Humanismo sin credos

Lo que nos une a los creyentes... en la oposición.

25.05.08 | 20:00. Archivado en Delenda est credúlitas
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Nos oponemos a las ideas religiosas, pero defendemos el buen hacer y la valía de sus personas; estamos en contra de los credos, pero admiramos sus realizaciones; repudiamos ese mundo cerrado y exclusivista, pero reconocemos la valía de muchos de sus miembros; pensamos de su doctrina que es un cuento sin fin, pero quedamos subyugados por la maravillosa aportación literaria que ha producido... Lo uno no es obstáculo de lo otro ni por ser valiente se debe dejar de ser cortés.

Asimismo nos opondríamos con todas las fuerzas a aquellas ideologías que propician la quema de edificios religiosos, asesinato de sus miembros sólo por ser creyentes, extorsión, rapiña de sus activos y propiedades... y en lo que de nosotros dependiera, estaríamos defendiendo a la víctimas.

Esto es elemental en cualquiera que defienda la vida y la persona; en cualquiera que trate de construir en vez de destruir... Pero, repetimos, todo ello sin adjurar de las convicciones que tenemos.

Extrañamente también estaríamos en contra de esos creyentes fanáticamente entregados a la quema de iglesias y asesinato de obispos (hace bien poco en Irak), a la destrucción de mezquitas en territorio cristiano (¿Córdoba, Sevilla y tantísimos pueblos de la geografía española antes y después de 1492, por ejemplo?), a la expropiación de sinagogas para uso propio (¿Toledo?).

No es temor o sospecha, es convicción de que cualquier creyente agrupado en pandillas crédulas terminará haciendo esto si tiene la oportunidad de hacerlo. No son las personas normales --las que piensan por su cuenta y las que tienen convicciones humanistas-- las que propenden más a actos bárbaros sino los que se sienten animados por la fuerza, la ira o la venganza “divinas”. ¿No hablaba el Marqués Santo de la "santa indignación" o "la santa ira" o algo por el estilo? Pues eso.

Cualquiera que se diga “razonante, humano, persona, pensador” abominará tales actos de barbarie. Provengan de donde provengan.

¿Qué es entonces lo que une a un creyente y a una persona normal? Más de lo que parece. Quizá un 95% de su actividad y de su pensamiento. Por más que pretendan secuestrar la vida, sustituir el pensamiento, encauzar las ideas o trazar el camino de la moralidad, siempre quedará por encima el hombre, la persona.

Si analizamos Evangelios y Epístolas hay un porcentaje muy alto de pensamiento compartido. Precisamente porque pertenece y surge del hombre. Que es universal y permanente. Abro al azar las Epístolas de Pablo de Tarso y copio:

Por lo demás, hermanos, todo cuanto hay de verdadero, de noble de justo, de puro, de amable, de honorable, todo cuanto sea virtud y cosa digna de elogio, todo eso tenedelo en cuenta (Fil, 4,8)

¿Quién no va a estar de acuerdo con esto? ¿No es pensamiento universal, por humano? ¿No podría haberlo escrito el mismo Sócrates y, pasando por Séneca y Gracián, llegar hasta el mismo Savater o Antonio Marina? (Si lo cito es porque tiene mucho que ver con Educación para la Ciudadanía).

Sucede que el que cree y el que piensa tienen más en común que diferencias que les separen. Pero los creyentes pretenden poner por delante la cáscara de sus convicciones; erigen ante si una pantalla de bondad que no admiten en la persona normal; o reconocen un “minus” de virtud –no tienen la gracia santificante, dicen— en las acciones que las personas normales realizan.

En este mismo "blog" se nos achaca con frecuencia que siempre estamos atacando a la Iglesia católica, que qué poco nos metemos con el Islam (curiosamente no se refieren al Protestantismo o al Judaísmo, tan en declive como el catolicismo)... ¡Error craso de comprensión! En primer lugar, si por un desliz de pensamiento me considerara “ateo”, yo sería un ateo católico. Es decir, somos de la misma "raza".

Pero no es ése el caso. Si nos situamos en un pensamiento "a la contra", repudiamos cualquier creencia que lastre al hombre y por la que se sienta impelido a obrar de determinada manera alejada de lo humano --aunque también sea humano el creer--, más si tal conducta entra en colisión con lo que une a las personas. No sólo nos referimos a la creencia católica, que es una más: hablamos de todas. Podrán divergir en dogmas o prácticas puntuales, pero todas proceden de un mismo impulso, todas son iguales.

