Humanismo sin credos

Luis Cencillo Ramírez, mi profesor, ya no está entre nosotros.

29.06.08 | 10:00. Archivado en Vivencia
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Bien poco es, pero en este momento es muchísimo lo que de él me queda, sus cinco libros de texto profusamente subrayados y anotados. Me queda su pensamiento.

También un recuerdo borroso de su figura, entrando imponente a la clase, su voz profunda y arrugada, sus citas alemanas, su prepotencia, su lenguaje rebuscado y abstruso, su dedicación a los alumnos, algo que luego, al revivir su figura hemos sabido que era cierta.

Coincidencias de la vida... ¡en este blog se me ocurrió citarle en un comentario del día 21 de junio de 2008: moría cuatro días más tarde! ¿Fue premonición telepática?

Saco de la estantería los polvorientos cinco tomos que malamente digerimos en los cursos de “comunes” en la Universidad Complutense poco antes de acceder a la especialidad de Psicología, en Somosaguas, donde continuamos recibiendo sus enseñanzas. Dos tomos de Antropología Integral, uno de Antropología Cultural y Psicología (Curso 72-73) y dos de Filosofía Fundamental (Curso 68-69) ¡En uno de ellos todavía hay una papeleta de Exámenes con la nota!

Poco a poco van surgiendo en mi memoria destellos de su personalidad. Por ejemplo aquellas dos observaciones que recuerdo en sendos exámenes. ¡Dios, qué tachón tan imponente! Todo por entremezclar etimológicamente "hostis" e "inimicus" escribíendo ¡"henemigo"! Y en otro examen sus observaciones sobre las confusas ideas que yo tenía sobre Bakunin...

Imponía, cierto, pero ¡qué pazguatos éramos en aquellos tiempos! Acercarse a un profesor de su talla, que sobrecogía con citas y citas, con lenguaje esotérico que apenas si llegágamos a comprender... era punto menos que imposible; hubiese supuesto un atrevimiento muy alejado de nuestras posibilidades. ¡Qué poco sabemos aprovechar a los sabios cuando los tenemos cerca! Y Luis Cencillo Ramírez lo era.

Cencillo era él. Era un baúl sin fondo de saber y de interpretar la vida, de escudriñar las ideas y de introducirse con su bisturí particular en el psiquismo. Y lo hacía con pasión y con vehemencia. ¿Acertado? No lo sé. Al menos se preparó a fondo para ello y lo hizo a su manera: en las solapas de sus libros aparecían sus credenciales y títulos; hoy en Internet se pueden leer sus andanzas.

Los que estaban a su alrededor, lo supe después, jamás lo comprendieron y, menos, le perdonaron el atrevimiento de saber más que ellos y estar más preparado que ellos. Dejo para otros los rechazos que provocaba su personalidad envolvente. No podía ser menos y siempre sucede así. No era un personaje cercano, aunque estoy seguro de que sus amistades serían sólidas.

Hoy siento como si hubiera perdido una parte de mí mismo, hay como un agujero en mi horizonte vital. Esa pequeña parte de la estantería de mi biblioteca está llorando, está vacía, tiene un boquete que clama una venganza de recuerdos. ¡Cómo se va diluyendo nuestro horizonte vital! Hoy es éste, mañana aquel otro; ayer fue un familiar que no tragábamos, otro día alguien que supuso mucho en un momento de nuestra vida. Ese es uno de los sedimentos que van dejando los años y que le recuerdan a uno que no los cumple en vano.

¿Por qué ese olvido, ese desdén de la ciencia oficial hacia su persona? ¿Quizá porque no se prodigó socialmente? ¿Quizá porque no era ni de los unos, laico, ni de los otros, fraile jesuita?. ¿No se supo vender? ¿Quizá por lo “extravagente” de su concepción psicológica y antropológica? ¿Misantropía? ¿Egolatría? ¿Narcisismo? No lo sé. Es posible.

De todas formas, a mi me da igual. Fue mi profesor. De él aprendí a ahondar más en las cosas vulgares de la vida; él estructuró de otra manera mis conocimientos filosóficos y antropológicos; él aportó mucho a la forma de acercarme a los problemas; él confirió a mi cortedad de vista una amplitud de miras... Todo eso lo estoy viendo ahora al entreabrir sus libros... Muchos de sus criterios reconozco haberlos hecho míos.

