
Hay que reconocer que el hombre, antes de formular, expresar y poner por escrito pensamientos, creía. Previa a cualquier discusión sobre filosofía, ciencia, historia y naturaleza humana estaba la fe, la creencia en que las cosas eran de determinada manera. Mucho nos tememos que estará también al final, si es que éste se llega a dar.
También la creencia está en el origen --¿y también al final?—de cualquier problemática relacionada con la moral, con llevar una vida buena y justa y con la conformación social. Así es, por más que algunos se empeñen --¿nos empeñemos?— en negarlo o rebatirlo.
Debido a eso y a la configuración evolutiva de la psicobiología humana, quizá los intentos de erradicar los credos sea tarea a la par que titánica, imposible.
¿Por qué? No por otra cosa sino porque el hombre es un ser en evolución, no es un ser finalmente logrado, definitivo, perfecto. Porque además dentro de su constitución intelectual está el no abarcar el conocimiento necesario que le haga comprender o abarcar todo lo que tiene relación con su devenir vital, sus necesidades o simplemente sus inquietudes. El mismo San Agustín lo expresó muy bien en los seis primeros capítulos de sus Confesiones.
La fe, los credos, las creencias no desaparecerán mientras el hombre no supere el miedo a la muerte, a lo desconocido, a los demás hombres, al porvenir, a las tinieblas nocturnas...
Y buscará modos y medios para conjurar dichos temores, sin encontrarlos. La relegación del magma emotivo hacia instancias racionales las más de las veces no surte efecto. Intentar sacar a flote una angustia inconcreta puede durar años. Superar una fobia, lo mismo. Parecen mundos paralelos que jamás se encuentran: ¿por qué tengo miedo a esto? ¿por qué me dejo llevar por la ira? ¿por qué me inunda el temor a que me pueda sobrevenir una desgracia? Sé por qué, pero no puedo dominarlo.
¿No hay respuesta? ¿“No tengo la respuesta”? ¿Lo que me dicen, no me convence? ¿“Tengo que ser yo el que tropiece en la piedra”? ¡No! ¡Tienes la salvación en tu mano si quieres y crees!
¿Y no la habías visto? He ahí la descomunal Institución-Solucionario de los miedos infundados: la religión. La religión todo lo da hecho; todo lo sabe; todo lo presupone; para todo tiene fórmulas; de todo ayuda a salir; todo lo conjura; la religión te da la fuerza; te da la vida; en ella está el amor verdadero; sin ella la vida es un vacío; sin ella el hombre está perdido... ¿Y quién se puede atrever a contradecirla?
Perfecto. Hay que admitir la religión. Están en la verdad.
Y he aquí la vocecita de un minúsculo chiquilicuatre que asoma por el quicio de la puerta: ¿Puedo hablar? ¿Pueden ustedes admitir otras verdades? No. Nada, ninguna verdad puede estar por encima de “la verdad”.
¿Qué sucede entonces con aquellos que dicen lo contrario. ¿Admite eso la religión? No. ¿Impedirán que tanto el hecho como la verdad que yo defiendo se difundan? Sí, con todas sus fuerzas. ¿Pueden ser indulgentes los creyentes con aquellos que se atreven a elucubrar con su propia razón? ¿Pueden? No, la misma religión lo prohibe.
Miremos las cosas bajo otro punto de vista:
--yo discuto con mis amigos creyentes tratando de contrastar verdades y no pasa nada;
--yo acudo a sus ritos por imperativo social, un funeral, una I Comunión, un bautizo... y no me pongo a gritar ni lanzo estentóreas carcajadas por lo que veo;
--yo me maravillo al contemplar una catedral gótica;
--me sumerjo en la expresividad con que Bach pone música a palabras "inspiradas" por Dios;
--yo respeto la fe compulsiva de un islamista cuando venera su Corán (islamista que jamás aceptará el galimatías doctrinal que ahí se encierra, el que fuera un libro escrito sólo para árabes, el que su autor fuera un comerciante imbuído por el odio a quienes le habían perseguido, el que su libro sea un refrito de escritos judíos, cristianos y demás...).
