Por EMÉRITOAGUSTO
Recupero la última aseveración de don Fernando Giménez Barriocanal:
“El decano de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Autónoma de Madrid también desmitificó la figura del sacerdote y señaló que hoy día un sacerdote está cobrando entre 700 y 800 euros y un obispo 1.000 euros. Además cotizan como salario mínimo y con pensión mínima”…
Señor Barriocanal y monseñores que se autonombran “mileuristas” porque su sueldo es “magro”. No existe motivo alguno para “desmitificar” a nadie en este aspecto. Todos sabemos cómo viven los eclesiásticos. Ya hemos superado la etapa de oscurantismo analfabeto en la que se pensaba que los “curas vivían como Dios” (y algunos eclesiásticos lo corroboraban).
Quienes nos preciamos de incluir a sacerdotes entre nuestras amistades sabemos y constatamos que su tren de vida no se diferencia apenas de la gran mayoría de sus feligreses.
Sin embargo, admitamos que hay numerosos "currantes" que tienen un sueldo mucho "más magro" (y magreado) que el de los eclesiásticos. Los “mileuristas” en este país constituyen el mayor de los colectivos sociales.
No solamente hay mileuristas entre los jóvenes en activo, como parece que se quiere dar a entender en los medios. Un gran número de trabajadores, incluso con bastantes años de servicio y a punto de jubilarse, engrosan este “gremio”. También los obispos y los sacerdotes, a juzgar por sus honorarios.
Ante esta realidad, yo sólo destacaría una nimia diferencia: unos viven, otros sobreviven.
Me explico. Comienzo por los monseñores. Cuando un obispo llega a su “Sede Episcopal”, se encuentra todo dispuesto. Su vivienda, que no “suya” por supuesto, organizada, con todas sus estancias bien acondicionadas. Luz, agua, teléfono, TV, ordenador… a punto. Es posible que modifique algo la decoración, según gustos… Y todo por cuenta de la Diócesis.
Estos conceptos “habituales”, por los que cualquier ciudadano de a pie debe abonar factura, los monseñores los tienen satisfechos. Si es menester efectuar la “visita pastoral” a los pueblos de su jurisdicción; si deben desplazarse para acudir a cualquier evento pastoral fuera de su diócesis…, ¡viaje sufragado! Los gastos entran dentro del “presupuesto de representatividad”.
Algunos obispos tampoco pagan chófer (ellos tampoco conducen); y hasta otros, pueden presumir de "rezar mucho" (el catecismo "Astete" que yo estudiaba decía que "Orar es levantar el corazón a Dios y pedirle MERCEDES"). Así pues, es evidente. El sueldo que cobran está totalmente "libre de polvo y paja". Su intendencia hogareña está solucionada. Así cualquiera presume de mileurista, monseñores.
Me sorprende la puntualización de que “además cotizan como salario mínimo y con pensión mínima”. Juego redondo; les sale rentable: cotizan menos, ergo les queda más líquido. Sin embargo, a la larga, llegarán a la jubilación y posiblemente pasarán penuria. ¿Pan para hoy y hambre para mañana; o “¡ahora, vida y dulzura y luego, esperanza nuestra!”?
Y los sacerdotes. También mileuristas en régimen general. Pero no pagan hipoteca ni ven cómo el euríbor les araña las paredes de la vivienda; ni abonan factura de teléfono, ni de luz; la cuota de la comunidad de vecinos corre por cuenta del erario parroquial. ¡¡Su economía doméstica está resuelta!!; y además no tienen que "mantener" a una familia ni otro tipo de cargas que esta situación conlleva..
Por aportar más datos, no pocos curas reciben un “complemento salarial” deducido de los presupuestos de la parroquia. Lo que significa dos cosas. Una, que ese dinero “no cotiza” (¿negro?). Dos, y principal, que así dejan de ser “mileuristas”.
Y ahora analicemos su “jornada laboral”. Alardean de “dedicación exclusiva”. “Disponibilidad 24 horas”. Y por mayor engreimiento, algunos adicionan el topicazo de la “sublimación” de su entrega sacrificada.
Seamos objetivos. Resulta fácil constatar estos datos: “Despacho parroquial”, días concretos y horas limitadas. Y en la mayoría de las parroquias está atendido por seglares. “Labores pastorales”. Catequesis, monitores de jóvenes, cursillos prematrimoniales, visita de enfermos…, incumbencias asumidas principalmente por laicos. A lo sumo, el cura ejerce las funciones de “supervisor” (originariamente, “episcopos”).
Sólo les queda específicamente la celebración de los sacramentos. ¿Dónde está la dedicación exclusiva?