Y si lo que pretendemos es el bien de las personas, uno de ellos es la no dimisión de sí mismos, la no alienación del pensamiento; la construcción de un mundo que parta de lo que es humano y puede ser compartido por todos. No es el caso de las religiones, subproductos de la miseria humana que alejan y separan a grandes grupos de la humanidad.

Se cree lo que se quiere y se cree porque se quiere. Creer es dimitir de uno mismo para que sean instancias superiores --que no existen como realidad óntica y sí por delegación-- las que decidan por uno mismo. En el fondo, una forma más de despersonalización, un alivio para las decisiones y una variedad edulcorada y positivista de pereza mental.

10 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por ' 26.05.08 | 23:53

    El propio asunto de la fe es un error, porque quien tiene fe es que no conoce a Dios personalmente, pues la fe es la convicción de lo que no se ve.

    Pablo llega a decirnos que la fe pasará, y también los milagros, y la esperanza, y todo lo que hoy tenemos aquí como si fuera el no va más de la Religión. Todo eso pasará.

    Jesucristo no trajo la fe, sino la presencia, el Espíritu que da gratis: lo que dijo en el gran día de la fiesta de los judíos: "quien tenga sed, venga a mi y beba, que de su interior correrán ríos de aguas de vida".

    La fe se inculca a los niños en un país como el nuestro: es en la edad infantil cuando se le pueden contar cosas como que ésta es la "madre de Dios", que la madre de Jesucristo fue siempre virgen antes del parto, en el parto y después del parto, que el purgatorio existe, que Dios dió la Ley en monte Sinaí, etcaétera.

  • Comentario por Francisco José Delgado 26.05.08 | 12:09

    Mire, por la propia naturaleza de la fe, basada en la libre aceptación de una verdad revelada, es imposible que un creyente verdadero imponga a otro su fe. En ese momento dejaría de ser creyente, porque no tendría fe, que es radicalmente libre. Como Vds. no se identifican con nadie, fácilmente me dirán que la Iglesia ha hecho esto y lo otro, etc. Vale, pero, ¿y yo? ¿no hablábamos de ideas? Creo que mi concepto de fe es intachable, no siendo así el suyo, porque Vds. pretenden vendernos como razón lo que no es más que confianza en sus dogmatismos. Si quieren razonar, razonen, pero no usen, como suelen, imposiciones autoritarias y sentencias tajantes que hemos de tragar como si de comulgar con ruedas de molino se tratase. Sean capaces de dejar su irreligiosidad a un lado; si quieren yo, como artificio, dejaré mi religiosidad; y hablemos entonces de lo humano. Mientras tanto, sólo dan muestras de su autoritarismo.

  • Comentario por Magister 26.05.08 | 10:40

    Francisco José Delgado, aunque sé que por su talante Ud no es inclinado a mentir, sí lanza falacias que no se pueden admitir: porque hayamos nacido en un país católico, no por eso somos católicos renegados. Somos católicos por cultura, nada más. Además, ¿qué otra cosa puede hacer uno sino creer en sí mismo y valorarse en lo que uno es? La autoestima es fundamental para salir por el mundo. Y los que pensamos como el "blogger" no concebimos que se pueda confiar más en una idea --Dios-- a la que QUIEREN RECUBRIR DE CARNE, que en las personas.
    LUEGO, ¿que a los cryentes no les asusta razonar? Puede ser, pero como razonan dando por supuesto todo y no permitiendo que la razón desbanque sus credos... ¡si a eso se llama razonar! Dice que "tampoco tratamos de imponérsela a los demás" ¿Pero qué ha sido Occidente desde el año 315? ¡Una imposición absoluta! ¿Y qué son hoy Arabia, Irán, Marruecos...? Imposición y trágala. No tratan de imponer porque no pueden, porque la sociedad ya no se deja...