--Asimismo siento un cierto interés por las religiones que se acercan un tanto a la “psicología del consuelo” (hinduismo, jainismo y similares).
¿Y ellos, qué sienten hacia mí? ¿Qué opinión tienen de mi postura vital todos esos a quienes yo admiro o respeto? Desprecio, desdén, conmiseración... ahora. Hace unos decenios, ostracismo. En otros tiempos, la hoguera.
No hay más que leer algunos comentarios que aquí llegan: estoy imbuido por el odio, me ciegan mis complejos infantiles no superados, estoy ciego ante la verdad... ¡sólo porque pongo en evidencia aspectos de su credulidad que chirrían y que “ofenden” a la dignidad humana!
Quizá habría que decirles otra cosa bien distinta: ¡¡dejadnos en paz!! ¡¡Encerraos en vuestros cenáculos y conventículos!!. Pues bien, no pueden. Su Maestro les dijo que creyente = prosélito y han de cumplir su obligación. El Espíritu les empuja a ello. No serían buenos cristianos si no evangelizasen. Amén.
Así que, puestos a ello, se meten en la sopa del domingo televisivo, inundan el Metro con carteles de novenas, pretenden ocupar una porción de la escuela pública, se sienten necesarios en cualquier acto público, se creen en la obligación de moralizar unas elecciones, juzgan continuamente lo que hacemos... Eso en un país civilizado.
En cualquier otro que comienza ahora su Edad Media, secuestran a los no creyentes, les cortan la lengua o la mano, les lapidan, se hacen acompañar en orgías explosivas para que los destripados sean testimonio en su visita las huríes... ¡Para qué seguir!.
¿Y creen que hay trato igualitario? Pues no. La religión todo lo contamina. La religión todo lo emponzoña.
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El hombre de nuestro tiempo padece una enfermedad incapacitante grave llamada IDEALISMO que ha heredado de sus mayores. "Cree" en un Partido politico perfecto, al igual que aquellos creian en una Iglesia "madre" y "santa". Se le ve vagando en busqueda de la doctrina perfecta con el alma triste y haciendo dejación de su condición de Ciudadano: elaborar la ley en evolución.
Así, su Dios es perfecto y acabado, y èl mismo espera y espera a "la verdad". Tanto en lo espiritual como en lo político.
Sufrirá mucho en el contraste, y su afán por el Concepto le traerá periodos de ansiedad de su neurosis.
O al estilo de Fritz Pearl (Gestalt): si aún encontrándonos, no nos encontramos, entonces no hay nada que hacer, pues tú eres tú y yo soy yo. Una buena "solución" sería la actitud "provocadora" y "provocativa", pero desde el respeto mutuo, desde el tomar en serio la verdad del otro. Como señalaba Habermas, el "conflicto" no debe ser eliminado (como en el centralismo democrático de corte leninista), sino aceptado e integrado. Una pena que el Partido Socialista francés, que en su refundación acogió este principio, rápidamente lo diluyera para tornar al homo homini lupus del individualismo burgués de Hobbes.¡Ojalá tengamos más suerte esta vez!
Sobrado no voy, pues la reflexión requiere una actitud de permanente escucha y estudio. Pero le diré una cosa, no vengo aquí a que "me perdonen la vida" por ser abierto y progre; ni pierdo el tiempo luchando contra las mentes petrificadas y momificadas por una hierocracia que representa al más repugnante fariseísmo. Rehuyo del dogmatismo, venga del lado que venga. Y, no sintiéndome poseedor de ninguna verdad, ni muchos menos absoluta, vengo a aprender y a aportar.Pero si no admitimos la posibilidad de un encuentro, con base en la verdad del hombre,difícilmente podremos entendernos. De no ser así, se levantaría el muro del escepticismo al más puro estilo de Varrón( la verdad no es cognoscible; y si fuera cognoscible, sería ininteligible; y aún si fuera inteligible, sería incomunicable).