No entiendo por qué el Estado debe correr con los sueldos de los ministros católicos; porque a esto va dirigida principalmente la financiación tributaria. No pienso lo mismo sobre la aportación del Estado en lo que se refiere a "Obras sociales" de la Iglesia, lo que la equipara a cualquier ONG. Aquí sí. El Estado está obligado a subvencionar, promocionar e impulsar estas actividades y dedicaciones. Pero pienso que estas dos partidas deben estar claramente diferenciadas para que todos nos enteremos.
Y aporto una idea, por si vale. Para mí, que se debe abolir el concepto de que el sacerdote es un “consagrado, elegido”.
La idea de las primeras comunidades estaba bien clara: “cada bautizado debe poner su carisma al servicio de la comunidad”. Por tanto, el sacerdote debería emplearse habitualmente en un trabajo civil, como cualquier otro cristiano. De esta forma disfrutaría de su retribución laboral, sin necesidad de recibir estipendio de la Iglesia. El mismo Pablo de Tarso reconoce que “no quiere ser una carga para la comunidad”. Y por eso, se busca su curro.
De hecho, no son pocos lo que así lo hacen. Pero, claro, tal comportamiento significa que están cobrando “dos sueldos”: uno de su dedicación a la Iglesia; otro de su asignación laboral. ¿No es esto injusto? ¿Es éste el ejemplo que dan quienes, desde el púlpito, predican la "solidaridad" con los más necesitados? ¡Cuántos seglares hay que, después de su jornada laboral, dedican a la Iglesia prácticamente la mayor parte de su “tiempo libre”! ¡¡Y no cobran por ello!! ¿Y el cura, sí...?
En fin, que si los católicos quieren sostener a sus pastores viviendo aquello de las primeras comunidades: “tenían todo en común, y no existían pobres ni indigentes”, que lo hagan; pero que no nos obliguen a los demás, directa o indirectamente, a "mantener" a personas cuyo "trabajo" no nos responsabiliza.
Sospecho que esta campaña de la cruz presagia una nueva cruzada.
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PARAGUAS DOBLE
Emerito, nen, te veo doble y no he bebio como es que no sigues en la 1.
Bueno tambien te veré en la 2 y repito er verso.
Verzo 2
Hay Emérito, tu foto me ha robado er corason, que foto la de aquel día Emerito del alma hundia.
Pasa un día y la miro, llega otro y tan bien, masclavisao, Emerito der armaundia que foto la d'aquerdia la miro y me sale poesia, sin ella ¡que seria de mivia! no te atrevas a quitarla pues sinversuensa te diria, Emerito der armaundia tengo que verte, mirarte ya tos los dias, tu careto y tucruacuestas
ay, ay, y ay Agusto como er torero me pongo na ma mirarla.
Mira que llegaasefeo, la primera ve zemescapó un peo.
No la quites toavia Emerito der armaundia.
Y , ¿de donde sale el dinero que se recauda para pagar los subsidios a grandes sectores para que ABANDONEN LA PRODUCCIÓN?
Sabemos que ese dinero, proveniente de los impuestos, sirve para conseguir que el Poder Adquisitivo de los mismos ciudadanos que lo pagaron quede esquilmado y que grandes bolsas de ciudadanos sean enviados al desempleo. ¿Hizo tal cosa Adolfo Hitler o Joseph Stalin, esos dos criminales acreditados
en la historia?
¿monstruo?, pero, ¿no estamos bajo el Capitalismo Socialista?
Es difícil de juzgar el asunto, pero la voluntad de muchos españoles está bien clara: el que quiera servicios espirituales que los pague; y el que los ofrezca, que se financie de quien los acepta. Aunque pongan una X el dinero no sale de los "crucistas", sale de todos. Es más, a muchos "cruzados" les sale a devolver y lo que hacen es jugar con el dinero de los que pagan. No más financiación del monstruo.
fijar un límite a la Riqueza Personal, que se traduce en bienes, servicios, y derechos en el equivalente, de por ejemplo, unos doscientos millones de euros, lo que da un balón de oxígeno como meta a tanto empleado de larga duración, mileuristas, curas, obispos y vasallos.
O, ¿acaso la ABUNDANCIA, el Poder Adquisitivo efectivo, no se cifran nada más que en PRODUCIR más? Pues de eso se trata, de eso se trata: de abrir una brecha a este horizonte de acero que nos han construido y hacer que por la abundancia de PRODUCCIÓN, y la ley de oferta y demanda, aumente CADA DÍA nuestro Poder Adquisitivo.