  • Comentario por Magister 26.05.08 | 10:32

    Siempre vuelven a lo mismo los que no conciben que los demás puedan pensar por su cuenta: las personas que nos hemos apartado de toda esa tramoya creeremos en muchas cosas, pero no en todas esas tonterías que dice enseña la fe. Creemos en la bondad humana (o confiamos), pero no en que Dios repartió su bondad por el mundo enviando a su hijo (y permitiendo que lo crucificaran, tócate las narices)

  • Comentario por Francisco José Delgado 26.05.08 | 02:12

    ¿Pero de verdad permanece en una ignorancia tan oscura ante el hecho de que Vd. no es más que un creyente irreligioso? Cree en Vd. mismo; no razona o no le interesa; se ha labrado su propio pedestal en el que se auto-adora egolátricamente. No nos coloque a todos en el mismo saco: lo único que nos diferencia es que Vd. cree en sí mismo y se ama por encima de todas las cosas, mientras que nosotros creemos en otro y amamos a otro, digno de ser creído y amado. Ah, hay otra diferencia: a los creyentes no nos asusta razonar ni tememos a la Verdad; tampoco tratamos de imponérsela a los demás, porque la fe, aun permitiéndonos conocer la única Verdad, tiene una importante dimensión subjetiva y personal.

  • Comentario por ' 25.05.08 | 21:16

    se haría carne en cada uno de ellos lo que Jesucristo dijo al irse de aquí observando que somos raza pasiva y que se esconde en la tradición
    , como si TODO esto no fuera EVOLUCIÓN
    : -"de la misma manera que fuí enviado, ahora os envío a vosotros.
    Y, soplando, les dió de su Espíritu". Fuego he venido a traer a la tierra, y ¡qué ganas tengo que se prenda de fuego
    el mundo¡ pero nada: ya vienen los asistentes sociales, los ayudantes religiosos, los blogs, las homilías, los telediarios, mano a mano políticos comparsas por mucho que parezca que se combaten: los de la fe y los de la ley manufacturando ciudadanos de segunda, siempre lo mismo.

    El HOMBRE no puede seguir otro camino que el de su crecimiento, y para eso tiene que estirarse, tanto en la 'polis', como en su Espíritu.

  • Comentario por ' 25.05.08 | 21:14

    Pereza mental es lo que arrastra la humanidad de este ensayo si observamos objetivamente que todavía continúan los hombres siendo dirigidos por otros hombres en cuanto a sus leyes; y estupor nos toma cuando analizamos con ojo de psicología social los métodos de 'formación' que llaman educación para la ciudadanía y los sistemas de inculcación de miedos y supersticiones por cada una de esas religiones que continúan teniendo predicamento entre sectores acomodaticios de ciertas poblaciones.

    Pues si los hombres se irguieran y comenzaran a andar varonilmente como tales ciudadanos, TODOS conocerían los medios para erradicar de entre nosotros
    el paro, la inflación y la recesión, cómo hacer que un inmigrante sin papeles no pase el miedo que le viene encima, cómo acometer esa cosa que se llama sistema de Producción eficaz y Poder Adquisitivo personal; y si los hombres que tienen su corazón en Dios se irguieran en vez de aguar su coraje existencial y dejarse llevar por otros, s...

  • Comentario por [Blogger] 25.05.08 | 20:54

    MISCATO, sigues con tus "bobadas". Cada vez tu nombre va evolucionando más hace "mentecato". ¿Jamás verás en quien contradice tus convicciones algo positivo? Pues... lo tienes crudo. Aunque no lo diga todos los días --y no debo decirlo--, yo veo muchísimas cosas positivas en la religión.

  • Comentario por saruce 25.05.08 | 19:05

    Somos muchas personas que consideramos que los "creadores de dioses acomodaticios, o personalizados", lo tienen crudo.
    Esa metodología crítica, que trata de mezclar las creencias, la fe, y las actitudes de los creyentes, introduciéndolas en una manga pastelera, y apretar, ya está desfasada.
    La fe cristiana, quizás estimula o sensibiliza al ser humano, en lo referente al amor a Dios y al prójimo.
    Creo que no se debe confundir humildad con alienación, ni creencias con estulticia.
    Ni confianza en Dios con utopía.
    Abrazos.

  • Comentario por miscato 25.05.08 | 18:44

    Blogger:ayer te salieron las bobadas en tropel.Desde hace 200.000 años,el hecho religioso es un continuum.Emergió antes que la libertad y la inteligencia.Una persona no apasionada por la bobada vería en esto la temprana aparición del núcleo duro de lo humano.Como tú te empeñas en tener ojos y no ver,oidos y no oír,sigues jactándote de proferir bobadas.

Miércoles, 30 de mayo

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