La gran mayoría de mis profes habían estudiado en Alemania y vivido un post-concilio con tantos vaivenes, pero rico y purificador como un crisol (que hoy los jerarcas gustan tanto en denostar y en replegarse frente a aquellos "abusos"). El que más o el que menos había estudiado Filosofía de mano de la Escuela de Frankfurt (Adorno, Horkheimer, Habermas, Apel, Marcuse,...). Imagínese lo que pensarán los "ortodoxos" de estos nombres. Y en esas coordenadas nos fuimos formando algunos/as. Como comprenderá, no temo a esos mencionados "maestros", sino lo que sí pudiera darme "miedo" es perder su "herencia", su aportación a la historia del pensamiento y, ¡cómo no!, de la Teología también.
Emérito A(u)gusto, me sonaba mejor con la "u", por aquello de Emerita Augusta (Mérida); en verdad creía que era usted medio pacense. No sé cuando estudió usted Teología; en mi caso hará unos 15 años. Estudié con los jesuitas, lo cual para mí fue en verdad gozoso. Como podrá imaginar,no había tratado o materia en que no se hiciera hincapié en la "sospecha" y en sus "maestros" (Feuerbach, Marx, Nietzche, Freud). Y no precisamente en una actitud de polémica o a la defensiva, como el caso de la teología tridentina y postridentina frente a los protestantes. Ni mucho menos. Aunque pudiera sonar raro, yo lo calificaría como hacer teología desde Marx, Nietzsche y Freud, desde su crítica y desde su sospecha. Sería bien difícil una reflexión seria sobre Dios y sobre lo cristiano en general sin tener en cuenta la mirada de estos "maestros de la sospecha".
todos se unen en las jaculatorias de los 'derechos humanos': creyentes e increyentes, el Papa, el ateo, la Virgen de lurdes y todas sus cohortes de ángeles celestiales.
debate de las Leyes y nada proponen para cambiar la política actual; Jesucristo, mientras tanto, no defiende ni al Templo ni al laico, ni entra en la ley de la polis. Sólo se interesa por el asunto ESPIRITUAL: que el Hombre CONOZCA personalmente la presencia de Dios. Si sabrá Él que ESO es lo que interesa. Y lo da gratis.
En cuanto a si la religión cristiana nominal es decadente, sólo apostillarle
a usted un asunto que es demoledor para la sociedad: que aceptan como si fuera nombrada por el dedo de Dios a toda autoridad constituida. Eso dice Pablo. Y con ello se convierten en a-políticos de tan manos caídas como los propios laicos 'humanistas', el resultado está a la vista: que se perpetren por la sociedad actos
'legales' como la destrucción de sistemas productivos con el declarado fin de alterar el precio de las cosas y obtener cuota de mercado ... y nadie diga nada, excepto eso sí, todos se unen en las jaculatorias de los
'derechos humanos': creyentes ...
sociológico para usarla según el fin económico y político buscado de propósito en cada momento procesal oportuno.
Todo eso se relaciona con el campo del Derecho y la sociología, en última instancia es cosa de la Economía de los pueblos; otra cosa es el Espíritu, que viene al hombre en 'otro' campo más trascendente: el de la SOLEDAD del ser.
Jesucristo es maestro de amores, y conoce bien la soledad y la nada: es por eso que urge a los hombres de alma muy recia que reciban a Dios, que no demoren para el 'después', que el Espíritu es el que da la vida, y la carne para nada aprovecha.
Todo lo que hablan aquellos que no han nacido al Espíritu es lo mismo que hablaban aquellos otros que combatían entre sí en tiempos de Jesucristo: unos defienden su Templo y su ortodoxia
, el Papa vuelve a ser defensor del Santo Oficio y se opone al preservativo
; otros combaten a la Iglesia y gustan de llamarse humanistas mientras que nada hacen para entrar en un d...
