerárquica porque asimiló la escala piramidal de la sociedad medieval. La ciudad terrenal y la ciudad celeste, por una parte, se diferencian como corresponde a sus “principios y fines”; y por otro, se identifican en el “escalafón dignatario”. De ahí que existan títulos honoríficos. En la parte baja de la pirámide sitúan a los “laicos”, el pueblo “sincopado”. No ya el “pueblo de Dios”, sino el pueblo a secas, la plebe, la grey, el rebaño.
Luego vienen los nobles “pastores” ilustres, desde la categoría ínfima, los “padres”, y escalando, las excelencias, eminencias y santidad, la cúspide de la pirámide. Y tal página del evangelio se va a la papelera de reciclaje.
Al igual que la Iglesia española NO es Jesucristo ni trae el Espíritu,
tampoco la Partitocracia es Democracia
ni trae honor.
Por esta razón, tanto Dios huye de los hombres -son tan aburridos-, como las Leyes se encuentran en el polo norte, congeladas.
Todo esto, que parece exagerado, se puede comprobar sin embargo saliendo a tomar una copa y observando los ojos de los jóvenes en los bares, terrazas, y calles de un verano espléndido de donde se diría que ha huído la inteligencia.
¡Péndulo de la historia, no te tardes, ya está todo gris¡
Dice SARUCE: ¿De veras os molesta que le hayan denomindado Santo Padre?.
¿Molestar? De la Iglesia ya no nos molesta nada... pero como hay que escribir de algo, a veces salta la chispa de la "INCONGRUENCIA". Incongruencia con su propia doctrina, nada más. E incongruencia con los tiempos que corren. E incongruencia con lo que se ha visto que funciona mejor en la sociedad (aunque no sea la panacea universal), la democracia, donde prima la libertad individual y no existen en teoría trabas al libre pensamiento ni existe, en teoría, la exaltación del líder.
Saruce, eso que dices no es cierto. ¿O no viste cómo se ponía la gente de encendida cuando el Papa se paseaba por los Cuatro Vientos? ¿No era aquello exaltación del líder? ¡Pues menudas distinciones internas que deben estar haciendo siempre los católicos creyentes: yo vitoreo lo que representa, pero no la persona; yo veo al representante de Cristo pero no al profesor Ratizinger, etc!
Estos creyentes de circustancias que aquí tanto se ofenden respiran por los poros de su escritura: ¡vaya cómo se ponen porque les dicen la verdad!
Y la verdad es que no se puede llamar a nadie "padre" ni "maestro" ni menos "santo", ¡porque lo prohibe el Evangelio que tanto predican!
Pero claro, el evangelio ese lo interpretan siempre como les conviene: unas veces dice una cosa, según la circustancia, y otras veces la misma frase dice otra cosa distinta.
Pues que se aclaren ellos mismos.
De todas formas, coincido con el blogger en el endiosamiento del Santo Padre: así de repente de ser Ratzinger se convierte en Santo Padre. ¿En qué momento sucede tal cambio?
Amigos de AHSC, he conocido gente que siempre se halla dispuesta en primera fila, para vitorear y alcanzar la mano sudada y falsa de políticos de todos los colores, que se acercan a su ciudad.
Asistir a sus mítines, es la asignatura de sus respectivas vidas.
Los cristianos (católicos) no buscamos al líder, ni al jefe, en el papa, sino a la persona que lleva la responsabilidad de la iglesia.
Y vosotros lo sabéis, tan bien como yo.
Si os fijáis, él siempre predica amor.
¿De veras os molesta que le hayan denomindado Santo Padre?.
Es que estáis de un sensible...
Abrazos.
A ver blogger, sin insultar y suponiendo por un nanosegundo que preguntas de buena fe, lo cual es falso.
Se dice Santo Padre o Santísimo al obispo de Roma, no en cuanto persona, sino en cuanto al cargo que ostenta. La persona concreta de ningún modo es obligatorio que sea santa. Como tantos señores, caballeros, excelentísimos, doctores que de tales no tienen nada.