Quedará siempre en mi recuerdo. Hoy recuerdo agridulce.

12 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por ANTONIO 30.09.09 | 10:55

    D.luis fué profesor mio en salamanca en el año 1977 e impartiá clases de psicoterapia .Fué el unico catedratico que existía en la facultad por aquella epoca y sus clases se llenaban ¡literalmente no cabía ni un alumno más¡.Cansado del paletismo de salamanca y de la mentalidad tan pueblerina de esa ciudad y de profesores que se creían dioses se volvió a marchar a madrid sobre el año 1983 .
    UN GRAN HOMBRE,SENCILLO ,HUMANO ,INTELECTUAL Y POR ENCIMA DE MUCHOS OTROS .Algunos le tachan de soberbio y es totalmente falso ,quizás era unm mero mecanismo de defensa suyo.
    Estoy convencido que si Luis hubiese sido aleman se le hubiese dispensado un mayor reconocimiento de su labor humanista en dicho pais .........pero españa es diferente.
    D.luis nos encontraremos en la cuarta dimension .
    Descanse en paz

  • Comentario por LELY 15.02.09 | 20:51

    Don luis lo hera todo en nuesta familia le hechamos mucho de menos, pero nos quedan todos sus recuerdos en libros y en fotos yvideos que tenemos de el le queremos y nunca le olvidaremos. perona humana y un sabio donde los haya la familia aragones bermejo.NUNCA LE OLVIDAREMOS

  • Comentario por vicente perea 18.01.09 | 15:00

    es una gran perdida para españa el perder a un ilustre psicologo tan ejemplar,con un don insuperable con todos los respetos a sus colegas.
    Don Luis era un hombre caritativo con las persona desfavorecidas,desinteresadamente,es el mejor amigo que una persona pueda desear yo me siento orguyoso de ser como soy gracias a su admistad ayuda consejos y horas de terapia,me libero de toda pesadilla de mi desfavorecida infancia,hoy he descubierto su falta y a sido una tristeza para mi pues es el unico amigo real que he conocido a pesar de la gran diferencia de edad entre ambos,
    su personalidad es envidiable yo lo imito en sus buenas obras de ayuda hacia el projimo a un que no puedo imitar su excelente modo de hacer felices a sus pacientes los cuales estaran muy orguyosos de haberlo tenido como profesor y mas amigo.
    descanse en paz.

  • Comentario por Guillermo de José Cencillo 11.08.08 | 14:28

    Aunque nuestra relación familiar ( tio y sobrino ) no se interpuso en otros aspectos relacionales, pienso que el cariño familiar impidió que existieran ciertas "rupturas" dialécticas ya que a pesar de considerarle un genio en multitud de disciplinas, creo que no tenía la verdad absoluta...de todas formas, lo que hubo, quedó. Te recordaré.

  • Comentario por martueño 13.07.08 | 17:44

    Luis Cencillo. Por encima de lo que surge alrededor y es llamado vritti en los Yoga sutras, fue un hombre de enorme interior, de ahí su riqueza, extraordinariae inimitable.Los vrittis vienen a ser como remolinos espacio-temporales de pensamiento insatisfecho y en pugna, al calor de contrariedades con muchos focos de atención que se van haciendo y deshaciendo. Son tantas las concomitancias de su pensar profundisimo, abisal y suyo, como casi diria él, con la idea de que la felicidad se encuentra más en uno y su interior, que en el exterior sin más, , que ignorar esto, es no reconocer evidentes raíces con el mundo y mente hindú.Que el exterior no puede ser una prolongación más y exclusiva de los niveles primarios del ser humano; que cualquiera que lo oiga, leyéndolo, o ampliándose la lectura en reflexión ya está tocando, si tiene algo de sensiblidad, por efecto de la potencia instalada en el pensamiento del maestro, alguna gota de la sabiduria que llego a ser en él , su estado natura...

  • Comentario por Guillermo de José Cencillo 10.07.08 | 16:51

    Le encantaba la música de cámara y en más de una ocasión me llevó con el a conciertos en colegios mayores.
    Era una completa contradicción en aspectos emocionales aunque intelectualmente era un fuera de serie que solo fue apreciado y valorado por los que realmente podían llamarse intelectualmente preparados....