Juambi, bienvenido de nuevo, pues usted no es sospechoso de intolerancia y además pone todo el corazón en lo que dice.
Tómese lo de Blogger hoy como provocación, él tiene como misión, entre otras, provocar, y por eso lo hace.
Dice usted: ¡Díganme un sólo ápice de la fe cristiana en la que se devalúe, se denigre, se desprecie, se minusvalore cualquier realidad y derecho humanos, que con mucho gusto renunciaré a ello!
Pues muchos, vamos a ver, la homosexualidad está sancionada en la Biblia con la pena de muerte, y junto a ése 'delito' hay otros con igual pena
que siguen vigentes según la madre iglesia que en Trento se encargó de ratificar todo lo que dice la 'Palabra de Dios'.
Como sabe por su propia experiencia y por semblanza de los demás que guardan su fe en Dios, una cosa es la Palabra de Dios y otra muy distinta es buscarlo
a él por Él. Porque la 'Palabra de Dios' ha sido 'ajustada' por los responsables de cada ensayo ...
“Quiero una sociedad civil donde todos tengan cabida, instituciones de cualquier signo, asociaciones de cualquier color."
Respecto a tus creencias o fundamentos de tu fe, eres tú quien debe decidir. Yo pienso (a modo de ejemplo) que a las mentes infantiles no se les puede desarraigar la “creencia” de la existencia real de Caperucita o de Blancanieves. Si piensas que debes “cribar” tu fe en el cedazo de la razón humanista, ¡hala! ¡aurrera!
JUAMBI. Gracias por tu sincero manifiesto. Pero te aseguro que no era necesario. Hablas de tu “rechazo social”. Ni mucho menos quiero trivializarlo, al contrario. Pero apuesto a que muchas de las personas que te han zaherido se precian de humanistas cristianos. Hablas del contexto social. No han sido, pues, los “laicos”; sino los “inciviles inhumanos”, creyentes o no, que los hay en todos los estratos sociales y religiosos.
Y yo te aseguro, tú lo verás desde otro punto de vista, que aquí no se trata de “descalificar, demonizar, desautorizar todo la complejidad de la realidad de la fe religiosa”. Sino de lo que tú mismo concedes: “Denunciar tantas y tantas cosas que se esconden bajo lo "aparentemente religioso". Hacer la crítica oportuna a tantas y tantas cosas que se esconden bajo lo "religioso".
Como ves, y yo lo pienso así, no estamos tan alejados unos de otros. Y como resumen de lo que “profesas” rubrico esta frase: “Quiero una sociedad civil donde todos tengan ...
que “son muchos los insultos, los agravios y las ofensas que está recibiendo la iglesia”; que “el laicismo excluyente intenta acabar con los principios morales de Occidente” ... Si no es victimismo, ¿cómo tendremos que llamarlo? ¡¡HIPOCRESÍA!!
Y cuando califican de “blasfemia” una representación teatral callejera, ¿a qué ultraje se refieren? ¿Han pensado que también pueden herir nuestra sensibilidad las esplendorosas manifestaciones procesionales, en este caso, del Corpus o de la Semana Santa o de san Apapurcio , vírgen y mártir?
Venga, seamos realistas. Que no somos niños.
¡¡¿Victimismo?!! No acusemos de, ni presumamos de.
Yo distinguiría entre personas e instituciones.
En cuanto a personas, reconozco que yo, en mi vida, a nivel personal, no me he sentido ni menospreciado ni marginado ni criticado. Al contrario, aunque todos conocen mi forma de pensar, me he sentido acogido y valorado, como Emérito, no como incrédulo. Bueno, tengo que hacer una excepción. Aquí en la red, en éste y en otros blogs, sí me he sentido infamado, desacreditado y ofendido por ciertos fanáticos intolerantes, sólo por mis ideas. Y puedo decir muy alto, sin vergüenzas ni complejos, que muy pocos “incrédulos” (y reto también a muchos “creyentes”) han colaborado en las actividades de una parroquia más que yo. (Y ¡¡desinteresadamente!!)