Y se dice "Santo Padre", en sentido figurado, en cuanto su oficio es confirmar en la fe a sus hermanos, participando de la función iluminativa de los ángeles y de Dios, "pariendo" las verdades de que se nutre la fe católica.
Blasfema si quieres pero no blasfemes de lo que ignoras, al menos.
Blogger:¿No te das cuenta que procesionas embobado detrás de difuntos como Marx y Nietsche al igual que los burócratas camboyanos,y antes los de la extinta URSS?¿No te parece de rechifla la estampa de un niñato enseñando a un viejo de doscientos años cómo se llega a viejo? Es tu estampa frenta a la religión.¿No te sonroja hacer nudismo con una humanidad demediada,autoemasculado de tu dimensión religiosa?¿Te satisface la compañia de Máximo?
Para EVANESCENCIO, MARIPILI y CIUDADANO.
Sólo ofende quien no tiene argumentos.
Cuando faltan razones, la cabeza sirve para sostener la cornamenta... y usarla.
Eso les pasa a estos comentaristas: siempre la agresividad es fruto de la debilidad.
¿Por qué les molesta tanto que les digan la verdad, que han endiosado a un hombre y lo han convertido en führer?
Eso que yo vi en una audiencia pública, de JP-2 en Roma, me produjo verdadera repugnancia. Y verlo en los cargos públicos... ¡también! ¡Qué falsedad más grande esa de "servus servorum Dei"!
Cuando algo tiene patas, pelos, dientes, rabo y ladra, ¿no será que es un perro? ¿Por qué llamarlo de otra manera?
Humanismo sin credos.
De humanismo lo que el diablo de santo.
Lo de "sin credos" absoluta falacia, siguen con el mismo credo, con la misma fijación patológica. Dañar, ofender, insultar, a los católicos y a la Iglesia Católica.
¿De verdad no cree que a su provecta edad en vez de dedicarse a publicar sandeces, a ofender a otras persona, a dedicar el tiempo en perjuicio de las creencias de otros, podría dedicarse a cosas más afines con sus capacidades?.
¿Tal vez a jugar a la petanca, a la calva?.
'Santo', por lo tanto, es alguien que no ha trabajado, que no ha 'hecho hijos'
, que no ha cumplido la Religión, que no es ciudadano, o sea, Dios.
Y Él le da esa distinción, que es el Espíritu, a aquel que viene a Dios: he aquí, -dice- a quien a mí viene, yo no lo echo fuera, sino que cenaré con él y él conmigo. O sea, santo.
Buscad primeramente su presencia, todo lo demás: que si habéis de cambiar las leyes, que si tendréis poder, ánimo, e intuición para construir -y disfrutar- lo existente, que si podréis 'dominar' las adicciones que os sobrevinieron porque vuestro pobre corazón estaba sin llenura, más seco que un ajo..., en suma, el CRITERIO y la ACCIÓN,... os vendrán por añadidura.
y milagros NO sirven para llegar a Dios, que Él, siendo tan grande, se da GRATIS, como Dios manda.
Y como los hombres son renuentes, -y no se lo creen aunque se lo diga el mismísimo ángel de la guarda-, pues tuvo Jesucristo que morir por ellos, y entonces decirles: he aquí, mi Sangre es suficiente 'pago' para que os dejéis de sufrir tanto 'por mi culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa'... ¡se acabó la curpa¡. Ahora, todo aquel que reciba este mi pago por sí, queda LIBRE para amar a Dios con todo su sentimiento
, pues esto es el Espíritu: que Dios ama a aquel que asi se le acerca con todo su SENTIMIENTO. El Espíritu no es un 'misterio' o una cosa escondida para que lo expliquen los zoquetes maestros de la ley, o jefe de una Iglesia con muchas llaves que se mueve cual ama de ídem, sino llanamente el corazón de Dios, que se vuelca al INTERIOR del ser que así de llanamente lo ama y lo desea:
ya no hay impedimento. Yo, Jesucristo.
'Santo', por lo tanto, ...
implantar para acometer la PRODUCCIÓN y la sociedad.
