Por qué damos de lado la credulidad religiosa.
10.05.08 @ 11:00:00. Archivado en Razón, sentido común y cerebro

--¡Tú es que eres un resentido y por eso escribes contra la religión!
--Todos los que provenís u os movéis en ambientes clericales os volvéis lo mismo.
--Sois los peores, los que antes fuisteis del gremio.
--A ti lo que te mueve es un deseo de venganza por lo que te hicieron...
--Mezclas los motivos personales con los motivos racionales y eso invalida tu razonamiento.
Pues mire, no. No tengo motivos para odiar a nadie; ni me ha violado en mi niñez ningún cura pederasta; ni antes de pensar como pienso me sucedió nada con ellos; tampoco guardo rencor a aquellos que me adoctrinaron en mi niñez... es más, los recuerdo con afecto. Y entre mis amistades gozo con la charla distentida o agreste de quienes confían honradamente en Dios
Asoc. Humanismo sin Credos
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