En cuanto a instituciones. Decidme. ¿No es “victimismo” las lamentaciones jeremiaicas de ayer de los señores Rouco y Cañizares “denunciando” que “en España no hay libertad religiosa” ; que “son muchos los insultos, los agravios y...
Denunciar tantas y tantas cosas que se esconden bajo lo "aparentemente religioso", ¡pues sí! Hacer la crítica oportuna a tantas y tantas cosas que se esconden bajo lo "religioso", ¡pues también! Pero de ahí a descalificar, demonizar, desautorizar todo la complejidad de la realidad de la fe religiosa, me parece un exceso que carece de todo fundamento y justificación razonable. Y usted, reconózcalo, si quiere o puede, se excede, se pasa 20 pueblos, en su crítica tan destructiva y demoledora contra esa realidad humana que supone el hecho religioso en su conjunto. Su visceralidad asoma por doquier en casi todas sus intervenciones, oscureciendo muchísimo lo que de positivo hubiera en su intención más sana.
Habla usted de hogueras, de ostracismo, de desprecio. Yo no sé si usted lo habrá sentido en su propia carne. ¡Yo sí!¿Sabe usted lo que significa ser gay, cristiano, progresista? ¿Sabe usted del rechazo social por ser "maricón", por ser progre, abierto, dinámico? ¿Sabe del rechazo social por encontrar una propuesta de sentido humano de la vida en una fe religiosa? ¿Sabe usted lo que es presentarse a unas oposiciones a profe y que no le cuenten su titulación teológica? ¿Sabe usted lo que significa que le den consejos y le pongan los "debidos reparos" por ser "maricón" y trabajar con adolescentes? Puestos a tomar actitudes victimistas, ¿no cree usted que a mí, dadas las condiciones descritas, me vendría como anillo al dedo? ¡Pues no señor!Y si usted tuviera la oportunidad de conocer mis debilidades, mis defectos, etc., vería usted lo "gordos" que son. Pero no por eso voy a ir medio "machacando" a tó titirimundi.
Varias veces usted, Sr. Blogger, ha manifestado el deseo de que sus planteamientos, sus razones, su raciocinio, sus racionalizaciones sean asumidos por más gentes. Yo no voy a negar que me gustaría que hubiera más personas en la misma "onda" que yo; tal vez por "comodidad", por sentirme mejor o más seguro,¡yo qué sé! Pero por encima de esto, de mi deseo, de lo que me agradaría más, está la persona humana en toda su realidad, complejidad, riqueza, etc. Yo no estoy dispuesto a "morir" por ninguna religión ni por ningún "credo" que me haga elegir entre un tipo de ser humano u otro.¡Sería una crueldad y un sin sentido del todo abominables!
¡Díganme un sólo ápice de la fe cristiana en la que se devalúe, se denigre, se desprecie, se minusvalore cualquier realidad y derecho humanos, que con mucho gusto renunciaré a ello! Desde luego, de lo que yo no puedo hacerme responsable es de la interpretación que hagan determinadas personas, grupos, instituciones acerca de la fe cristiana y que atenten contra cualquier derecho o singularidad humanos. Abomino de esto como de las barbaridades y horrores que haya causado o hecho padecer cualquier ideología, creo o sistema socio-económico a lo largo de la historia humana.¿Dónde "coññño" está entonces el "pero"? ¿En que soy creyente? Pues lo soy, pese a quien pese,guste a quien guste o no guste a quien no guste. Aceptados estos mínimos, creo que entonces podremos empezar a dialogar, si es que se puede y si es que se deja.