Jesucristo se lo dice a uno que cumplía bien eso de ser honesto, recto, y además
, religioso: ...'nada de eso te sirve, nada de eso te hace ESPIRITUAL, sino el nacer al Espíritu: no te sorprenda que te lo diga otra vez: TODO el que nace de mujer es .. 'carne', sea bueno, no bueno, san bueno, o don bueno; y el que SIENTE la presencia de Dios, que es el Espíritu, ése es espiritual. Jn. 3.
Aquí no hay tu tía: o se tiene a Él, o bien por el contrario, le ocurre lo del cuento de la monita que se viste de seda. Hombre, puede ser un primate excelente, y además, bienhechor, esto de primate en el sentido de ser el PRIMERO de todos los seres, siempre superior al secundate, que ese es su significado; pero, sin el Espíritu, Dios no está en Él. Lo que hace Jesucristo al respecto de estos tantos
'santos' que andaban por el mundo
judío, cristiano y musulmán y protestante, es decirles que sus muchas obras ...
se mueven sin este principio: nulla poena sine previa lege penale, lo cual equivale a decir que cualquiera que acusa lo ha de hacer en base a una ley que se encuentre
vigente en el momento en que se cometió el crimen. Y Dios, al haber observado cómo se desarrolla eso de la Evolución, algo que no se sabe apriori a dónde va a llegar, ni como será, decidió nunca
'caer' en el error (=pecado) de erigirse en 'Legislador', lo cual es un contradios habida cuenta que las leyes son las primeras cosas que cambian en una sociedad viva, como la ciencia del Derecho tiene certificado.
Bien, en segundo lugar, es necesario decir que 'santo' significa 'separado', y no tiene que ver con los milagros o muchas resurrecciones que un anacoreta haya procurado para beneficio suyo y solaz de los deudos. No, santo es estar al Espíritu, esto es, que no tiene nada que ver con comida, bebida, con leyes, con actos, con sociedad humana, con democracia, con las fórmulas que los hombres han de ...
El Blogger nuestro de cada día, dánoslo hoy (es oración al Padrenuestro)...se ha puesto de acuerdo con Jesucristo en un tongo evidente; pareciera que el Padre, que siempre está atento a quien vale, al observarlo desde que se declaraba ateo con una indignación cencilla, inmediatamente lo empleó a sus servicios: y dice cómo angel divino: "y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos. Mt. 23:9.
Y de aquí se sigue la otra cuestión, lo de "santo", para dejarla aclarada.
Dice el artículo con cierto desconocimiento, por no decir impregnado
de la influencia cultural corriente
: "La Iglesia católica proclama al suyo “santo” sin pasar por sus mismos tribunales; juzga en esta vida lo que sólo su Dios debiera juzgar" (sic).
Bien, en primer lugar, es conveniente aclarar que, aparte de que Dios NO busca
honores en los que lo aman, eso de juzgar es una cosa de los tribunales
, y éstos no...
Los católicos no tienen la culpa de que cuando ............. (aquí una obscenidad que rebaja a la comentarista y que el blogger no consiente).........te hicieran más daño de lo normal. Si tienes ganas de desahogarte, métete con los políticos y deja a los católicos y a su Papa en paz.
En castellano se dice bobo, mentecato, simple, ignorante, ingenuo, inocente, necio, pasmado, candoroso, crédulo, incauto, incapaz, mastuerzo, porfiado, torpe, zoquete, lerdo, mendrugo, tardo, tarugo, tosco, cachazudo, obtuso, imbécil. Varían las palabras, se mantienen los conceptos. Por supuesto me refiero al autor de esta gilipollez (porque no pretenderás llamarlo artículo, ¿verdad?)
Por mi le puedne llamar como quieran. Eso sí, hay que ver cómo babeaban cuando lo vimos por Santiago de Compostela... daban verdadera lástima... parecía que hubieran visto a dios viendo al viejo. En el fondo es una forma más de alienación o despersonalización, como sucede en todos los campos de la vida.
Miércoles, 30 de mayo
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Juan Jáuregui Castelo
José Manuel Bernal
Sor Gemma Morató