..rio' 'igualdad', sindicato exigiendo salario 'mínimo' y cosas propias del lenguaje de siervos. Lo único que SABE la naturaleza es que quien se esfuerza... crece como un árbol poderoso, y viceversa: árbol que no busca estirarse... el mismo sol se encoje detrás del bosque para que desaparezca. Así, la EVOLUCIÓN se basa en esta premisa: camarón que se duerme, se lo lleva la corriente. Que Dios jamás repartió un mendrugo a nadie: durante quince mil millones de años, los que quieren vivir se han esforzado, y los otros, parásitos a sus espaldas.
El futuro en Economía, una vez que
'despierten' los ciudadanos, no puede pasar sino por MEJORAR el Capitalismo, en el sentido de implementar un sistema
de INCENTIVO, ahora, no solamente a la empresa, sino a CADA HOMBRE, para que reciba, nunca más un 'salario' igualitario, sino el Poder Adquisitivo que él se merece, no por 'dignidad humana', sino por su rendimiento efectivo.
La segunda norma de esta sencilla fórmula es...
El 'salario' tiene un estigma dentro: es un pañuelito de sal que se reparte entre la soldadesca a todos iguales... para que 'cumplan' en la guerra. Pero unos cumplen más que otros, y por ello, eso del salario es un contradiós.
Y esto es porque mientras que la Iglesia dice que TODOS son iguales,
-pareciera el socialismo IGUALITARIO-, lo que dice el HOMBRE en sus adentros es que no hay derecho a que esto sea así. Y lo que dice la INTUICIÓN es que si EL NOSOTROS aplicaramos una retribución a CADA trabajador en el equivalente de lo que rinda, de lo que produzca, esto se convertiría automáticamente en un aumento de su Poder Adquisitivo personal, aumento de PRODUCCIÓN, y aumento de oferta. Ocurriría a nivel del INDIVIDUO exactamente lo mismo que sucedió a la empresa cuando se le dijo que si rendía más,... ganaría más: todos se electrizaron.
Para mirar alto, hay, por lo tanto, que hacer una especie de trasmutación de todos esos valores mediodres de
'salar...
... languidece y fenece exactamente por la misma razón que la Economía del Evangelio cuando fue aplicada a varios siglos de masa laboral... fue que trata a todos como si de un ejercito se sirviera, IGUALES. Todos sois hijos de Dios: Carlos Marx.
Cuando comienza la revolución del dinero, el INCENTIVO de Adam Smith, por cierto preconizado en lo eclesial con Juan Calvino cuando dijo frente a la prohibición del préstamo con interés de los católicos, aquello de que la abundancia de riqueza testifica que Dios ha bendecido a quien lo tiene,... es cuando comienza la Riqueza de las Naciones.
Sin INCENTIVO no hay ser humano que se menee. Y si se les 'uniforma' como masa laboral en clave de reclutas... irán a 'servir', pero dirán... me cago en la nación, o sea, que se limitarán a cumplir para ganar su sustento. Y si hay alguno que se esfuerza más que el que tiene al lado, la empresa le dirá: Salario, Convenio laboral, sindicato. Esto es el ejército: a morir por la patria...
Es lo que pasa cuando un sindicalista habla de 'mejorar' la vida de millones de personas 'currantes' y 'enfrenta' su visión a la visión de la jerarquía de otra institución 'social': que tienen ambos en su inteligencia el mismo enfoque de... segundón.
Vamos a ver, cuando el mundo se regía por un modelo de Economía católico durante quince siglos, los mandamases imponían un sistema de RETRIBUCIÓN basado en la IGUALDAD, y a esto lo llamaban... 'salario', siervos de la gleba, hijos de Dios, bien, pues de la conversación y 'reivindicaciones' que pone de manifiesto el artículo se limita toda la cuestión a 'tirar' unos y otros del descosido: dos 'clases' que aunque se esfuerce el individuo, quedan todos en muertos de hambre: se dedican a rajar un 'siete' que el mal uniforme -y casulla- que les han encasquetado lleva desde hace siglos: el IGUALITARISMO. Ahí hay miseria y mediocridad... siempre.
La razón por la que el sistema socialista, cuando ha estado en el poder... ...
A la vez que preparo este post (día 27 a las 15 h) me estoy acordando de un cura y el hecho me hace sonreír. Es verdad que es algo mayor y está algo achacoso, pero ¡sigue atendiendo una iglesia y es responsable de ella!
Cuando no le apetece o se siente cansado le paga 50 euros a otro cura, tan viejo como él, para que vaya a decir la misa de [tal hora].
Es la moda de la subcontrata que llega a la Iglesia.
Miércoles, 30 de mayo
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Juan Jáuregui Castelo
José Manuel Bernal
Sor Gemma Morató