Me siento y estoy tan convencido y me parece tan razonable asumirme como persona humana en un contexto socio-histórico nacido de la Modernidad, que no renunciaría ni por asomo a los logros humanos, especialmente a los acaecidos desde la Ilustración hasta acá. No quiero una teo-cracia, sino una comunidad política basada en la democracia, donde los derechos humanos sean la regla de oro de cualquier ética social y de cualquier orden social de convivencia, se lo fundamente como se lo fundamente. Quiero una sociedad civil donde todos tengan cabida, instituciones de cualquier signo, asociaciones de cualquier color,...Quiero una conciencia humana crítica con todo y con todos, hasta conmigo mismo y con el tipo de sociedad en la que vivo, y no digamos ya con el tipo de iglesia en la que me siento integrado.
Yo, personalmente, he encontrado un camino de realización humana en la fe cristiana, nada más. Y me responsabilizo de ello, pues se trata de una opción personal mía. Ni soy mejor, ni peor que usted;somos distintos en este aspecto como, supongo,en miles de cosas más. Ni trato de imponer, ni quiero que se me imponga nada. Vivimos en una sociedad plural y las opciones de vida son varias y a gusto de cada uno. ¿Que habrá gentes que desprecian a los demás por no tener credos? Sin duda que los habrá. ¿Qué habrá personas que desprecian a los demás por tener credos? Supongo que también los habrá. Pero, si no existe el respeto suficiente por la otra persona como para tomar en serio sus opciones de vida, de pensamiento, etc., entonces se deshumaniza la cosa, venga de creyentes o de no creyentes, me es igual.
¡Se ve que me va la "marcha", por activa, por pasiva y por perifrástica! Es una actitud, la de hoy, muy plena de victimismo, Sr. Blogger. Vayamos por partes, si me lo permite. La fe cristiana no sólo permite la libertad de conciencia de cada ciudadano, sino que va aún más lejos: la promoción de la persona humana en todas sus dimensiones. La fe cristiana no se erige en único camino, ni en solución mágica para cualquier cuestión, ni en opción "mejor", ni "más sublime". Existe un "respeto" casi absoluto por la persona humana, de cualquier credo, de cualquier no-credo, etc. No existe un afán de imposición, sino de propuesta; por lo que, quien quiera la acepta y quien no quiera no la acepta, ¡faltaría más!
Un poco de coherencia, por favor.
Amigos de AHSC, no nos va el papel de mártires, ni a vosotros, ni a nosotros, los creyentes.
¿Os falta libertad para expresaros?. En España existe un movimiento, cada vez más intenso, de laicismo a ultranza, propiciado hasta por el poder político.
Los creyentes cristianos, continuamos con nuestra fe, pretendiendo infundir paz y amor en la sociedad, a la que también pertecemos. Ni la paz ni el amor, coartan libertades.
¿Os molesta nuestra existencia?.
¿Tanto os duele que alguien busque su propia perfección?.
Jamás he despreciado a un ateo. He rezado por él, que es lo que me dictó mi conciencia, en su momento. ¿hice mal?.
Blogger:llevas dos días pisando ligeramente el freno en tu jactancia antirreligiosa.Concedes algo mérito a las personas religiosas,aunque no al contenido de la creencia.Como lo he expresado repetidamente,tus afirmaciones están tan permeadas de insensatez que avergüenza que puedas salir a la luz del día.Lo que tienes que memorizar es que la dimensión religiosa fue la primera en emerger.Posteriormente lo hizo la inteligencia con Grecia y más tarde la libertad.Vienes tú, autopresentado certeramente "minúsculo chiquilicautre",y te comportas como un poseso de majaderías.Como si respiraras por un trauma,por una experiencia de ser objeto de rechifla desde temprana edad y quisieras resarcirte ahora,cubriéndote con nuevas capas de ilustrado y "científico".Un labriego cualquiera de hace 200.000 años,fecha de aparición de la dimensión religiosa,pondría los ojos como pklatos ante este intento de homologarse con los simios.Pisa más el freno de tu repulsiva egolatría (y de rechifla),como te indica J...
Conclusión:
1. Es falso todo pensamiento que se propaga para 'adormecer' la mente de los ciudadanos y que éstos no reaccionen
para cambiar las leyes si el estado actual es insatisfactorio.