  • Comentario por leston 09.07.08 | 14:16

    Le tuve de Antropología Psicológica en la Complu en 1976. Era un soberbio. Era un genio. Era un genio soberbio. Nadie le entendía (con 20 añitos no se entiende nada). Luego me hizo hacer terapia con ÉL a razón de 10 pesetas la sesión en Rey Francisco (yo era pobre). Dos años en los que me hice hombre. Gracias D. Luis. Descanse en paz.

  • Comentario por belén 07.07.08 | 22:46

    Luis era más que un profesor. estaba cerca de la gente. Aclaraba las dudas que podías tener a cerca de Dios, y te demostraba con sencillez su existencia. Estaba allí, bajo su aspecto sencillo, con sus zapatos gastados por el tiempo, pero deseoso de ser escuchado. Era especial, incomprendido, por unos y por otros......lejano y cercano....que admiraba a la gente que se daba a los demas y que luchaba. Hoy se ha ido....y apenas nos hemos dado cuenta. Mis lagrimas son porque perdí el tiempo y no supe aprovechar su sabiduría. Cuando era joven, porque me aburría, no le entendía....y cuando empecé a comprenderle y a disfrutar de sus charlas...ya no quedaba tiempo.... Fue un ser extraordinario, y especial que el mundo desperdició.

  • Comentario por ' 29.06.08 | 16:02

    porque no sabían que tú deseas tanto como ellos el sentimiento. Que unos digan que el cuerpo muere y no resucita, o que otros digan que es el alma con el cuerpo, no lo tomes en cuenta, ¿cómo habrías de tomarlo, si tú eres el amante?, sí sabemos nosotros
    esto sin necesidad de ciencia, de conceptos, o de proclamas de si en el cuerpo, si en el alma, si en el espíritu: que Luis... será.
    Y, en tí, es.

    y les decía: Abraham, padre de todas las naciones de la tierra, se gozó de que había de ver mi día; y lo vió, y se gozó. De cierto, de cierto, os digo: antes que Abraham fuese, yo soy. Jn. 8:58.

  • Comentario por ' 29.06.08 | 16:00

    De cierto, de cierto, os digo que en cuanto dísteis de beber a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicísteis.

    Señor, tú que te revolviste cuando decían que los que de aquí pasan dejan de ser, y les anunciaste palabra tan grande como el "Yo soy Dios de Abraham
    , de Isaac y de Jacob: no soy Dios de muertos sino Dios de vivos"; tú que presentaste a aquellos que ya no vivían
    entre nosotros como si estuvieran vivos
    , recibe nuestro homenaje a Luis, un hombre bueno que derramó su vida para dar de beber al sediento, un catedrático que de cierto dió su alma entera a sus alumnos con tanto corazón que ahora uno de sus hijos, blogger, le dedica este artículo de tanta dignidad.

    Aquí abajo tenemos una plaga, Señor, los conceptos, y en ellos creemos los humanos que tenemos la verdad, pero sabemos que la verdad no existe ni los conceptos confinan, así, lo importante es el querer, y aquel hombre quiso; que si otros o él mismo renegaran de tí, es ...

  • Comentario por [Blogger] 29.06.08 | 16:00

    Bueno, MISCATO, yo ni entonces ni después supe que Cencillo había sido jesuita, ni siquiera que fuera cura. Añadamos también que tuvo que dejar la Cª de Jesús, ¿no?
    ¿Por qué la dejó? ¡Ah, porque no le permitían enseñar! Pues estoy seguro de que habría dejado el sacerdocio si eso le hubiera impedido desarrollar su labor docente. Seguro. Como he visto muchos otros. Es la firmeza de la fe, el carácter sacerdotal y todas esas chorradas de que quieren recubrirse para no verse desnudos.

  • Comentario por miscato 29.06.08 | 15:47

    Blogger:hoy te muestras agradecido.Tu gratitud agradaría más al personaje si hablaras de su verdadera identidad:"Luis Cencillo, además de eminente psicólogo -entre otras muchas cosas- seguía siendo sacerdote (celebró hasta hace poco tiempo -hasta que sus achaques se lo impidieron- la misa del sábado por la tarde en la Parroquia de San Juan de Ribera de Madrid)".

Miércoles, 30 de mayo

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