2. Es FALSO todo pensamiento que se propaga por el Ateismo Doctrinario tendente a impedir que el individuo perciba el GOZO que llena el cerebro al sentir intimidad con Dios. Como se sabe, el acto de dar sentimiento hace manar o fluir neurotransmisores de placer en el que lo da.
El dato de campo sobre la depresión psiquica es que el ciudadano está alcanzando cotas de sufrimiento, por ausencia de gozo, que lo enferman. Todo a su alrededor -y también su interior- se lo grita: muévase.
to: "Ley de Saturación". Esto facilita que la persona tome la decisión de dejar de sufrir y comience a buscar la información necesaria para lograr su cambio interno a través de la Comprensión, y se aleje para siempre del sufrimiento logrando la Paz Interior.
2. MEDIR EL NIVEL DE LA IGNORANCIA INDIVIDUAL : para los Maestros de la Leyes es muy importante medir y evaluar periódicamente el proceso de desarrollo de la conciencia individual ya sea para introducir los correctivos necesarios en el momento oportuno (Ley de Evolución
) ya sea para actualizar el proceso en la fase adecuada (Ley de Correspondencia
): a menor nivel de sufrimiento y de conflictos, menor es el nivel de ignorancia y por consiguiente menos procesos de confrontación por vivir le faltan a la persona.
El sufrimiento es resultado de la falsedad. Entonces es falso todo pensamiento que trae sufrimiento a tu mente. Conclusión:
1. Es falso todo pensamiento que se propaga para 'adorme...
"La fe, los credos, las creencias no desaparecerán mientras el hombre no supere el miedo a la muerte, a lo desconocido, a los demás hombres, al porvenir, a las tinieblas nocturnas... "
El artículo presenta el asunto de Dios visto con un 'ojo' evidentemente pesimista. En Psicología se diría que el sujeto tiene su mayor parte de componente mental inclinado a depresión
. Desde luego, el esfuerzo vitalista no va a aparecer ante sí.
Dios, para el vitalista, y para cualquiera que haya estudiado lo elemental de antropología, habida cuenta
que la regla aquí es la extinción de la mayoría de las razas vivas porque no buscaban lo positivo, es, ÉSO: el pasarlo bien, que el cerebro emocional se LLENE de neurotransmisores de GOZO.
Hay un estudio del sufrimiento que refleja ciertos mecanismos de utilidad a la evolución:
1. EVITAR QUE LA EVOLUCIÓN DE LA CONCIENCIA SE DETENGA: existe un mecanismo que impide que la mente reciba
más sufrimien...
porque sería contrario a la caridad cristiana, virtud de la que, evidentemente, Vd. carece en absoluto dada su irreligiosidad.
Ande, ande, no se las dé de mártir, que no le va. Si se atreve, investigue y busque las listas de los condenados por su "inquisición católica" en todos los siglos; ahí están los archivos. Yo por mi parte le mostraré los más de 20 millones de católicos mártires. Como mínimo en desprecio estaríamos igual.
Sin embargo, sigo proponiéndole que se atreva a discutir en positivo: olvide su irreligiosidad, no se empeñe. El problema es que dogmatiza: la religión es la respuesta natural del hombre a sus miedos y angustias, y quien no lo mantenga, anathema sit. Dado que usa de autoridades, ¿en quién se basa? ¿en San Sigmund Freud? Yo no lo desprecio; sí sus argumentos, por autoritarios y simuladamente eruditos y racionales, no siéndolos en absoluto. Vd. ataca mi vida, que es religiosa, ¿cómo no me voy a sentir atacado? ¿Pretende que no me defienda? ¿Es que sólo los irreligiosos pretenden tener patente de corso para machacar a sus adversarios, denigrarlos e insultarlos? Yo no lo haré p...
Miércoles, 30 de mayo
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Antonio Aradillas
Juan Jáuregui Castelo
José Manuel Bernal
Sor Gemma Morató